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La Batalla de la Luz

La Batalla de la Luz

Gerónimo Paz

Nos encontramos en medio de una gran batalla por el vital servicio eléctrico saboteado por el cruel y despiadado ataque de la élite neoconservadora norteamericana. Es un ataque más fuerte que el paro petrolero del 2002-2003. Es un claro hecho de negación plausible que busca dirigir la culpa hacia el gobierno. El apagón fue diseñado con ese propósito, por eso ejecutan 3 acciones simultáneas: 1) el ataque físico, saboteando plantas claves del sistema, para mostrar la supuesta evidencia de que la causa del apagón es la falta de mantenimiento y, por lo tanto, la responsabilidad es del gobierno, 2) el ataque electrónico: un ciber ataque al sistema central de control y 3) el ataque electromagnético. Esto suena a ciencia ficción, pero ojo, que la guerra de 4ta generación tiene mucho de eso y por eso mismo es negable.

La guerra de 4ta G que enfrentamos fue formulada para el caso específico venezolano: implica guerra económica, guerra psicológica, guerra comunicacional, guerra electrónica y electromagnética. Comprender este modelo de conflicto es clave para poder enfrentarlo y derrotarlo.

El plan de ataque del enemigo está perfectamente estructurado, es una plan que se ejecuta en su fase final. Es una ofensiva final según sus apreciaciones, que tiene grandes operaciones distractivas: el 23F fue eso, así como la amenaza de intervención. El verdadero golpe era el apagón.

Debemos desplegar un esfuerzo doble para vencer en esta batalla. Por un lado, garantizar los servicios vitales como agua, alimentos, salud y seguridad al pueblo, mientras se recupera el servicio eléctrico. Hay que evitar la caotización del país, porque eso es lo que quiere el enemigo, mientras damos la otra batalla, por la otra luz, la luz de la verdad.

Maximizar las operaciones comunicacionales, dar elementos sólidos, mostrar evidencia, desplegar esfuerzos masivos de información en todos los niveles organizados del proceso bolivariano será determinante.

No pudimos anticipar las verdaderas intenciones del enemigo. Queda eso como lección, dimensionar el carácter del conflicto, cubrir todos los flancos, todos los frentes. La Batalla de la luz es en esencia una batalla de los sentidos, de la percepción de la realidad, de la verdad.

En estas dimensiones se define la batalla, quien logre establecer su verdad habrá triunfado aún siendo culpable. En este caso el culpable es el poder norteamericano y sus peones criollos. Pero eso lo sabemos nosotros y nosotras. Lo más importante es que lo sepan las mayorías con fiabilidad.

Organización de Derechos Humanos SURES: “Supuesta ayuda humanitaria viola el derecho internacional público”

Organización de Derechos Humanos SURES: “Supuesta ayuda humanitaria viola el derecho internacional público”

La asociación civil venezolana Sures se dedica al estudio, promoción, educación y defensa de los derechos humanos, desde visiones críticas, emancipadoras y alternativas. Su página web  dice: “Pretendemos abordar los derechos humanos en Venezuela desde una perspectiva equilibrada y ponderada en el contexto de una democracia de alta intensidad y una sociedad con una extrema polarización política. Por ello, evitamos y cuestionamos la instrumentalización, el uso partidista y sesgado de los derechos humanos en beneficio de parcialidades e intereses subalternos”.

En días recientes, esta organización hizo público un documento en el que se analizaban los supuestos jurídicos en los que se debe sustentar la ayuda humanitaria y cómo en el caso venezolano éstos no se cumplen. El documento establece un marco, dentro del derecho internacional, para ver hasta dónde está regulado el tema de la ayuda humanitaria, e informa cuál es la normativa que encuadra el tema de la ayuda humanitaria.

Para indagar más al respecto y profundizar el tema, Prensa de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora conversó con Lucrecia Hernández Vitar, directora de Sures. 

¿Cómo y por qué llega Sures a abordar el tema de la ayuda humanitaria?

Estamos monitoreando la situación de derechos humanos en el país y desarrollando investigaciones sobre temas coyunturales de la situación del país. Venimos, por un lado, monitoreando las medidas coercitivas y unilaterales contra el país (las llamadas sanciones económicas), haciendo un esfuerzo por sistematizarlas en el marco de la poca información oficial que circula al respecto; y por el otro, investigando el tema de la movilidad humana, de la migración venezolana, tratando de organizar la información que hay, en el mismo contexto de falta de cifras y datos oficiales,  para tratar de contrarrestar algunas matrices de opinión que vienen tergiversando esta realidad.

Sobre el tema de las medidas coercitivas ya tenemos un informe que documenta cuáles son las medidas tomadas hasta ahora, qué países las han realizado, en el marco de qué procedimientos, si son leyes, si son decretos, quienes las han dictado, y cuál es el alcance de esas medidas. Y en el tema de migraciones, en vista de que el Estado no ha sacado cifras oficiales, hemos hecho el esfuerzo de recolectar las cifras y estimaciones que Naciones Unidas, a través de sus distintas agencias, ha venido sistematizando y haciendo públicas. Tratamos de acercarnos a una cifra real, a una estimación seria sobre este tema. Además, estamos por publicar un informe sobre las cifras de refugiados, en el que se videncia cómo Venezuela es un país receptor de migrantes más que expulsor de migrantes históricamente, más allá de la situación coyuntural de la actual migración venezolana.

Y algo muy importante: hemos logrado relacionar el inicio de esta escalada migratoria con el inicio y escalada de las medidas coercitivas unilaterales que se vienen tomando contra el país. Vimos que la migración comenzó a subir simultáneamente a la aplicación de estas medidas coercitivas a partir de 2014. Basándonos en cifras de Naciones Unidas hemos podido ver que la curva de aplicación de las sanciones coercitivas y la curva de aumento de la migración coinciden exactamente.

En el marco de todas estas investigaciones es que llegamos al tema de la ayuda humanitaria para ver si en efecto estamos frente a una crisis humanitaria que amerite la aplicación de ayuda humanitaria.

¿Y qué posición tienen al respecto de la ayuda humanitaria?

De acuerdo a todas las resoluciones que ha producido Naciones Unidas sobre los países donde se configuraron situaciones de crisis humanitaria y de acuerdo a los supuestos considerados en esas resoluciones, en el caso venezolano no podemos decir que estamos frente a una crisis humanitaria que amerite, en consecuencia, la ayuda humanitaria.

Esto, en primer lugar, porque no es posible hablar de crisis humanitaria sino de un impacto negativo de las medidas coercitivas en los derechos humanos económicos, sociales y culturales. La situación de crisis económica que vive el país no se debe en gran medida a una falta de recursos y medios económicos sino a la situación de bloqueo económico derivado de todas estas medidas coercitivas unilaterales conocidas genéricamente como sanciones.

En segundo lugar, en marco del derecho internacional y los derechos humanos no podemos decir que pueda darse esta ayuda humanitaria por dos razones: 1) es el Estado constitucional de un país el que debe solicitarla ante el sistema de Naciones Unidas, lo que en el caso venezolano es facultad únicamente del presidente de la república en tanto Jefe del Estado; esto no ha ocurrido; 2) la resolución 46182 del año 91 y otra resolución de 2006 hablan de humanidad, imparcialidad e independencia como principios rectores de la aplicación de la ayuda humanitaria, y esto se complementa con el principio de neutralidad, que implica que la ayuda humanitaria debe ser autónoma de objetivos políticos, económicos y militares por parte de los países que aspiren a dar la ayuda, lo cual en el caso venezolano está descartado, puesto que los países que han anunciado que darán ayuda humanitaria son justamente los países que han tenido una posición política, digamos, poco neutral sobre el conflicto político interno del país; por ejemplo, los países agrupados en el llamado Grupo de Lima, que han reconocido la autoproclamación de Juan Guaidó como supuesto presidente de Venezuela.

Y hay además otro punto muy importante: la ayuda humanitaria debe darse, e históricamente se ha dado, cuando en los países hay una situación de catástrofe natural o de conflicto armado. En Venezuela tampoco estamos frente a ninguno de estos escenarios. Hay una situación de conflictividad social y política pero no de conflicto armado.

De hecho, el director de la Cruz Roja internacional declaró que no participará en esta supuesta ayuda  humanitaria que se pretende aplicar a Venezuela porque no se configuran los principios rectores de la ayuda humanitaria.  Entonces vemos que en el mismo sistema internacional, las instituciones y organismos encargados de gestionar y ejecutar la ayuda humanitaria están poniendo un freno a esta avanzada con respecto a Venezuela.

Entonces, para nosotros esta supuesta ayuda humanitaria viola claramente estos principios de imparcialidad, neutralidad y autodeterminación de los pueblos, y está configurada fundamentalmente con objetivos políticos en lo que constituye una clara acción de injerencia en los asuntos internos de Venezuela.

Entonces, ¿cómo podemos llamar a eso que están intentando EEUU, Alemania y Canadá?

Nuestra opinión es que esos son actos de injerencia y de violación a la autodeterminación del Estado y el pueblo venezolano, porque se trata de una imposición de unos Estados sobre otro. Por ejemplo, en el caso de Estados Unidos, la ayuda se ha configurado desde una ley, que viene a ser una ley extraterritorial desde un Estado dictada para regular situaciones de otro Estado, lo cual viola distintos principios del derecho internacional público y de los derechos humanos y de la Carta de Naciones Unidas.

Alemania y Canadá sólo han declarado el ofrecimiento de la supuesta ayuda, pero Estados Unidos si promulgó una ley, llamada Ley de Asistencia Humanitaria para Venezuela, dictada por el Congreso de EEUU. Y esto se enmarca en varias acciones de este tipo hechas en Estados Unidos, como la Ley Pública de Defenza de los DDHH y la sociedad Civil de Venezuela, de 2014, en la que ya se aplicaban sanciones al Banco Central de Venezuela y a Pdvsa y contra cualquier empresa que quiera comercializar con Venezuela, y otros actos como la orden ejecutiva de Obama contra Venezuela y luego las órdenes ejecutivas de Trump: las sanciones contra el oro, contra el Petro, entre otras, que imponían además sanciones a empresas no sólo estadounidenses sino de todo el planeta que comercializaran con nuestro oro o con la criptomoneda Petro.

Lo que estas medidas dejan claro, además, es que apenas el Estado venezolano diseña y emprende acciones alternativas para superar la situación de crisis económica éstas son atacadas por estas órdenes ejecutivas EEUU y sus medidas coercitivas unilaterales.

¿Qué ha dicho la ONU al respecto?

Además de lo declarado por el portavoz del secretario general en días recientes, en el sentido de continuar trabajando con el Estado venezolano, el relator de Naciones Unidas ha dicho específicamente y ha solicitado a EEUU no seguir con la aplicación de estas medidas ya que impactan directamente la realidad económica del país. El relator especial que visitó el país en 2017 también lo planteó específicamente. Dijo que en Venezuela no había una situación de crisis humanitaria sino de bloqueo económico, de acaparamiento, especulación, entre otras cosas. Es decir, dos relatores especiales de Naciones Unidas dedicados al tema de las crisis humanitarias lo han dicho claramente.

Es importante decir que estos relatores son elegidos dentro del sistema de Naciones Unidas por su reconocida trayectoria en el área, y son elegidos para monitorear las situaciones de derechos humanos en los países, son relatorías temáticas. Son las personas autorizados por Naciones Unidas para ello.

¿Qué le toca hacer al Estado venezolano?

Creemos que es funamental seguir denunciando ante el sistema internacional de Naciones Unidas esta injerencia, esta violación al principio de autodeterminación encubierto de ayuda humanitaria. Lo otro es seguir apelando al diálogo, a la negociación, con los países aliados para poder reconocer esta situación de ilegalidad que ha ocurrido el pasado 23 de enero con la autoproclamación de Guaidó como presidente.

Además, es muy importante que el gobierno avance en la sistematización y monitoreo del impacto de las medidas coercitivas unilaterales económicas que se han tomado contra Venezuela. Para poder denunciar e incluso introducir alguna demanda por daños y perjuicios por estas medidas ante tribunales internacionales, es necesario cuantificar seriamente el daño que éstas han causado. Se han hecho públicos algunos datos, algunos hechos aislados, pero debería haber un observatorio, alguna instancia dedicada a fondo a eso, para monitorear el daño económico que se está causando al país y a la población. En eso podríamos contar con la larga y excelente experiencia que tiene el pueblo y el gobierno cubano en esta materia, por ejemplo.

Ante la continuidad de las presiones, como la que Estados Unidos y la oposición venezolana ejercen hoy, y la continuidad de las amenazas de guerra, ¿qué se puede hacer?

Nosotros creemos que debemos seguir apelando a la denuncia y al diálogo. No creemos que acciones que puedan involucrar a la FANB no son las más adecuadas en este momentos. La forma cómo el gobierno venezolano ha venido gestionando el conflicto, buscando el diálogo, es la que debe seguirse llevando.

Nosotros, como organización de derechos humanos, creemos que la opción debe ser el diálogo y la paz, la mediación como forma de resolución del conflicto, sin llegar al uso de la fuerza.

Nosotros alentamos a que sigan profundizándose las acciones de cooperación internacional, para ampliar los convenios existentes y generar otros nuevos, como los que se vienen desarrollando con UNICEF, la OMS, entre otros. Nosotros apostamos a la cooperación internacional para seguir abordando el tema de la crisis económica. De hecho, ayer el canciller Jorge Arreaza se reunió con el secretario general de la ONU, Guterres en esa línea. Ese es un camino necesario que hay que seguir explorando.

Contra la agresión imperial: frente democrático en defensa de la soberanía nacional

Contra la agresión imperial: frente democrático en defensa de la soberanía nacional

Los Estados Unidos, quienes dirigen la guerra híbrida contra Venezuela, han iniciado los pasos de lo que consideran la ofensiva final sobre nuestra patria. Han venido anunciando las acciones que tomarán, que debemos comprender, y contra las cuales debemos organizarnos y actuar.

En primer lugar, han declarado la intensificación de la guerra económica con el robo de 7 mil millones de dólares, el ataque sobre Citgo, filial de Pdvsa en los EEUU para quedarse con el dinero que de allí proviene. Quieren terminar de asfixiar nuestra económica. La derecha ha festejado cada uno de los anuncios, tanto los ataques como las limosnas que dicen que darán: 20 millones de dólares, que es una ínfima parte de todo lo que se robaron y robarán.

En segundo lugar, han desplegado un gran esfuerzo para aislar diplomáticamente al gobierno, han sumado a sus aliados al plan de intervención, y dentro de pocos días la Unión Europea, en su posición colonial y amenazante, reconocerá a Guaidó como presidente interino. El bloque articulado alrededor de los EEUU, su política exterior e intereses, quedará así conformado.

En tercer lugar, están buscando en el plano interno lograr fracturas institucionales, en particular dentro de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, apoyándose sobre lo que consideran son los efectos de la amenaza de guerra directa, junto a operaciones de guerra psicológica y comunicacional. Necesitan quebrar la FANB para su objetivo.

Ante esa situación debemos desplegar nuestros esfuerzos en cada uno de los terrenos. En lo político debemos poner en pie un frente democrático por en defensa de la soberanía nacional, de todas las fuerzas que estén dispuestas a salir al frente de las pretensiones de una derecha servilista, que no reconoce ningún interés nacional, así como del imperialismo que busca someternos para dominar en cada uno de los terrenos.

Esta necesaria unidad política debe darse con apertura para que cada fuerza pueda hablar, aportar sus ideas, a la vez que aportar su acumulación de fuerzas, de construcciones concretas en los territorios, milicias, juventudes, mujeres, es decir no solamente en lo discursivo.

El momento que vivimos requiere dar ese paso con urgencia: unidad, unidad y más unidad. Es hora de la unidad política, cívico-militar, del despliegue de toda la fuerza del chavismo, del pueblo patriótico venezolano que no está dispuesto a ver cómo la derecha entrega el país con una sonrisa, y cómo los Estados Unidos preparan sus próximas acciones para dominarnos y no dejarnos respirar. La hora es ya.

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Ante agresión a la FANB, unidad patriótica cívico militar. Comunicado de La Corriente

Ante agresión a la FANB, unidad patriótica cívico militar. Comunicado de La Corriente

El ministro de la defensa, Vladimir Padrino López, ha informado al país sobre una emboscada perpetrada contra la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en la cual fallecieron los sargentos primeros Alfredo Antonio Zolano Guevara y José Artahona Diaz Apure y el sargento segundo José Jean Pierre Martínez Bolívar, y fueron heridos otros diez militares. El ataque ocurrió en el estado Amazonas y fue cometido por un grupo paramilitar, según informó el ministro.

Vivimos tiempos difíciles en los que la agresión extranjera dirigida por Estados Unidos se intensifica. En esa agresión es clave el territorio colombiano y su gobierno servil a los intereses imperialistas. Además de una grave agresión, este ataque debemos verlo como una provocación. El imperialismo necesita de acciones de nuestra FANB que puedan justificar acciones armadas del gobierno de Colombia, para dar pie a un enfrentamiento entre los dos países. En ese sentido, secundamos el llamado del ministro Padrino a mantener la serenidad sin bajar la guardia. Igualmente, expresamos nuestro respaldo al protector del Táchira, Freddy Bernal, quien viene desempeñando importantes tareas en el combate a las mafias del contrabando y a grupos armados que operan en la frontera tachirense con Colombia.

La Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora repudia estos hechos y expresa su total solidaridad con nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana y con los familiares de los compatriotas fallecidos en el cumplimiento de su deber. La militancia de La Corriente se mantiene en pie de lucha y disposición combativa, en unidad cívico-militar para la defensa de la soberanía y la independencia nacional. La doctrina de defensa integral de nuestro territorio legada por nuestro comandante Hugo Chávez así nos lo exige, y allí estamos, firmes en la tarea.

Asimismo, convocamos a una gran movilización a realizarse el próximo 20 de noviembre en San Cristóbal, Táchira en defensa de la soberanía y en apoyo a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y al protector del Táchira, Fredy Bernal. Esta movilización tendrá además, como objetivo, la defensa del legado agrario del comandante Chávez, la lucha por una Alianza Nacional Productiva con todos los sectores, contra las invasiones y rescates de fincas productivas, y por el rescate de tierras ociosas para ponerlas a producir en el marco de la Ley de Tierras y como necesidad fundamental para la denfensa de la soberanía nacional.

Hacemos un llamado a todo el pueblo venezolano, organizaciones sociales, partidos políticos, consejos comunales, comunas, consejos campesinos, de trabajadores y estudiantiles, en fin, a los y las patriotas a cerrar filas en torno a nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, a fortalecer la unidad civicomilitar y a hacerlo con movilización popular y preparación para la defensa de la patria.

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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