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Venezuela. El golpismo cosecha una nueva derrota.

Venezuela. El golpismo cosecha una nueva derrota.

30 de abril de 2019
Matías Pacheco (desde Caracas)
Federico Simonetti

Desde el 23 de enero pasado, Venezuela vive un intento continuado de Golpe de Estado promovido por el ala derecha de la oposición interna y dirigido por los Estados Unidos. Durante el día de hoy asistimos a un nuevo capítulo de dicha trama en el que el chavismo obtuvo una nueva victoria.

Los hechos

Temprano en la mañana, con la colaboración de miembros del SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), se produjo la fuga de Leopoldo López, quien se encontraba cumpliendo prisión domiciliaria. Junto a Juan Guaidó anunciaron la ofensiva final de “La operación Libertad”, eufemismo utilizado para denominar el pretendido asalto al poder y derrocamiento del Gobierno de Nicolás Maduro. El primer objetivo era tomar la base aérea la Carlota (ubicada en Altamira, al este de Caracas), desde aquella posición militar se proyectaba dirigir el intento golpista. En esta ocasión, Guaidó logró el apoyo de un centenar de desertores de la GNB (Guardia Nacional Bolivariana) que cumplían tareas ordinariamente como seguridad de la Asamblea Nacional (según las declaraciones de Moncada).

Sin embargo, la fragilidad de los apoyos obtenidos por la oposición quedó demostrada tempranamente. A primera hora, miembros leales de la GNB que se encontraban en el pretendido cerco a la base militar por órdenes de sus superiores, se escaparon al descubrir que los querían implicar en el Golpe y denunciaron públicamente que los habían llevado engañados.

De manera inmediata el conjunto de la FANB reiteró lealtad a la Constitución y al Gobierno de Nicolás Maduro. La dirección del proceso convocó al pueblo al Palacio de Miraflores para defender la democracia. Mientras el centro era copado por el chavismo, las tropas leales rápidamente repelían el intento de toma de La Carlota. Cumplido el objetivo, comenzaron a avanzar por la Avenida Francisco Fajardo para dispersar la movilización (más bien Guarimba) que con piedras y bombas molotov pretendía empalmar con la avanzada de las fuerzas golpistas. De esos enfrentamientos de baja intensidad y corta extensión temporal, en un barrio de clase media-alta a unos diez kilómetros del centro del poder político, es de lo que hablaron durante todo el día los grandes medios de comunicación.

Cuando escribimos estas , la situación ha sido completamente controlada por las fuerzas leales al Gobierno, el pueblo muestra su masiva presencia en Miraflores, Leopoldo López se refugia primero en la Embajada de Chile y luego en la de España, la intentona ha sido desarticulada.

Motivos

No es sencillo leer la jugada de la oposición. Se volcaron a una acción para la que contaban con una correlación de fuerzas muy desfavorable. ¿Realmente la oposición creía que iba a asaltar el poder? Es a todas luces improbable, se necesita mucho más que un centenar de militares para dicho propósito, la oposición y los Estados Unidos lo saben. ¿Volvieron a creer que se iba a quebrar la unidad de la FANB? Sería un error de cálculo demasiado burdo a tan sólo dos meses del estrepitoso fracaso del 23F. ¿Creyeron que iban a empalmar con una movilización de masas nacional espontánea hartada de la penosa situación social? Hace años lo vienen intentando sin resultados. ¿Pretendían únicamente la libertad de un dirigente detenido por promover guarimbas? Parece demasiado costo para tan modesto objetivo. Siendo que las condiciones internas muestran a una oposición sin la fuerza necesaria para un asalto al poder ¿Acaso se buscaba desatar un escenario de violencia generalizada, con muertes, que justificara una intervención extranjera? ¿Se buscaba montar un escenario escandaloso, que manchara cualitativamente a la gestión de Nicolás Maduro y justifique esa intervención a los ojos de la opinión pública internacional, al estilo “ataque de armas químicas en Siria”? Esta parece la hipótesis más probable.

Así y todo, para generar un escenario de ese tipo se requiere una correlación de fuerzas muchísimo más favorable que la que la oposición desplegó. Las guarimbas fueron dispersadas con gases lacrimógenos y balas de goma. Es factible que hayan esperado apoyos que no llegaron. El asesor de la Casa Blanca John Bolton lo dijo explícitamente, aunque por los nombres a los que recurrió pareció más un intento de generar tensiones hacia dentro del Gobierno de Venezuela que información fidedigna, puede haber un poco y un poco.

Existe un elemento de gran importancia que es preciso poner sobre la mesa para poder arrimarnos a una comprensión de los acontecimientos en cuestión. Si la acción fue lanzada prematuramente, si no se prepararon debidamente todos los elementos necesarios, no es sólo por ineptitud (que no le falta) de la oposición interna. El ala derecha de dicha fuerza (encarnada en Voluntad Popular), se viene desinflando críticamente en los últimos meses. Sus permanentes fracasos, su cada vez más escasa capacidad de movilización, el escepticismo que ha generado en amplias capas de la población antichavista; los pusieron en una situación de debilidad y vulnerabilidad. Era de esperar que sus principales dirigentes enfrenten allanamientos y detenciones en los próximos días, agobiados por un marco en el cuál los mismos iban a generar escasa reacción interna y poco margen de maniobra para la reacción externa. Se trata de una oposición interna que no contaba con el beneficio del tiempo. Esta variable no debe ser despreciada a la hora de analizar una jugada que tuvo rasgos de redención y evidentes signos de acción desesperada.

Porvenir

En política los errores no son gratuitos. Hoy la oposición recibió una derrota que la deja aún en peores condiciones que las que tenía ayer. A nivel internacional se volvió a expresar la correlación de fuerzas que hace meses se muestra adversa a Estados Unidos y la intervención militar. La sedición a la luz del día dota de más herramientas al Gobierno para avanzar judicialmente sobre los golpistas y ponerlos a la defensiva. Es de esperar que ante este escenario la oposición profundice el carácter violento de sus acciones.

Jorge Arreaza volvió a plantear que el diálogo es la única oferta del gobierno venezolano, opción que la derecha descartó una y otra vez, opción para la cual posee día a día peores condiciones de negociación. Diosdado Cabello planteó desde Miraflores que la mejor defensa es el contraataque, abriendo la puerta a una recuperación de la iniciativa por parte del chavismo.

La oposición derechista y los Estados Unidos obtuvieron su derrota, para que la misma se convierta en victoria del pueblo venezolano, debe mediar la acción decidida, basada en los anhelos de las bases. Se impone, como dijo e hizo Chávez, escuchar al pueblo en los momentos más adversos. Judicialmente contra los golpistas, económicamente contra los formadores de precios que hambrean al pueblo, políticamente fortaleciendo el protagonismo popular.

CUBA: URGE DETENER LA AVENTURA MILITAR IMPERIALISTA CONTRA VENEZUELA

CUBA: URGE DETENER LA AVENTURA MILITAR IMPERIALISTA CONTRA VENEZUELA

El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba denuncia la escalada de presiones y acciones del Gobierno de los Estados Unidos para preparar una aventura militar disfrazada de “intervención humanitaria” en la República Bolivariana de Venezuela y llama a la comunidad internacional a movilizarse para impedir que se consume.

Entre el 6 y el 10 de febrero de 2019, se han realizado vuelos de aviones de transporte militar hacia el Aeropuerto Rafael Miranda de Puerto Rico, la Base Aérea de San Isidro, en República Dominicana y hacia otras islas del Caribe estratégicamente ubicadas, seguramente sin conocimiento de los gobiernos de esas naciones, que se originaron en instalaciones militares estadounidenses desde las cuales operan unidades de Fuerzas de Operaciones Especiales y de la Infantería de Marina que se utilizan para acciones encubiertas, incluso contra líderes de otros países.

Medios políticos y de prensa, incluso norteamericanos, han revelado que figuras extremistas de ese gobierno, con una larga trayectoria de acciones y calumnias dirigidas a provocar o alentar guerras, como el Asesor de Seguridad Nacional John Bolton, el Director del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, Mauricio Claver-Carone, con la participación del Senador de la Florida, Marco Rubio, diseñaron, gestionaron el financiamiento y organizaron directa y detalladamente, desde Washington, el intento de golpe de estado en Venezuela mediante la ilegal autoproclamación de un presidente.

Son ellos mismos los que, personalmente o a través del Departamento de Estado, vienen realizando presiones brutales contra numerosos gobiernos para forzar su apoyo al llamado arbitrario a nuevas elecciones presidenciales venezolanas, mientras promueven el reconocimiento al usurpador que apenas cuenta con 97 mil votos como parlamentario, frente a los más de 6 millones de venezolanos que el pasado mes de mayo eligieron al Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros.

Tras la resistencia al golpe ofrecida por el pueblo bolivariano y chavista, demostrada en las masivas manifestaciones de apoyo al Presidente Maduro y en la lealtad de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana, el Gobierno de los Estados Unidos ha intensificado su campaña política y mediática internacional y recrudece las medidas económicas coercitivas unilaterales contra Venezuela, entre las que puede citarse el bloqueo en bancos de terceros países de miles millones de dólares pertenecientes a Venezuela y el robo de los ingresos de las ventas de petróleo de esa hermana nación, lo que está provocando graves daños humanitarios y duras privaciones a su pueblo.

Junto a este cruel e injustificable despojo, EEUU pretende fabricar un pretexto humanitario para iniciar una agresión militar contra Venezuela y se ha propuesto introducir en el territorio de esa nación soberana, mediante la intimidación, la presión y la fuerza, una supuesta ayuda humanitaria, que es mil veces inferior a los daños económicos que provoca la política de cerco, impuesta desde Washington.

El usurpador y autoproclamado “presidente” declaró desvergonzadamente su disposición a reclamar una intervención militar de Estados Unidos con el pretexto de recibir dicha “ayuda humanitaria”, y ha calificado el rechazo soberano y digno a esa maniobra como “un crimen de lesa humanidad”.

Altos funcionarios estadounidenses recuerdan cada día, con arrogancia y desfachatez que, en relación con Venezuela, “todas las opciones están sobre la mesa, incluida la militar”.

En el proceso de fabricación de pretextos, el gobierno de Estados Unidos ha acudido al engaño y la calumnia al presentar un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que, cínica e hipócritamente, expresa una grave preocupación por “la situación humanitaria y de derechos humanos…, los intentos recientes de bloquear la prestación de ayuda humanitaria, la existencia de millones de migrantes y refugiados…, el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos, la situación de ruptura de la paz y la seguridad regionales” en Venezuela e insta “a adoptar las medidas necesarias”.

Es evidente que Estados Unidos prepara el terreno para establecer por la fuerza “un corredor humanitario” bajo “protección internacional”, invocar la “obligación de proteger” a los civiles y aplicar “”todas las medidas necesarias”.

Es indispensable recordar que conductas similares y pretextos parecidos fueron adoptadas por Estados Unidos en el preludio de las guerras que lanzó contra Yugoslavia, Iraq y Libia, al precio de inmensas pérdidas de vidas humanas y de enormes sufrimientos.

El gobierno estadounidense intenta eliminar el obstáculo mayor que representa la Revolución Bolivariana y Chavista al ejercicio de la dominación imperialista sobre “Nuestra América” y al despojo al pueblo de Venezuela de la primera reserva certificada de petróleo del planeta y de otros cuantiosos y estratégicos recursos naturales.

No puede olvidarse la triste y dolorosa historia de intervenciones militares de los Estados Unidos, en más de una ocasión en México, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Cuba, Honduras y más recientemente en Granada y Panamá.

Como alertó el 14 de julio de 2017 el General de Ejército Raúl Castro Ruz: “la agresión y la violencia golpista contra Venezuela dañan a toda “Nuestra América” y solo benefician los intereses de quienes se empeñan en dividirnos para ejercer su dominación sobre nuestros pueblos, sin que les importe generar conflictos de consecuencias incalculables en esta región, como los que estamos presenciando en diferentes lugares del mundo”.

La Historia juzgará severamente una nueva intervención militar imperialista en la región y la complicidad de quienes irresponsablemente lo acompañen.

Se decide hoy en Venezuela la soberanía y la dignidad de América Latina y el Caribe y de los pueblos del Sur. Se decide también la supervivencia de las normas del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Se define si la legitimidad de un gobierno emana de la voluntad expresa y soberana de su pueblo o del reconocimiento de potencias extranjeras.

El Gobierno Revolucionario llama a la movilización internacional en defensa de la paz en Venezuela y en la región, basada en los principios de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz adoptada con la firma de los Jefes de Estado y Gobierno de la CELAC en 2014.

Expresa su bienvenida y apoyo al Mecanismo de Montevideo, iniciativa de México, Uruguay, la Mancomunidad del Caribe (CARICOM) y Bolivia,que busca preservar la paz en Venezuela basado, como dice su reciente Declaración, en los principios de no intervención en los asuntos internos, la igualdad jurídica de los Estados y la solución pacífica de controversias.

Saluda la favorable acogida a dicha iniciativa por parte del Presidente Maduro Moros y la comunidad internacional y expresa preocupación ante el rechazo categórico del Gobierno estadounidense a las iniciativas de diálogo promovidas por varios países, incluida esta.

El Gobierno Revolucionario reitera su firme e invariable solidaridad con el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, la Revolución bolivariana y chavista y la unión cívico-militar de su pueblo y hace un llamado a todos los pueblos y gobiernos del mundo a defender la Paz y a oponerse unidos, por encima de diferencias políticas o ideológicas, para detener una nueva intervención militar imperialistaen la América Latina y el Caribe que dañará la independencia, la soberanía y los intereses de los pueblos del Río Bravo a la Patagonia.

La Habana, 13 de febrero de 2019

Venezuela: claves del asalto en preparación

Venezuela: claves del asalto en preparación

Las cartas están echadas. La primera mano indica que nuevamente está en marcha un intento de asalto al poder político. Se da luego de un período de desorientación con derrota de la derecha, a la vez que de preparación de las condiciones para este escenario. Se ha terminado en lo político la etapa agosto 2017-diciembre 2018, continúa y se profundiza en lo económico. Ambas variables se cruzan, se retroalimentan, estamos ante un esquema de ataque integral ininterrumpido.

La fortaleza central de este nuevo asalto reside en la combinación de la situación interna con la internacional. En el primer plano se trata del paso dado por la Asamblea Nacional (AN) al declarar a Nicolás Maduro como usurpador, autoproclamarse como nuevo poder y posible nuevo presidente, en un esquema de gobierno paralelo, con facultades en lo económico, político, internacional.

Esa acción está directamente relacionada/subordinada a la luz verde ordenada desde el frente exterior que anunció que reconocería como a la AN como único poder legítimo en Venezuela. Las declaraciones de voceros del gobierno norteamericano, el Grupo de Lima -con excepción de México- el secretario de la Organización de Estados Americanos, y países que se suman como Ecuador y Canadá, son la muestra de como los pasos ya estaban previstos para ser encadenados. Ordenan desde fuera.

Dentro de ese esquema parece en marcha un asalto similar con el que se ha incendiado y luego arrasado otros países, en particular Libia y Siria -otro debate es cuáles han sido los resultados en cada caso-. Se trata de bloquear financieramente, apoderarse de las riquezas de la Nación, apretar el cerco hasta la asfixia para desencadenar el ataque final a la fortaleza sitiada desde fuera y disparada desde dentro. La pregunta aún sin respuesta es cuál serían las fuerzas que encabecen el ataque: ¿una nueva dimensión del ataque paramilitar enfrentado en el 2017? ¿incidentes y militarización de la frontera? ¿aparición de la OTAN de la cual forma parte Colombia? ¿quiebres internos para los cuales la AN ya ofrece una amnistía? ¿ataques de tipo terrorista? ¿combinación de formas y actores?

La situación parece a la espera del elemento desencadenante.

La debilidad del esquema fue planteada por el mismo Juan Guaidó, miembro de Voluntad Popular -principal partido incendiario en el 2017- presidente de la AN: requiere apoyo de la sociedad, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) y de la comunidad internacional. Es decir que no tienen cómo traducir sus anuncios en actos. Trabajan para lograrlo, y uno de los objetivos es lograr removilizar a su base social que ha pasado a descreerles brutalmente desde la victoria de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). Para eso los cabildos abiertos, la épica por las redes sociales, la convocatoria a la movilización del 23 de enero.

La otra debilidad del plan de asalto es la fortaleza del chavismo. Fortaleza parcial: el destiempo entre lo político y lo económico es cada vez mayor. Nada indica que se achicará en un tiempo breve. En lo político el chavismo mantiene la unidad, con tensiones inevitables, capacidad de movilización repotenciada ante la amenaza, el universo extendido de organización popular, comunal, miliciana, psuvista, la Fanb que no ha cedido a los llamados millonarios, la ANC, el reconocimiento de Nicolás Maduro, con todas las dificultades, como dirección principal del movimiento. Si la derecha vuelve a subestimar al chavismo incurriría en un nuevo y otra vez peligroso error.

La otra fortaleza reside en la capacidad de maniobra internacional que ha desarrollado el gobierno. Las declaraciones de Rusia son una de las cartas más fuertes y visibles. El conflicto se da en el marco de la disputa geopolítica actual donde los contrapesos son poderosos. Los EEUU ya no pueden hacer y deshacer como en sus años de unilateralismo. Siria es muestra de ese nuevo cuadro, China es la expresión del epicentro económico de la disputa. La batalla de Venezuela es más que venezolana, es geopolítica.

La debilidad está en la situación económica. Trabaja como un agua que corroe, reformatea en cámara lenta, tanto en los niveles de la superficie como en las profundidades. En el primer nivel se trata de los necesarios cambios operados por la mayoría de la población para enfrentar la situación, expresado en fenómenos como la dolarización, la profundización de la economía de frontera minorista -que no es igual al contrabando de extracción- el aumento especulativo de todos los servicios -taxi, comida etc.- las remesas, los trabajos infrapagados para el exterior, entre otras cosas. El segundo nivel se expresa en dimensiones menos visibles y de impactos profundos, donde se combinan mafias de la corrupción, la emergencia/consolidación de un nuevo empresariado que vela por sus intereses como fracción de clase, la política poco clara de ingresos de nuevos capitales a las empresas estatales -¿cuáles son las razones por las cuáles esas empresas quedaron en la situación actual?- entre otros fenómenos.

Sobre esa debilidad y esa fortaleza van a descargarse los golpes. El bloqueo internacional -que es parte estructural de las razones de la crisis desatada como parte del formato de guerra- buscará llevar la situación económica a su límite. Secar al país y, en ese movimiento, saquearlo. En cuanto al ataque sobre lo político saben que necesitan quebrar: la Fanb, la institucionalidad, el chavismo. El cuadro económico genera condiciones, es la integralidad de la estrategia.

Resulta difícil medir tiempos y resultados. Pueden ocurrir varios movimientos dentro de ese panorama. Uno de ellos es que la ANC convoque a nuevas elecciones de la AN en vistas del Golpe en aceleración. Eso podría desencadenar diferentes resultados: desestructuración de la poca unidad de la derecha, agudización del enfrentamiento como elemento catalizador, luz verde para un nuevo salto en el ataque. La historia no es lineal y cada fuerza mueve sus cartas.

Hemos ingresado a un nuevo momento que busca romper el empate. Existen dos bloques en disputa: el del chavismo y el de la revancha clasista e imperialista. Lo demás es ficción, nadie está por encima de las partes en conflicto. La pelea es triple, por no ceder al asalto, estabilizar la economía y disputar para que la revolución no relegue sus elementos emancipadores presa de un pragmatismo de poder. Nadie sabe cómo terminan las trincheras, solo se sabe que la pelea es peleando con estrategia.

Marco Teruggi

Tomado de http://notasperiodismopopular.com.ar/2019/01/17/venezuela-claves-asalto-preparacion/

La Corriente en 2018 avanzó en la batalla por la articulación e integración de los pueblos

La Corriente en 2018 avanzó en la batalla por la articulación e integración de los pueblos

Vivimos tiempos difíciles en los que las fuerzas que buscan el saqueo de nuestros recursos, el control de nuestros mercados y la explotación de nuestros pueblos han ido recuperando espacios, recobrando fuerza. Este año 2018 se hizo del todo evidente que la iniciativa y conducción de los esfuerzos por derrocar el gobierno bolivariano están en Estados Unidos. Es el frente internacional, cuya agenda es liderada por este país, donde han estado concentradas las acciones más fuertes orientadas en esa dirección. Derrotar la revolución bolivariana es central en la avanzada del imperialismo estadounidense para retomar control del continente, luego de haber retomado para sus intereses los gobiernos de Brasil, Argentina y Ecuador. De allí que, a la par del desarrollo de la diplomacia de paz que adelanta el gobierno bolivariano a través de la cancillería de la república, y de los esfuerzos por revitalizar espacios de integración latinomericana no controlados por Estados Unidos como Alba-TCP, sea de vital importancia que las organizaciones sociales y políticas avancemos también en una política de articulación internacional.

Por ello en La Corriente, junto a la dura batalla que hemos librado este año en el escenario nacional, hemos venido retomando con fuerza nuestra política de trabajo internacional, participando en distintos espacios de articulación, intercambio, solidaridad e integración directa entre organizaciones y movimientos sociales del continente y otras latitudes, y abriendo el compás hacia otros espacios nuevos. “Un objetivo que nos trazamos este año fue fortalecer la presencia de la organización en espacios de articulación en los que ya venimos participando, como por ejemplo Alba Movimientos y CLOC – Vía Campesina, así como aumentar la proyección hacia otros espacios. En ese sentido, comenzamos a participar, con la compañera Jennifer Castillo, en el Movimiento de Afectados por Represas (MAR), que articula varios países como Brasil y Colombia, y también estuvimos presentes, con el compañero Yonatan Vargas, en Bélgica y Francia, en la conformación de la Red Europea de Solidaridad con la Revolución Bolivariana. Esto se dio como resultado del reconocimiento que existe fuera de Venezuela al trabajo que venimos haciendo acá y a los aportes que continuamente realizamos al proceso político venezolano. Logramos aumentar el número de delegados(as) nuestros(as) en estos espacios como parte del trabajo que hacemos como embajadores(as) populares de La Corriente”, informó Zuleima Vergel, una de las responsables de esta línea de acción.

En estos esfuerzos es fundamental que la presencia y participación en espacios de articulación internacional se puedan traducir en hechos concretos. Por ejemplo, este año se logró avanzar en un convenio con el MST de Brasil para consolidar el proceso de reprodución de una semilla de maíz autóctona venezolana, la variedad Guanape, que estuvimos cultivando con éxito en espacios nuestros en Portuguesa, para luego ser usada en nuestros planes de siembra con semilla propia y de forma autónoma. También se logró una articulación con organizaciones chilenas, que estuvieron recaudando medicinas para ser enviadas a Venezuela y distribuidas por nosotros acá. Con Patria Grande, de Argentina, venimos profundizando un proceso de intercambio que se viene concretando con apoyo en el área comunicacional y con la presencia de compañeros y compañeras de distintas organizaciones que estarán este año 2019 visitando Venezuela e incorporándose a procesos organizativos de La Corriente, para intercambiar y conocer el proceso político venezolano desde adentro: “Otro espacio que hemos venido fortaleciendo es el de cooperación con Cuba, a través de la embajada y del centro Martin Luther King, que envió este año un par de compañeras que estuvieron recorriendo y conociendo nuestra experiencia como organización. Empezamos a realizar algunos procesos formativos de militantes nuestros allá en Cuba y hay interés en desarrollar también otros procesos formativos acá en Venezuela con una brigada cubana de esa organización, procesos que sin duda contribuirán a nuestro fortalecimiento”, afirmó Vergel.

Un espacio importante en el que La Corriente estuvo presente este año fue la Escuela Continental de Mujeres de la CLOC, en la que participó la compañera Katherine Delgado, que consistió en un espacio de formación feminista con miras hacia la construcción del feminismo campesino popular: “Fue enriquecedor conocer de viva voz la realidad del campo latinoamericano, a qué nos enfrentamos, los niveles de violencia a que se enfrentan las mujeres latinoamericanas en el campo, el avance feroz que tiene el sistema capitalista en el campo en Latinoamérica, el avance de trasnacionales, la violencia como forma de aniquilar y de empujar las sociedades campesinas hacia los centros urbanos para dejarle los espacios libres a las transnacionales, la explotación y la aniquilación de las formas históricas que ha tenido el campesinado latinoamericano. También fue interesante participar en el debate sobre la necesidad de nuclear todas las luchas de todos los movimientos campesinos en el continente”, reflexióno Delgado.

También con la CLOC estuvo La Corriente en la Escuela de Dirigentes Egidio Brunetto, desarrollada en Colombia, en la que el compañero Yonatan Vargas se desempeñó como facilitador, y también en ese país participó La Corriente en el Encuentro Regional del Grupo de Trabajo, Tierra y Territorio de la Alianza por la Soberanía Alimentaria de los Pueblos de América Latina y el Caribe. Al final del año, también La Corriente se incorporó en la organización del capítulo venezolano de cara a lo que será en 2019 la Asamblea Internacional de los Pueblos cuya realización será en Venezuela: “En todos estos espacios estamos llevando la voz de Venezuela, la verdad de Venezuela, para contribuir a contrarestar las permanentes campañas que se erigen en contra de la revolución bolivariana y del pueblo venezolano, desde la perspectiva de las luchas de la gente y de la construcción concreta que hace la gente para defender sus consquitas y luchar por más logros”, señaló Zuleima Vergel”.

Además estuvimos participando en el Encuentro Mundial de Movimientos y Organizaciones Sociales en Solidaridad con Venezuela, en la 3era etapa de cursos de formación CPPS-CLOC-VC Sudamérica realizado en Brasil, luego en La Cumbre de Los Pueblos – Perú, en el Encuentro  Global de Agroecología desarrollado en Cuba, igualmente participamos en el Taller de Formación Política  para Movimientos Populares de América Latina llevado a cabo en Cuba, en el Campamento de la Juventud Cloc Vía – Campesina en Nicaragua, en la Reunión Política Continental de Alba Movimientos y en la Contra Cumbre del G20, estos últimos en Argentina.

El año 2018 fue, entonces, un año de intensa actividad y lucha también en el ámbito internacional, desde el convencimiento de La Corriente de que ante la avanzada del capitalismo transnacional y la derecha fascista en nuestro continente y en el mundo, es vital estrechar lazos y avanzar en la progresiva acumulación de fuerza de los movimientos y organizaciones populares en el esfuerzo por construir sociedades más justas, más democráticas y más equitativas, en las que sea una realidad cada vez más profunda el ejercicio de una auténtica democracia en manos de la gente. Eso no será resultado sino de la organización, la participación y la movilización desde espacios en los que pueda construirse, de forma articulada entre los pueblos, el poder de la gente.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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