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En diálogo con las seis líneas del presidente Maduro: análisis CRBZ

En diálogo con las seis líneas del presidente Maduro: análisis CRBZ

“No estamos haciendo lo suficiente ni lo estamos haciendo bien, hace una falta una gran rectificación profunda, un reaprendizaje profundo, hace falta hacer las cosas de nuevo y mejor”, afirmó Nicolás Maduro en su juramentación ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

En efecto, hemos obtenido una victoria histórica en las urnas, y a su vez existen rectificaciones que debemos hacer de manera urgente en un contexto de gran complejidad nacional e internacional. Necesitamos hacer más y mejor, y para eso el presidente trazó seis líneas de acción que debemos debatir, impulsar.

1. En primer lugar, Maduro llamó al diálogo y pacificación, con el llamado a la conformación de una comisión de verdad y justicia de la ANC, para superar las heridas que dejaron las guarimbas, conspiraciones, avanzar en la política de pacificación y encuentro, para que aquellos actores que no hayan cometido crímenes mayores, se incorporen a la vida política del país.

Creemos que junto a esa política es necesario abrir un diálogo con el pueblo, una política de encuentros regionales con las bases organizadas en sus diferentes formas, en asambleas. Mostraría a un gobierno escuchando a la gente, yendo a la búsqueda de los problemas, escuchando críticas, y no únicamente convocando a actos cerrados en Caracas. En esta etapa que se abre necesitamos solucionar los problemas de conjunto, crear espacios de resolución popular articuladas con el gobierno, y eso tiene, como enseñó Hugo Chávez, una dimensión territorial necesaria.

2. En segundo lugar el presidente se refirió la necesidad de avanzar en un acuerdo económico productivo para la estabilización y recuperación sostenida del crecimiento económico. Se refirió a la necesaria producción de riquezas nacionales e internacionales y satisfacción de necesidades de la vida material de nuestro pueblo, y el fortalecimiento de mecanismos como los Clap, mercados populares, recuperación de los mercados municipales que han caído en manos de mafias.

Creemos que para lograr ese acuerdo imprescindible debemos construir un consenso necesario con todos los sectores de la economía, donde construyamos una política económica para resolver los grandes problemas, desequilibrios y desbalances. Eso es un espacio con el gobierno, pequeños, medianos y grandes empresarios, trabajadores, sectores de la economía social como comunas, para construir un plan que ataque los grandes problemas macroeconómicos que son la base de la crisis económica. Esto pasa por reconocer a los diferentes actores, errores propios, la disposición para la rectificación, sobre un marco de la economía que queremos: mixta, humanista, con un Estado eficiente que regule, que garantice objetivos estratégicos, e impulse y apoye las otras formas de economía, como la social y la privada.

3. En tercer punto Maduro se refirió a la lucha renovada y frontal contra todas las formas de corrupción, minimalismo y burocratismo, y la construcción de una nueva ética ciudadana, patriótica, social. Su diagnóstico es que hemos tenido un retroceso ético.

Vemos que para avanzar en ese objetivo es necesario ir hacia la transformación democrática del Estado. Significa, entre otras cosas, fortalecer los mecanismos de control y vigilancia popular, transformar el sistema de administración de justicia. Pensamos que se podrían proponer formas de control democrático sobre instancias de administración de justicia, por ejemplo, que fiscales superiores y jefes de circuito judiciales sean electos de manera directa y secreta para que estar sujetos a revocatorio. Necesitamos reimpulsar la contraloría social, crear un cuerpo nacional de contraloría social, que, junto a la policía anticorrupción, construyan un sistema de vigilancia.

Junto a eso se hace necesario cuestionar los privilegios de la dirigencia y la burocracia, el gasto excesivo en el ámbito del Estado para la vida de quienes ocupan cargos de dirección, un elemento central a la hora de construir el ejemplo de un reencauce ético. No podemos tener dirigentes que viven de tal manera alejados de las realidades de nuestra gente.

4. En cuarto lugar se refirió al fortalecimiento del sistema de seguridad, protección y poder popular. Tanto el sistema hospitalario, como las misiones, el empleo, el carnet de la patria, barrio adentro, el sistema hospitalario, de vivienda, la misión barrio nuevo barrio tricolor que ha disminuido, los bonos.

Creemos que es necesario poner en marcha un Plan de Urgencia Nacionales, que contemple, en otros puntos, el sistema educativo, de salud, el sistema eléctrico y de telecomunicaciones, así como el aumento de la producción de alimentos. Se trata de impulsar una política de urgencia en un cuadro de gran dificultad para nuestro pueblo. No podemos apelar a mecanismos de normalidad en épocas de guerra.

5. En quinto lugar Maduro planteó la defensa de Venezuela frente a los ataques del imperialismo y la defensa de las instituciones del Estado. Esto en contexto de recrudecimiento de las sanciones internacionales que golpean a los venezolanos de a pie, que viven de su trabajo, impiden conseguir el dinero y hacer importaciones necesarias. Subrayó la importancia de alianzas con países para la defensa de Venezuela, y llamó a estar alertas ante provocaciones desde la frontera con Colombia tramadas por Juan Manuel Santos que estará hasta el 7 de agosto.

En ese cuadro vemos necesario el reimpulso de los planes de preparación del pueblo para la defensa nacional, de entrenamiento de la Milicia Bolivariana, llevarla a quinto componente para darle más capacidad operativa y militar para fortalecer el sistema de defensa de la nación. Creemos que debemos dar un debate sobre la doctrina de seguridad y defensa para incorporar a todos los sectores a la seguridad y defensa, actualizar la doctrina a la luz de los cambios que han venido sucediéndose en el mundo y en el adversario estratégico, por ejemplo, el cambio de la fuerza armada colombiana que en esta nueva etapa han venido planteando reorientar su papel y dentro de eso la alianza con la Otan.

6. Por último, el presidente subrayó la necesidad de continuar con el rumbo estratégico: el socialismo chavista, bolivariano, que debe ser multidimensional, es decir en lo ético, moral, espiritual; en lo político, ideológico, institucional; en lo social; lo económica; y lo territorial.

Vemos necesario para eso que avancemos en la profundización de la democracia revolucionaria, a través de un plan de reimpulso de todas las formas de empoderamiento popular que ha parido la revolución: reimpulso de comunas, consejos comunales, consejos de trabajadores, estudiantes, mesas técnicas de agua, las experiencias profundas que se ensayaron en la etapa anterior. Debemos avanzar en el sistema de gobierno popular, y para eso hacer balance, revisión, y actualización. Se trata de democratizar toda la sociedad, la participación de la gente en la toma de decisiones, avanzar en la revolución política.

Son algunos puntos que creemos necesarios para avanzar en las direcciones propuestas por Nicolás Maduro. Las respuestas a esta situación que vivimos deben ser una construcción más que nunca colectiva: solo el chavismo salvará la revolución, y el chavismo somos todos quienes día a día construimos la patria que nos encargó el Comandante Chávez. El tiempo es hoy.

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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En fotos: Peligrosa caricatura abstencionista

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Banderas venezolanas de luto, superhéroes hollywoodenses amarillo azul y rojo, gorras negras con siete estrellas blancas, bolsas de zucaritas como estandarte, cascos “antirepresión” adidas, chapas de RCTV junto a otras de polar y cocacola. En fin, íconos de lo que siempre fue el más radical, clasista, pitiyanqui, ignorante y violento antichavismo de clase media. Eso son. Eso siempre han sido. Sólo que ahora son poquitos, muy poquitos. Lejos están de aquellas movilizaciones masivas en torno a Pdvsa Chuao con las que prepararon el golpe de Estado de 2002, o de los votos con los que ganaron la Asamblea Nacional en 2015 o, incluso, de la violencia con la que asediaron al país entre abril y julio de 2017.

Sin máscaras, con sus íconos a cuestas, decaídos, van apedir a la OEA y a la comunidad internacional una intervención extranjera y que se impida la continuidad de Maduro en el poder sea como sea. Eso también revela lo que son, lo que siempre han sido.

 

¿El discurso? Más vacuo imposible. Explica, en parte, la desesperanza, la ausencia de horizonte. Es también, a fin de cuentas, reciclado y desgastado. Fraude. Habrá fraude. Por eso no votes. Es todo lo que tiene para decir esa disminuida dirigencia. Eso, y una litúrgica convocatoria para el 20 de mayo: en lugar de votar vayan a una iglesia. Así entra en la escena, además, otro ícono derechista, que viene desgastándose desde el 11 de abril, más cercano y familiar al fascismo: la iglesia católica, con su cruz y su lujo y su dominación espiritual.

“Tenemos que ser la fuerza interna que genere y garantice las condiciones para que pueda darse una intervención humanitaria en Venezuela”, decía al micrófono uno de los dirigentes. “Necesitamos que vote la menor cantidad de gente posible para demostrar al mundo que el país entero rechaza las elecciones falsas montadas por Maduro y la dictadura”, decía otro. La escasa cantidad de gente que asistió a la convocatoria significa que, probablemente, esos requisitos que les piden desde el extranjero sus jefes no se cumplirán. Cualquier convocatoria de Maduro o Falcón o Bertucci en algún pequeño pueblo del país supera con creces esta mínima movilización de hoy ante la OEA. El domingo se demostrará. Aunque igual este sector no creerá en los resultados, sean cuales sean.

“En diciembre se me quemó el bombillo que tenía encendido al final del túnel”, dice una señora con rotundo desencanto. El peligro de ese desencanto y esa desesperanza radical no es que exista y que sea masivo. El peligro está en que es el caldo de cultivo para la aceptación y el convencimiento de que Venezuela necesita una intervención extranjera, una guerra, soportar una asfixia económica, lo que sea, con tal y se encienda alguna luz al final del túnel, aunque esa luz sea de bombas e incendios.

La movilización fue mínima y eso expresa que esa tendencia está fuera de sintonía con el país y con su gente. Por sus proporciones, la convocatoria no debería revestir de interés alguno para los medios. Pero eso sí había allí: cámatras, reporteros y reporteras, de montones de medios, que s eencargarán de inflarla, de darle el alcance y repercusión que no tuvo por sí sola. Aunque desconozcan al país que sí va a votar y que está convencido de que esa es la vía para superar el conflicto político venezolano. Eso no les importa. Sólo buscan complacer al jefe que paga todo y que dirije la estrategia intervencionista y de guerra: EEUU.

Allá ellos(as).

Nos vemos el domingo en los centros electorales, esperando para entrar a ejercer nuestro voto por la democracia, por la patria, por la revolución. Y por su puesto mañana, en el cierre de campaña.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

 

Semana final pre-elecciones: amenazas y tareas. Análisis CRBZ

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Quedan pocos días antes del día clave: la necesaria reelección de Nicolás Maduro como presidente de la República, como dirección de la revolución venezolana. Necesaria porque las dimensiones del conflicto en el cual estamos no permiten un traspié, una pérdida de poder político. Eso sería de una gravedad histórica estando enfrentados como lo estamos a los Estados Unidos, que vienen acrecentando sus movimientos para golpearnos en todos los niveles.

Es en el frente internacional donde se oyen los ruidos de las armas cargándose, tanto en la presión diplomática, donde buscan aislarnos, por ejemplo, a través del Grupo de Lima y la OEA, así como en lo mediático, con la preparación de la opinión pública para una acción de fuerza, la zona de frontera centralmente con Colombia, y la siempre constante y en ascenso presión sobre la economía. Estamos en días claves y es necesario estar alerta. La estrategia de la derecha podría intentar aprovechar los últimos días previo a la contienda, así como los inmediatos, para generar hechos que conmocionen a nuestra sociedad, al proceso electoral, a una posible victoria de Nicolás Maduro. Su estrategia busca el caos, el temblor, el colapso que no han logrado.

Alertas y en unidad patriótica. Debemos anticipar los movimientos que están por venir en un cuadro donde habrá elecciones presidenciales en Colombia a los pocos días, donde los Estados Unidos han venido recuperando posiciones en América Latina para luego mantenerlas cómo sea necesario, y donde Venezuela es el objetivo central en el continente. Su plan parece en fase de aceleramiento: no reconocerán a Nicolás Maduro, ascenderán en los métodos, con más bloqueo económico, y posibles acciones de fuerza, desde dentro o desde fuera.

Ante el aceleramiento posible de la agresión debemos acelerar en el proceso revolucionario. Garantizar una victoria el día 20 con gran cantidad de votos y defender el resultado será el primer paso. El segundo debe ser la puesta en marcha de un plan de emergencia nacional en la economía, tanto en lo urgente como en lo estratégico. Esto significa revisar las áreas claves de nuestra economía, como es la productiva, donde, entre otras cosas, es necesario realizar una revisión de las empresas públicas del sector agrícola para quitar a quienes hayan dado muestra de ineficiencia, improductividad. No podemos seguir con empresas fundamentales del Estado en manos de quienes han demostrado no ponerlas a funcionar debido a que priorizan negocios, porcentajes, y corrupción.

Esto también debe aplicarse en áreas como los servicios, gas, electricidad, comunicaciones, por ejemplo. ¿Hasta cuándo dejaremos que la ineficiencia reine en sitios neurálgicos? ¿Para qué mantener a quienes muestran su incapacidad? Es hora de poner en marcha un plan de emergencia nacional, con la participación de la gente organizada, con hojas de ruta, objetivos, seguimiento de esos objetivos, rendimiento de cuentas públicas, de resultados.

Luego del 20 de mayo no habrá otra elección por delante que permita decir que es necesario esperar. Habrá un redoble de la agresión internacional, un pueblo venezolano, nosotros y nosotras, con una victoria, la defensa de esos resultados, y necesidades políticas y económicas que resolver. El tiempo ganado deberá ser utilizado de manera eficiente, revolucionaria, sin dilaciones, sin mantenimiento de un cuadro generalizado que demanda cambios urgentes, debemos avanzar en la dirección que nos dejó Hugo Chávez. La Crbz estará en primera línea para las tareas que sean necesarias.

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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Simulacro, recta final y pronósticos, análisis CRBZ

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Quedan dos semanas para las elecciones presidenciales y a cargos legislativos en los estados. Fecha clave en la disputa por el gobierno en Venezuela, el poder político que el chavismo, contra muchos pronósticos, hemos logrado refrendar en los últimos meses.

Mirando hacia atrás vemos cómo en el último año hemos dado batalla tras batalla en las urnas y en las calles, en los territorios y los frentes internacionales. Es mucho lo que hemos logrado, en particular con este contexto de gran adversidad económica que enfrentamos, este andar contra golpes que nunca cesan.

Al observar la participación en el simulacro electoral ratificamos algunos análisis. Continuamos siendo como chavismo una fuerza política con capacidad de movilización, acción, despliegue a través de sus múltiples instrumentos, como Psuv, movimientos, y otros partidos políticos. La unidad que hemos mantenido nos da una fortaleza que la derecha no tiene, así como la coherencia discursiva en cuanto a las formas en que buscamos dirimir el conflicto político, las urnas y no la violencia. Llegamos en mejores condiciones al 20 de mayo.

Sabemos a su vez que la elección resuelve solamente un aspecto de la confrontación que ha desbordado lo electoral por razones de las estrategias de la derecha direccionada desde los Estados Unidos. El plan golpista no solamente no cesará ni antes ni después de las urnas, sino que se agudizará para así lograr por vías no democráticas no que lo logran por los votos. Estamos ante una guerra, no ante una oposición nacional democrática.

Debemos ganar el 20. Es imprescindible lograrlo además con la mayor cantidad de votos. Para eso enfrentamos tanto la táctica de un sector de la derecha que convoca a no ir a las urnas para intentar quitarle legitimidad al resultado, así como los mismos efectos de la situación económica que lleva a un sector de la población a centrar sus cotidianos en resolver los problemas básicos ligados al aumento de precios, desabastecimientos de productos claves, malos servicios en aspectos centrales como el gas o el agua. La situación económica desmoviliza, aleja, es parte de lo que busca generar el bloqueo económico que cuenta con la acción de grupos de poder económico local, mafias que operan desde bancos y espacios de poder.

 

Por eso subrayamos la necesidad de brindar respuestas concretas a las necesidades más urgentes, así como de trabajar en lo estratégico, que es construir un modelo nuevo económico, articulado a lo cultural y político. Ambos tiempos deben ir de la mano. Debemos, por ejemplo, construir un plan de emergencia en áreas claves como servicios, hacerlo convocando al protagonismo de la gente, y en ese movimiento golpear a quienes sabotean y roban dentro de las instituciones. Un paso sin el otro resultará insuficiente. Lo mismo ocurre en lo productivo, donde debemos poner en marcha un plan especial de producción, con apuesta al campesinado, pequeños y medianos productores. No son los grandes empresarios quienes van a resolver lo que nunca han hecho.

Es necesario abrir el diálogo en la sociedad, con todo el chavismo, con quienes se han alejado, para reconstruir mayoría política, hegemónica, y, como ha subrayado el presidente, golpear a las grandes mafias, las que están más arriba, en Banesco o instituciones. Sabemos que en la guerra a veces se debe ganar tiempo, y también que ese tiempo es oro. La historia no se detendrá luego del 20 de mayo, seguirá con más desafíos, urgencias para nuestro pueblo, desafíos para quienes seguimos con la apuesta del primer día: lograr una patria libre, justa, soberana.

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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