Seleccionar página
Cómo preservar y reproducir semilla de maíz: hazaña cotidiana del pueblo campesino.

Cómo preservar y reproducir semilla de maíz: hazaña cotidiana del pueblo campesino.

En el Valle de Guanape, estado Anzoátegui, en el oriente del país, los indígenas han cultivado por siglos una variedad de maíz oriunda de esa zona; cultivada sin intervención alguna de la agroindustria, es una de las semillas nativas de maíz que ya estaba desapareciendo. De manos de unos campesinos brasileros del Movimiento Sin Tierras que pasaron por el valle buscando semillas y experiencias llegó a La Corriente un puñado de este maíz.

La tarea: reproducirla, multiplicarla y regarla por todos los territorios donde estamos presentes. No sabíamos dónde sembrarla y los compañeros de San Genaro plantearon que allá las condiciones de los suelos eran mejores y que podían darle la atención directa: dispusieron del terreno y lo limpiaron, lograron sembrar a brazo 5 Kilos y a diario miraron esas plantas crecer para poner la atención necesaria a los tiempos de limpia y abono; desde perspectiva y técnicas agroecológicas estuvieron atentos a que no se le sembrara otro tipo de maíz por los lados y se dedicaron a los cuidados necesarios para que el proyecto de reproducción y mejoramiento de esta semilla de maíz autóctona arrancara con buen pie.

No pudo ser mejor. Tres meses después ya las matas están crecidas, tienen buen agarre, no las tumba el viento, no son muy grandes pero echan entre dos y tres mazorcas de muy buen tamaño y bastante grano. Así es el maíz criollo de noble y así logramos reproducirlo desde Guanape hasta San Genaro: la  semilla tiene óptimas condiciones y un rendimiento de 300 kilos por los 5 kilos que sembramos, todo lo que se coseche en este corte es sólo para ensemillarnos.

El nuevo reto: enviarla a otros(as) compañeros(as) del país para que comencemos a finales de agosto a sembrar toda la semilla que va a necesitar La Corriente para su plan de siembra del ciclo del año que viene. En estos actos cotidianos de organización está la posibilidad de sembrar la Patria: acciones concretas para proponer con el ejemplo y con la acción la verdadera soberanía agroalimentaria.

Esta es una iniciativa coherente con nuestros planteamientos en materia económica y productiva, es parte de la concreción del Plan de Urgencias Productivo que hemos construido con los campesinos de los rescates de tierra en el país, no solamente estamos haciendo llamados discursivos y comunicacionales en esa materia, estamos actuando. El Plan Nacional de Urgencias contempla junto con la democratización de la Tierra el tema de la producción de alimentos: el plan de siembra de la organización que se está ejecutando ahí donde esté un militante de La Corriente, en estados donde por ejemplo se están impulsando patios productivos, siembras a gran escala, desde una hectárea hasta más de cincuenta de rubros de mayor consumo de nuestro pueblo.

En la actual coyuntura es imprescindible fomentar la verdadera soberanía, no es la agroindustria la que alimentará a Venezuela, por el contrario, que hayamos logrado reproducir esta semilla de maíz es una mala noticia para las trasnacionales de la semilla y sus defensores, es un golpe contra las mafias de los agroinsumos que en cada ciclo de siembra se enriquecen más a costa de los campesinos, del Estado que depende de sus caprichosos proveedores y se terminan invirtiendo más recursos y esfuerzos en enriquecerlos que en la organización para la producción de insumos y semillas de forma soberana.

Ya estamos en el proceso de selección de la semilla que cosechamos, escogiendo el mejor grano, haciendo cachapa con el que no se va a sembrar, al tiempo que pensamos qué nombre ponerle a esta semilla que rescatamos y que será nuestro modesto aporte para hacerle frente a la crisis que atraviesa nuestro país.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

También te puede interesar

Es tiempo de unidad para defender las conquistas campesinas y luchar por lo que falta. Comunicado de La Corriente

Es tiempo de unidad para defender las conquistas campesinas y luchar por lo que falta. Comunicado de La Corriente

La Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora saluda y felicita a los hombres y mujeres que digna y valientemente realizaron la #MarcaCampesinaAdmirable. Sin lugar a dudas, esta movilización implicó un esfuerzo enorme, legítimo por demás, por hacer visible de modo directo a las principales autoridades del gobierno bolivariano un conjunto de realidades, problemas, atropellos que viene sufriendo el sector campesino, los cuales han sido suficientemente denunciados por distintas vías, institucionales y públicas, sin que se obtenga la respuesta firme y contundente que se espera. Es un signo positivo, síntoma de vigor y fortaleza, que desde las bases chavistas, populares, se asuma la movilización, la interpelación y la crítica a la institucionalidad como práctica política. Es ésta una forma de reafirmar el espíritu y compromiso revolucionario y de contribuir a construir y dar vitalidad a la democracia revolucionaria. Sin pueblo organizado y movilizado, crítica y conscientemente, díficilmente pueda una revolución avanzar en la conquista de sus propósitos históricos.

De allí que a La Corriente le resulte inaceptable e incomprensible la actitud con la cual fue recibida esta movilización por parte del ejecutivo nacional. Que luego de cuatrocientos kilómetros de recorrido ininterrumpido a lo largo de más de veinte días la marcha se haya encontrado con un piquete policial que le impidió acercarse al Palacio de Miraflores y que, luego de horas de espera, se les informara que el presidente Nicolás Maduro no los recibiría en el momento sino en un momento posterior, es poco menos que indignante. Habiendo ocurrido horas antes un encuentro con el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, y un conjunto de constituyentistas, lo cual fue, sin duda, un signo favorable, ¿por qué no atender a los y las marchistas en Miraflores? ¿por qué no corresponder a su esfuerzo y, respetuosamente, con espíritu de solidaridad revolucionaria y compañerismo, abrir un espacio para escuchar sus planteamientos, oír sus críticas, sus propuestas, allí, cara a cara, sin intermediaciones, en diálogo franco y directo? Se espera, según se informó a un grupo de integrantes de la marcha, que el presidente se reúna con los y las marchistas en el día de hoy. La expectativa, en ese sentido, continúa.

Es un mensaje contradictorio para el chavismo que en Miraflores se den encuentros para el diálogo con sectores de la empresa privada, de la banca, de la oposición política, y que esto no ocurra de la misma forma con un sector del campesinado que ha realizado, además, un importante esfuerzo de movilización pacífico, claramente definido como solidario y consecuente con la revolución bolivariana, con el gobierno bolivariano y con el presidente Maduro. Porque no se trata de un asunto menor lo que pone sobre la palestra pública la #MarchaCampesinaAdmirable, no se trata de una protesta por meras reivindicaciones sectoriales: se trata de un tema central para la economía del país, se trata de la defensa de la política agraria legada por el Comandande Hugo Chávez, que ha venido siendo severamente atacada en los útlimos años por sectores que pretenden restaurar el modelo agrario anterior a la ley de tierras de la revolución bolivariana.

En un complejo momento para la revolución bolivariana, sometida al asedio del imperialismo con un bloqueo y un conjunto de sanciones económicas que tienen como uno de sus objetivos quebrar la moral y la unidad del pueblo venezonano por la vía del desabastecimiento de alimentos y la hiperinflación, no debería eludirse ni posponerse el debate sobre el modelo productivo, sobre la urgente necesidad de avanzar en la conquista de la soberanía alimentaria y de actuar con medidas urgentes en esa materia. Y mucho menos debería eludirse ni posponerse ese debate con el sector clave en ese tema: el campesinado.

En ese sentido, la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora hace un llamado al gobierno nacional a que se abran finalmente las compuertas para un debate franco, transparente, sin guiones ni cortapisas, de cara al país, sobre estos aspectos neurálgicos para la vida y la continuidad de la revolución bolivariana. ¿Cuál es la política agraria que asumiremos en esta etapa crítica de la vida nacional? ¿Cuál es el modelo agrario que privilegiará la revolución de cara a la superación de la crisis económica y productiva? ¿Se evaluará a profundidad la situación de paralización o baja productividad de las empresas del Estado en el área agrícola y alimentaria para determinar causas, castigar responsables y activar un plan de reimpulso de las mismas? ¿Se construirá un plan serio, con metas a corto, mediano y largo plazo, para avanzar en la impostergable democratización de la tierra? ¿Se asumirá una política clara y contundente para combatir las mafias agrarias y la corrupción enquistada profundamente en la institucionalidad del gobierno nacional y de los gobiernos regionales y municipales, así como en el sistema de justicia en todos los niveles y en los cuerpos de seguridad del Estado? ¿Se dará libertad plena a los cientos de campesinos y campesinas actualmente sometidos a regímenes de presentación, con causas abiertas ante la justicia y medidas cautelares como forma de combatir la presión y amedrentamiento de que son víctimas? ¿Se investigarán a fondo los más de trescientos casos de sicariato ocurridos en la lucha por la tierra y los atropellos y violaciones a los derechos humanos de los campesinos y las campesinas cometidos por los cuerpos de seguridad?

En este contexto, La Corriente hace un llamado a todo el movimiento campesino del país a que avancemos en el logro de la máxima unidad. La defensa de las conquistas campesinas y del legado agrario del Comandante Chávez así nos lo exige. Es imprescindible unificar los esfuerzos y construir una agenda de trabajo y lucha común, debatida y consensuada por todas las fuerzas campesinas organizadas, que nazca de un debate popular profundamente democrático. En este sentido, convocamos a toda la dirigencia campesina, a los hombres y mujeres que en cada territorio están en lucha por la democratización de la tierra y dan la pelea por la producción de alimentos, a una Gran Asamblea Nacional Campesina a realizarse el 11 de agosto en el estado Yaracuy. Vamos al encuentro, al diálogo de la gente, de nosotros y nosotras, los y las iguales. Que salga de nuestro esfuerzo una ruta común para continuar defendiendo nuestras conquistas y luchando por lo que falta. Desde la Corriente Revolucionaria Bolíva y Zamora estamos convencidos(as) de que éste es el camino y continuaremos haciendo nuestros modestos esfuerzos por avanzar en esa dirección.

 

¡Por la defensa del legado agrario del Comandante Chávez!

¡Por la justicia y contra la impunidad!

¡Defender las conquistas y luchar por lo que falta!

 

Coordinación Nacional Corriente Revolcionaria Bolívar y Zamora

También te puede interesar

#LaCorrientePsuv: superación de crisis económica debe ser centro del IV Congreso

#LaCorrientePsuv: superación de crisis económica debe ser centro del IV Congreso

 

El IV Congreso del Psuv reunirá al partido más grande de Venezuela, al #PsuvPartidoDeChávez. Desde esa instancia, que comenzó en las asambleas que se realizan en los territorios, deberemos construir las respuestas a nuestra gente, al país, a la revolución, y eso pasa de manera central por la dimensión económica.

La economía es la necesidad estratégica y urgente: nuestro pueblo vive un drama producto de la falta de alimentos, medicinas, transporte, del deterioro evidente de los servicios básicos, la hiperinflación. Lo podemos enfrentar con eficacia reconociendo que no se ha estado haciendo bien las cosas, como lo ha planteado el propio presidente Maduro. Los errores propios se enmarcan dentro del cuadro internacional donde los Estados Unidos han aumentado las sanciones financieras y económicas con el fin de implementar un bloqueo que lleve al país al colapso.

Eso significa que la tarea central que debe asumir el Psuv y el gobierno, que son instancias íntimamente relacionadas, es definir los lineamientos generales para la formulación de una política y un plan económico estructurado, de carácter heterodoxo y realista, sin menoscabo de la orientación humanista y social que predomina en   la concepción económica de nuestra revolución.

En ese sentido hemos venido elaborando como Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora #LaCorrientePsuv una serie de propuestas enmarcadas en un Plan Nacional de Urgencia, que articule las prioridades nacionales, permita emplear todas las capacidades del país en función de la superación de los grandes problemas que aquejan al pueblo. El Plan debería tener 5 ejes principales:

  1. Producción: priorizar los rubros estratégicos que garanticen los aportes nutricionales básicos que requerimos. Para ello se debe convocar a los sectores que realmente quieran producir y no solo depredar los recursos del Estado bajo la apariencia de productores. Debemos priorizar al pequeño y mediano productor, las comunas, avanzar en una revisión de las empresas públicas del sector agrícola para identificar los avances, los aciertos y desaciertos y potenciar su papel. Se debe avanzar en la resolución definitiva del problema agrario del país bajo el principio de que la tierra es para quien la trabaja.
  2. Electricidad: Se debe atender el problema eléctrico desde la premisa que el sistema eléctrico nacional está inmerso en una profunda crisis que amenaza con su colapso. Es urgente un plan de inversión priorizado para recuperar los distintos subsectores del sistema hoy desestabilizados por la falta de inversión, por la ineficiencia, por la falta de protagonismo del trabajador eléctrico.
  3. Salud: ejecutando de forma focalizada esfuerzos en garantizar las importaciones de los tratamientos para enfermedades graves y crónicas, garantizando el funcionamiento de las urgencias hospitalarias y quirófanos, relanzado en programa barrio adentro, mejorando los salarios del personal médico, enfermería y obrero.
  4. Transporte público.
  5. Educación pública nacional: fortaleciendo el salario de todo el personal educativo, reimpulsando y ampliando el programa de alimento, útiles y uniformes escolares.
  6. Atención priorizada integral a la población vulnerable: tanto casos de pobreza más crítica, como sectores específicos como discapacidad, enfermos crónicos, adultos mayores.

A la par del Plan debemos debatir un conjunto de medidas que apunten a la recuperación efectiva de la economía, es decir políticas de carácter estructural o macroeconómico. El financiamiento de gasto público es uno de estos temas a debatir, así como el control cambiario, su pertenencia y utilidad en el contexto de una economía bloqueada comercial y financieramente. Igualmente es urgente un plan antinflacionarios coherente: inducida o no, la hiperinflación está haciendo estragos en los niveles de vida del pueblo.

Otro punto central es la recuperación de PDVSA, prerrequisito para poder sortear la crisis económica y apalancar la recuperación del aparato productivo. Centrar esfuerzos en su reactivación pasa por un nuevo modelo de gestión, por un plan audaz de captación de inversión bajo formas mixtas que no vulneren la doctrina de plena soberanía petrolera. Para ello es fundamental sanear la empresa, democratizar su modelo de gestión buscando un alto nivel de eficacia y eficiencia, lo que debe incluir la participación de los trabadores, la empresa privada nacional y la garantía de control por parte del Estado.

Estas son algunas de las urgencias que deben ser abordadas, planificadas y resueltas. Debemos tratarlas junto a problemas vertebrales como la corrupción: sin aun ataque decidido a ese flagelo difícilmente las medidas que se tomen puedan tener éxito. La crisis es más que económica, es también política, de hegemonía, de ética. Son temas que debemos mirar de frente en el Psuv y encontrarles soluciones de corto, mediano y largo plazo. La superación de este complejo cuadro pasa por encarar con éxitos la crisis económica, o estaremos expuestos a un desenlace de imprevisible pronóstico para la continuidad de la revolución bolivariana.

El IV Congreso debe ser el espacio donde las propuestas, críticas, debates, se expresen de manera abierta, para lograr que sea una instancia que realmente aborde las necesidades urgentes y lo haga sobre formas de democracia protagónica. En esa dirección está y estará #LaCorrientePsuv, junto a la gente, las luchas, la construcción del instrumento estratégico que es el #PsuvPartidoDeChavez.

 

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

¿Y el poder popular para cuándo?

¿Y el poder popular para cuándo?

Martha Lía Grajales Pineda

En medio de la grave crisis que enfrenta el país, algunxs se preguntan sí el horizonte socialista sigue vigente como objetivo estratégico que orienta el discurso y la acción política, tanto de la dirigencia chavista del gobierno como del movimiento popular, o si por el contrario el pragmatismo y sentido común de la economía capitalista se está imponiendo como estrategia, en el mejor de los casos de manera coyuntural, para superar, o por lo menos disminuir, los efectos de lo que estamos viviendo en Venezuela.

En el campo del movimiento popular, en términos mayoritarios pareciera ratificarse, y aún más, profundizarse el horizonte socialista en medio de esta grave crisis. Diversas experiencias como la de la Comuna El Maizal o el Plan Pueblo a Pueblo, por mencionar sólo algunas, vienen demostrando lo económicamente eficiente y políticamente potente que es la construcción del poder popular desde abajo, y cómo su mismo proceso de construcción está generando las condiciones de posibilidad del socialismo como objetivo estratégico.

En la comuna El Maizal el pueblo eligió, de manera autónoma y desde sus propias bases, a sus candidatxs para instancias como la Asamblea Nacional Constituyente, la Alcaldía, los Consejos Municipales. Y a diferencia de lo que viene ocurriendo en el acontecer nacional, en la comuna la participación crece y se extiende en cantidad y calidad. Desde el 2009, fecha en que se constituyó la comuna, su capacidad de producción se ha incrementado, y actualmente producen más de 1000 hectáreas de maíz al año, carne de cochino, leche, además de hortalizas como pimentón, cebollín, pepino, tomate, calabacín, entre otras.

El Plan Pueblo a Pueblo con apenas 270 productorxs libres y asociadxs ha logrado producir de manera autogestionada más de mil toneladas de alimentos durante los últimos tres años, articulando los esfuerzos por el rescate de nuestras semillas nativas, produciendo semillas que limiten la dependencia de lxs productorxs campesinxs a la importación de las mismas, y ha diseñado un sistema de distribución basado en una nueva relación entre el campo y la ciudad, que elimina a los intermediarios de la cadena productiva, y que ha permitido que más de 1.200 familias accedan semanalmente a alimentos de buena calidad con un ahorro superior al 60% respecto a los precios del mercado.

Una y otra vez las bases de la Revolución Bolivariana demuestran que es desde el poder popular como mejor podemos enfrentar y transformar esta crisis, y a su vez parir el socialismo. Es el poder popular construido desde abajo el único camino para parir el socialismo, tal como lo planteo Chávez en innumerables ocasiones:

“El socialismo desde donde tiene que surgir es desde las bases, no se decreta eso; hay que crearlo. Es una creación popular, de las masas, de la nación; es una “creación heroica”, decía Mariategui. Es un parto histórico, no es desde la Presidencia de la República”.

Y si bien no es desde la Presidencia de la República que se decreta el socialismo, en Venezuela también sabemos por experiencia propia lo importante que es tener un gobierno popular que facilite y potencie la construcción de ese poder popular. Y justamente por esto, nos preguntamos si a diferencia de lo que ocurre en el movimiento popular, el Gobierno Nacional, a quien asumimos como nuestro aliado en la construcción del poder popular y por ende de la transición al socialismo, está optando por el pragmatismo y el sentido común de la economía capitalista, en el mejor de los casos de manera coyuntural, para enfrentar la crisis que actualmente vivimos en Venezuela.

Si no es esa la orientación, y se mantiene el horizonte socialista como objetivo estratégico, ¿cómo se explica que, en medio de esta crisis, se priorice un enfoque de cooptación más que la participación y el protagonismo popular? Esto se evidencia, por ejemplo, con la suspensión de las elecciones de los consejos comunales en el año 2016; la designación y no elección popular de lxs vocerxs del CLAP, y de lxs dirigentes en la estructura territorial y nacional del PSUV; así como en la pérdida de centralidad de la construcción del Estado comunal y del fortalecimiento del poder popular en la agenda política nacional.

¿Por qué se ha priorizado el asistencialismo más que la autogestión? Los alimentos subsidiados a través de las cajas de los CLAP, o el otorgamiento de bonos en dinero a través del carné de la patria, son sin duda alguna acciones afirmativas necesarias para disminuir los efectos de la crisis actual en la población más pobre, que es la más afectada. Pero por qué esto se ha convertido en la política bandera de nuestro gobierno revolucionario, mientras tiende a desaparecer aquella otra que permite ir avanzando al poder popular, a lxs pobres, hacia la apuesta estratégica, la autogestión y el autogobierno, también en lo económico, fortaleciendo la propiedad social sobre los medios de producción.

¿Por qué desde nuestro gobierno popular se le apuesta al fortalecimiento del capital privado más que a las formas de producción social? Declaraciones como las ofrecidas por el entonces ministro de Comercio Exterior, José Vielma Mora, durante una reunión con la directiva del Consejo Nacional de Promoción de Inversiones (CONAPRI), el pasado 11 de junio de 2018, dan cuenta de ello de manera contundente: “Nosotros queremos ser altamente productivos y lo vamos a lograr junto al sector privado… Lo digo otra vez: nosotros podemos tener diferencias políticas grandes, e incluso, insalvables, pero el tema comercial es otra cosa”.

¿Es acaso la transición al socialismo conciliable con los acuerdos o con las coexistencias pacíficas con el capital? No lo creo. Mientras sigamos haciendo pactos con el capital, asumiendo que la crisis nos obliga al pragmatismo, el sentido común del capital terminará imponiéndose en todos los ámbitos. En palabras de Mazzeo:

“Uno de los grandes desafíos de la Revolución Bolivariana es eliminar todo campo de connivencia entre el capitalismo privado/estatal y las lógicas corporativas y burocráticas que, desde su interior (y practicando un chavismo “desde arriba”), se aferran a un camino basado en las formas de acumulación de capital parasitarias y a un modelo que poco tiene que ver con el socialismo comunal. Si los capitalistas, o una burocracia que asuma las funciones de una burguesía, conservan en sus manos la propiedad, la gestión y la dirección de las empresas mientras que las clases subalternas y oprimidas siguen relegadas a las tareas de ejecución, esa preeminencia del capital se expresará, inevitablemente, en la política”.

Sólo desde la propiedad social de los medios de producción a través de formas organizativas como las comunas, los consejos comunales, las cooperativas, entre otras, es posible crear el nuevo modelo económico socialista, injertando la propiedad social, el espíritu socialista, a lo largo de toda la cadena productiva: producción, distribución y consumo.

Y para quienes argumentan que apostarle a la economía popular como estrategia central para enfrentar y transformar esta crisis, resulta cuando menos ingenuo, pareciera que lo ingenuo es seguir creyendo que el capital está dispuesto a salvar a alguien más que a sí mismo. Los resultados publicados por Oxfam demuestran que el proceso de concentración de la riqueza en el mundo se ha acelerado en los últimos años:

“Entre marzo de 2016 y marzo de 2017 se produjo el mayor aumento de la historia en el número de personas cuyas fortunas superan los mil millones de dólares, con un nuevo milmillonario cada dos días”(Oxfam, 2018).

El llamado, es entonces, a que este movimiento popular chavista, que ratifica y profundiza el horizonte socialista como única forma de enfrentar y transformar la profunda crisis que atravesamos en Venezuela, se masifique y articule, para construir agendas de lucha colectivas, que nos permitan fortalecer el poder popular, cadenas productivas socialistas, y disputar con la dirigencia política y demás actores, la orientación estratégica de la revolución bolivariana para la transición al socialismo.

Pin It on Pinterest