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Pronunciamiento político ante el aumento de la violencia contra la mujer en Venezuela

Pronunciamiento político ante el aumento de la violencia contra la mujer en Venezuela

 

El confinamiento y el distanciamiento social producto de la pandemia del virus covid19 han generado un significativo aumento en los casos de violencia de género en el mundo, según lo confirma la Organización Mundial de la Salud (OMS) y organismos competentes en esta materia de distintos países. Nuestro país, a pesar de tener una de las legislaciones más avanzadas en cuanto a la protección del derecho de la mujer a un vida libre de violencia, según el Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belem Do Pará – MESECVI[i] y a pesar de haber logrado avances significativos durante la revolución bolivariana en esta materia, no escapa a la tendencia de crecimiento de los casos de violencia contra las mujeres.

En Venezuela, entre enero y agosto de este 2020 se han perpetrado 175 femicidios, es decir, 175 venezolanas han sido asesinadas a causa de la violencia machista. El 27,73% de ellas fueron asesinadas por sus parejas, un 13,13% por hombres pertenecientes a su núcleo familiar y 11,67% por ex parejas, esto según datos del Monitor de Femicidios[ii] llevado por la investigadora Aimee Zambrano Ortiz (en Venezuela, desde el año 2016 no existen datos oficiales sobre los femicidios). Estas cifras, perturbadoras en sí mismas, son aún más alarmantes al ser contrastadas con las cifras de 2019, año en el que ocurrieron 167 femicidios, es decir, en 8 meses ya superamos la cantidad de femicidios de todo el año pasado. Pasamos de tener un femicidio cada dos días en 2019 a tener cinco femicidios por semana. Un femicidio cada 33 horas.

Comparacion femicidios perpetrados entre 2019 vs 2020. Elaborado la investigadora Aimee Zambrano Ortíz, disponible en https://utopix.cc/pix/agosto-del-2020-femicidios-o-feminicidios/

 

La impunidad es una de las principales causas del incremento de la violencia contra las mujeres. El excelente entramado jurídico hecho en revolución para proteger a la mujer no se viene cumpliendo, por el contrario parece ser desconocido por los funcionarios de los cuerpos policiales, ocasionando que las mujeres denunciantes terminen envueltas en situaciones de revictimización, o en situaciones más extremas como terminar detenidas por buscar justicia, generando así una falta de confianza en las instituciones del Estado que deben velar por el cumplimiento de la ley y la protección a la mujer.

Aunado a esto, el criminal bloqueo financiero y comercial contra Venezuela ha tenido graves consecuencias para la calidad de vida de l@s venezolan@s en general, siendo especialmente crítico el tema de acceso a la salud: el aumento de la mortalidad materna es un reflejo de ello. Según los últimos datos oficiales encontrados sobre este tema, en 2016, 756 mujeres murieron por esta causa, en 2010 murieron 412. A pesar de no existir números oficiales al día de hoy, las denuncias de distintas organizaciones feministas sobre la falta de insumos y de atención a la hora del parto parece ser indicativos de que los esfuerzos emprendidos con el Plan parto humanizado siguen siendo insuficientes para reducir las muertes maternas.

Por estas y otras realidades que atraviesan las mujeres venezolanas, diversas organizaciones del espectro de la defensa de una vida libre de violencia hacia la mujer a finales de marzo de este año solicitaron al Estado venezolano la declaración de una Emergencia feminista[iii] que permita afrontar con voluntad política y acciones concretas la creciente violencia y desigualdad a la que se enfrentan las venezolanas y que se han agudizado, aún más, con el confinamiento y la dificultades económicas devenidas del distanciamiento social necesario para enfrentar al covid19.

Venezuela. Al menos 135 mujeres al año son víctimas de femicidio. Aimee Zambrano nos explica por qué – Resumen Latinoamericano

Si bien es cierto que la revolución bolivariana se ha caracterizado por tener entre sus prioridades el reconocimiento de la mujer como una sujeta de derecho y sujeta política, y que ha hecho esfuerzos considerables en la búsqueda de la igualdad de género, esos esfuerzos hoy en día se han hecho insuficientes. Es necesario que el Estado intervenga de forma más firme y expedita en defensa y garantía del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

En tal sentido, consideramos de manera propositiva lo siguiente:

  1. La creación de una comisión que revise de forma profunda, de cara al país y de la mano con las organizaciones y movimientos sociales con trabajo en la materia, la actuación de la institucionalidad con competencia en la protección del derecho de la mujer a una vida libre de violencia y se hagan los correctivos necesarios.
  2. Crear una unidad ESPECIAL con participación de todos los cuerpos de seguridad del Estado que revise los hechos de violencia de manera objetiva y profunda; además es necesario que todo/as y cada uno de lo/as funcionario/as las unidades de los cuerpos de seguridad designadas para los casos de violencia contra la mujer reciban procesos formativos y de sensibilización en materia de género, desde quienes reciben las denuncias hasta quienes tienen como responsabilidad dictar sentencias.
  3. Igualmente, es necesario que sea respetada la LOSDMVLV y demás instrumentos jurídicos que protegen los derechos de las mujeres, así como devolver el valor y fuerza de actuación al Ministerio de Poder Popular para la Mujer.
  4. Asimismo, es clave generar un espacio interinstitucional que trabaje de la mano con los movimientos sociales, las víctimas y sus familias, para hacer seguimiento a los procesos judiciales abiertos por casos de femicidio y violencia contra la mujer y generar las sentencias condenatorias que correspondan.
  5. Es fundamental, además, reimpulsar y crear, donde no existan, los institutos municipales de la mujer y las casas de abrigo mencionadas en el art. 32 de la
  6. Es clave que el Estado sea garante del cumplimiento del art. 61 de la LOSDMVLV que establece el pago de una indemnización a la víctima o a sus familiares, en caso de que la mujer haya muerto producto de la violencia.
  7. Además de la formación, es necesario que el Estado propicie y proporcione los recursos necesarios a las organizaciones, institutos, centros investigativos y afines que se dedican a los estudios sobre la mujer y la desigualdad de género.
  8. En este mismo orden de ideas, las instituciones competentes deben volver a generar y publicar, de forma oportuna, estadísticas sobre la situación de las mujeres.
  9. Acompañando lo anterior se debe generar campañas comunicacionales de gran alcance sobre la violencia de género, sobre sus causas estructurales, consecuencias, como prevenirla desde un enfoque comunitario, familiar y personal y cuál es la ruta de denuncia.
  10. Para finalizar, vemos necesario la inclusión de la violencia política como una forma de violencia contra la mujer. La mayoría de las vocerías del poder popular están ocupadas por compañeras que, aparte de enfrentarse a las formas tradicionales de violencia de género, tienen que luchar contra la violencia política.

La revolución bolivariana desde su inicio ha reivindicado a la mujer con acciones concretas, es necesario que hoy en día, en medio del bloqueo y la guerra multidimensional a la que nos enfrentamos, le demos un reimpulso a esas políticas que permitieron dignificar a la mujer venezolana. Hoy más que nunca es un deber ético feminizar las instituciones públicas y privadas, así como nuestros partidos, movimientos y organizaciones sociales y de base. Solo con igualdad plena entre hombres y mujeres construiremos la sociedad humanista y de justicia y derecho social que de la mano del comandante Chávez comenzamos a edificar.

 “Sin la verdadera liberación de la mujer

sería imposible la liberación plena de los pueblos.

Soy un convencido de que un auténtico socialista debe ser también un auténtico feminista”.

Hugo Chávez Frías, 8 de marzo de 2009.

 

Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora – Núcleo Ideológico de Mujeres

 

[i] https://www.oas.org/es/mesecvi/nosotros.asp

[ii] https://utopix.cc/pix/monitor-de-femicidios-primer-semestre-2020/

[iii] http://www.correodelorinoco.gob.ve/colectivos-feministas-estado-debe-declarar-la-emergenciafeminista-ante-el-incremento-alarmante-de-femicidios/

 

A propósito de la necesidad urgente de un debate sobre el poder adquisitivo de la gente

A propósito de la necesidad urgente de un debate sobre el poder adquisitivo de la gente

Es necesario que el gobierno nacional aborde el problema de la capacidad adquisitiva de la gente, de los y las trabajadores(as) y la familia venezolana.

La desprotección de las familias causada por el deterioro del salario real frente al conjunto de medidas económicas pragmáticas que se han tomado y que han permitido de alguna manera resistir el bloqueo, es hoy en día, en la actual situación de asedio y resistencia al bloqueo, una contradicción central sobre la que urge actuar.
Pero actuar con realismo revolucionario, entendiendo el marco actual y las condiciones que imponen distintos factores, principalmente el criminal bloqueo comercial y financiero.

Las medidas a tomar para una recuperación progresiva del ingreso familiar deben considerar que la pequeña y mediana empresa no está en capacidad de asumir un aumento de salario real, por lo que debe ser el Estado quien asuma por un tiempo determinado esta tarea.

Se debe abrir un debate frente a ello, un debate que conduzca a medidas concretas, a un plan o una política económica que, en medio de las serias restricciones por las que atraviesa el país, tenga como prioridad la recuperación progresiva de los ingresos de la familia, del salario real de las y los trabajadores(as).

Un ingreso universal familiar alrededor de los 50$ mensuales al menos durante un lapso de dos años, sería una propuesta a discutir y analizar. Sería un bono que se le asignaría a cada familia de los estratos más a afectados por el bloqueo comercial y financiero y una medida de gasto público que apalancaría la demanda efectiva, con lo que se impactará en la recuperación de la producción, buscando una senda de recuperación económica mediante la dinamización de la producción interna.

Un aumento del gasto público por la vía de la elevación del poder adquisitivo de la gente sería un elemento dinamizador importantísimo y necesario en el marco de un plan dirigido a la reactivación del aparato productivo. Sin demanda la oferta pierde sentido y su producción se hace insostenible. Ello, más allá del impacto positivo en términos sociales y de bienestar, con su consecuente efecto favorable sobre la estabilidad política.

El Estado en pleno ejercicio de sus atribuciones debe usar todas las herramientas de política económica de forma soberana y sin más contemplaciones que el bienestar de las mayorías y de los intereses de la nación. Son múltiples los desafíos económicos, muchas las limitaciones y restricciones, los frentes de batalla, pero para que una revolución sea revolución debe mostrar en todo momento que en el centro de su preocupación están las y los trabajadores(as), la familia, es decir, el ser humano, razón de ser de esa revolución.

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

¿Que pasa con el trabajo durante el COVID-19?

¿Que pasa con el trabajo durante el COVID-19?

A propósito de la conmemoración del 1ero de mayo, Día Internacional de los Trabajadores y las Trabajadoras consideramos pertinente compartir algunos datos acerca de la situación actual de éstos alrededor del mundo en medio de la compleja crisis económica, social y sanitaria que enfrenta la humanidad

 

 

1 de mayo de resistencia, firmeza y unidad

1 de mayo de resistencia, firmeza y unidad

Hoy, 1 de mayo de 2020, la humanidad conmemora el Día Internacional del trabajador y la trabajadora en las más complejas circunstancias, enfrentando una profunda crisis sanitaria, social y económica desatada por la pandemia de COVID-19: todo el globo está sufriendo afectaciones con pocos precedentes en la historia, a raíz de la interrupción masiva de la actividad económica causada por la pandemia.

Esto afecta a 3.300 millones de trabajadores(as) del mundo, el 80% de la fuerza laboral del planeta. El 38 % de la fuerza de trabajo mundial, es decir 1.250 millones de trabajadores(as) en todo el mundo, está en alto riesgo de desplazamiento de su fuerza de trabajo, es decir, está entre los sectores más afectados: servicios de alojamiento y de comidas, industrias manufactureras, comercio al por mayor y al por menor, actividades inmobiliarias, administrativas y comerciales.

La OIT asegura que en el segundo trimestre de 2020 el empleo caerá 6,7 %, es decir, que se agregarán 195 millones de personas a las cifras de desempleo. Además, se sabe que 2.000 millones de personas trabajan de manera informal y son las más afectadas por la pandemia por tener menos acceso a protección social.

En ese contexto, vemos que la protección social al trabajo en el mundo es de 45,2%, y solo se han tomado 548 medidas en 108 territorios para mitigar la pérdida de empleos y medios de subsistencia entre febrero y abril. De estas medidas, un 19,3% son subsidios o ayudas sociales especiales, 15,7% son protección contra el desempleo, y solo 9,5% son medidas para acceso a prestación de servicios sanitarios y 9,1% medidas asignación de alimentos.

Como contracara de esta compleja realidad, vemos que el 1% más rico de la población posee más del doble de riqueza que 6.900 millones de personas y los 22 hombres más ricos del mundo tienen más riqueza que los 326 millones de mujeres mayores de 20 años de África.

Mientras tan solo 4 centavos de cada dólar recaudado se obtienen a través de impuestos sobre la riqueza, porque los súper ricos eluden hasta el 30 % de sus obligaciones fiscales, solo un incremento del 0,5% al impuesto a la riqueza del 1% más rico de la población durante los próximos 10 años, permitiría recaudar fondos suficientes para crear 117 millones de puestos de trabajo en educación, salud, cuidado infantil y asistencia a las personas mayores.

Este es el mundo en que vivimos los trabajadores y las trabajadoras del mundo. Esta es la realidad en la que día a día los y las campesinos(as), los y las obreros(as), los y las técnicos(as) y profesionales ponemos nuestro esfuerzo, nuestras capacidades, nuestra fuerza y creatividad para producir la riqueza, esa riqueza que no se distribuye con justicia y equidad.

Somos nosotros y nosotras los que bregamos en el campo, los que cansamos nuestros brazos y curtimos la piel en las fábricas, los que tensamos el cuerpo y la mente en las oficinas. Somos nosotros y nosotras los que más sabemos de batallas y de luchas. Por eso, en medio de la más compleja realidad, somos nosotros y nosotras quienes estamos poniendo el cuerpo para enfrentar la pandemia.

En Venezuela, además de este cuadro global, se agregan desafíos y dificultades causados por la criminal agresión de Estados Unidos contra nuestro país. El bloqueo financiero y comercial, así como el robo de activos, oro y dinero del pueblo venezolano por parte de Estados Unidos y sus secuaces locales, somete a todo nuestro pueblo a privaciones y limitaciones materiales extremas.  Bajo esas presiones y agresiones enfrentamos sin embargo el desafío de luchar contra la pandemia, el desafío de batallar por la recuperación económica y el desafío de avanzar en la profundización de la revolución política para consolidar la democracia revolucionaria, participativa y protagónica que definimos como pueblo en nuestra constitución.  En Venezuela, nuestra batalla es además por la paz, por la democracia, por la soberanía. Pero venceremos. Seguros estamos de eso.

Somos nosotros y nosotras quienes estamos llamados a desempeñar un rol esencial en la construcción de una sociedad justa y de progreso para todos y todas después de esta tormenta que hoy encaramos.

Por todo esto, el 1 de mayo de este año es especial, es distinto, y vaya nuestro más sincero reconocimiento y felicitaciones a los trabajadores y las trabajadoras del mundo.

 

Este 1 de mayo de 2020, más que nunca decimos:

 

¡Resistencia, firmeza y unidad!

 

 

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