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En fotos: la gente trabajadora ratifica defensa de la democracia y la soberanía.

En fotos: la gente trabajadora ratifica defensa de la democracia y la soberanía.

Apenas el día de ayer el mundo entero pudo conocer de un intento de la derecha y los Estados Unidos de asaltar el poder por la fuerza, de intentar generar una confrontación violenta entre venezolan@s.

Hoy, con esta multitudinaria movilización el pueblo chavista, la gente, demuestra que hay chavismo, que el presidente constitucional Nicolás Maduro no está solo, que la revolución tiene calle, tiene fuerza popular. Esta gran movilización evidencia el contundente respaldo de la gente al presidente constitucional y legítimo y la determinación de nuestra gente a defender la paz, la democracia y la soberanía.

 

 

Luego de nueva intentona golpista derrotada decimos: ¡Preparad@s siempre, sorprendid@s nunca!

Luego de nueva intentona golpista derrotada decimos: ¡Preparad@s siempre, sorprendid@s nunca!

Los hechos protagonizados el día de hoy por Juan Guaidó, Leopoldo López y un reducido grupo de militares traidores , debemos leerlos como una acción más dentro de esta compleja guerra de cuarta generación en la que nos encontramos inmersos. Fue una nueva batalla y nuevamente salimos victoriosos(as). El adversario, que no es más que instrumento de la intervención extranjera, lanza una operación desesperada para desencadenar un alzamiento nacional tanto en la FANB como en el pueblo venezolano, en un momento en que es más que evidente la crisis de expectativas en su base social, al no haber logrado cumplir las falsas promesas de derrocar en un corto plazo al gobierno legítimo y constitucional de Venezuela. El inicio de la llamada Operación Libertad se suponía, según lo habían anunciado grandilocuentemente, que se daba mañana 1 de mayo, y en su lugar ejecutaron esta pobre, débil y torpe acción de hoy.

Sin embargo, aunque pareciera tratarse de una aventura más de la dirigencia opositora a las que el pueblo venezolano ya está acostumbrado, es preciso no olvidar que el verdadero enemigo es el poder de la élite neoconservadora que hoy dirige el gobierno estadounidense. Si bien este nuevo intento facineroso ha fracasado, la situación sigue siendo altamente riesgosa y es de esperarse acciones de mayor magnitud por parte de las fuerzas agresoras. No es descartable que, ante el fracaso de su experimento Guaidó y su ruta para derrocar la revolución bolivariana, pasen a una nueva fase de mayor violencia. Por lo tanto, el pueblo patriota debe mantenerse movilizado y en unidad cívicomilitar. Es fundamental no caer en el terreno del triunfalismo. La batalla sigue en pleno desarrollo.

En la lucha que sigue la unidad de nuestras fuerzas es un prerrequisito para la defensa y la resistencia. De allí que sea necesario reflexionar sobre la lealtad y la forma de seguir sosteniéndola y garantizándola. Ésta debe ser entendida como una virtud que involucra en primer lugar la coherencia de quienes dirigen el proceso político. El liderazgo chavista debe estar al lado de la gente en cada batalla, no solo en las batallas puntuales con el enemigo, sino en las batallas cotidianas de este pueblo para resistir la agresión y el impacto de la crisis económica. La lealtad del pueblo chavista se evidencia a cada momento y es el pilar central de las importantes victorias que vamos cosechando. El liderazgo que necesitamos es un tema que debe ser debatido en medio de esta compleja batalla para poder avanzar no solo en la victoria ante el enemigo sino en el nuevo comienzo que propone el presidente Maduro.

Así, debemos tener claro las tareas principales que el pueblo y el país todo debemos asumir:

1) Fortalecer la unidad cívico militar
2) Elevar los niveles de la preparación para la defensa de la paz, la democracia y la soberanía
3) Organizar la solidaridad del pueblo en una poderosa Red Popular de Ayuda Solidaria para prestar apoyo a los hermanos y las hermanas más golpeados(as) por la situación económica del país
4) La batalla por la producción de alimentos y de todo aquello necesario para satisfacer las necesidades básicas de la población.

Además, aunque entendemos que la aplicación de justicia contra los sectores golpistas está condicionada por el Estado de derecho y el debido proceso, así como por la estrategia política, consideramos necesario acelerar acciones para hacer sentir la contundencia y seriedad de nuestra respuesta así como la determinación para defender la legalidad y las instituciones.

Una vez más hemos demostrado que la unidad patriota del pueblo y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, los niveles de organización popular, la capacidad de movilización y la conciencia de nuestra gente para no caer en provocaciones, no asumir falsas noticias como ciertas y mantener la calma ante los más complejos escenarios, han sido clave para conjurar las pretensiones golpistas y antidemocráticas. Sigamos fortaleciendo esa senda. Desde la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora decimos:

¡Preparad@s siempre, sorprendid@s nunca!

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

La Batalla de la Luz

La Batalla de la Luz

Gerónimo Paz

Nos encontramos en medio de una gran batalla por el vital servicio eléctrico saboteado por el cruel y despiadado ataque de la élite neoconservadora norteamericana. Es un ataque más fuerte que el paro petrolero del 2002-2003. Es un claro hecho de negación plausible que busca dirigir la culpa hacia el gobierno. El apagón fue diseñado con ese propósito, por eso ejecutan 3 acciones simultáneas: 1) el ataque físico, saboteando plantas claves del sistema, para mostrar la supuesta evidencia de que la causa del apagón es la falta de mantenimiento y, por lo tanto, la responsabilidad es del gobierno, 2) el ataque electrónico: un ciber ataque al sistema central de control y 3) el ataque electromagnético. Esto suena a ciencia ficción, pero ojo, que la guerra de 4ta generación tiene mucho de eso y por eso mismo es negable.

La guerra de 4ta G que enfrentamos fue formulada para el caso específico venezolano: implica guerra económica, guerra psicológica, guerra comunicacional, guerra electrónica y electromagnética. Comprender este modelo de conflicto es clave para poder enfrentarlo y derrotarlo.

El plan de ataque del enemigo está perfectamente estructurado, es una plan que se ejecuta en su fase final. Es una ofensiva final según sus apreciaciones, que tiene grandes operaciones distractivas: el 23F fue eso, así como la amenaza de intervención. El verdadero golpe era el apagón.

Debemos desplegar un esfuerzo doble para vencer en esta batalla. Por un lado, garantizar los servicios vitales como agua, alimentos, salud y seguridad al pueblo, mientras se recupera el servicio eléctrico. Hay que evitar la caotización del país, porque eso es lo que quiere el enemigo, mientras damos la otra batalla, por la otra luz, la luz de la verdad.

Maximizar las operaciones comunicacionales, dar elementos sólidos, mostrar evidencia, desplegar esfuerzos masivos de información en todos los niveles organizados del proceso bolivariano será determinante.

No pudimos anticipar las verdaderas intenciones del enemigo. Queda eso como lección, dimensionar el carácter del conflicto, cubrir todos los flancos, todos los frentes. La Batalla de la luz es en esencia una batalla de los sentidos, de la percepción de la realidad, de la verdad.

En estas dimensiones se define la batalla, quien logre establecer su verdad habrá triunfado aún siendo culpable. En este caso el culpable es el poder norteamericano y sus peones criollos. Pero eso lo sabemos nosotros y nosotras. Lo más importante es que lo sepan las mayorías con fiabilidad.

CUBA: URGE DETENER LA AVENTURA MILITAR IMPERIALISTA CONTRA VENEZUELA

CUBA: URGE DETENER LA AVENTURA MILITAR IMPERIALISTA CONTRA VENEZUELA

El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba denuncia la escalada de presiones y acciones del Gobierno de los Estados Unidos para preparar una aventura militar disfrazada de “intervención humanitaria” en la República Bolivariana de Venezuela y llama a la comunidad internacional a movilizarse para impedir que se consume.

Entre el 6 y el 10 de febrero de 2019, se han realizado vuelos de aviones de transporte militar hacia el Aeropuerto Rafael Miranda de Puerto Rico, la Base Aérea de San Isidro, en República Dominicana y hacia otras islas del Caribe estratégicamente ubicadas, seguramente sin conocimiento de los gobiernos de esas naciones, que se originaron en instalaciones militares estadounidenses desde las cuales operan unidades de Fuerzas de Operaciones Especiales y de la Infantería de Marina que se utilizan para acciones encubiertas, incluso contra líderes de otros países.

Medios políticos y de prensa, incluso norteamericanos, han revelado que figuras extremistas de ese gobierno, con una larga trayectoria de acciones y calumnias dirigidas a provocar o alentar guerras, como el Asesor de Seguridad Nacional John Bolton, el Director del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, Mauricio Claver-Carone, con la participación del Senador de la Florida, Marco Rubio, diseñaron, gestionaron el financiamiento y organizaron directa y detalladamente, desde Washington, el intento de golpe de estado en Venezuela mediante la ilegal autoproclamación de un presidente.

Son ellos mismos los que, personalmente o a través del Departamento de Estado, vienen realizando presiones brutales contra numerosos gobiernos para forzar su apoyo al llamado arbitrario a nuevas elecciones presidenciales venezolanas, mientras promueven el reconocimiento al usurpador que apenas cuenta con 97 mil votos como parlamentario, frente a los más de 6 millones de venezolanos que el pasado mes de mayo eligieron al Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros.

Tras la resistencia al golpe ofrecida por el pueblo bolivariano y chavista, demostrada en las masivas manifestaciones de apoyo al Presidente Maduro y en la lealtad de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana, el Gobierno de los Estados Unidos ha intensificado su campaña política y mediática internacional y recrudece las medidas económicas coercitivas unilaterales contra Venezuela, entre las que puede citarse el bloqueo en bancos de terceros países de miles millones de dólares pertenecientes a Venezuela y el robo de los ingresos de las ventas de petróleo de esa hermana nación, lo que está provocando graves daños humanitarios y duras privaciones a su pueblo.

Junto a este cruel e injustificable despojo, EEUU pretende fabricar un pretexto humanitario para iniciar una agresión militar contra Venezuela y se ha propuesto introducir en el territorio de esa nación soberana, mediante la intimidación, la presión y la fuerza, una supuesta ayuda humanitaria, que es mil veces inferior a los daños económicos que provoca la política de cerco, impuesta desde Washington.

El usurpador y autoproclamado “presidente” declaró desvergonzadamente su disposición a reclamar una intervención militar de Estados Unidos con el pretexto de recibir dicha “ayuda humanitaria”, y ha calificado el rechazo soberano y digno a esa maniobra como “un crimen de lesa humanidad”.

Altos funcionarios estadounidenses recuerdan cada día, con arrogancia y desfachatez que, en relación con Venezuela, “todas las opciones están sobre la mesa, incluida la militar”.

En el proceso de fabricación de pretextos, el gobierno de Estados Unidos ha acudido al engaño y la calumnia al presentar un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que, cínica e hipócritamente, expresa una grave preocupación por “la situación humanitaria y de derechos humanos…, los intentos recientes de bloquear la prestación de ayuda humanitaria, la existencia de millones de migrantes y refugiados…, el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos, la situación de ruptura de la paz y la seguridad regionales” en Venezuela e insta “a adoptar las medidas necesarias”.

Es evidente que Estados Unidos prepara el terreno para establecer por la fuerza “un corredor humanitario” bajo “protección internacional”, invocar la “obligación de proteger” a los civiles y aplicar “”todas las medidas necesarias”.

Es indispensable recordar que conductas similares y pretextos parecidos fueron adoptadas por Estados Unidos en el preludio de las guerras que lanzó contra Yugoslavia, Iraq y Libia, al precio de inmensas pérdidas de vidas humanas y de enormes sufrimientos.

El gobierno estadounidense intenta eliminar el obstáculo mayor que representa la Revolución Bolivariana y Chavista al ejercicio de la dominación imperialista sobre “Nuestra América” y al despojo al pueblo de Venezuela de la primera reserva certificada de petróleo del planeta y de otros cuantiosos y estratégicos recursos naturales.

No puede olvidarse la triste y dolorosa historia de intervenciones militares de los Estados Unidos, en más de una ocasión en México, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Cuba, Honduras y más recientemente en Granada y Panamá.

Como alertó el 14 de julio de 2017 el General de Ejército Raúl Castro Ruz: “la agresión y la violencia golpista contra Venezuela dañan a toda “Nuestra América” y solo benefician los intereses de quienes se empeñan en dividirnos para ejercer su dominación sobre nuestros pueblos, sin que les importe generar conflictos de consecuencias incalculables en esta región, como los que estamos presenciando en diferentes lugares del mundo”.

La Historia juzgará severamente una nueva intervención militar imperialista en la región y la complicidad de quienes irresponsablemente lo acompañen.

Se decide hoy en Venezuela la soberanía y la dignidad de América Latina y el Caribe y de los pueblos del Sur. Se decide también la supervivencia de las normas del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Se define si la legitimidad de un gobierno emana de la voluntad expresa y soberana de su pueblo o del reconocimiento de potencias extranjeras.

El Gobierno Revolucionario llama a la movilización internacional en defensa de la paz en Venezuela y en la región, basada en los principios de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz adoptada con la firma de los Jefes de Estado y Gobierno de la CELAC en 2014.

Expresa su bienvenida y apoyo al Mecanismo de Montevideo, iniciativa de México, Uruguay, la Mancomunidad del Caribe (CARICOM) y Bolivia,que busca preservar la paz en Venezuela basado, como dice su reciente Declaración, en los principios de no intervención en los asuntos internos, la igualdad jurídica de los Estados y la solución pacífica de controversias.

Saluda la favorable acogida a dicha iniciativa por parte del Presidente Maduro Moros y la comunidad internacional y expresa preocupación ante el rechazo categórico del Gobierno estadounidense a las iniciativas de diálogo promovidas por varios países, incluida esta.

El Gobierno Revolucionario reitera su firme e invariable solidaridad con el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, la Revolución bolivariana y chavista y la unión cívico-militar de su pueblo y hace un llamado a todos los pueblos y gobiernos del mundo a defender la Paz y a oponerse unidos, por encima de diferencias políticas o ideológicas, para detener una nueva intervención militar imperialistaen la América Latina y el Caribe que dañará la independencia, la soberanía y los intereses de los pueblos del Río Bravo a la Patagonia.

La Habana, 13 de febrero de 2019

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