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Activistas del MST brutalmente asesinados en campamento en Paraíba

Activistas del MST brutalmente asesinados en campamento en Paraíba

Orlando y Rodrigo Celestino eran líderes del campamento, lo que indica la motivación política del crimen

En la noche del sábado (8), dos militantes del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) fueron asesinados en el interior del campamento Don José Maria Pires, en el municipio de Alhandra-PB, a unos 45 km de João Pessoa. Los relatos de testigos dan cuenta que los bandidos entraron encapuchados en el campamento y ametrallaron el área donde cenaban los agricultores.

Las víctimas son Rodrigo Celestino y José Bernardo da Silva (conocido como Orlando), ambos coordinadores del campamento, lo que evidencia el carácter de crimen para intimidar la lucha por la tierra. En el campamento Don José María Pires viven 450 familias, hoy produciendo en una tierra que fue encontrada abandonada, totalmente improductiva y que se había convertido en una plantación de bambú. El propietario es el grupo Santa Tereza.

El velorio de Orlando tendrá lugar en la capilla de Nuestra Señora de Aparecida, en el asentamiento Zumbi dos Palmares, municipio de Mari, a las 14h de este domingo (15h en Brasilia). La dirección del MST en Paraíba convoca a militantes y amigos a comparecer al momento y al gran acto en homenaje al compañero Orlando. Rodrigo Celestino será velado en João Pessoa en ceremonia para familiares y amigos.

Orlando es hermano de Odilon da Silva, también asesinado hace nueve años en Paraíba. Odilon era del Movimiento de los Afectados por Represas (MAB, en portugués), que emitió nota solidarizándose con el MST. Otras organizaciones, a ejemplo de la Confederación de los Trabajadores de la Agricultura (Contag), ya manifiestan su solidaridad y cobran justicia para este crimen en el campo brasileño.

En un mensaje, la presidenta del PT, Gleisi Hoffman, clasifica como grave la ejecución de dos líderes sociales. “La ejecución de los dos compañeros del MST en Paraíba es muy grave. La violencia contra líderes sociales debe crecer en todo Brasil, antes incluso de la asunción de Bolsonaro”, apunta Gleisi al informar que está en contacto con el gobernador del estado y estará presente en el acto en Paraíba este domingo.

El MST, en comunicado, apela para que haya justicia con el castigo de los culpables, asesinos de trabajadores rurales. “En estos tiempos de angustia y de dudas sobre el futuro de Brasil, no podemos dejar nuestro destino ser conducido por los que tienen el poder político y económico. Por lo tanto, continuamos reafirmando la lucha en defensa de la tierra como central para garantizar dignidad a los trabajadores y trabajadoras del campo y de la ciudad”, declara el Movimiento.

Lea aquí el comunicado completo (em portugués): http://www.mst.org.br/2018/12/09/dois-sem-terra-sao-assassinados-na-paraiba.html

Nuevas amenazas en La Escondida. ¿Quién detiene la violencia terrateniente?

Nuevas amenazas en La Escondida. ¿Quién detiene la violencia terrateniente?

Campesinos y campesinas del predio La Escondida, organizados(as) en el consejo campesino Lanceros de La Pescalinera de Zamora, a quienes el Instituto Nacional de Tierra les otorgó Carta Socialista de Permanencia Agraria por el predio La Escondida, denuncian nuevas agresiones y amedrentamiento.

El día de ayer un hijo del terrateniente Ricardo Mora se presentó en en el sitio acompañado de ocho hombres, tres de los cuales estaban armados de escopetas calibre 16, con la excusa de inspeccionar un ganado que está en el predio bajo el resguardo de los campesinos y campesinas. Pretendían hacer la supuesta inspección sin orden judicial alguna, por lo cual los campesinos y las campesinas no lo permitieron. La situación se tornó tensa y los hombres amenazaron reiteradas veces con hacer uso de las armas en contra de la gente: “En realidad lo único que pretendían era intimidarnos y seguir hostigándonos”, dijo Dannys Gil, uno de los voceros del consejo campesino: “Es la misma actitud que tenía Ricardo Mora antes de que ocurriera el asesinato de Orlando Reyes Parra”.

Luego de ocurridos los hechos, los campesinos y las campesinas se dirigieron a la fiscalía sexta a poner la denuncia. El fiscal de turno en un primer momento se negó a recibir la denucia, pero se logró que finalmente la tomara gracias a que fue grabado con un teléfono mientras se negaba. Ante dicha prueba de su negativa, accedió finalmente y tomó la denuncia.

Cabe destacar que estos hechos suceden apenas cuatro días antes de que vaya a ser realizada la audiencia de presentación de los tres imputados como autores materiales del homicidio de Orlando Reyes Parra, lo cual ocurrirá el martes 23 de octubre en el circuito judicial de Barinas: “Esta gente sabe que nosotros presionaremos de forma activa para que se haga justicia y caiga todo el peso de la ley sobre los responsables del asesinato de nuestro compañero Parrita. Por eso vienen a amedrentarnos”, afirmó Gil.

Es importante recordar, también, que Ricaro Mora, acusado de ser el autor intelectual del asesinato de Reyes Parra, sigue detenido en Colombia, y continúa la espera de que sea extraditado y juzgado aquí en Venezuela. La justicia debe ser implacable ante el asesinato de campesinos y campesinas. Además, el dolor y la indignación por la forma extremadamente cruel en que fue asesinado el compañero Parrita reclaman la más contundente actuación de la justicia.

Estos hechos demuestran que, a pesar de que el Instituto Nacional de Tierras ha cumplido con la entrega de las tierras al consejo campesino, no cesa la violencia de la élite latifundista en contra del pueblo campesino. Es necesaria la definición de una política de acompañamiento y protección al campesinado en lucha para garantizar su integridad física y que no sigan cayendo campesinos a manos de sicarios y paramilitares.

Ello requiere no solo de que se garantice presencia de cuerpos policiales y militares en las zonas en conflicto, sino también la depuración de los órganos de justicia y derechos humanos. Es clave que denuncias como éstas sean recibidas en las fiscalías, debidamente procesadas, y que de ello se deriven actuaciones contra quienes cometen las amenazas y amedrentamientos. Si los terrateientes no sienten el peso de la autoridad, del Estado y de la ley, continuarán actuando con total impunidad. La revolución bolivariana debe ser contundente en su actuación a favor del campesinado y en contra de la élite latifundista.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Dirigente campesino del PCV fue víctima de atentado en Barinas

Dirigente campesino del PCV fue víctima de atentado en Barinas

El día de ayer el dirigente campesino Robinson García, militante del Partido Comunista de Venezuela, fue víctima de un grave atentado cuando se trasladaba desde la parroquia El Real hacia Barinas. La camioneta en que se trasladaba fue atacada a tiros y recibió tres impactos de bala.

“Desde hace semanas vienen dándose amenazas y amedrentamientos contra mi persona. Me siguen vehículos, me toman fotografías, me señalan. Andan en varios vehículos: una Tucson nueva color blanco, una Hilux gris y un Spark placas PAN-23P”, informa García. “Intenté poner la denuncia ante la oficina de Seguridad Ciudadana de la gobernación y allí se negaron a recibirla”. Hace cuatro días, además, entró un grupo al predio y pretendía sacar la gente de allí, con armas de fuego y machetes.

Placa del Spark que siguió a García

Impacto de bala en la camioneta de García

Según relata García, cuando salía del predio en que hace su trabajo productivo y como dirigente, se percató de que en la entrada estaba el Spark estacionado entre la maleza, con gente cerca tomando fotografías hacia el predio. Se dirigió a donde su familia para ponerlos al tanto de la situación antes de tomar rumbo a Barinas a poner la denuncia ante el Cicpc. Al enrumbar hacia Barinas, luego de pasar el puente Santo Domingo, se percató de que el Spark lo seguía acompañado por tres motos, en dos de las cuales había parrilleros. El vehículo se le colocaba a un lado, lo adelantaba y bajaba la velocidad. Robinson logró adelantarlo y sacarle distancia, fue nuevamente alcanzado y en ese momento empezaron a dispararle. Finalmente, logró tomarle distancia al Spark y a las motos, salirse de la carretera y esconderse para salvar su vida.

“De los sujetos que andaban logré reconocer a dos, Juan Hoyos, ex integrante del ejército expulsado por corrupción, y familiar del coronel del ejército Gustavo Valecillos, quien fue coordinador de la ORT del Inti en Barinas, y el otro es conocido como Hiram, solicitado por el Cicpc por sicariato”, señala Robinson García: “Toda la información la facilité ayer mismo cuando coloqué la denuncia de este antentado ante el Cicpc”.

Asamblea en el predio Los Cerros rumbo al Congreso Campesino

Robinson García es dirigente campesino en el predio Los Cerros, ubicado en la parroquia El Real de Barinas, donde 19 familias campesinas tienen ya seis años produciendo alimentos en 400 hectáreas de tierra que son parte de lo que fue la UPSA “Pedro Pérez Delgado” y luego “Pedro Zaraza”. Esa tierras fueron rescatadas por la revolución pero luego de creada la UPSA éstas nunca llegaron a ser productivas, a pesar de haber recibido recursos.

En su momento, Robinson García y las familias organizadas hoy en el predio fueron víctimas de una estafa, en la cual les vendieron estas tierras que no podían ser vendidas, luego de que presuntos propietarios obtuvieran prenda agraria ilegalmente. Allí se asumió una lucha, se creó un frente campesino y han venido resistiendo. El Inti ha realizado tres inspecciones y en todas han salido 100% productivos: “Nosotros estamos al tanto de que estas tierras son del Estado y que al Estado le corresponde responder por estas tierras, y permitir formalmente el uso que estamos haciendo por medio de algún comodato o algúna otra figura. Lo que no puede existir es particulares que posean prendas agrarias en esas tierras y que pretendan imponerse como supuestos propietarios y expulsarnos de allí de forma violenta. Actualmente hay 17 personas que dicen tener prenda agraria en el predio”.

Asamblea en el predio Los Cerros rumbo al Congreso Campesino

En el predio Los Cerros se trabaja la ganadería, con más de 500 semovientes para carne y leche, y se cultiva plátanos y otros rubros: “Hemos recibido incluso financiamiento del Estado y hemos ejecutado y pagado esos recursos. Hemos sido serios en nuestro trabajo, Incluso, hemos financiado a una comuna del sector, la comuna Virgen de Real y otras organizaciones populares”.

Según informa Robinson García, han puesto las denuncias sobre el conflicto por la tierra ante todas las instituciones y la situación sigue sin resolverse. Mientras no exista un pronunciamiento claro del Estado sobre la ilegalidad de las supuestas prendas agrarias que poseen particulares en el predio la situación seguirá así y puede tornarse más grave: “Esta es la razón de la violencia. Las personas que han pretendido apoderarse de estas tierras por medio de corrupción, pretenden expulsarnos de aquí para seguir haciendo sus negocios y sus estafas. Mientras tanto, lo que nosotros estamos haciendo es sembrar, criar, producir”.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Alianza Nacional Productiva

Urge detener violencia terrateniente. Comunicado de La Corriente

Urge detener violencia terrateniente. Comunicado de La Corriente

Desde hace semanas tiene lugar en el Sur del Lago de Maracaibo, en municipios zulianos y merideños de la zona, una grave escalada de acciones violentas de la élite latifundista en contra de los campesinos y las campesinas que luchamos por la democratización de la tierra. Con los casos de sicariato en Palo Quemao y La Escondida, ocurridos en mayo y agosto en Barinas, en los cuales fueron asesinados cinco compañeros, habíamos visto la reaparición de esta forma de violencia extrema contra el campesinado. Ahora, el asesinato de Kendri Adrián Márquez Gil, de 16 años de edad, ocurrido el 19 de septiembre, marca la reaparición de este método en el Sur del Lago. Todo indica que hay una decisión de la élite latifundista de continuar este camino. Desde La Corriente hacemos público nuestro repudio a tales acciones y expresamos nuestra solidaridad con los familiares de los compañeros asesinados y del joven Kendri. Asimismo, hacemos un llamado urgente a las autoridades a emprender acciones contundentes para impedir la caída de más campesinos y campesinas en manos de la violencia terrateniente.

Lo hemos dicho en reiteradas ocasiones: la causa principal de que el sicariato como práctica se instale y consolide en el campo venezolano es la total impunidad con que actúan los y las terratenientes. Amenazas, atropellos, amedrentamientos, a través de la conformación de grupos armados o de su contratación, son formas de violencia que por lo general anteceden a los asesinatos. Los(as) campesinos(as) lo denuncian ante las autoridades de justicia y éstas no actúan, no procesan las denuncias, no investigan, no hacen sentir a los y las terratenientes que hay un Estado dispuesto a garantizar la integridad física, la seguridad y la vida de los campesinos y las campesinas que luchamos por la tierra. Además, los cuerpos de seguridad, militar y policial, no tienen la suficiente presencia en el territorio como para tener capacidad disuasiva y preventina ante estas formas organizadas de violencia paramilitar y asesinato selectivo.

En el Sur del Lago, prácticamente todos los campamentos de campesinos(as) que están en proceso de rescate de tierra son constantemente monitoreados, hostigados y agredidos por grupos de hombres armados y encapuchados. En algunos casos, en la ejecución de estas agresiones están presentes los y las terratenientes, como el señor Ramón Meza, su esposa y el señor Rogelio Arteaga. Los campesinos y las campesinas hemos denunicado ante los cuerpos de seguridad, incluso, los vehículos en que estos hombres se mueven, sus placas, y la finca de la que entran y salen, y no hay actuación en su contra, no se investiga, no se emiten órdenes de allanamiento, citaciones.

En el caso de asesinato de Kendri, su padre y los compañeros del rescate del predio Montecarlo, en el municipio Alberto Adriani, supuesta propiedad de la señora Mirella Sosa, habían recibido amenazas previas y aún hoy continúan recibiéndolas: en papeles escritos les advierten que si no salen de las tierras serán castigados, que el caso de Kendri es el primero, que vendrán otros. Las denuncias han sido puestas ante fiscalía y Cicpc, pero pasan los días y las acciones siguen sin suceder.

En el predio El Carmen, supuestamente propiedad de Ramón Meza, sucede lo mismo. Una y otra vez grupos armados irrumpen en los campamentos, insultan, amenazan, intimidan, golpean, queman cambuches, destruyen siembras. En la última agresión arrancaron y se llevaron las balizas que el Inti había colocado en el terreno para demarcar los linderos.

El predio el Trébol es otro ejemplo. En días recientes un joven con discapacidad intelectual, Jean Carlos Gil, fue golpeado, quemado, lo intentaron ahorcar y lo amenazaron con mutilarle las manos y las orejas. El mismo predio es permanentemente patrullado por hombres encapuchados que exhiben sus armas y disparan desde la distancia a los cambuches y ranchos de la gente. Además, en toda la zona en la que se encuentran estos predios, en el municipio Obispo Ramos de Lora, del estado Mérida, los campesinos y campesinas son frecuentemente interceptados en los caminos por hombres armados con ametralladoras.

En el municipio Sucre del estado Zulia, los campesinos y campesinas denuncian la aparición en toda la zona de grupos de hombres armados que recorren los predios, se muestran, intimidan.

Además de todos estos casos, cuyas denuncias respaldamos con base en el acompañamiento que damos a los colectivos campesinos que adelantan esta lucha por la tierra, hacemos del conocimiento público que dirigentes de La Corriente vienen siendo directamente amenazados por esta élite latifundista. La compañera Karina Márquez es mencionada en los papeles escritos donde se emiten las amenazas, el compañero Morel Varilla es mencionado en las listas de dirigentes que tienen los grupos armados, y el compañero Hebert Montilla fue interceptado en un camino y amenazado directamente por el terrateniente Rogelio Arteaga.

En la zona fue instalada y está en funcionamiento un espacio interinstitucional llamado Mesa de Paz del Campo Soberano como estrategia para combatir las mafias agrarias y dar respuesta a los casos de rescates de tierras. En dicha mesa están presentes la ZODI, las policías, los tribunales agrarios y ambiental, la fiscalía, la ANC y el Inti. Es necesario que de manera urgente, desde esta instancia de coordinación se procesen estas denuncias y se implemente un plan de acción inmediata para actuar contra los y las terratenientes, así como para brindar protección permanente en el terreno a los campamentos de los campesinos y campesinas.

Está claro que la élite latifundista eligió el camino de la violencia ante la acción del pueblo campesino y del Estado venezolano para rescatar la tierra abandonada e improductiva. Las autoridades de la revolución bolivariana deben emprender acciones con fuerza y determinación para detener esa avanzada. Es su responsabilidad la protección de la seguridad personal y la vida de los campesinos y las campesinas que luchamos por la democratización de la tierra y por elevar la producción de alimentos en el país. Así lo demandamos y así esperamos que ocurra. Para ello, ponemos a disposición, modestamente, nuestra voluntad y nuestra capacidad organizativa construida en la zona. Una tarea como ésta debe ser emprendida de forma articulada y cohesionada entre las autoridades del estado y la gente organizada.

 

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Alianza Nacional Productiva

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