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Urge gran debate nacional sobre el problema de la tierra. Análisis de la ANP y La Corriente

Urge gran debate nacional sobre el problema de la tierra. Análisis de la ANP y La Corriente

Desde hace más de veinte días los compañeros y las compañeras de la Plataforma de Lucha Campesinas vienen realizando una toma pacífica, una vigilia, en la sede central del Instituto Nacional de Tierras, como mecanismo de presión para alcanzar sus reivindicaciones. La Alianza Nacional Productiva y La Corriente expresamos nuestra solidaridad  y compromiso con esta lucha, como lo hacemos con todos y todas las personas y organizaciones que luchan por la democratización productiva de la tierra. El latifundio es sin duda una escoria que imposibilita el desarrollo de cualquier país. La tierra es para quien la trabaja y no para quien la usa como bien de intercambio y usufructo rentístico, bajo cualquier bandera, figura o argumento.

Sin embargo, desde la ANP y La Corriente consideramos que, más allá de eventos y acciones puntuales, el problema de fondo está en la capacidad que tengamos para construir una política y una estrategia que incluya a todos los sectores involucrados en el problema de la tierra en Venezuela. Sólo a partir de un gran  consenso sobre un modelo agrario  que permita el desarrollo productivo  del país  se podrá superar el conflicto de fondo.

Nuestra lucha transformadora estará siempre al lado de la justicia, de la ética y la transparencia,  y en función de una sociedad radicalmente democrática basada en el poder de la gente. Por ello, rechazamos cualquier acción policial irregular que vulnere los derechos fundamentales y condenamos que sectores de los cuerpos policiales se presten para, de forma arbitraria, cometer detenciones sin órdenes judiciales o sin que exista flagrancia. Nos oponemos a la judicialización y criminalización de las luchas. En este sentido creemos que deben realizarse investigaciones serias que apunten a la libertad plena de los cientos de casos de campesinos hostigados judicialmente en todo el país.  Pero también nos oponemos a la ocupación ilegal de predios sin cumplir con los límites de la Ley de Tierras promulgada por el comandante Chávez (esa ley también forma parte de su legado), así como a las desviaciones éticas que han afectado a algunos sectores del movimiento campesino.

Nuestro llamado y convocatoria es a unir esfuerzos y juntar voluntades y capacidades, entre el Estado, el movimiento campesino y los sectores productivos del campo, privados, pequeños, medianos y grandes, desde los industriales hasta los conuqueros, pasando por los campesinos sin tierra, para avanzar en un amplio debate con el objetivo de encontrar fórmulas que puedan ser efectivas para el urgente reimpulso del proceso de democratización de la tierra, enmarcadas en una visión estratégica de desarrollo productivo nacional humanista. Un esfuerzo de esta naturaleza es el que efectivamente podría alcanzar mayores logros en el problema de fondo, y debería estar centrado en dos grandes objetivos estratégicos, tal como lo planteó el comandante Chávez y lo plasmó la Ley de Tierras: el desarrollo productivo del campo y la justicia social en el campo, desarrollo agrario y buen vivir de la gente.

A este esfuerzo estamos llamados y allí concentramos nuestra capacidad de lucha, nuestro acumulado organizativo, nuestra capacidad de trabajo. A este esfuerzo convocamos al movimiento campesino venezolano. ¡Tierras y gente libre para la recuperación productiva del campo! ¡Tierras y gente libre para defender la paz, la democracia y la soberanía!

 

Alianza Nacional Productiva

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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Parte de esa estrategia implica que a la par que se desarrollan los ataques al servicio eléctrico, la dirigencia política opositora y golpista, trabaje para conducir el descontento que generan las afectaciones a la vida cotidiana generadas por los ataques en función de sembrar y generar violencia. Bajo el manto de reclamo justo por el óptimo funcionamiento de servicios públicos básicos, está en marcha un plan insurrecccional violento. Necesitan que en Venezuela se generalice el caos y la violencia. Eso es parte fundamental del plan de intervención. Lo han dicho claramente: la eventual e inconstitucional activación del artículo 187 de la constitución, con la cual justificarían jurídicamente ante el mundo la solicitud de que en Veneuzela ingresen tropas extranjeras y se concrete una intervención militar, debe esperar su momento justo y debe estar acompañada de un discurso mediático que muestre un descontento masivo del pueblo. En esa dirección dirigen hoy todos sus esfuerzos. Con base en las necesidades concretas generadas por el bloqueo económico y por los ataques al Sistema Eléctrico Nacional, trabajan para convocar, organizar y movilizar a la gente, con el objetivo de generar ese caos y esa violencia que necesitan.

En este sentido, desde La Corriente expresamos nuestro respaldo a lo declarado anoche por el presidente Nicolás Maduro en cadena nacional de radio y televisión, así como la activación de todas nuestras estructuras y militancia en el despliegue que la actual situación nos exige. Asumimos plenamente el llamado hecho por el presidente de la república a la organización y acción de las Cuadrillas de Paz, y planteamos que las mismas deben constituirse como espacios realmente amplios y democráticos, en los que la participación y el protagnismos de la gente sean la línea rectora para su funcionamiento y accionar. Desde hace poco más de una año, desde La Corriente venimos impulsando las Brigadas de Defensa Popular Hugo Chávez (BDPHCh) como un espacio para la confluencia del pueblo patriota en los territorios en tareas de defensa y seguridad territorial, así como de acompañamiento en la resolución de necesidades concretas como distribución de agua, por ejemplo. En la actual coyuntura, las BDPHCh, con toda su capacidad y militancia, se suman a las tareas urgentes para preservar la paz y la democracia, así como de acompañamiento concreto del pueblo en las dificultades. La violencia la derrotaremos con la gente organizada.

La complejidad de la situación en la que se encuentra el país exige que desde los poderosos intrumentos comunicacionales con los que cuenta la revolución se despliegue el mayor esfuerzo posible para que a la gente le llegue la información que se requiere para contribuir a la claridad popular que apunte a la preparación necesaria para asumir la actual situación, comprenderla e incorporarse a las tareas concretas. Entonces, la explicación técnica de lo que ha sucedido y de sus consecuencias, así como los plazos reales estimados en los que serán superadas las implicaciones en la vida cotidiana y el detalle sobre los enormes esfuerzos institucionales que se adelantan para enfrentar la situaición, es clave que sean difundidos y manejados por las grandes mayorías del país.

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Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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