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La frontera, una puerta que hoy no cede

La frontera, una puerta que hoy no cede

 

Por el puente Simón Bolívar pasan cerca de 30 mil personas diarias, de las cuales 2 mil sellan pasaporte. 


Imagen: Gentileza Marcos Salgado

 

Desde Táchira

Las cámaras apuntan a la frontera entre Venezuela y Colombia. El set montado la presenta como una puerta que estaría por ceder. Todo parece listo, faltaría que llegue el día indicado que, a seguir declaraciones de presidentes, títulos de noticieros, estaría por ocurrir. La narrativa de la inminencia es central desde que Juan Guaidó se autoproclamó presidente: inminente caída de Nicolás Maduro, inminente gobierno de transición y resolución de todos los problemas de Venezuela.

Las imágenes al llegar a la frontera son otras. En particular en el punto que se ha construido como zona crítica: los municipios Simón Bolívar y Ureña, en el estado Táchira, frente a la ciudad de Cúcuta, Colombia. Allí debería verse un territorio conmocionado, militarizado del lado venezolano y transformado en un acopio masivo de ayuda humanitaria del lado colombiano. La realidad es diferente, una superposición de normalidad de una de las fronteras más complejas del continente, y el clima de un escenario en construcción.

Comprender las dinámicas de frontera demanda cruzar algunas variables. En primer lugar, la conformación histórica de ese territorio como zona de comercio binacional, marcado en las direcciones de compra-venta según la relación entre el bolívar venezolano y el peso colombiano. En segundo lugar, la puesta en marcha desde el año 2013 –con señales anteriores– del contrabando de extracción como parte de un plan de desangre de la economía venezolana. En tercer lugar, la presencia de actores claves al mando de las operaciones del contrabando, como grupos paramilitares. En cuarto lugar, los tres puntos anteriores dentro del cuadro económico actual. Las variables se cruzan y retroalimentan.

Dentro de esa geografía las cámaras se enfocan sobre dos cruces, el puente Las Tienditas, y el puente Simón Bolívar. El primero fue tapa de periódicos por los conteiners puestos del lado venezolano, presentados como un cierre del paso. Ese puente nunca estuvo abierto. Su construcción fue por iniciativa venezolana, saboteado en su concreción por las políticas colombianas que apuestan a magnificar el contrabando ilegal de gasolina en vez de ordenar un sistema de precios acordados entre ambos países en las gasolineras fronterizas.

La cuestión de la gasolina es clave para comprender la frontera: un litro del lado colombiano cuesta cerca de 60 centavos de dólares, mientras que del lado venezolano el tanque completo no cuesta un dólar. Esa gasolina contrabandeada permite abastecer las zonas fronterizas colombianas empobrecidas, a la empresa colombiana Ecopetrol destinar el combustible a otros sitios, a los paramilitares amasar millones, y a quienes manejan el control de la cocaína –paramilitares y carteles– contar con gasolina económica para su procesamiento. El gobierno colombiano ha autorizado por ley el contrabando de gasolina.

El segundo puente enfocado es el Simón Bolívar. Abierto de 6 a 21 al paso de peatones, y de 21 a 12 al paso de gandolas (camiones). Por allí pasan cerca de 30 mil personas diarias, de las cuales cerca de 2 mil sellan pasaporte, es decir que las demás van y vienen en el mismo día. Tiene una ventaja cinematográfica: es angosto, por lo cual puede generarse una gran cola de gente con solo frenar el paso unos minutos. Es lo que hacen las autoridades colombianas cuando la campaña mediática requiere fotografías que muestren masividad. De lo contrario el tránsito de personas es grande y fluido.

El ida y venida es comercial y familiar. Del lado colombiano se consiguen determinados productos a precios más económicos que en Venezuela, por lo que mucha gente cruza a comprarlos, para consumo personal o para revenderlos más caro del lado venezolano. Otros productos, regulados o subsidiados, son más baratos del lado venezolano, por lo que la dirección es la opuesta. Se trata de una economía de miles de personas de la frontera, de otros estados del país –como gente venida de Barinas o Barquisimeto– ampliada por las dificultades económicas que se deben a la combinación del bloqueo financiero, el ataque sobre la moneda, la dificultad para detener la hiperinflación, entre otros puntos.

Sobre esa cotidianeidad está en construcción la narrativa humanitaria, la ayuda, la posible intervención. Han hecho de la frontera el set donde se encuentran las grandes agencias de comunicación, voceros de diferentes gobiernos, organizaciones internacionales. El objetivo es mostrarla como el punto crítico por donde cederá la puerta.

Todos saben, por ejemplo, que el puente Las Tienditas nunca estuvo abierto, aunque afirmen que el gobierno venezolano lo bloqueó ante esta situación. En el recorrido que brindó Freddy Bernal, nombrado protector del estado Táchira por Maduro –la gobernadora pertenece a Acción Democrática, de oposición– estuvieron presentes medios colombianos y agencias internacionales. No importa que sepan la verdad del puente, afirman lo contrario, la campaña en marcha para aislar a Venezuela requiere la construcción de una matriz, donde están articulada agencias, funcionarios de gobiernos, organismos, presidentes, ingenierías de redes sociales, entre otros.

En ese contexto la ayuda humanitaria se ha construido como el ariete para derribar la puerta. Con varias particularidades: en primer lugar, que lo que hasta ahora ha llegado es insignificante, dos gandolas, cuando se reparten 40 en una sola jornada de distribución de comida en Táchira a través de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción. En segundo lugar, que no importa el impacto real que podría tener, sino la construcción del escenario, que será el de mostrar de un lado la ayuda, del otro a población venezolana pidiéndola –para lo cual la derecha movilizará sus fuerzas– y en el medio el gobierno cerrando el paso. Esa es la imagen que, al parecer, buscarán construir.

Dentro de ese cuadro puede generarse hipótesis. Una de ellas es que ese sea el territorio donde la estrategia del asalto pueda construir el elemento detonante, la operación montada para justificar nuevos ataques de mayor potencia. Necesitan elevar el impacto en la opinión pública, conseguir acuerdo en el Senado norteamericano para dejar por escrito que la intervención militar puede ser contemplada, crear conmoción interna.

El escenario parece estar en una excesiva normalidad para los objetivos que se han propuesto alcanzar. Eso se debe a que algunas maniobras no les resultaron, como por ejemplo la detención de García Palomo, quien iba a encabezar una serie de acciones militares en Caracas. Esta semana podría ser la elegida para activar el escenario frontera, sería el punto donde se unirían el frente internacional con el nacional para buscar un quiebre. Por el momento la superficie continúa calma.

Tomado de https://www.pagina12.com.ar/174244-la-frontera-una-puerta-que-hoy-no-cede

Táchira: pueblo campesino se moviliza en defensa de la soberanía y del legado de Chávez

Táchira: pueblo campesino se moviliza en defensa de la soberanía y del legado de Chávez

El 20 de noviembre se realizará en San Cristóbal, Táchira, una gran movilización campesina. Las consignas son la defensa de la soberanía y del legado de Chávez, y el apoyo a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Consejos campesinos, comunas y milicianos(as) nos convocamos a esta concentración para continuar en la lucha por nuestras demandas.

“Estamos conscientes de la forma como el imperialismo estadounidense se plantea abiertamente incluso la posibilidad de una agresión militar a nuestro país. Nos preocupa que constantemente se estén haciendo declaraciones, anunciando nuevas sanciones, afectando precisamente nuestra soberanía, tratando de mancillar nuestra tierra. Por eso decidimos marchar en defensa de la soberanía y apoyo a la FANB, porque hay un nivel elevado de conciencia del pueblo campesino al respecto”, informó Rubén Rodríguez, responsable de La Corriente en Táchira, y uno de los organizadores de esta acción política.

La gente del campo, que luchamos incansablemente por producir alimentos, lo hacemos desde la claridad de que es en el logro del desarrollo productivo donde está la clave para superar la agresión extranjera. La satisfacción de las necesidades alimentarias de nuetras familias, nuestras comunidades y del país todo es tarea central en la lucha para defender la soberanía. De allí que se convoque esta movilización que, por un lado, da un franco respaldo al gobierno nacional, y por otro, plantea propuestas concretas para avanzar en uno de los ejes centrales para la producción de alimentos: la democratización de la tierra.

“Lo primero que tenemos que tener claro”, precisó Rodríguez, “es que la lucha es contra el latifundio. Sabemos que hay experiencias negativas en las que se ha expropiado fincas en algún nivel de productividad y hoy en día no lo están. Se trata de ser coherentes con el tema de la Ley de Tierras. Allí está claramente definido el latifundio como tierra ociosa. Mal podemos nosotros entonces pretender expropiar tierras que estén produciendo, cuando justamente de lo que se trata es de levantar la producción, que es lo que estamos buscando”.

Otro tema que lleva la movilización como bandera es la lucha contra los invasores de oficio, que buscan tierra sin intención de ponerla a producir, que es un asunto que hace mucho daño a la lucha campesina: “Eso nosotros lo estamos combatiendo con una sola arma: la organización de la gente. Estamos involucrando la comuna en este tema, haciendo que desde allí se tenga control también de este punto. Estamos vinculando la comuna con los consejos campesinos. Muchas de las decisiones que se van a tomar en el plan de lucha por la democratización de la tierra serán debatidas y asumidas en los parlamentos de las comunas. La idea es que los consejos campesinos se incorporen a la estructura de las comunas y sus sistemas de agregación”.

Desde un intenso proceso asambleario en el que vienen participando más de 1200 familias en el municipio Libertador, se han logrado avances, en diálogo con el protector del Táchira, Freddy Bernal, y su equipo, que viene coordinando con otras instituciones del gobierno nacional como e Inti. Se han hecho reuniones para ir evaluando los predios sobre los que está planteado actuar, para construir un plan de abordaje y hacerlo de forma organizada.

Tanto este proceso de organización y lucha como de convocatoria y preparación de la movilización, se viendo ejecutando como parte del impulso y creación de la Alianza Nacional Productiva: “La gente se siente parte de esa iniciativa, se siente parte de una plataforma que se está creando a partir de la necesidad de juntarnos para luchar con mayor fuerza. Ya se vienen activando muchos productores para reactivar trapiches, para sembrar los cereales que van a servir de alimento para recuperar la producción de cachamas. Recordemos que en Libertador hay más de 3000 lagunas para producción de cachamas cuya producción ha caído en un 90%. Hemos tenido reuniones también con el equipo de Bernal para abordar este tema, en el marco de la Alianza Nacional Productiva, y venimos construyendo acuerdos al respecto”, concluyó Rubén Rodríguez.

A pocos días de la movilización, avanzan a buen ritmo los preparativos. Desde las distintas comunidades, campesinos(as), comuneros(as) y milicianos(as) se organizan, convocan, juntan fuerza. La convicción es una sola: solo en el marco de la revolución bolivariana podremos garantizar nuestras conquistas para desde allí seguir luchando por lo que falta. Con organización, lucha creadora y movilización propositiva iremos avanzando.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Táchira: #ElPoderDeLaGente se organiza para asumir distribución de gas

Táchira: #ElPoderDeLaGente se organiza para asumir distribución de gas

La falta de eficacia en el servicio distribución del gas ha propiciado una serie de manifestaciones populares en todo el territorio nacional, entre las cuales, la tranca cuenta como la más frecuente. Táchira no es la excepción: semana tras semana, las vías principales del estado son obstaculizadas por ciudadanos(as) que manifiestan su descontento frente a la situación de la falta del recurso y la inoperatividad del sistema de distribución del mismo.

El pasado 2 de Octubre una comisión integrada por voceros(as) de diferentes comunas, consejos comunales y movimientos sociales del municipio Libertador se trasladaron a Santa Bárbara de Barinas para exigir que se respete el cronograma de distribución del gas del municipio. Días antes, haciendo uso de las redes sociales, integrantes de esta comisión, denunciaban la vinculación de funcionarios militares en el desvío de las rutas de distribución del recurso.

“Estas medidas apenas ayudan a ejercer presión y resolver el problema a corto plazo. Algunas autoridades responsables del llenado y distribución actúan según intereses propios y no del pueblo”, comentó Pedro Ortega, militante de La Corriente, vocero de la comuna Alí Primera II y candidato a concejal por el municipio Libertador del estado Táchira.

Motivados por esta serie de incidentes, y buscando formas de autogobierno, autogestionarias y cogestionarias, ochenta y tres consejos comunales que conforman las ocho comunas del municipio Libertador del estado Táchira se han estado organizando para crear la EPS Directa de Gas Comunitario. Desde hace meses vienen trabajando para consolidar este objetivo que beneficiará a 9800 familias y que, además, contribuirá a la generación de empleos directos e indirectos.

Para ello, se han estado realizando una serie de asambleas en las que se acuerdan las instancias de agregación de la EPS, que servirán como articuladores y sumarán fuerzas para la ejecución de este proyecto en el que ya se plantean 23 rutas de distribución que cubrirán el territorio municipal.

Pedro Ortega afirma: “Somos nosotros, la gente, la base, quienes tenemos la obligación de organizarnos para hacer frente a los problemas y resolver paulatinamente las dificultades que afectan las condiciones de vida de nuestra gente. Seguimos en pie de lucha para asegurar esta aspiración, que fortalecerá el poder comunal y nos empoderará en lo relativo a los servicios básicos”.

Con este tipo de iniciativas se construye la ruta para que la gente vaya asumiendo cada vez más poder y logremos, así, profundizar la democracia participativa y protagónica. De allí la importancia de que se multipliquen.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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Producción comunal de harinas, una alternativa a la crisis

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La comuna Alí Primera II, del municipio Libertador del estado Táchira, viene activando distintas iniciativas para hacer frente a la actual situación de crisis que vivimos en Venezuela, todas como ejemplo de la participación de la gente. Una de ellas es el impulso de producción de harinas precosidas, a partir del ingenio e inventiva popular.

El comunero y militante de La Corriente, Belrmino Gallo, informó: “En el consejo comunal creamos una unidad de producción familiar para echar adelante. En estos momentos estamos trabajando con algunos comuneros y militantes de La Corriente en la producción de dulces y harinas de plátano, yuca y maíz”. La gente de la comuna reconoce este proyecto como novedoso y plantean que ha venido dando solución a la población local, para crear alternativas alimentcias con sus propias capacidades.

“Con una máquina artesanal tenemos capacidad de producir 800 kilogramos diarios de harinas”, comenta Gallo: “La idea es aumentar la capacidad de producción, pero para ello necesitamos aún más materia primara, y así poder surtir a todo el ámbito territorial de la comuna”.

La producción de harina precosida para consumo humano no es la única área en que está trabajando esta unidad de producción familiar. Además, trabajan la producción de harinas para consumo animal, ya que uno de los grandes problemas que tienen los productores y las productoras de la zona es la dificultad para tener el alimento concentrado para sus animales: “En ese proceso estamos, de innovar y crear nuevas formas de alimentos para los animales. Estamos mezclando la harina precosida de yuca, plátano y maíz con la moringa, para dar solución a los y las productores(as)”.

Este tipo de emprendimientos son demostraciones contundentes de la potencialidad que está en la gente organizada. La clave para la superación de la actual coyuntura económica está allí. Sin la organización de la gente en las bases, la participación de cada hombre y mujer que hace vida en un territorio, difícilmente podremos enfrentar esta la actual crisis con la altura que ésta nos exige.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora  

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