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Defender la victoria de Evo es defender la paz, la democracia, la prosperidad y la soberanía de América Latina toda

Defender la victoria de Evo es defender la paz, la democracia, la prosperidad y la soberanía de América Latina toda

Al complejo escenario recientemente configurado en América Latina con las rebeliones populares antineoliberales en Ecuador, Haití y Chile, en las cuales las fuerzas de derecha que gobiernan en esos países han respondido con la más brutal represión, se agrega un nuevo capítulo: el desconocimiento del contundente triunfo electoral de Evo Morales por parte de la derecha boliviana e internacional, respaldado por el poder mediático del planeta y por la élite del poder económico y político de EEUU.
Los hechos ocurridos en Bolivia durante la noche y la madrugada de ayer permiten afirmar que el plan implica el mismo guión aplicado en Venezuela durante las elecciones del 14 de abril de 2013, cuando Nicolás Maduro Moros ganó las elecciones al candidato de la derecha Henrique Capriles Radonsky: 1) desconocimiento del resultado electoral por parte del candidato perdedor sin que exista ningún elemento probatorio para ello, 2) circulación de fakenews supuestamente probatorias de un fraude electoral, 3) violencia y vandalismo en la calle, 4) falsos positivos para acusar de violencia a los simpatizantes de Evo y de represión al gobierno, 5) desconocimiento del resultado electoral por parte de organismos internacionales como la OEA y de organizaciones no gubernamentales como Human Rigth Watch, 6) desconocimiento del resultado electoral por parte de voceros y voceras políticas de fuerzas derechistas en el continente, como el caso de María Corina Machado y Andrés Pastrana.

La aplicación de este formato pone nuevamente en evidencia cómo las fuerzas de derecha en los países de nuestro continente actúan cohesionadas y alineadas bajo la dirección de Estados Unidos en su plan estratégico para recuperar el control del poder político en los países latinoamericanos y restituir el continente a los tiempos del ALCA.
También se pone en evidencia, además, su carácter autoritario y elitesco: para esas fuerzas no tiene ningún valor la voluntad de las mayorías populares, esas fuerzas no son demócratas, no reconocen a las mayorías populares como sujeto histórico conductor de su destino, sólo actúan en función de los intereses estadounidenses en la medida en que de esa forma garantizan sus intereses en tanto élites locales: en Venezuela y Bolivia alegan fraude electoral e ilegitimidad de los presidentes de ambos países, electos trasparentemente por el voto popular; en Ecuador, Chile y Haití avalan la cruenta represión, ocultan los crímenes de lesa humanidad, inventan fantasmas y conspiraciones para ocultar que el neoliberalismo es rechazado con violencia por las mayorías.
La amenaza que se cierne hoy sobre Bolivia es grave. A pocos meses de que EEUU desarrollara en Venezuela el plan Guaidó, en el cual no sólo se aplican todos los pasos arriba mencionados sino que se agrega la autoproclamación presidencial y el reconocimiento internacional de la misma por parte de factores de poder internacional encabezados por el gobierno de EEUU y la OEA, podríamos estar ante un nuevo ensayo de esa estrategia, que implica, además de la posible autoproclamación del candidato perdedor como presidente y su posterior reconocimiento: 1) presión para que se quiebre la fuerza armada, traicione la institucionalidad y se cuadre a favor de las fuerzas antidemocráticas e injerencistas, 2) operaciones psicológicas para fabricar un estallido social, 3) presión para que se quiebre la unidad política en torno al liderazgo de Evo y García Linera, 4) agresión diplomática para desconocer al gobierno legítimo de Evo y aislarlo internacionalmente, 5) amenaza militar y agresión económica, 6) declaración de un gobierno paralelo en algún territorio del país o fuera de éste.


Se trata de una hora crucial para la hermana Bolivia y para nuestra América. La victoria de la paz, la democracia y la soberanía de Bolivia será la victoria de la paz, la democracia y la soberanía de América Latina. No es poca cosa lo que está en juego.
Para ello será clave la mayor y más unitaria solidaridad internacional posible con Evo y con el pueblo boliviano, será clave la capacidad del liderazgo boliviano para mantener la unidad y cohesión popular ante las presiones, la guerra mediática y la agresión, será clave la unidad que exista entre el pueblo, la fuerza armada y el liderazgo de Evo y García Linera, será clave la actuación unitaria, cohesionada y audaz de las fuerzas diplomáticas en el continente y fuera de éste para detener la avanzada que dirige Estados Unidos, será clave la capacidad que tengamos para romper el cerco comunicacional y poder contrarrestar las campañas de desinformación y manipulación que pretenderán falsear la realidad de Bolivia.
La batalla por la independencia y prosperidad de América Latina no ha terminado. Seguimos de pie y en lucha. Las fuerzas que pretenden doblegarnos y someterenos no descansan y no descansarán. La unidad de los pueblos es hoy más que nunca una necesidad histórica irrenunciable.

Sigamos firmes, sigamos alerta, sigamos construyendo la integración que nos hará fuertes para resistir y vencer las élites internacionales y nacionales que sólo nos quieren sometidos(as).

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

En busca de la bombona perdida

En busca de la bombona perdida

“Nuevas cocinas. O mejor dicho, a recordar viejas técnicas”, dice un mensaje en un grupo de whatsapp de comunas del estado Táchira, junto a la foto de un fogón a leña. “Aquí los nuevos cilindros de gas”, dice otro mensaje junto a la foto de una carretilla cargada de leña. “Excelente, compas. Lo malo de ese tipo de gas es cuando se le mete a uno en los ojos y lo hace llorar”, responde una compañera a los anteriores dos mensajes. Textos como estos, mezclados con humor y sarcasmo, expresan la crítica pública y abierta que hace la gente ante una realidad que enfrentan las comunidades del país: la grave problemática que se presenta con la distribución de gas doméstico, específicamente en este caso en el sur de Táchira y en estados como Barinas y Apure. A propósito de esta problemática Prensa CRBZ estuvo indagando junto a comuneros y comuneras en algunos municipios de los mencionados estados.  Veamos qué encontramos.

Lo que afirma la gente es que para que el servicio de distribución sea óptimo las bombonas deberían ser cambiadas cada quince días. “Si las bombonas llegaran una vez al mes, podríamos incluso ajustarnos. La gente puede administrarse, ahorrar el gas y hacer rendir la bombona quince días más de lo regular”, afirma un comunero en Biruaca. Pero el caso es que pasan hasta cuatro meses sin que el gas sea distribuido, y se sabe de lugares en los que incluso han pasado hasta siete meses sin que se distribuya. Eso significa que en una comunidad de 100 familias, a la que deberían llegar en cuatro meses 800 bombonas, sólo están llegando 100, es decir, 8 veces menos de lo que debería llegar.

En esta realidad inciden varios factores. El primero es una drástica disminución de los volúmenes de gas que se están produciendo en el país, lo cual va de la mano de la caída de la producción petrolera. El segundo, es la también fuerte disminución de la cantidad de gandolas activas que conforman las flotas de distribución que surten llenaderos como el de Santa Bárbara. Después, está el tema de la eficacia institucional de las autoridades que asumen el eslabón final de la distribución, el relacionado con los cronogramas y rutas de distribución de las bombonas. Y por último, están las mafias que desvían, acaparan y bachaquean el gas: no puede determinarse con exactitud la verdadera dimensión en que esto incide, aunque puede sospecharse que la incidencia debe ser alta, determinante, porque entre los mecanismos de distribución paralelos, bachaqueados, nunca falta el gas, siempre hay, aunque a precios hasta quince veces por encima del regular.

Los y las comuneros(as), los y las integrantes de los Clap se preguntan qué pueden hacer. En todas partes el planteamiento es el mismo: “Nosotros hacemos nuestro trabajo en las comunidades, tenemos los censos actualizados, organizamos a la gente para conformar los cronogramas y las rutas de distribución, coordinamos con las autoridades cuando se van a hacer los operativos”. Hasta ahí llegan. No pueden incidir de otra forma. El bachaqueo, los negocios, los privilegios, la ineficiencia, impiden que esta organización se pueda materializar para lograr mayor eficacia. “Hay casos en los que nos han robado las bombonas: camiones que llegan, recogen las bombonas vacías de la comunidad para ir a llenarlas y luego nunca regresan. Hasta esas cosas suceden”, cuenta un comunero de Santa Bárbara. Cuando pasan demasiados meses sin que se les distribuya el gas, entonces trancan vías, protestan.

En algunos casos, como en el municipio Libertador del estado Táchira, se han dado interesantes iniciativas para asumir por parte de la gente organizada la distribución del gas. A finales del año pasado, a raíz de un conjunto de denuncias en las que señalaban que el gas estaba siendo desviado por mafias luego de que salía del llenadero de Santa Bárbara de Barinas, varias comunas como la Alí Primera II y la Cacique Guaicaipuro, avanzaron hacia la conformación de una EPS de distribución de Gas que beneficiaría a más de 9 mil familias a lo largo de 23 rutas de distribución establecidas. El arduo proceso asambleario y organizativo que estas comunas adelantaron chocó al final con el burocratismo y quizá con los intereses económicos detrás del bachaqueo y desvío del gas. Todo el esfuerzo quedó en veremos.

Como se ve, hay una raíz estructural en el problema, que tiene que ver con la crisis económica en general y con el efecto del bloqueo económico y financiero que Estados Unidos sostiene contra el país. Pero el efecto de las razones estructurales es sin duda amplificado por los otros tres factores: la ineficacia institucional (que llega muchas veces a la indolencia) y la corrupción. A lo que se agrega un tercer factor: la desigualdad con que se organiza la distribución del poco gas que se está produciendo en el país, ya que mientras en estados enteros como Apure, Barinas o Táchira se viven situaciones extremas de escasez, en ciudades como Caracas no se llega nunca a estos niveles y en el caso de las zonas en las que hay gas directo en las viviendas éste incluso se derrocha, sin que haya un plan de distribución y administración que considere la necesaria equidad que debe haber en todos los territorios del país .

De lo que se trata, en todo caso, es de una problemática que debería ser afrontada con toda la voluntad que su gravedad amerita, poniendo por delante los intereses de la gente, la recuperación de niveles mínimos de calidad de vida, y tener la voluntad política de enfrentar los sectores mafiosos. Esto, además de consensuar políticas coherentes y coordinadas entre gobernaciones y alcaldías para ir poniendo orden en el asunto, en lugar de que continúen proliferando iniciativas contrarias a los intereses de la gente, que apuntan incluso, como denuncian comuneros y comuneras del Táchira, a formas en que prácticas como el bachaqueo terminan institucionalizándose: hay alcaldes que compran camiones y crean empresas de maletín para la distribución de gas que cobran la bombona hasta en 11mil bolívares soberanos más 1500 extra por transporte. “¿Si no hay gas para la distribución regular cómo sí hay para que empresas como ésta lo distribuyan?. La propuesta sería que cada comunidad o comuna se encargue de su compra y distribución, que cada comunidad ponga su transporte, que se recuperen los vehículos que en las plantas están dañados”, así proponen voceros comunales  en Táchira.

Está claro que niveles óptimos de producción de gas se lograrán únicamente cuando el país logre llevar la producción de petróleo a los niveles regulares. Mientras tanto, urge actuar sobre el problema concreto, que consiste en distribuir un producto que no alcanza para satisfacer la demanda existente, y lograr que esa distribución sea lo más equitativa y justa posible. Para eso no hace falta sino voluntad política e incorporar en la tarea a la mayor fortaleza que tiene Venezuela: el poder de la gente organizada. Ello debe comenzar por informar de manera clara y oportuna a la gente, al país: ¿cuánto gas se está produciendo? ¿cuánto cubre esa producción en relación con la demanda total? ¿cuánto se distribuye en bombonas y cuánto por tubería directa? Con la información clara y precisa la gente podría disponerse a la batalla sabiendo a qué se enfrenta.

En tiempos de agresión imperialista, la defensa de la democracia, de la independencia y de la soberanía implica también no alimentar escenarios propicios para la manipulación por parte de los enemigos del país, a quienes no les interesa resolver los problemas del pueblo, sino simplemente cabalgar sobre ellos para seguir generando acciones de desestabilización.

 

Prensa de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Vivir y morir en las calles porteñas

Vivir y morir en las calles porteñas

El invierno está aquí. El invierno llegó. No estamos hablando de lo que fue la última temporada de Game of Thrones. Hablamos de la Argentina, más específicamente de la Argentina bajo la presidencia de Mauricio Macri. En el país del sur del continente esta vez el invierno llegó con la muerte. Y reiteramos que no hablamos de ninguna serie, sino de decisiones políticas que se toman bien al norte y que sufren en carne propia bien al sur.

  En menos de una semana 5 personas perdieron la vida como consecuencia de las bajas temperaturas en distintos puntos del país. Las causas no son las inclemencias climáticas, son las decisiones políticas de un gobierno neoliberal. El caso más emblemático fue el de Sergio Zacarías, quien falleció a 500 metros de la Casa Rosada. No hubo pronunciamientos de ninguna alta o baja comisionada de la ONU sobre este hecho.

Esta triste realidad llevó a una campaña de solidaridad hacia la gente en situación de calle. Desde las organizaciones sociales hasta los clubes de fútbol abrieron sus puertas para que las miles de personas que viven en las calles de la Ciudad de Buenos Aires puedan pasar las noches de más bajas temperaturas bajo un techo y con un plato de comida. ¿Cuál fue la reacción del gobierno? Acusar a clubes como River Plate de ser parte de una operación política del partido de Cristina Kirchner, por abrir sus puertas para hacer lo que el Estado no quiere hacer. Incluso hubo funcionarios que plantearon que la responsabilidad en el caso de Sergio era del difunto, al no acercarse a los paradores nocturnos que el gobierno de la ciudad (conducido también por el macrismo) ofrece. Paradores estatales que no dan abasto para albergar un número cada vez mayor de “los sin techo”. Declaraciones frías, casi tanto como el  invierno durante la última semana.

    Más de 30 organizaciones sociales realizaron durante el mes de abril un censo popular de personas en situación de calle. Sólo en la capital del país, se registraron 7251 personas que día a día duermen a la intemperie. Una de las capitales más ricas del continente no puede garantizar el acceso a un techo a miles de familias.  La mitad de las mismas es la primera vez que se encuentran en esta situación. El censo también arrojó que el motivo principal de atravesar esta realidad es haberse quedado sin trabajo y en segundo lugar la imposibilidad de poder pagar el alquiler de una casa o habitación.

Avenida 9 de Julio (la principal de la capital)

Morir de frío en las calles porteñas. Una realidad para miles de familias que no pueden sobrevivir en base a la solidaridad. Un Estado que no puede, o mejor dicho, no quiere garantizar el más básico de los derechos humanos: un techo para no morir de frío a la intemperie. En la Argentina no hay bloqueos económicos, no hay sanciones internacionales, no hay robos directos de activos nacionales por parte de otros países, no hay asedios. Hay un gobierno alineado y dirigido por los Estados Unidos. Hay una derecha que muestra la peor de sus facetas, que en 2015 hizo campaña planteando que “no quería ser Venezuela”.

La problemática habitacional no es la única problemática social que atraviesa el país. El desempleo, la precarización del trabajo, la baja a la mitad de los sueldos en dólares, la represión de la protesta social, el cierre de miles de fábricas, los aumentos de los servicios básicos, los aumentos constantes de gasolina, los recortes en los presupuestos de salud, el cierre de escuelas, en síntesis un ajuste que recae sobre las espaldas más humildes. Un modelo de acumulación que trajo una ofensiva directa a favor de los capitales concentrados.

Hay un invierno que  llegó hace casi 4 años, aunque formalmente haya comenzado a fines de junio. En octubre millones esperan ver volar los cuervos que traigan el mensaje de que este invierno quedó atrás.

 

Matías Pacheco

 

 

EEUU intensifica acciones para nuevo escenario desestabilizador. Análisis de La Corriente

EEUU intensifica acciones para nuevo escenario desestabilizador. Análisis de La Corriente

Días atrás, el 26 de junio, el ministro Jorge Rodríguez informó al país sobre la desarticulación de un nuevo plan de golpe de Estado y magnicidio. Con la información y pruebas presentadas por Rodríguez se confirmó, una vez más, que los planes de EEUU y la derecha venezolana para derrocar por la vía violenta el gobierno constitucional de Venezuela continúan en marcha, no se detienen. A casi dos meses de haberse derrotado el intento golpista del 30 de abril, esta nueva intentona desarticulada por los cuerpos de inteligencia y seguridad del Estado obligan a reiterar el llamado a no bajar las alertas, a no bajar la guardia.

Lo dijimos en su momento y ahora lo ratificamos: a pesar del agotamiento y desinfle de Juan Guaidó y de las derrotas políticas como la del 30-A, no debemos subestimar la capacidad de la derecha local de reagrupar sus fuerzas e inyectarle a su base, desde lo simbólico, nuevo entusiasmo y esperanza, planteando ahora expectativas menos inmediatistas, más de lucha a largo plazo. La dirigencia política opositora no es sino un grupo de fichas que dirige y organiza la élite conservadora que controla el poder en EEUU, allí se deciden los pasos a seguir. Eso no lo podemos perder de vista.

En ese sentido, vemos que Estados Unidos replanteó su estrategia. Abandonó por ahora la búsqueda de una resolución rápida y pasaron a esperar que la crisis económica y las tensiones internas continúen mellando la resistencia del país. Concentran su esfuerzo en seguir atacando la FANB en procura de su fractura, abandonan la retórica intervencionista porque alimenta los argumentos y la estrategia del gobierno, y potencian y buscan generar el caos, la desestabilización política. De allí la avanzada paramilitar en la frontera colombiana con Táchira, los intentos de levantamientos militares, las conspiraciones.

En lo político buscarán retomar la calle el 5 de julio. Procurarán ese día movilizar el máximo posible de su base social. Hay que estar alertas, puesto que esas movilizaciones podrían ir acompañadas de otras acciones.

Igualmente, como parte de la seguidilla de eventos que va prefigurando un escenario de reimpulso e intensificación del conflicto y la agresión al país, está el caso del capitán de Corbeta Acosta Arévalo y la agresión con perdigones en Táriba al joven Rufo Chacón. El caso Acosta Arévalo encaja en lo que se conoce como operaciones activas de inteligencia: uso de infiltración para generar un evento de alto impacto que potencialmente pueda desencadenar una situación determinada. Igualmente puede decirse eso del caso de Rufo Chacón. Que ambos hechos ocurran a tan pocos días de la visita de la alta comisionada de Naciones Unidas para los DDHH, Michel Bachelet, genera suspicacia, ya que en sus declaraciones hizo especial referencia a las prácticas irregulares de los cuerpos de seguridad venezolanos.

Esto, en el terreno del análisis y las hipótesis por las características de la guerra de IV generación que vive Venezuela. Sin embargo, sabemos que las prácticas represivas, a pesar de los enormes esfuerzos hechos por la revolución bolivariana, no han sido erradicadas por completo. Por ello, en este tema hay dos elementos claves: 1) el esclarecimiento de la verdad y castigo a los responsables, y 2) la información oportuna al país por parte del gobierno. Solo así se podrían neutralizarse los propósitos desestabilizadores. Además de esto, es necesario profundizar el debate sobre las prácticas irregulares de los cuerpos de seguridad del Estado y la atención a las distintas denuncias que existen al respecto, elaboradas además desde la perspectiva de profundización de la revolución y no de hacerle el juego a EEUU y la derecha local. Es necesario, de eso no hay dudas, fortalecer las  políticas de defensa de los DDHH: ésa es una tarea permanente de una revolución humanista como lo es la revolución bolivariana.

Es clave, además, en esta batalla y en el tipo de guerra que se libra contra Venezuela, el frente comunicacional. La lucha por el sentido, por la percepción y por la opinión es un escenario central hoy en día. De allí que sea determinante un política más sólida del gobierno para mantener al pueblo informado oportunamente sobre estos temas y sobre todos los grandes temas del país; y además, es un esfuerzo al que debemos sumarnos todos los venezolanos y las venezolanas, las organizaciones políticas, colectivos, partidos políticos. En muchas ocasiones no llevamos la ofensiva en este escenario y dejamos espacio a la acción de contrainformación, intoxicación y propaganda del enemigo.

Sigamos, pues, en batalla en todos los frentes, porque la agresión es multiforme y simultánea. Lo económico, lo político, lo comunicacional, lo militar, la preparación para la defensa, la activación de la solidaridad popular para favorecer los sectores más afectados por la crisis y el bloqueo, lo diplomático. En todos los escenarios debemos mantener la acción, trabajar intensamente. El enemigo no detiene sus esfuerzos. Nosotros debemos redoblar los nuestros. Es la vida de la patria la que está en juego. ¡Venceremos!

 

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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