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Venezuela: claves del asalto en preparación

Venezuela: claves del asalto en preparación

Las cartas están echadas. La primera mano indica que nuevamente está en marcha un intento de asalto al poder político. Se da luego de un período de desorientación con derrota de la derecha, a la vez que de preparación de las condiciones para este escenario. Se ha terminado en lo político la etapa agosto 2017-diciembre 2018, continúa y se profundiza en lo económico. Ambas variables se cruzan, se retroalimentan, estamos ante un esquema de ataque integral ininterrumpido.

La fortaleza central de este nuevo asalto reside en la combinación de la situación interna con la internacional. En el primer plano se trata del paso dado por la Asamblea Nacional (AN) al declarar a Nicolás Maduro como usurpador, autoproclamarse como nuevo poder y posible nuevo presidente, en un esquema de gobierno paralelo, con facultades en lo económico, político, internacional.

Esa acción está directamente relacionada/subordinada a la luz verde ordenada desde el frente exterior que anunció que reconocería como a la AN como único poder legítimo en Venezuela. Las declaraciones de voceros del gobierno norteamericano, el Grupo de Lima -con excepción de México- el secretario de la Organización de Estados Americanos, y países que se suman como Ecuador y Canadá, son la muestra de como los pasos ya estaban previstos para ser encadenados. Ordenan desde fuera.

Dentro de ese esquema parece en marcha un asalto similar con el que se ha incendiado y luego arrasado otros países, en particular Libia y Siria -otro debate es cuáles han sido los resultados en cada caso-. Se trata de bloquear financieramente, apoderarse de las riquezas de la Nación, apretar el cerco hasta la asfixia para desencadenar el ataque final a la fortaleza sitiada desde fuera y disparada desde dentro. La pregunta aún sin respuesta es cuál serían las fuerzas que encabecen el ataque: ¿una nueva dimensión del ataque paramilitar enfrentado en el 2017? ¿incidentes y militarización de la frontera? ¿aparición de la OTAN de la cual forma parte Colombia? ¿quiebres internos para los cuales la AN ya ofrece una amnistía? ¿ataques de tipo terrorista? ¿combinación de formas y actores?

La situación parece a la espera del elemento desencadenante.

La debilidad del esquema fue planteada por el mismo Juan Guaidó, miembro de Voluntad Popular -principal partido incendiario en el 2017- presidente de la AN: requiere apoyo de la sociedad, de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb) y de la comunidad internacional. Es decir que no tienen cómo traducir sus anuncios en actos. Trabajan para lograrlo, y uno de los objetivos es lograr removilizar a su base social que ha pasado a descreerles brutalmente desde la victoria de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). Para eso los cabildos abiertos, la épica por las redes sociales, la convocatoria a la movilización del 23 de enero.

La otra debilidad del plan de asalto es la fortaleza del chavismo. Fortaleza parcial: el destiempo entre lo político y lo económico es cada vez mayor. Nada indica que se achicará en un tiempo breve. En lo político el chavismo mantiene la unidad, con tensiones inevitables, capacidad de movilización repotenciada ante la amenaza, el universo extendido de organización popular, comunal, miliciana, psuvista, la Fanb que no ha cedido a los llamados millonarios, la ANC, el reconocimiento de Nicolás Maduro, con todas las dificultades, como dirección principal del movimiento. Si la derecha vuelve a subestimar al chavismo incurriría en un nuevo y otra vez peligroso error.

La otra fortaleza reside en la capacidad de maniobra internacional que ha desarrollado el gobierno. Las declaraciones de Rusia son una de las cartas más fuertes y visibles. El conflicto se da en el marco de la disputa geopolítica actual donde los contrapesos son poderosos. Los EEUU ya no pueden hacer y deshacer como en sus años de unilateralismo. Siria es muestra de ese nuevo cuadro, China es la expresión del epicentro económico de la disputa. La batalla de Venezuela es más que venezolana, es geopolítica.

La debilidad está en la situación económica. Trabaja como un agua que corroe, reformatea en cámara lenta, tanto en los niveles de la superficie como en las profundidades. En el primer nivel se trata de los necesarios cambios operados por la mayoría de la población para enfrentar la situación, expresado en fenómenos como la dolarización, la profundización de la economía de frontera minorista -que no es igual al contrabando de extracción- el aumento especulativo de todos los servicios -taxi, comida etc.- las remesas, los trabajos infrapagados para el exterior, entre otras cosas. El segundo nivel se expresa en dimensiones menos visibles y de impactos profundos, donde se combinan mafias de la corrupción, la emergencia/consolidación de un nuevo empresariado que vela por sus intereses como fracción de clase, la política poco clara de ingresos de nuevos capitales a las empresas estatales -¿cuáles son las razones por las cuáles esas empresas quedaron en la situación actual?- entre otros fenómenos.

Sobre esa debilidad y esa fortaleza van a descargarse los golpes. El bloqueo internacional -que es parte estructural de las razones de la crisis desatada como parte del formato de guerra- buscará llevar la situación económica a su límite. Secar al país y, en ese movimiento, saquearlo. En cuanto al ataque sobre lo político saben que necesitan quebrar: la Fanb, la institucionalidad, el chavismo. El cuadro económico genera condiciones, es la integralidad de la estrategia.

Resulta difícil medir tiempos y resultados. Pueden ocurrir varios movimientos dentro de ese panorama. Uno de ellos es que la ANC convoque a nuevas elecciones de la AN en vistas del Golpe en aceleración. Eso podría desencadenar diferentes resultados: desestructuración de la poca unidad de la derecha, agudización del enfrentamiento como elemento catalizador, luz verde para un nuevo salto en el ataque. La historia no es lineal y cada fuerza mueve sus cartas.

Hemos ingresado a un nuevo momento que busca romper el empate. Existen dos bloques en disputa: el del chavismo y el de la revancha clasista e imperialista. Lo demás es ficción, nadie está por encima de las partes en conflicto. La pelea es triple, por no ceder al asalto, estabilizar la economía y disputar para que la revolución no relegue sus elementos emancipadores presa de un pragmatismo de poder. Nadie sabe cómo terminan las trincheras, solo se sabe que la pelea es peleando con estrategia.

Marco Teruggi

Tomado de http://notasperiodismopopular.com.ar/2019/01/17/venezuela-claves-asalto-preparacion/

(ALBA MOVIMIENTOS-DECLARACIÓN) Exigimos respeto a la voluntad del pueblo venezolano

(ALBA MOVIMIENTOS-DECLARACIÓN) Exigimos respeto a la voluntad del pueblo venezolano

Desde ALBA Movimientos, plataforma que articula organizaciones y movimientos populares de Nuestra América, vemos con gran preocupación las recientes declaraciones de gobiernos de la región respecto a Venezuela y convocamos a la lucha unida de nuestros pueblos:

1. Denunciemos la ilegitimidad del Grupo de Lima, agrupación de gobiernos de países cuyo único fin hasta ahora ha sido atentar contra la soberanía del Estado Venezolano rompiendo con el principio de la “no injerencia en asuntos internos de las naciones”.

  1. Este principio ha sido, además, una de las conquistas de los pueblos en contra de las agendas coloniales que se nos impusieron durante siglos por países europeos y los Estados Unidos.3. Protestamos contra los gobiernos de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, porque están violando la libre determinación del pueblo venezolano y sus instituciones; están no solo desconociendo los marcos y acuerdos internacionales, sino que también están irrespetando la constitución de la República Bolivariana de Venezuela y sus instituciones; estos gobiernos han activado una agenda insurreccional que llama a romper el hilo democrático en Venezuela.4. Estos gobiernos han negado el apoyo que el gobierno de Venezuela ha solicitado ante la ONU, la CELAC y ALBA, para superar la emergencia económica nacional que ha resultado de las medidas unilaterales y coercitivas aplicadas por los EEUU y la Unión Europea, reeditando el expediente de bloqueo que ha padecido el pueblo cubano durante décadas.5. Los gobiernos mencionados se hacen hoy protagonistas de una cruzada contra la integración regional, contra la democracia y contra los derechos humanos del pueblo venezolano. Además que esta última declaración del Grupo de Lima llama a boicotear el comercio exterior venezolano y los programas de ayuda humanitaria, como es el Plan Vuelta a la Patria empujado por el Gobierno Venezolano para repatriar aquellos ciudadanos y ciudadanas que viven en muy malas condiciones en algunos países de la región.

    6. Hacemos un llamado a todos los pueblos del mundo a denunciar la política injerencista que el gobierno de los EEUU está desatando sobre la región, se trata de atacar las condiciones de vida de un pueblo y romper con la democracia para poder tomar control de los recursos naturales de Venezuela. Es una vergüenza para nuestros pueblos que han luchado históricamente por su independencia, desde la Gran Colombia hasta la Patagonia, luchando contra las agendas colonizadoras europeas y norteamericanas.

    7. Pronunciémonos desde todos los rincones de este continente y del mundo para apoyar la democracia en Venezuela, el 10 de enero se inicia un nuevo período de gobierno para el cual Nicolas Maduro Moros fue electo el 20 de mayo de 2018 con 6.248.864 votos, 67.84 por ciento de la votación total, en una elección donde participaron 9.389.056 de venezolanas y venezolanos, es decir el 46,6 por ciento de la población electoral.

    8. Cuente el pueblo venezolano y su gobierno democrático con el apoyo solidario de los pueblos de Nuestra América en contra de las agendas injerencistas, imperialistas, antidemocráticas y violadoras de los derechos humanos de este digno pueblo que ha resistido heroicamente la peor arremetida del gobierno gringo que ha sentido este continente, donde pensábamos que la doctrina Monroe había quedado atrás.

    Con Chávez y Fidel como guía seguiremos adelante en la construcción de un proyecto de integración de los pueblos basado en el internacionalismo solidario, la lucha por la democratización, la defensa de la naturaleza, el impulso de un modelo económico para el buen vivir, la despatriarcalización y la lucha feminista y la batalla cultural contra la ideología dominante capitalista y colonial.

Por y con Venezuela: ¡Unidad, Lucha, Batalla y Victoria!

ALBA Movimientos
Enero, 2019

Tomado de http://www.albamovimientos.org/2019/01/alba-movimientos-declaracion-exigimos-respeto-a-la-voluntad-de-pueblo-venezolano/

La victoria de la derecha en Brasil y el balance necesario de la izquierda. Análisis de La Corriente

La victoria de la derecha en Brasil y el balance necesario de la izquierda. Análisis de La Corriente

El día de ayer se concretó en Brasil el triunfo electoral del ultraderechista Jair Bolsonaro sobre el candidato del PT y la izquierda brasilera Fernando Haddad. Esto no puede leerse sino como un verdadero derechazo a los procesos progresistas y transformadores de nuestro continente. El ascenso al poder de Bolsonaro reafirma, sin lugar a dudas, el viraje de la región hacia la derecha.

Desde el punto de vista político, el resultado de estas elecciones obliga a que desde la izquierda se haga un balance muy serio sobre las causas o razones del por qué las mayorías nacionales en nuestros países han venido mirando hacia opciones de derecha cuyas propuestas están alejadas de sus intereses y aspiraciones. No podemos despachar el asunto solo con argumentos como el papel de las corporaciones mediáticas, la manipulación de las instituciones a favor de los sectores poderosos. Se hace necesario un balance riguroso, ubicando todos los elementos y variables.

En Brasil la ultraderecha logró capitalizar el profundo rechazando a la corrupción encarnada en una clase política pervertida. Para tragedia de la izquierda en los últimos tiempos, el PT se convirtió en un símbolo de esa perversión de la política. Es cierto que el tema de la corrupción ha sido potenciado, magnificado e instrumentalizado por los grandes medios de comunicación, pero también lo es que el PT pasó de ser una esperanza para las clases populares a ser parte de una clase política cuyas prácticas debía superar. La derecha y su estrategia para restaurar el neoliberalismo en América Latina cabalga sobre mentiras y manipulación de la verdad, pero debemos reconocer que cabalga también sobre los propios errores de las fuerzas de izquierda que han gobernado en estos últimos años.

Entre esos errores, debemos señalar en primer lugar la subestimación de la batalla ética y de la necesidad de que las fuerzas democráticas y populares se erijan como pilares de la recuperación de los contenidos éticos de la política. Es necesaria una Ética Política Radical, que devuelva a la acción política su escencia altruista, que fundamente la política en códigos de servicios al bien común y no como mecanismo de ascenso social, no como carrera personal sino como acción adentro y en función de un proyecto colectivo. La mayor tragedia de los procesos nacional populares de la última década es haber sucumbido en gran medida a las mieles del poder, a la corrupción, a los privilegios, al distanciamiento de la realidad de las clases medias y populares, a las prácticas y formas de hacer política propias e inherentes de la limitada democracia del capitalismo. El desafío que nos convoca es, entonces, la formación de liderazgo éticos y democráticos. ¿Cómo lograrlo? En la respuesta a esta interrogante se juega buena parte de nuestro destino político.

Un segundo aspecto que debemos cuestionar es que sigue considerándose como único sujeto de la política de las fuerzas de izquierda a los sectores populares. No cabe duda de que estos sectores deben por supuesto ser nuestra opción principal siempre, pero la estrategia de poder que exigen las condiciones históricas actuales debe considerar que los sectores de la clase media juegan un papel determinante. De allí que debamos no solo saber hablarles, sino que deben ser entendidos como sujeto político, sobre todo porque para poder hacer sostenible un proceso de cambio no solo es suficiente tomar el poder, electoralmente hablando, sino sostener una mayoría nacional que permita el concenso nacional necesario que sea base sólida para poder adelantar los cambios que requieren nuestras sociedades.

En tercer término, el balance parece demostrar que no es suficiente una más justa distribución de la renta que haga más democrático el consumo, que dé acceso al pueblo pobre a todo aquello que los gobiernos neoliberales les niega. Debemos encontrar nuevas formas de inclusión que no solo se basen en cubrir los aspectos materiales, sino que aborden el problema de la conciencia y el compromiso de los sectores populares que, luego de superar las condiciones de vida de la pobreza e ingresan a la clase media, se vuelven contra los procesos de cambio.

A grandes rasgos vemos que en estos aspectos se centra buena parte de lo que ha permitido a la derecha neoliberal y proimperialista recuperar el poder sobre prácticamente todo el continente. De modo que es tarea central de las fuerzas de izquierda colocar estos temas en el centro del debate y del análisis, y traducir esos debates y análisis en transformaciones a nuestros métodos, prácticas y formas de lucha, si queremos recuperar el apoyo de las mayorías de nuestros países. Sin ese apoyo no podremos detener el avance de las fuerzas de la derecha y del imperialismo estadounidense, no podrmeos recuperar el poder en donde lo hemos perdido y no podremos preservarlo en los países que aún se mantienen gobernados por la izquierda.

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Edson Bagnara, del MST: trabajamos para ganar en segunda vuelta

Edson Bagnara, del MST: trabajamos para ganar en segunda vuelta

El domingo 7 de octubre, en las elecciones presidenciales de Brasil, el candidato de la derecha, Jair Bolsonaro, obtuvo una victoria de 46, 03% de los votos contra 29,28% obtenidos por Fernando Haddad y 12,47 por Ciro. Los comicios se dieron en un contexto marcado por el control político de facto que tiene la derecha en Brasil luego del golpe contra Dilma y del ascenso al poder de Michel Temer. El resultado no le alcanzó a Bolsonaro para salir electo presidente de forma directa, sino que habrá que definir la elección en una segunda vuelta.

A propósito de este resultado y de los escenarios que se abren luego de la primera vuelta, Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora conversó con Edson Bagnara, integrante de la Coordinación Nacional del MST y dirigente de la brigada de ese movimiento en Venezuela.

Luego de los resultados del domingo, ¿dónde ven ustedes las causas?

Lo que determinó la situación en Brasil empezó desde el golpe, o mejor dicho, desde las elecciones de 2014, todo eso que terminó en el golpe, donde hubo un ataque muy fuerte al PT y a la izquierda. Por detrás de esos ataques que culminaron en el golpe, están los intereses norteamericanos para controlar las riquezas y tener nuevamente hegemonía sobre América Latina. Después del golpe vino una secuencia de situaciones que desencadenó en la presión sobre Lula para sacar la cabeza de la izquierda brasilera y dejar a la izquierda sin interlocutor con las masas, con la sociedad. Eso obligó al PT de manera rápida a proyectar otra persona, Fernando Haddad, para hacer este trabajo de interlocución, tanto que en veinte días pasó de 4% en las encuestas a tener 29% de los votos, lo cual no deja de ser una tremenda victoria.

Ante la segunda vuelta, ¿cuál es la perspectiva?

La alternativa es construir un gran bloque progresista contra Bolsonaro, que es un candidato de extrema derecha, un nazi, que viene con propuestas racistas, homofóbicas, y con una agenda económica de privatización y de entrega del patrimonio nacional, sea público o privado, a los intereses norteamericanos. Y con ese gran bloque pelear para sacar la mayor cantidad de votos que están ahí indecisos e, incluso, de gente que votó por Bolsonaro. Nosotros estamos optimistas, creemos que es posible revertir el cuadro y ganar las elecciones.

En caso de concretarse la victoria de Bolsonaro, ¿qué le espera a Brasil?

Nosotros creemos que podemos ganar. Pero si Bolsonaro gana vamos a vivir un tiempo muy oscuro en Brasil, un momento de persecución. La izquierda tiene que repensar sus tácticas. Y eso va a repercutir en toda nuestra América Latina. Difícilmente con Bolsonaro Brasil vaya a quedar aislado de la ofensiva contra Venezuela. Ya ha dicho que la próxima misión de paz de Brasil será en Venezuela, y ahí tenemos el ejemplo del desastre que fue la misión de paz de Brasil en Haití. Sería muy grave la elección de Bolsonaro para el pueblo de Brasil, para todo el continente y en especial para Venezuela, sobre todo para las organizaciones de izquierda.

¿Qué se plantea el MST ante ese psible escenario?

Nosotros como MST, independientemente de las elecciones, vamos a seguir organizando, vamos a seguir luchando, seguir avanzando. Claro que la elección de Bolsonaro sería una tragedia. Ahora mismo lo que estamos haciendo es todo el esfuerzo para no perder la elección. No estamos trabajando con la hipótesis de perder la elección. Seguimos trabajando con la hipótesis de que vamos a ganar. Estimábamos que perderíamos en primera vuelta. Al no haber Bolsonaro logrado ganar con la ventaja suficiente para que el triunfo fuera directo, eso nos abrió el chance de derrotarlos en segunda vuelta.

Pero independientemente de los resultados, nosotros vamos a seguir construyendo, tomando tierras, seguiremos en nuestra lucha, construyendo la educación, la reforma agraria, las cooperativas, organizando los campesinos y las campesinas para seguir avanzando en un proyecto de desarrollo agrícola distinto al agronegocio.

¿Cómo afecta estas elecciones el escenario en América Latina?

El triunfo de Bolsonaro significaría una entrega directa a los EEUU. La CIA está detrás de la campaña electoral suya. Hay un asesor de Trump que está en Brasil trabajando para ese triunfo, oficialmente no, pero sabemos que es así. Los métodos de campaña de Bolsonaro son muy similares a los que usó Trump en EEUU. Un gobierno de Bolsonaro sería, para el movimiento popular de América Latina, un período difícil, donde tendremos que repensar como continente todo el proceso, reconstruir las alianzas entre los pueblos, porque desde los gobiernos difícilmente avanzaríamos.

Si ganamos se reabre nuevamente un ciclo de prosperidad en América Latina, de progresismo, de retoma de las alianzas entre los países latinoamericanos que vienen siendo fracturadas como UNASUR, CELAC, MERCOSUR. Ésa es la disyuntiva.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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