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La Asamblea Legislativa Popular y de los Pueblos enciende la llama de la unidad

La Asamblea Legislativa Popular y de los Pueblos enciende la llama de la unidad

Por: Juan Alejandro Echeverri Arias

Por la vida, el territorio y la paz más de mil legisladores populares de todo el país están congregados en Bosa, al sur de Bogotá.

El fuego de la unidad está encendido. Entre arengas, agradecimientos a la madre tierra, y armonizaciones, inició la Asamblea Legislativa Popular y de los Pueblos.

Del 9 al 11 de octubre, integrantes del Coordinador Nacional Agrario (CNA), la Organización Indígena de Colombia (ONIC), el Congreso de los Pueblos, el Proceso de Comunidades Negras (PCN), la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular, Redepaz, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Juntanza de Mujeres, Ciudades en Movimiento, procesos internacionales, y representantes de movimientos políticos como Fuerza Alternativa del Común (FARC), Colombia Humana, Polo Democrático, Marcha Patriótica y la Coordinadora Socialista construirán una agenda común donde converjan las luchas sectoriales y se salden las diferencias que fragmentan al movimiento social colombiano.

La Asamblea Legislativa Popular y de los Pueblos es un escenario para materializar la insatisfacción que sienten los campesinos, los indígenas, los afros, las mujeres, los sindicalistas y los jóvenes con un proyecto de país que violenta los territorios y amenaza los derechos humanos y la esencia de los acuerdos de paz.

Al finalizar la actividad, los legisladores populares esperan poder presentarle al país una agenda programática que sintetice los pliegos reivindicativos, rechace la cooptación de lo público por parte del capital financiero, potencie los mandatos territoriales como son las consultas populares, los territorios campesinos agroalimentarios, y las guardias interétnicas: un proyecto de país que privilegie la vida, la justicia social, y las diversas formas habitar el territorio.

Este escenario legislativo demuestra la necesidad de recurrir a la solidaridad para hacerle frente a un gobierno que ha planteado una serie de reformas regresivas. Los congresistas populares también son conscientes que además de tejer las luchas, es necesario darle un salto cualitativo al acumulado social disputando el poder en el plano electoral.

Por ello, uno de los principales objetivos de la Asamblea es concretar una movilización nacional en el primer semestre del 2019, y definir agendas electorales en los territorios; propuestas locales que le den continuidad a esa marea política compuesta por ocho millones de colombianos que eligieron una propuesta alternativa en las pasadas elecciones presidenciales.

Todo está dado para que el movimiento popular materialice un sueño: la unidad. En la apertura de la asamblea los afros gritaron una consigna que resume la esencia de este evento: “Dure lo que dure, cueste lo que cueste, si luchamos como hermanos, esta lucha la ganamos”.

 

Tomado de: https://www.las2orillas.co/la-asamblea-legislativa-popular-y-de-los-pueblos-enciende-la-llama-de-la-unidad/

Declaracion de El Maizal

Declaracion de El Maizal

74 comunas provenientes de Apure, Táchira, Barinas, Lara, Yaracuy, Portuguesa y Mérida, nos hemos reunido este sábado 25 de agosto en tierras de El Maizal. El encuentro organizado por El Maizal y la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, donde se acercó una delegación de la Marcha Campesina Admirable, La Red Nacional de Comuneros y Comuneras, el Movimiento de Trabajadores sin Tierra de Brasil y el Movimiento Patria Grande de Argentina, fue el primer paso para avanzar en un reimpulso del movimiento comunal nacional.

La actividad se dio en el contexto nacional marcado por las iniciativas económicas tomadas por el gobierno, así como por las amenazas provenientes de los Estados Unidos y sus aliados internacionales y nacionales. En ese contexto respaldamos al gobierno, la iniciativa para estabilizar y relanzar la economía, así como nos pronunciamos en defensa unitaria de nuestra patria.

El objetivo de reimpulsar el movimiento comunero se da dentro de la necesidad de avanzar hacia objetivos postergados, así como nuevas metas: insumos para la producción, adjudicación de tierras comunales, transferencia de competencias, servicios, así como un espacio de diálogo con el gobierno para acercar propuestas políticas y planes productivos. Vemos que se han hecho mesas de negociación con empresarios, banqueros, importadores, pero no con comuneros y comuneras, ni con otros sectores de nuestra gente organizada. El plan económico del gobierno no puede dejar de lado en su diseño a quienes producimos, organizamos y avanzamos en el horizonte socialista que proyectó Chávez.

Salir del momento de quietud requiere construir una agenda propia, que nazca desde el encuentro comunal con comunas de todo el país, que se establezcan objetivos a alcanzar, para lo cual tendremos necesariamente que luchar, estar movilizados(as) en los estados y a nivel nacional. No lograremos obtener insumos, apoyos, transferencias, sin un proceso de movilización, organización, cuestionamiento de los errores, lucha contra las mafias, la corrupción, que son parte central para explicar la situación actual.

Damos este primer paso desde la aldea universitaria recuperada por el movimiento comunero de Simón Planas porque creemos que ese es el camino: avanzar en comunalizar los espacios, recuperar lo que fue mal llevado por quienes rifaron logros de la revolución, defender las conquistas, proyectar nuevos avances como son las ciudades comunales y demás formas de agregación de comunas, de gobierno comunal, democracia participativa.

Debemos inventar, tomar la iniciativa, construir pasos que dependan de nuestras propias fuerzas y desde allí dar la disputa por lo nuestro.

Desde aquí convocamos a profundizar este camino de articulación, unidad, construcción de una alianza comunera que incorpore a otros actores, como son los campesinos y las campesinas, que, muchas veces, también somos nosotros(as) mismos(as) en nuestros territorios. Existe una agenda de lucha dispersa, debemos unirla, planificar victorias, avances en este contexto de dificultades, amenazas, a la vez que oportunidades que nacen de este pueblo que libra una inmensa batalla contra la guerra y contra quienes buscan terminar con el proceso revolucionario desde dentro. Con la certeza de Chávez: comuna o nada.

 

Firman:

Comuna Socialista El Maizal, Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora,  Ciudad Comunal Campesina Socialista Simón Bolívar (conformada por ocho comunas), Ciudad Comunal Juan Pablo Peñaloza (conformada por cinco comunas), Comuna Socialista Sarare, Comuna Socialista Lanceros de Ature, Comuna Río Cenizo, Comuna Andillana, Comuna Patria De Bolívar, Comuna Ezequiel Zamora, Comuna Moliturística Riveras Del Río Acequias, Comuna Pedro Briceño Méndez, Comuna Los Sueños De Bolívar Y Zamora, Comuna Herederos De Chávez, Comuna Pie De Monte, Comuna Ezequiel Zamora I, Comuna San José, Comuna Cordillera Andina, Comuna El Portal Bolivariano, Comuna La Machiri, Comuna Juan Pablo Peñaloza, Comuna Simón Bolívar Vive, Comuna Simón Bolívar 200, Comuna Eli Gerardo Medina, Comuna Cacique Guaicaipuro, Comuna Alí Primera II, Comuna Espada De Bolívar, Comuna Estero De María La Gorda, Comuna Cuartel De La Montaña 4F, Comuna Chávez Vive, Comuna Guerreros De Azua, Comuna Juan Milla, Comuna Orimiquire, Comuna Unión De Los Pueblos Socialistas, Comuna Árbol De Las Tres Raíces, Comuna Quebrada Del Guayabal, Comuna Simón Rodríguez Comuna Juan De Los Santos Contreras, Comuna Jesús De Nazaret, Comuna Brisas Del Río Sarare, Comuna Riveras De Periquera, Comuna La Periquera, Comuna Gran Samario, Comuna Unión Del Llano, Comuna Montaña E La Puerta, Comuna Antonio José De Sucre, Comuna Che Guevara, Comuna Jesús Romero Anselmi, Comuna El Carmen, Comuna Espada De Bolívar, Comuna Manuelita, Comuna Vencedores De Monte Bello, Comuna Cuatro De Febrero, Comuna Negro Primero, Comuna Julián Mellado, Comuna Cuatro Raíces, Comuna Trinidad 1913, Comuna Las Colonias Del Viento, Comuna La Revolución En Progreso, Comuna Monte De Sinaí, Comuna Paraíso Del Llano, Comuna Caño Los Pájaros, Comuna Socioproductiva Libertadores Del Sur, Comuna Libertadores de la Patria, Comuna Guardianes de La Patria.                          .

¿Y el poder popular para cuándo?

¿Y el poder popular para cuándo?

Martha Lía Grajales Pineda

En medio de la grave crisis que enfrenta el país, algunxs se preguntan sí el horizonte socialista sigue vigente como objetivo estratégico que orienta el discurso y la acción política, tanto de la dirigencia chavista del gobierno como del movimiento popular, o si por el contrario el pragmatismo y sentido común de la economía capitalista se está imponiendo como estrategia, en el mejor de los casos de manera coyuntural, para superar, o por lo menos disminuir, los efectos de lo que estamos viviendo en Venezuela.

En el campo del movimiento popular, en términos mayoritarios pareciera ratificarse, y aún más, profundizarse el horizonte socialista en medio de esta grave crisis. Diversas experiencias como la de la Comuna El Maizal o el Plan Pueblo a Pueblo, por mencionar sólo algunas, vienen demostrando lo económicamente eficiente y políticamente potente que es la construcción del poder popular desde abajo, y cómo su mismo proceso de construcción está generando las condiciones de posibilidad del socialismo como objetivo estratégico.

En la comuna El Maizal el pueblo eligió, de manera autónoma y desde sus propias bases, a sus candidatxs para instancias como la Asamblea Nacional Constituyente, la Alcaldía, los Consejos Municipales. Y a diferencia de lo que viene ocurriendo en el acontecer nacional, en la comuna la participación crece y se extiende en cantidad y calidad. Desde el 2009, fecha en que se constituyó la comuna, su capacidad de producción se ha incrementado, y actualmente producen más de 1000 hectáreas de maíz al año, carne de cochino, leche, además de hortalizas como pimentón, cebollín, pepino, tomate, calabacín, entre otras.

El Plan Pueblo a Pueblo con apenas 270 productorxs libres y asociadxs ha logrado producir de manera autogestionada más de mil toneladas de alimentos durante los últimos tres años, articulando los esfuerzos por el rescate de nuestras semillas nativas, produciendo semillas que limiten la dependencia de lxs productorxs campesinxs a la importación de las mismas, y ha diseñado un sistema de distribución basado en una nueva relación entre el campo y la ciudad, que elimina a los intermediarios de la cadena productiva, y que ha permitido que más de 1.200 familias accedan semanalmente a alimentos de buena calidad con un ahorro superior al 60% respecto a los precios del mercado.

Una y otra vez las bases de la Revolución Bolivariana demuestran que es desde el poder popular como mejor podemos enfrentar y transformar esta crisis, y a su vez parir el socialismo. Es el poder popular construido desde abajo el único camino para parir el socialismo, tal como lo planteo Chávez en innumerables ocasiones:

“El socialismo desde donde tiene que surgir es desde las bases, no se decreta eso; hay que crearlo. Es una creación popular, de las masas, de la nación; es una “creación heroica”, decía Mariategui. Es un parto histórico, no es desde la Presidencia de la República”.

Y si bien no es desde la Presidencia de la República que se decreta el socialismo, en Venezuela también sabemos por experiencia propia lo importante que es tener un gobierno popular que facilite y potencie la construcción de ese poder popular. Y justamente por esto, nos preguntamos si a diferencia de lo que ocurre en el movimiento popular, el Gobierno Nacional, a quien asumimos como nuestro aliado en la construcción del poder popular y por ende de la transición al socialismo, está optando por el pragmatismo y el sentido común de la economía capitalista, en el mejor de los casos de manera coyuntural, para enfrentar la crisis que actualmente vivimos en Venezuela.

Si no es esa la orientación, y se mantiene el horizonte socialista como objetivo estratégico, ¿cómo se explica que, en medio de esta crisis, se priorice un enfoque de cooptación más que la participación y el protagonismo popular? Esto se evidencia, por ejemplo, con la suspensión de las elecciones de los consejos comunales en el año 2016; la designación y no elección popular de lxs vocerxs del CLAP, y de lxs dirigentes en la estructura territorial y nacional del PSUV; así como en la pérdida de centralidad de la construcción del Estado comunal y del fortalecimiento del poder popular en la agenda política nacional.

¿Por qué se ha priorizado el asistencialismo más que la autogestión? Los alimentos subsidiados a través de las cajas de los CLAP, o el otorgamiento de bonos en dinero a través del carné de la patria, son sin duda alguna acciones afirmativas necesarias para disminuir los efectos de la crisis actual en la población más pobre, que es la más afectada. Pero por qué esto se ha convertido en la política bandera de nuestro gobierno revolucionario, mientras tiende a desaparecer aquella otra que permite ir avanzando al poder popular, a lxs pobres, hacia la apuesta estratégica, la autogestión y el autogobierno, también en lo económico, fortaleciendo la propiedad social sobre los medios de producción.

¿Por qué desde nuestro gobierno popular se le apuesta al fortalecimiento del capital privado más que a las formas de producción social? Declaraciones como las ofrecidas por el entonces ministro de Comercio Exterior, José Vielma Mora, durante una reunión con la directiva del Consejo Nacional de Promoción de Inversiones (CONAPRI), el pasado 11 de junio de 2018, dan cuenta de ello de manera contundente: “Nosotros queremos ser altamente productivos y lo vamos a lograr junto al sector privado… Lo digo otra vez: nosotros podemos tener diferencias políticas grandes, e incluso, insalvables, pero el tema comercial es otra cosa”.

¿Es acaso la transición al socialismo conciliable con los acuerdos o con las coexistencias pacíficas con el capital? No lo creo. Mientras sigamos haciendo pactos con el capital, asumiendo que la crisis nos obliga al pragmatismo, el sentido común del capital terminará imponiéndose en todos los ámbitos. En palabras de Mazzeo:

“Uno de los grandes desafíos de la Revolución Bolivariana es eliminar todo campo de connivencia entre el capitalismo privado/estatal y las lógicas corporativas y burocráticas que, desde su interior (y practicando un chavismo “desde arriba”), se aferran a un camino basado en las formas de acumulación de capital parasitarias y a un modelo que poco tiene que ver con el socialismo comunal. Si los capitalistas, o una burocracia que asuma las funciones de una burguesía, conservan en sus manos la propiedad, la gestión y la dirección de las empresas mientras que las clases subalternas y oprimidas siguen relegadas a las tareas de ejecución, esa preeminencia del capital se expresará, inevitablemente, en la política”.

Sólo desde la propiedad social de los medios de producción a través de formas organizativas como las comunas, los consejos comunales, las cooperativas, entre otras, es posible crear el nuevo modelo económico socialista, injertando la propiedad social, el espíritu socialista, a lo largo de toda la cadena productiva: producción, distribución y consumo.

Y para quienes argumentan que apostarle a la economía popular como estrategia central para enfrentar y transformar esta crisis, resulta cuando menos ingenuo, pareciera que lo ingenuo es seguir creyendo que el capital está dispuesto a salvar a alguien más que a sí mismo. Los resultados publicados por Oxfam demuestran que el proceso de concentración de la riqueza en el mundo se ha acelerado en los últimos años:

“Entre marzo de 2016 y marzo de 2017 se produjo el mayor aumento de la historia en el número de personas cuyas fortunas superan los mil millones de dólares, con un nuevo milmillonario cada dos días”(Oxfam, 2018).

El llamado, es entonces, a que este movimiento popular chavista, que ratifica y profundiza el horizonte socialista como única forma de enfrentar y transformar la profunda crisis que atravesamos en Venezuela, se masifique y articule, para construir agendas de lucha colectivas, que nos permitan fortalecer el poder popular, cadenas productivas socialistas, y disputar con la dirigencia política y demás actores, la orientación estratégica de la revolución bolivariana para la transición al socialismo.

¿Por qué sigue inconcluso proyecto de viviendas en Fernández Feo, Táchira?

¿Por qué sigue inconcluso proyecto de viviendas en Fernández Feo, Táchira?

Voceras y Voceros de la comuna Alí Primera 3 denuncian como incloncluso un proyecto de viviendas que distintas comunas del municipio Fernández Feo del estado Táchira comenzaron a ejecutar en conjunto con el Munisterio del Poder Popular para las Comunas en el año 2015.

El proyecto de autoconstrucicón de viviendas por parte del poder popular abarcaba 2200 viviendas, de las cuales sólo se inició la primera etapa, con la entrega de materiales para la ejecución de 360 viviendas. En el caso de la comuna Alí Primera 3 correspondía la ejecución de 39 viviendas, las cuales llegaron solo a un porcentaje de su construcción del 50%.

En el proyecto participaron, según informa Alida Ramírez, vocera de la comuna Alí Primera 3, las 4 comunas registradas  del municipio, con alrededor de 30 consejos comunales: “El problema comenzó cuando posteriormente de su aprobación a los órganos ejecutores de las comunas no les llegaron completos los materiales. Solo en la Alí Primera 3, no le entregaron suficientes cabillas y cemento, dando como resultado 15 completas con bloques y piso y el resto por la mitad. Todavía falta que nos entreguen material granulado, cemento, tubos y techos.”

La denuncia del caso fue puesta ante la Defensoría del Pueblo, que intervino y luego de eso se canalizó una segunda entrega de materiales que también fue insuficiente: “Este proyecto contemplaba distribuir para la comuna Luis Olivera 130 viviendas, para la comuna Ezequiel Zamora 100 viviendas, para la comuna Gran Bolívar 76 viviendas y para la comuna El Gigante Hugo Chávez 55.

“Es importante señalar que no se ha tratado de falta de materiales en Táchira, porque hemos visto que el Órgano Superior de Vivienda ha entregado materiales a empresas contratistas privadas. Denunciamos que no se le entrega los materiales al poder popular porque con nosotros no hay dinero de por medio y no hay negocio”, informó Alida Ramírez: “En una ocasión, durante la gestión anterior de la gobernación, vimos cómo se entregaba materiales correspondientes a la segunda etapa de construcción cuando no se había ejecutado la primera. En esos casos lo que sucede es que los materiales son revendidos”.

Los proyectos de autoconstrucción de viviendas ejecutados por el poder popular han dado excelentes resultados, generando incluso mayor rendimiento de materiales y ahorro de recursos. Sin embargo, la gente que participa en esos espacios denuncia que sectores vinculados al negocio de la construcción sabotean y retrasan la conclusión de estos proyectos.

“El pueblo es quien sabe construir. La gente siempre es la mano de obra de la construcción de viviendas. No es justo que no se priorice al poder popular a la hora de entregar materiales y sí a las empresas privadas”, reflexiona Alida Ramírez. El Ministerio del Poder Popular para la Comunas y el Órgano Superior de Vivenda de Táchira tienen la palabra.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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