Seleccionar página
Imperialismo pierde batalla en la OEA, aunque agresión continúa. Análisis de La Corriente.

Imperialismo pierde batalla en la OEA, aunque agresión continúa. Análisis de La Corriente.

La agresión dirigida por Estados unidos contra Venezuela continúa en desarrollo, con el frente internacional como escenario principal. Luego del encuentro de parlamentarios(as) de derecha en Cúcuta, se dio un paso más en el plan injerencista, el cual tuvo como terreno concreto nuevamente la Organización de Estados Americanos, organismo que habitualmente viene siendo utilizado como instrumento político y jurídico para agredir a Venezuela.

La acción consistió, esta vez, en la proposición de una resolución por parte de EEUU para expulsar a Venezuela del mencionado organismo multilateral, con base en las matrices que vienen siendo posicionadas mediáticamente y a través de las vocerías serviles al plan imperialista: desconocimiento del proceso electoral del 20 de mayo, en lo específico, y deslegitimación del régimen democrático venezolano y de su institucionalidad, en términos más amplios.

El plan, en este aspecto, está claro: construir el discurso de que Venezuela sufre una dictadura, de que en nuestro país el estado viola sistemática y masivamente los derechos humanos, y que somos un país donde las garantías políticas y civiles son violentadas permanentemente. Eso, para elaborar la argumentación de que, ante tal situación, es urgente y necesario ejecutar cualquier tipo de acciones para sacar del poder el Gobierno Bolivariano. Desde esa base, EEUU y los países serviles a sus intereses trabajan para avanzar en un consenso internacional a su favor, practicando además innumerables formas de presión política, económica y militar sobre los gobiernos del continente, en lo que constituye una práctica violatoria del derecho internacional y de la libre determinación de los pueblos.

Sin embargo, el resultado final de la votación, en términos de los objetivos que se había trazado el imperialismo, no fue favorable a sus planes. A ello se suma la valiente y digna defensa asumida por Venezuela en el mencionado organismo, cuyo argumento principal estuvo centrado en la reiteración de que el país, de modo soberano y coherente con el legado Panamericanista del Libertador Simón Bolívar, decidió salirse por voluntad propia de la OEA, cosa que se viene concretando en respeto absoluto a la normativa de la institución, en la medida en que la OEA es en realidad un instrumento para el control político de la región y para la dominación e injerencia más que para la garantía de la democracia y la auténtica libertad. Consideramos correcta esta acción por parte de Venezuela y la consideramos coherente con el concepto de Diplomacia Bolivariana de Paz que venimos poniendo en práctica como país. En ese sentido, respaldamos las iniciativas de tender puentes y abrir opciones al diálogo con sectores del poder estadounidense que puedan tener mayor propensión a respetar nuestra soberanía y nuestro sistema democrático. Como decía el comandante Chávez, la política, el diálogo, la palabra y la racionalidad deben estar siempre por delante, y deben agotarse todos los esfuerzos en esa dirección.

Sin embargo, que hayamos derrotado al imperialismo nuevamente en este escenario no debe llamarnos a engaño.  Esta acción demuestra una vez más que EEUU está decidido a profundizar la agresión contra nuestra patria. Por ello, ratificamos nuestro respaldo a la línea de gobierno planteada por el presidente Maduro correspondiente a la defensa nacional. Consideramos absolutamente pertinente su planteamiento y desarrollo. Y creemos que esto debe traducirse, en primer lugar, en la profundización de la unidad cívico militar, en el fortalecimiento de la Milicia Nacional Bolivariana y en la preparación de todo el chavismo para las tareas de seguridad y defensa integrales.

Es necesario reimpulsar el debate sobre la defensa integral de la nación. Debemos ser previsivos en este aspecto, y no esperar las primeras acciones armadas del imperio para, luego,  reaccionar.  Aunque por ahora el eje del agresión externa es la violencia económica para conseguir el colapso del país, la explosión social y la fractura de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, ya el enemigo estratégico, por boca del mismo presidente de EEUU Donald Trump, ha dicho que la opciones armadas están sobre la mesa. No debemos subestimar estás amenazas.

La acción ejecutada en la OEA, así como cada uno de los pasos que se van dando en la ejecución del plan, son acciones que apuntan en esa dirección: ir allanando las condiciones para avanzar a una fase de agresión directa en caso de fracasen definitivamente las acciones de guerra económica.

Que nadie dude de las intenciones del imperialismo. Es hora de unidad patriótica, de unidad cívico-militar. Y es hora de preparación para una escalada de mayores agresiones. Todo el accionar del gobierno, del pueblo, del país todo, desde la protección social hasta el desarrollo de la productividad y la estabilidad monetaria y financiera, todo debe apuntar a la preparación para la defensa. Está en juego el futuro de la paz en Venezuela, el futuro de nuestra democracia y el futuro y perspectiva de nuestro proyecto histórico de construir una sociedad de justicia, soberanía plena, felicidad social  e igualdad.

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

También te puede interesar

Encuentro de parlamentarios en Cúcuta: el plan injerencista continúa.

Encuentro de parlamentarios en Cúcuta: el plan injerencista continúa.

Las acciones dirigidas por Estados Unidos contra Venezuela no se detienen y continúan con fuerza en el frente internacional. Ante la incuestionable victoria electoral de Nicolás Maduro en elecciones libres y democráticas, ante la debilidad, ineficacia, torpeza y fragmentación de la oposición venezolana y ante la imposibilidad de generar en el frente interno algún nivel de violencia insurreccional y fracturas dentro del chavismo o en la FANB, ante ese cuadro, continúan apostando por el asedio desde el extranjero.

El encuentro de parlamentarios de la derecha colombo-venezolana y de América Latina y el Caribe es un paso más en el plan trazado por el imperialismo para desconocer la institucionalidad venezolana, el régimen democrático de nuestro país y avanzar, así, en la construcción de la imagen del gobierno venezolano como una dictadura contra la cual es legítima cualquier forma de lucha. Desde La Corriente hacemos público nuestro rechazo absoluto y contundente a esta acción por tratarse de un esfuerzo más por desestabilizar la frontera y seguir allanando el camino para la conformación del escenario de intervención extranjera a Venezuela, encubierta abajo la figura de ayuda humanitaria.

La presencia de la ilegal Asamblea Nacional venezolana en este encuentro es un signo más del intento de legitimar desde el extranjero la conformación y accionar de un Estado paralelo en contraposición al que existe legal y legítimamente en nuestro país. Ya se han adelantado con anterioridad acciones similares con el espurio e ilegal Tribunal Supremo de Justicia prófugo de la legítima justicia venezolana, y con la exfiscala Luisa Ortega Díaz, también prófuga de nuestra justicia.

En esa reunión está representado lo más rancio, conservador y radical de la derecha política tanto venezolana como colombiana, así como latinoamericana. Allí están los representantes genuinos de las oligarquías que se resisten a entender que estamos en un tiempo de transformaciones populares, tanto en Venezuela como en Colombia y en el resto del continente. Lo sucedido en las elecciones del 27 de mayo es una muestra de que la mayoría del pueblo colombiano está buscando alternativas, y aspira encontrar una senda de cambios que supere el estado actual de la realidad colombiana, donde las grandes mayorías son excluidas, donde no se respetan los derechos políticos ni los derechos humanos, donde se entregan las riquezas del país al capital transnacional. Contra eso, contra las élites, contra la exclusión, contra la ausencia de democracia verdadera es que se ha expresado el pueblo colombiano.

Con estas acciones de ataque a Venezuela estas élites que actúan en alianza con el imperialismo lo que buscan desesperadamente es frenar los procesos progresistas, los procesos que los pueblos construyen para superar la crítica realidad que las oligarquías les han impuesto. Pasa en Brasil, por ejemplo, con la élite que impuso antidemocráticamente a Michel Temer en la presidencia de la República y bloqueó el inminente ascenso de Lula al poder, ante lo cual el pueblo brasilero está intensamente movilizado y luchando.  Pasa en Nicaragua, donde luego de una importante legitimación electoral del gobierno de Daniel Ortega, es sometido a un asedio violento similar al vivido en Venezuela. Pasa en Argentina, donde con represión y más medidas antipopulares el gobierno de Macri se impone ante un pueblo movilizado masivamente en su contra.

La agenda de dicho encuentro no es nueva, sino expresión de que la estrategia del imperialismo contra Venezuela continúa desarrollándose sin modificaciones: desconocimiento del proceso electoral del 20 de mayo a pesar de que en dicho proceso el pueblo venezolano reeligió a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela con más de 6 millones de votos en unas elecciones respaldadas por una amplia delegación de acompañantes internacionales que certificaron la transparencia y confiabilidad de nuestro sistema electoral; continuación del trabajo para endurecer sanciones económicas y diplomáticas contra Venezuela; planteamientos frontales de necesidad de sustituir el gobierno constitucional de Nicolás Maduro.

Ante esta nueva acción injerencista contra Venezuela, desde  La Corriente hacemos nuevamente un llamado al pueblo patriota a que nos mantengamos alerta y en unidad nacional contra los planes por violentar nuestra soberanía y destruir nuestro sistema democrático. Nuestra revolución y nuestra soberanía son conquistas populares que debemos defender. Como decía el comandante Chávez, la independencia es nuestro más preciado bien, y eso debemos cuidarlo con entrega y disciplina.

¡Unidad nacional patriótica y popular ante la injerencia y el intervencionismo!

¡Defender las conquistas y luchar por lo que falta!

 

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

También te puede interesar

Acciones de la derecha en antesala a batalla del 20 de mayo. Análisis CRBZ

Acciones de la derecha en antesala a batalla del 20 de mayo. Análisis CRBZ

Una serie de acciones y declaraciones contra Venezuela se han sucedido en los últimos días en el frente nacional e internacional. Algunas de ellas centrales, son las siguientes: el presunto motín en el Helicoide protagonizado por presos por acciones de violencia y paramilitarismo -como Lorent Saleh- con cobertura en directo de CNN; las declaraciones de gobiernos y de la OEA afirmando que no reconocerán a Nicolás Maduro en caso de ganar; la oposición del gobierno de Canadá a que se instalen las urnas en las embajadas y consulados; las acusaciones del presidente de Colombia contra Nicolás Maduro al afirmar que colombianos son cedulados y trasladados a Venezuela para votar el domingo y su declaración frontal de que no reconocerá las elecciones.

No es casualidad que sucedan y se concatenen. La estrategia de la derecha que decidió no presentarse a las elecciones, es decir aquella que es direccionada por los Estados Unidos, necesita enturbiar el proceso electoral, tanto con acciones de impacto político/comunicacionales dentro del país, como con maniobras desde lo internacional que profundicen la matriz que afirma que el domingo no habrá elecciones libres sino un fraude.

En ese cuadro pueden suceder nuevas acciones antes del domingo, en el transcurso de ese día, y en las horas y días posteriores. Lo afirmó el presidente y candidato Nicolás Maduro la noche del jueves luego del gran cierre de campaña, al subrayar la necesidad de estar alertas ante posibles operaciones. El plan de la derecha es caotizar y manchar la contienda para desarrollar la matriz según la cual en Venezuela el gobierno viola los derechos humanos, y es una dictadura que mantiene al pueblo hambreado para manipularlo y se niega a recibir ayuda internacional. Necesitan expandir ese mensaje, multiplicarlo, y sustentarlo sobre hechos y declaraciones creadas para tal fin y difundidas a través de sus grandes medios de comunicación.

Por eso es imprescindible estar alertas, movilizados, no caer en rumores, y hacer lo que debemos hacer: convocar a la votación del domingo para que el porcentaje de votos a favor de Maduro sea lo más alto posible. Estamos ante una fecha clave, una batalla que nos permitirá conservar el poder político, evitar un escenario catastrófico de recuperación del poder en manos de la derecha. Ése es el paso inmediato que debemos garantizar con toda nuestra fuerza, para luego dar pasos en la dirección estratégica necesaria de la revolución.

Son días claves en una guerra donde nos enfrentamos el pueblo de la patria de Bolívar, Zamora, Chávez, Guicaipuro y Josefa Camejo contra el imperialismo norteamericano, las clases dominantes de América Latina y el mundo que quieren vernos arrodillados(as). No lo permitiremos. Vamos, más que nunca, con unidad patriótica chavista al 20 de mayo a defender democráticamente nuestra patria y nuestro futuro.

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

También te puede interesar

¿Dónde están las claves para derrotar el 11 de abril permanente que vivimos en Venezuela?

¿Dónde están las claves para derrotar el 11 de abril permanente que vivimos en Venezuela?

Hoy, 11 de abril, se cumplen 16 años del golpe de Estado del imperialismo y las clases dominantes venezolanas contra el comandante Hugo Chávez y el pueblo venezolano. Ese día Venezuela vivió con total claridad un ejemplo de golpe de Estado utilizado por el imperialismo estadounidense para colocar en el poder gobiernos títeres y evitar que se desarrollen gobiernos antiimperialistas, progresistas y de izquierda en América Latina.  Hoy, a 16 años de derrotado aquel golpe y otros más que vinieron, el país y el continente viven otras y más acabadas formas para ejecutar el mismo objetivo, nuevas y refinadas formas de golpe de Estado e injerencias: la guerra económica y financiera, la infiltración paramilitar, sanciones económicas, golpes institucionales, entre otros mecanismos.

Sobre este tema, Prensa CRBZ conversó con Kevin Rangel, coordinador nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora.

¿En qué contexto se da el golpe contra Chávez y qué lo desencadena?

El golpe ocurre cuando la revolución comenzaba a definir su rumbo estratégico, que ya se había iniciado con la consulta popular del referéndum consultivo, la Asamblea Constituyente y la aprobación en referéndum popular de la constitución de 1999. Ese proceso permitió refundar la patria. Luego, Chávez había empezado a tomar un conjunto de medidas y acciones con la ley habilitante, que le permitió decretar el conjunto de las 42 leyes. Dentro de este conjunto de leyes, hubo dos que desencadenaron el golpe de Estado, la Ley de Hidrocarburos y la Ley de Tierras, es decir, las que implicaban el control de la energía y la democratización de la tierra. Vemos entonces que aquella refundación inició por quebrar el control que históricamente había tenido el imperialismo norteamericano sobre nuestra industria petrolera así como el control que tenía la clase burguesa y latifundista en Venezuela de las tierras.

De alguna forma, el imperialismo y la burguesía, al principio, esperaban que se repitiera la lógica de algunos líderes que habían llegado al poder en otros momentos en el continente levantando banderas populares, es decir, la lógica de la traición al pueblo. El imperialismo norteamericano y la clase política de la cuarta república esperaban que el comandante Chávez traicionara el proyecto, traicionara las banderas por las cuales llegaba al poder y por las cuales el pueblo se movilizó masivamente a conquistar una victoria para darle fin al pacto de punto fijo y comenzar a definir un rumbo revolucionario, un rumbo que quebrara con los intereses imperiales y pusiera los intereses del pueblo por encima de los de la burguesía y oligarquía nacional y transnacional.

Al comprobar que Chávez no traicionaría sino que avanzaba en el programa revolucionario, vino el golpe. El 11 de abril abrió el camino a un conjunto de agresiones e injerencias, a la  agresión y asedio constantes y sistemáticos para derrocar al gobierno de la revolución bolivariana. Son ya 16 años desde aquel abril del año 2002 y esas acciones del imperialismo no han cesado.

Hemos visto otros casos de derrocamiento de gobiernos en América Latina, ¿qué opinas al respecto?

La revolución bolivariana inició un proceso de transformaciones que se fue generando en todo el continente, implicó un proyecto para ir construyendo un mundo multipolar, un proyecto de alternativas a la institucionalidad internacional del imperialismo norteamericano con la que se legitimaban gobiernos dictatoriales disfrazados de democracias. Así se fueron contruyendo el Alba-TCP, Petrocaribe, Celac, Unasur, se fue tejiendo un conjunto de espacios de articulaciones, no solo entre Estados y gobiernos, sino entre los pueblos y sus organizaicones sociales y políticas, que llevaban entonces a una pérdida del control por parte del imperialismo norteamericano sobre el continente.

Estos procesos revolucionarios que se iban levantando en Brasil, Argentina, Bolivia y Ecuador, donde fueron llegando al poder gobiernos progresistas en el continente, han venido transformándose en uno de los centros de la disputa geopolítica global, de la batalla internacional. De allí la intervención estadounidense en todos esos procesos, de distintas formas y en intensidades distintas, para sacar del poder a líderes y liderezas como Cristina Kirchner, Lula, Lugo, Zelaya, Correa y Evo Morales. El caso más reciente vivido con Lula es un claro ejemplo de esa injerencia, en una modalidad distinta a la del 11 de abril, más parecida a la de Zelaya o Lugo, en Honduras y Paraguay.

Por eso, hoy, 16 años después pudiéramos decir que seguimos enfrentando un 11 de abril. Y no solo en Venezuela, sino en toda latinoamérica.

En ese contexto de 11 de abril permanente, ¿cómo ves el escenario actual?

Hay mucha diferencia, porque de eso resultó un aprendizaje para la revolución bolivariana y para el pueblo de Venezuela. Primero, la claridad en  la necesidad de profundizar los niveles de la organización popular y construir bases sólidas para la defensa de la revolución y de la soberanía. Se ha venido avanzando en eso en este proceso.

El 11 de abril se combinaron un conjunto de actores como parte del guión de la estrategia del imperialismo norteamericano. Estaba la iglesia, los medios de comunicación y los sectores empresariales de la oligarquía representada en federaciones como Fedecamaras quienes fueron partícipes del golpe de Estado. Pero también hubo participación de traidores(as) a la revolución bolivariana, que estaban allí solapados y que también traicionaron el proyecto y traicionaron al comandante Chávez.

Hoy estos sectores siguen allí, en su empeño, pero ha cambiado el guión. Han llevado un conjunto de operaciones contra la revolución bolivariana, desde la infiltración paramilitar hasta la intervención a niveles altos de la revolución y de los distintos gobiernos para ir captando adeptos también dentro de los procesos progresistas. Actores como Rafael Isea, Miguel Rodríguez Torres, Luisa Ortega Díaz fueron captados por el imperialismo norteamericano, lo cual corresponde entonces a un plan estratégico.

Otro aspecto importante es que ya no está la presencia de Chávez, ¿no?

Con la pérdida de Chavez han venido generando una ofensiva contra el pueblo, contra la revolución bolivariana y contra todo el bloque alternativo continental al imperialismo norteamericano. En la ausencia de Chávez vieron una oportunidad para concretar el derrocamiento, y por eso la ofensiva comunicacional, mediática, cada vez más agresiva contra la revolución bolivariana, generando distintos elementos incluso xenofóbicos contra Venezuela, y no sólo mediáticamente sino económica y diplomáticamente de modo frontal.

¿Dónde ves las claves para continuar resistiendo y derrotar al imperialismo en ese intento permanente de derrocar la revolución?

Ese balance histórico que hacemos del plan de agresión contra la revolución bolivariana hoy tiene que llevar también a una reflexión que permita identificar que se trata de los mismos actores del plan adelantado contra Venezuela en distintas fases, pero que también nos permita internalizar la revolución bolivariana y seguir profundizando nuestros niveles de la organización popular y de defensa de la patria. Porque la confrontación sigue abierta, sigue vigente contra ese modelo que pretender restaurar el imperialismo en Venezuela.

Ante eso es necesario confrontar en el escenario internacional, pero también es necesario confrontar a lo interno de la revolución los factores que colaboran con las estrategias del enemigo: la ineficiencia, la corrupción. Porque justamente en ese Abril del 2002, uno de los factores importantes fue justamente la colaboración a lo interna de los traidores al proyecto. Por ejemplo, quienes hoy se solidaricen con los terratenientes, quienes desde adentro pretenden derrotar el legado del comandante Chávez, le hacen un franco favor a la estrategia del imperialismo y de derrotar un plan estratégico para la producción de alimentos para la defensa del país y el fortalecimiento cada vez mayor de los niveles organizativos de la gente.

El 11 de abril jugó un papel importante, como siempre lo ha jugado en todos los escenarios, el pueblo venezolano. Es el pueblo bolivariano quien logra retornar al presidente Chávez a Miraflores. Es ese pueblo consciente, movilizado, el que hoy en día requiere del máximo acompañamiento para fortalecer mucho más sus niveles de organización. En la lealtad de la revolución con ese pueblo está la clave para que permaneza firme y decidida la lealtad del pueblo con la revolución.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

También te puede interesar

Pin It on Pinterest