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Otro campesino asesinado en el Sur del Lago. ¿Y la justicia?

Otro campesino asesinado en el Sur del Lago. ¿Y la justicia?

En horas de la tarde ayer fue asesinado de un disparo directo al corazón el campesino José de La Cruz Márquez, quien formaba parte de las cooperativas campesinas que desde hace años luchan por el rescate de las tierras improductivas del predio Buena Esperanza, ubicado en el Sur del Lago de Maracaibo, entre los estados Mérida y Zulia. Los hechos fueron precedidos por un conjunto de acciones previas que configuran un nuevo modus operandi con el que los terratenientes ejercen su histórica violencia contra el pueblo campesino.

Según declaraciones de los campesinos y las campesinas del rescate, el terrateniente Rogelio Artega contrató un grupo de personas conformado por ocho mujeres y catorces hombres, quienes poseen armas de fuego como pistolas 9mm, revólveres, una Usi y escopetas, a quienes introdujo y alojó en instalaciones inmuebles ubicadas dentro de los límites del predio. Todo esto, luego de que el Instituto Nacional de Tierras y la Vicepresidencia de la República le notificaran el rescate definitivo del predio a favor de los campesinos y las campesinas. Las personas traídas por Arteaga desde los últimos días del año 2018 se dedicaron a amedrentar y agredir a los(as) campesinos(as), incluso con la presencia del mismo Arteaga: “Fue una zozobra desde el 20, correteaban a las mujeres, les disparaban a los hombres, andaban encapuchados en las máquinas del terrateniente”.

Estas personas amenazaban diciendo que hasta ayer llegaba el gobierno de Nicolás Maduro y que colgarían a los 8 coordinadores del rescate: “Ayer en la mañana quisieron sacarnos del predio. Golpearon a una compañera llamada Blanca Velázquez. Todos los campesinos les pedimos que se fueran y cuando se iban comenzaron a disparar. Uno de los disparos le dio a José de La Cruz y murió en el acto”, informó Norka Aragón, una de las dirigentas del rescate: “Siguieron disparando y le dieron en la pierna también a José Orellana”. Los encapuchados estaban acompañados por la abogada Tania Duarte y el abogado Juan Carlos Alviárez. El ataque se inició en horas de la mañana, y aproximadamente a las 11:30 fue golpeada Blanca Velásquez, momento en el que pidieron el apoyo a la Guardia Nacional y ésta se negó a actuar. A las 5:30 pm ocurrió el asesinato”.

Los campesinos y las campesinas de Buena Esperanza han denunciando, en repetidas ocasiones, amenazas de muerte, agresiones, el intento de asesinar a Norka Aragón con una motosierra, y la llegada de hombres armados a las tierras, traídos por el terrateniente, así como la ilegal instalación de estas personas en las tierras del predio en proceso de rescate. Sin embargo, sobre esas denuncias aún no hay siquiera una investigación. A ella y a sus compañeros no les reciben las denuncias y cuando las reciben no se procede a investigar. En la Fiscalía del Estado Mérida el fiscal Camilo Bastos se ha negado a procesar las denuncias. Casos similares vienen ocurriendo en otros rescates de tierra en la zona, como El Trébol, El Carmen, Santa María, Santa Rosa y tampoco se han tomado acciones contundentes por parte de los cuerpos de seguridad del Estado y las autoridades de justicia.

Lo que relatan los campesinas y las campesinas parece configurar todo un método para hacer parecer que el asesinato ocurrió como parte de un enfrentamiento entre campesinos(as), y así lo demuestra el tratamiento mediático que medios privados regionales dieron al hecho. No es ya la típica forma de sicariato en la que sujetos armados interceptan en caminos y carreteras a las víctimas, o las secuestran para después asesinarlas. El grupo de personas contratadas e instaladas en el predio, según su conducta desde que llegaron tenía el objetivo de confrontar, provocar y amedrentar a quienes se encuentran organizados en cooperativas y que ocupan espacios en el predio autorizados por el Instituto Nacional de Tierras. Así, hasta el momento en que pretenden expulsarlos del predio y se da la agresión armada que terminó con la muerte de Márquez y la herida de bala de Orellana.

En lo inmediato, la gente de Buena Esperanza señala a Rogelio Arteaga como autor intelectual del asesinato y exigen su detención y que sea investigado: “Le pedimos al fiscal Tareck William Saab que se haga justicia en este caso, porque a nivel regional no nos han ayudado”, expresa Norka Aragón. A este caso se suman asesinatos anteriores como el de Kendri Márquez, ocurrido en septiembre de 2018, y los ocurridos en Palo Quemao y la Escondida, Barinas, en marzo y agosto respectivamente, que ún espera por la eficaz actuación de la justicia.

Ésta y otras formas de violencia terrateniente contra el pueblo campesino en lucha por la tierra sólo pueden ser combatidas y evitadas si el Estado venezolano asume el abordaje de la democratización de la tierra desde una perspectiva integral que involucre de forma conjunta y coordinada no sólo la actuación técnica y administrativa del Instituto Nacional de Tierras, sino la de juzgados agrarios, fiscalía, defensoría del pueblo y cuerpos de seguridad. Durante el proceso administrativo y jurídico, tiempo en el que los(as) campesinos(as) permanecen en los predios, bien resguardando o bien ocupando y sembrando, debería ocurrir un acompañamiento orientado a la preservación de su seguridad y su vida. Al no ser así, quedan a merced de la violencia de grupos armados contratados por los terratenientes. ¿Más de trescientos campesinos(as) asesinados por la violencia terrateniente no es una cifra suficiente como para que se diseñe y aplique una política de actuación estatal de esta índole?

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Activistas del MST brutalmente asesinados en campamento en Paraíba

Activistas del MST brutalmente asesinados en campamento en Paraíba

Orlando y Rodrigo Celestino eran líderes del campamento, lo que indica la motivación política del crimen

En la noche del sábado (8), dos militantes del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) fueron asesinados en el interior del campamento Don José Maria Pires, en el municipio de Alhandra-PB, a unos 45 km de João Pessoa. Los relatos de testigos dan cuenta que los bandidos entraron encapuchados en el campamento y ametrallaron el área donde cenaban los agricultores.

Las víctimas son Rodrigo Celestino y José Bernardo da Silva (conocido como Orlando), ambos coordinadores del campamento, lo que evidencia el carácter de crimen para intimidar la lucha por la tierra. En el campamento Don José María Pires viven 450 familias, hoy produciendo en una tierra que fue encontrada abandonada, totalmente improductiva y que se había convertido en una plantación de bambú. El propietario es el grupo Santa Tereza.

El velorio de Orlando tendrá lugar en la capilla de Nuestra Señora de Aparecida, en el asentamiento Zumbi dos Palmares, municipio de Mari, a las 14h de este domingo (15h en Brasilia). La dirección del MST en Paraíba convoca a militantes y amigos a comparecer al momento y al gran acto en homenaje al compañero Orlando. Rodrigo Celestino será velado en João Pessoa en ceremonia para familiares y amigos.

Orlando es hermano de Odilon da Silva, también asesinado hace nueve años en Paraíba. Odilon era del Movimiento de los Afectados por Represas (MAB, en portugués), que emitió nota solidarizándose con el MST. Otras organizaciones, a ejemplo de la Confederación de los Trabajadores de la Agricultura (Contag), ya manifiestan su solidaridad y cobran justicia para este crimen en el campo brasileño.

En un mensaje, la presidenta del PT, Gleisi Hoffman, clasifica como grave la ejecución de dos líderes sociales. “La ejecución de los dos compañeros del MST en Paraíba es muy grave. La violencia contra líderes sociales debe crecer en todo Brasil, antes incluso de la asunción de Bolsonaro”, apunta Gleisi al informar que está en contacto con el gobernador del estado y estará presente en el acto en Paraíba este domingo.

El MST, en comunicado, apela para que haya justicia con el castigo de los culpables, asesinos de trabajadores rurales. “En estos tiempos de angustia y de dudas sobre el futuro de Brasil, no podemos dejar nuestro destino ser conducido por los que tienen el poder político y económico. Por lo tanto, continuamos reafirmando la lucha en defensa de la tierra como central para garantizar dignidad a los trabajadores y trabajadoras del campo y de la ciudad”, declara el Movimiento.

Lea aquí el comunicado completo (em portugués): http://www.mst.org.br/2018/12/09/dois-sem-terra-sao-assassinados-na-paraiba.html

Nuevas amenazas en La Escondida. ¿Quién detiene la violencia terrateniente?

Nuevas amenazas en La Escondida. ¿Quién detiene la violencia terrateniente?

Campesinos y campesinas del predio La Escondida, organizados(as) en el consejo campesino Lanceros de La Pescalinera de Zamora, a quienes el Instituto Nacional de Tierra les otorgó Carta Socialista de Permanencia Agraria por el predio La Escondida, denuncian nuevas agresiones y amedrentamiento.

El día de ayer un hijo del terrateniente Ricardo Mora se presentó en en el sitio acompañado de ocho hombres, tres de los cuales estaban armados de escopetas calibre 16, con la excusa de inspeccionar un ganado que está en el predio bajo el resguardo de los campesinos y campesinas. Pretendían hacer la supuesta inspección sin orden judicial alguna, por lo cual los campesinos y las campesinas no lo permitieron. La situación se tornó tensa y los hombres amenazaron reiteradas veces con hacer uso de las armas en contra de la gente: “En realidad lo único que pretendían era intimidarnos y seguir hostigándonos”, dijo Dannys Gil, uno de los voceros del consejo campesino: “Es la misma actitud que tenía Ricardo Mora antes de que ocurriera el asesinato de Orlando Reyes Parra”.

Luego de ocurridos los hechos, los campesinos y las campesinas se dirigieron a la fiscalía sexta a poner la denuncia. El fiscal de turno en un primer momento se negó a recibir la denucia, pero se logró que finalmente la tomara gracias a que fue grabado con un teléfono mientras se negaba. Ante dicha prueba de su negativa, accedió finalmente y tomó la denuncia.

Cabe destacar que estos hechos suceden apenas cuatro días antes de que vaya a ser realizada la audiencia de presentación de los tres imputados como autores materiales del homicidio de Orlando Reyes Parra, lo cual ocurrirá el martes 23 de octubre en el circuito judicial de Barinas: “Esta gente sabe que nosotros presionaremos de forma activa para que se haga justicia y caiga todo el peso de la ley sobre los responsables del asesinato de nuestro compañero Parrita. Por eso vienen a amedrentarnos”, afirmó Gil.

Es importante recordar, también, que Ricaro Mora, acusado de ser el autor intelectual del asesinato de Reyes Parra, sigue detenido en Colombia, y continúa la espera de que sea extraditado y juzgado aquí en Venezuela. La justicia debe ser implacable ante el asesinato de campesinos y campesinas. Además, el dolor y la indignación por la forma extremadamente cruel en que fue asesinado el compañero Parrita reclaman la más contundente actuación de la justicia.

Estos hechos demuestran que, a pesar de que el Instituto Nacional de Tierras ha cumplido con la entrega de las tierras al consejo campesino, no cesa la violencia de la élite latifundista en contra del pueblo campesino. Es necesaria la definición de una política de acompañamiento y protección al campesinado en lucha para garantizar su integridad física y que no sigan cayendo campesinos a manos de sicarios y paramilitares.

Ello requiere no solo de que se garantice presencia de cuerpos policiales y militares en las zonas en conflicto, sino también la depuración de los órganos de justicia y derechos humanos. Es clave que denuncias como éstas sean recibidas en las fiscalías, debidamente procesadas, y que de ello se deriven actuaciones contra quienes cometen las amenazas y amedrentamientos. Si los terrateientes no sienten el peso de la autoridad, del Estado y de la ley, continuarán actuando con total impunidad. La revolución bolivariana debe ser contundente en su actuación a favor del campesinado y en contra de la élite latifundista.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Dirigente campesino del PCV fue víctima de atentado en Barinas

Dirigente campesino del PCV fue víctima de atentado en Barinas

El día de ayer el dirigente campesino Robinson García, militante del Partido Comunista de Venezuela, fue víctima de un grave atentado cuando se trasladaba desde la parroquia El Real hacia Barinas. La camioneta en que se trasladaba fue atacada a tiros y recibió tres impactos de bala.

“Desde hace semanas vienen dándose amenazas y amedrentamientos contra mi persona. Me siguen vehículos, me toman fotografías, me señalan. Andan en varios vehículos: una Tucson nueva color blanco, una Hilux gris y un Spark placas PAN-23P”, informa García. “Intenté poner la denuncia ante la oficina de Seguridad Ciudadana de la gobernación y allí se negaron a recibirla”. Hace cuatro días, además, entró un grupo al predio y pretendía sacar la gente de allí, con armas de fuego y machetes.

Placa del Spark que siguió a García

Impacto de bala en la camioneta de García

Según relata García, cuando salía del predio en que hace su trabajo productivo y como dirigente, se percató de que en la entrada estaba el Spark estacionado entre la maleza, con gente cerca tomando fotografías hacia el predio. Se dirigió a donde su familia para ponerlos al tanto de la situación antes de tomar rumbo a Barinas a poner la denuncia ante el Cicpc. Al enrumbar hacia Barinas, luego de pasar el puente Santo Domingo, se percató de que el Spark lo seguía acompañado por tres motos, en dos de las cuales había parrilleros. El vehículo se le colocaba a un lado, lo adelantaba y bajaba la velocidad. Robinson logró adelantarlo y sacarle distancia, fue nuevamente alcanzado y en ese momento empezaron a dispararle. Finalmente, logró tomarle distancia al Spark y a las motos, salirse de la carretera y esconderse para salvar su vida.

“De los sujetos que andaban logré reconocer a dos, Juan Hoyos, ex integrante del ejército expulsado por corrupción, y familiar del coronel del ejército Gustavo Valecillos, quien fue coordinador de la ORT del Inti en Barinas, y el otro es conocido como Hiram, solicitado por el Cicpc por sicariato”, señala Robinson García: “Toda la información la facilité ayer mismo cuando coloqué la denuncia de este antentado ante el Cicpc”.

Asamblea en el predio Los Cerros rumbo al Congreso Campesino

Robinson García es dirigente campesino en el predio Los Cerros, ubicado en la parroquia El Real de Barinas, donde 19 familias campesinas tienen ya seis años produciendo alimentos en 400 hectáreas de tierra que son parte de lo que fue la UPSA “Pedro Pérez Delgado” y luego “Pedro Zaraza”. Esa tierras fueron rescatadas por la revolución pero luego de creada la UPSA éstas nunca llegaron a ser productivas, a pesar de haber recibido recursos.

En su momento, Robinson García y las familias organizadas hoy en el predio fueron víctimas de una estafa, en la cual les vendieron estas tierras que no podían ser vendidas, luego de que presuntos propietarios obtuvieran prenda agraria ilegalmente. Allí se asumió una lucha, se creó un frente campesino y han venido resistiendo. El Inti ha realizado tres inspecciones y en todas han salido 100% productivos: “Nosotros estamos al tanto de que estas tierras son del Estado y que al Estado le corresponde responder por estas tierras, y permitir formalmente el uso que estamos haciendo por medio de algún comodato o algúna otra figura. Lo que no puede existir es particulares que posean prendas agrarias en esas tierras y que pretendan imponerse como supuestos propietarios y expulsarnos de allí de forma violenta. Actualmente hay 17 personas que dicen tener prenda agraria en el predio”.

Asamblea en el predio Los Cerros rumbo al Congreso Campesino

En el predio Los Cerros se trabaja la ganadería, con más de 500 semovientes para carne y leche, y se cultiva plátanos y otros rubros: “Hemos recibido incluso financiamiento del Estado y hemos ejecutado y pagado esos recursos. Hemos sido serios en nuestro trabajo, Incluso, hemos financiado a una comuna del sector, la comuna Virgen de Real y otras organizaciones populares”.

Según informa Robinson García, han puesto las denuncias sobre el conflicto por la tierra ante todas las instituciones y la situación sigue sin resolverse. Mientras no exista un pronunciamiento claro del Estado sobre la ilegalidad de las supuestas prendas agrarias que poseen particulares en el predio la situación seguirá así y puede tornarse más grave: “Esta es la razón de la violencia. Las personas que han pretendido apoderarse de estas tierras por medio de corrupción, pretenden expulsarnos de aquí para seguir haciendo sus negocios y sus estafas. Mientras tanto, lo que nosotros estamos haciendo es sembrar, criar, producir”.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Alianza Nacional Productiva

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