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Irene León: pueblo ecuatoriano defenderá la democracia y el futuro el próximo 11 de abril

Irene León: pueblo ecuatoriano defenderá la democracia y el futuro el próximo 11 de abril

A propósito del proceso electoral realizado en Ecuador el pasado 7 de febrero, y la segunda vuelta prevista para el próximo 11 de abril del presente año, desde Prensa CRBZ realizamos una entrevista a Irene León, socióloga y comunicadora, directora de la Fundación de Estudios, Acción y Participación Social (FEDAEPS), espacio dedicado a la investigación y formulación de propuestas sobre economía, alternativas al capitalismo, diversidad, feminismo entre otras causas.

Para León estas elecciones ponen en evidencia una decisiva disputa de sentidos y de proyectos, que se expresa, por un lado, en el reposicionamiento de una propuesta de futuro, levantada entorno a un programa alternativo, de país soberano, representado por la candidatura de Andrés Arauz, del Movimiento Revolución Ciudadana, miembro de la coalición Unión por la Esperanza -UNES-, que resultó ganador en la primera vuelta electoral y, por otro lado, se expresa la brega por el afianzamiento del neoliberalismo y, por ende, del poder del capital y su hegemonía, representado por el segundo contendiente, el banquero Guillermo Lasso, del partido Creando Oportunidades.  El proceso electoral ha sido una suerte de vitrina que exhibió las presiones provenientes de los entornos de esta última tendencia, en cuya agenda programática figura la supresión del progresismo y que para lograrlo, a más de la judicialización de la política y la persecución, ha llegado incluso a poner  en jaque la celebración de la segunda vuelta, mientras en la primera fase se llegaron a evidenciar signos de lo que se identifico como un intento de “golpe electoral”.

¿Cuál es su balance de la pasada jornada electoral? ¿Qué lectura hace del resultado obtenido en medio de las enormes dificultades y obstáculos y persecución?

Ecuador celebró elecciones para el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo el pasado 7 de febrero, como resultado obtuvieron el primer lugar, para ambos poderes, las candidaturas de Unión por la Esperanza -UNES-, una coalición que congrega a unos 500 movimientos y organizaciones, entre ellas el Movimiento Revolución Ciudadana, del cual proviene Andrés Arauz, primero para el balotaje presidencial con 13 puntos por encima del neoliberal Guillermo Lasso.  Para el poder legislativo también esta fuerza política obtuvo unos 13 puntos más que el Movimiento Pachakutik que resultó segundo.

Este resultado, si bien es preliminar, constituye una victoria para el progresismo que, para llegar hasta ahí, tuvo que sortear múltiples obstáculos,  entre ellos los relativos a la judicialización de la política que impidió, por ejemplo, la candidatura de Rafael Correa a la vicepresidencia.  En esa misma línea, el Consejo Nacional Electoral negó el registro político al Movimiento Revolución Ciudadana y a otras figuras políticas afines.  Hubo tantos impedimentos y amenazas en el camino del progresismo que se llegó hasta a hablar de un intento de ‘golpe electoral’.

Sin duda, esas amenazas persisten y se manifiestan desde ya en el camino hacia la segunda vuelta.  Es más, ante la posible victoria de Arauz, actores de la derecha han puesto en escenario hasta la suspensión de las elecciones.  Igualmente, como complemento a la desinstitucionalización provocada por la disminución del Estado, que ha operado en los últimos 4 años y que ha llegado a afectar hasta al sistema electoral, están en el escenario operativos de injerencia extranjera, como el que se evidenció con la presencia del Fiscal colombiano, Francisco Barbosa, que visitó Ecuador el mismo día que debían anunciarse los resultados de la primera vuelta  a presentar acusaciones, que pronto se evidenciaron como infundadas, contra Andrés Arauz.

¿Cuál es el escenario para la segunda vuelta de las elecciones?

Ante la victoria del progresismo en primera vuelta y la eventualidad de refrendar esa victoria en el balotaje del próximo 11 de abril, la derecha colocó un guión de disputa por el segundo lugar, entre el banquero Guillermo Lasso y Yaku Pérez del Movimiento Pachakutik.  Ese incidente no sólo opacó la victoria de Arauz sino que generó inestabilidad y desconfianza en ciertos sectores, pues el propio Consejo Nacional Electoral se vio involucrado en reuniones informales, contrarias a lo estipulado por el Código de la Democracia, con los candidatos que llegaron en segundo y tercer lugar.  En esos escenarios participó también parte de la delegación de Observadores de los Estados Americanos (OEA), no obstante, ante los reclamos y pronunciamientos de actores democráticos nacionales e internacionales, y ante las inocultables demoras en la proclamación oficial de los resultados, ulteriormente esa misma institución llamó a proceder según la Ley y proclamar los resultados electorales.

En el camino a la segunda vuelta será imprescindible el respeto no sólo al Código de la Democracia sino también al reglamento electoral y a la institucionalidad democrática, para que los resultados reflejen la voluntad popular y sean anunciados, sin injerencias, siguiendo los procedimientos existentes en el país.

La campaña electoral será compleja, no sólo por las situaciones antes descritas, sino porque en esta disputa de proyectos de futuro, la derecha mostrará músculo en su movilización publicitaria y comunicacional, misma que ya beneficia de una significativa adhesión de los medios corporativos, como también de importantes inversiones en asesorías de ‘comunicación política’ conocidas por moverse en el campo del sensacionalismo y la falacia.  El candidato banquero, Guillermo Lasso, que se postula a la presidencia por tercera vez quiere cantar victoria a todo precio.

Por su parte, el candidato del progresismo, Andrés Arauz, tiene a su ventaja el legado de la Revolución Ciudadana (2007-2017) cuyos logros, aún frescos en la memoria del pueblo, constituyeron un pilar para obtener el primer lugar en la primera vuelta.  Asimismo, su propuesta programática organizada en torno a la justicia económica, plurinacional, cultural, de género y otros, es también consistente y dialoga con las prioridades populares.  Como economista, Araúz conoce a fondo el sistema financiero –que es el gran ganador del retorno al neoliberalismo- y tiene planteos para reorganizar la soberanía financiera, que tiene que ver entre otros con el endeudamiento de la gente y del país.  En esa misma línea ha trabajado propuestas para actuar frente a los instrumentos que imponen los intereses del capital por encima de los derechos de los pueblos y de la gente. Proyecta, a corto plazo, el restablecimiento de la economía para la gente, que ha sido desmantelada a tono con los privilegios al sector privado y el retorno a la rectoría del Fondo Monetario Internacional, mientras a largo plazo propone una mirada al futuro con los pies puestos en la Constitución del Buen Vivir, que ha sido minimizada por el neoliberalismo. El retorno del país a los escenarios y propuesta de la integración regional soberana figura entre las prioridades.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

La Corriente Psuv activa en la batalla electoral

La Corriente Psuv activa en la batalla electoral

Las elecciones parlamanetarias convocadas constitucionalmente por el nuevo Consejo Nacional Electoral para diciembre de este año tienen un carácter central en la lucha de Venezuela contra la agresión estadounidense, y en defensa y profundización de la democracia, la paz y la soberanía del país.

Es una victoria de nuestra gente y del país que podamos retomar el cauce democrático y participativo para la solución de los conflictos políticos internos. La consolidación de esta victoria será el desplazamiento y aislamiento definitivo de los sectores opositores que, actuando como agentes al servicio de EEUU, han utilizado el espacio institucional y político de la Asamblea Nacional para desde allí trabajar por el derrocamiento del gobierno, la fractura de nuestra institucionalidad y la entrega del país y sus riquezas a las élites del poder estadounidense.

 

Así, desde la comprensión de esto, en todos los territorios en los que tenemos presencia, principalmente en distintos municipios de los estados Apure, Táchira y Barinas, la militancia de La Corriente Psuv se encuentra activa en el proceso de organización y movilización de la juventud de nuestro país para que puedan inscribirse en el registro electoral. Asimismo, además de la organización de la inscripción de nuevos votantes, estamos activos y activas en el registro de cambios de residencia.

Además de San Fernando y Biruaca, en Apure, uno de los municipios donde se ha realizado con éxito este proceso es en Libertador, en Táchira, donde el concejal Pedro Ortega ha enacabezado las jornadas: “Es clave no solo que logremos una alta participación  de la gente, sino que alcancemos una contundente victoria para recuperar la Asamblea Nacional”, afirmó Ortega.

El camino para derrotar la agresión imperialista pasa necesariamente por la recuperación plena de la institucionalidad para que esta funcione en los términos en que lo define nuestra constitución y no al servicio de quienes tienen agendas personales al servicio de intereses extranjeros.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

 

 

Defender la victoria de Evo es defender la paz, la democracia, la prosperidad y la soberanía de América Latina toda

Defender la victoria de Evo es defender la paz, la democracia, la prosperidad y la soberanía de América Latina toda

Al complejo escenario recientemente configurado en América Latina con las rebeliones populares antineoliberales en Ecuador, Haití y Chile, en las cuales las fuerzas de derecha que gobiernan en esos países han respondido con la más brutal represión, se agrega un nuevo capítulo: el desconocimiento del contundente triunfo electoral de Evo Morales por parte de la derecha boliviana e internacional, respaldado por el poder mediático del planeta y por la élite del poder económico y político de EEUU.
Los hechos ocurridos en Bolivia durante la noche y la madrugada de ayer permiten afirmar que el plan implica el mismo guión aplicado en Venezuela durante las elecciones del 14 de abril de 2013, cuando Nicolás Maduro Moros ganó las elecciones al candidato de la derecha Henrique Capriles Radonsky: 1) desconocimiento del resultado electoral por parte del candidato perdedor sin que exista ningún elemento probatorio para ello, 2) circulación de fakenews supuestamente probatorias de un fraude electoral, 3) violencia y vandalismo en la calle, 4) falsos positivos para acusar de violencia a los simpatizantes de Evo y de represión al gobierno, 5) desconocimiento del resultado electoral por parte de organismos internacionales como la OEA y de organizaciones no gubernamentales como Human Rigth Watch, 6) desconocimiento del resultado electoral por parte de voceros y voceras políticas de fuerzas derechistas en el continente, como el caso de María Corina Machado y Andrés Pastrana.

La aplicación de este formato pone nuevamente en evidencia cómo las fuerzas de derecha en los países de nuestro continente actúan cohesionadas y alineadas bajo la dirección de Estados Unidos en su plan estratégico para recuperar el control del poder político en los países latinoamericanos y restituir el continente a los tiempos del ALCA.
También se pone en evidencia, además, su carácter autoritario y elitesco: para esas fuerzas no tiene ningún valor la voluntad de las mayorías populares, esas fuerzas no son demócratas, no reconocen a las mayorías populares como sujeto histórico conductor de su destino, sólo actúan en función de los intereses estadounidenses en la medida en que de esa forma garantizan sus intereses en tanto élites locales: en Venezuela y Bolivia alegan fraude electoral e ilegitimidad de los presidentes de ambos países, electos trasparentemente por el voto popular; en Ecuador, Chile y Haití avalan la cruenta represión, ocultan los crímenes de lesa humanidad, inventan fantasmas y conspiraciones para ocultar que el neoliberalismo es rechazado con violencia por las mayorías.
La amenaza que se cierne hoy sobre Bolivia es grave. A pocos meses de que EEUU desarrollara en Venezuela el plan Guaidó, en el cual no sólo se aplican todos los pasos arriba mencionados sino que se agrega la autoproclamación presidencial y el reconocimiento internacional de la misma por parte de factores de poder internacional encabezados por el gobierno de EEUU y la OEA, podríamos estar ante un nuevo ensayo de esa estrategia, que implica, además de la posible autoproclamación del candidato perdedor como presidente y su posterior reconocimiento: 1) presión para que se quiebre la fuerza armada, traicione la institucionalidad y se cuadre a favor de las fuerzas antidemocráticas e injerencistas, 2) operaciones psicológicas para fabricar un estallido social, 3) presión para que se quiebre la unidad política en torno al liderazgo de Evo y García Linera, 4) agresión diplomática para desconocer al gobierno legítimo de Evo y aislarlo internacionalmente, 5) amenaza militar y agresión económica, 6) declaración de un gobierno paralelo en algún territorio del país o fuera de éste.


Se trata de una hora crucial para la hermana Bolivia y para nuestra América. La victoria de la paz, la democracia y la soberanía de Bolivia será la victoria de la paz, la democracia y la soberanía de América Latina. No es poca cosa lo que está en juego.
Para ello será clave la mayor y más unitaria solidaridad internacional posible con Evo y con el pueblo boliviano, será clave la capacidad del liderazgo boliviano para mantener la unidad y cohesión popular ante las presiones, la guerra mediática y la agresión, será clave la unidad que exista entre el pueblo, la fuerza armada y el liderazgo de Evo y García Linera, será clave la actuación unitaria, cohesionada y audaz de las fuerzas diplomáticas en el continente y fuera de éste para detener la avanzada que dirige Estados Unidos, será clave la capacidad que tengamos para romper el cerco comunicacional y poder contrarrestar las campañas de desinformación y manipulación que pretenderán falsear la realidad de Bolivia.
La batalla por la independencia y prosperidad de América Latina no ha terminado. Seguimos de pie y en lucha. Las fuerzas que pretenden doblegarnos y someterenos no descansan y no descansarán. La unidad de los pueblos es hoy más que nunca una necesidad histórica irrenunciable.

Sigamos firmes, sigamos alerta, sigamos construyendo la integración que nos hará fuertes para resistir y vencer las élites internacionales y nacionales que sólo nos quieren sometidos(as).

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Tres experiencias, una fuerza, un mismo proyecto transformador

Tres experiencias, una fuerza, un mismo proyecto transformador

Desde hace algunas semanas, ante al complejo cuadro que vive Venezuela, viene dándose una interesante iniciativa, como respuesta política y organizada, por parte de tres experiencias de organización social. Se trata de la Comuna El Maizal, la Fuerza Patriótica Alexis Vive y la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora. La iniciativa viene planteándose como una Plataforma Política Social Comunera, pero antes que siglas, logos, slogasn y retórica, la decisión fue comenzar a avanzar en lo concreto, con jornadas de intercambio, recorridos, visitas, giras por territorios específicos en distintos lugares del país, reuniones, encuentros, asambleas. Desde un diagnóstico de fondo compartido y desde la diversidad de perspectivas, historias y acumulados concretos, lo central es el convencimiento profundo de la necesidad de juntarse y articularse para encarar desde la unidad los desafíos del pueblo venezolano y la revolución bolivariana en el presente y los años por venir.

A propósito de este esfuerzo colectivo, prensa de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora sostuvo una mesa redonda con Robert Longa, Ángel Prado y Pedro Alvarado, voceros en esta avanzada por cada una de las organizaciones, en la que hablamos sobre el porqué de la iniciativa, los desafíos que se vienen y las claves para avanzar.

¿Por qué se juntan La Corriente, Alexis Vive y El Maizal?

Pedro Alvarado, de La Corriente:

Vemos, por un lado, que la amenaza de agresión del imperialismo hoy es otra, se ha modificado en lo táctico y en lo operacional. Su objetivo estratégico es el mismo: derrocar a la revolución bolivariana, neutralizar al chavismo. Pero dejó de ser una amenaza y pasó a ser una agresión múltiple que avanza. A lo interno, vemos que la derecha, en lo que va de año, ha tenido avances importantes: en enero, febrero, marzo, puso la agenda, estuvo a la ofensiva, se fue a la calle, logró cohesionarse en torno a un liderazgo, cosa que no tenían. Hoy toda esa ofensiva de EEUU y la derecha local está terminando en una mesa de negociación. Entonces nos preguntamos: ¿qué se está negociando? Porque vemos que el imperialismo por otro lado no se detiene: continúa el bloqueo, comienza una importante avanzada paramilitar desde la frontera con Colombia. Eso es parte también de una estrategia. Por un lado se va a una negociación y por otro se sigue la intervención sobre el país.

Por otro lado, vemos un chavismo de base que se encuentra desorientado, al tiempo que se profundiza la crisis y continúa haciendo estragos el colapso de los servicios, sin que ante ello se estén construyendo soluciones estructurales, eficaces. Lo que habíamos conquistado con Chávez lo estamos perdiendo de forma acelerada. Eso hace que el pueblo vaya perdiendo la esperanza en la revolución bolivariana y ésta venga dejando de ser una opción para la gente. Esto es en extremo delicado porque ése justamente es el objetivo del imperialismo.

Pedro Alvarado CRBZ

Además, el enemigo en su análisis viene apuntando el tema de los colectivos como forma de criminalizar a todo el movimiento popular chavista y colocarlo en la mira de todo ese proceso de agresión. Por eso consideramos clave avanzar en esta Plataforma Popular Socialista Comunal para ser más fuertes ante un escenario interno de dificultades, ante una amenaza externa y ante una negociación entre el gobierno y la derecha sobre la cual no tenemos la menor incidencia y no sabemos qué es lo que se está negociando. Porque además vemos que el diálogo entre el gobierno y el movimiento popular está sin interacción, con acuerdos o anuncios que no se cumplen. En ese aspecto vemos algo muy complejo, que es un movimiento popular desestructurado, sin cohesión, disperso. En cada territorio se observa una fragmentación total: Somos, Ubch, Clap, Unamujer, Consejos Comunales, todo disperso, porque cada uno rinde a sectores e intereses distintos.

Entonces, ante toda esta enorme dificultad, nosotros vemos la necesidad de juntarnos, los que estamos dispuestos a luchar y a defender la revolución bolivariana y tenemos experiencias concretas de construcción comunal, es decir, de ejercicio real de la democracia participativa y protagónica que planteó Chávez, la democracia revolucionaria, el poder de la gente. Y nos proponemos avanzar en la construcción de esta Plataforma Popular Socialista Comunal con cuatro líneas de acción, para empezar a trazar una ruta: 1) lo económico productivo, 2) lo formativo, 3) lo comunicacional, 4) la seguridad y defensa

Ángel Prado, Comuna El Maizal 

Ante todo, vemos que el imperialismo existe, y nosotros vivimos en un país con enormes riquezas que siempre van a ser codiciadas por uno u otro imperio, por una u otra potencia. En la correlación de fuerzas entre las potencias Venezuela juega un papel, lamentablemente no para competir, sino para acordar formas en que puedan venir recursos al país a cambio de nuestras riquezas. Además, ha habido un debilitamiento de la izquierda en Latinoamérica, un retroceso en los proceso progresistas. Y vemos cómo las burguesías locales del continente han sido implacables en su alianza con el imperialismo y han puesto a la defensiva a nuestras izquierdas, y no hemos sido capaces de levantarnos y seguimos perdiendo terreno. Eso pone a Venezuela en el punto central de la disputa porque aún en Venezuela se sostiene el gobierno bolivariano y sigue estando en nosotros la esperanza de la izquierda.

A lo interno nosotros vivimos una crisis ética y moral muy profunda. A partir de la desaparición física de Chávez se evidencia una fragmentación de las distintas corrientes políticas de la revolución bolivariana, se ve incluso una pugna interna por parcelas de poder para concentrar más poder, y en medio de esa situación las clases populares, el pueblo pobre, cada día se ve más afectado. Entonces vemos un deterioro en la economía, prácticas de corrupción hasta en los más bajos niveles, con políticas sociales se manipula, se somete a nuestra gente simplemente a tributar a intereses grupales.

El gobierno se aleja cada vez más de la gente, se neutraliza a las organizaciones populares, en aras de preservar el poder y los privilegios nuestra dirigencia política cada vez acuerda más con el sector privado. Si el gobierno está pactando con la burguesía el poder popular no tiene entrada en ese pacto.  Por eso se debilita al movimiento popular y se aplican políticas que fragmentan más a las bases populares.

Entonces, quienes  logramos construir en los años de abundancia estamos llamados a apelar a nuestra conciencia y encontrarnos, articularnos. Creemos que es el momento de que prevalezca la unidad por encima de las siglas. Es hora de que como organizaciones populares, como comunas, hagamos un llamado nacional al pueblo chavista, a las clases populares, a que tomemos conciencia de que somos nosotros los que podemos salvar el proyecto originario del comandante Chávez. El proyecto de Chávez sirvió a los pobres y es la alternativa para nosotros, para volver a los años de Chávez, a los niveles de vida digna que alcanzamos con Chávez

Estamos ante una situación de agresión internacional pero también ante un giro hacia el neoliberalismo y allí el movimiento popular juega un papel muy importante: cerrar filas en aras de potenciar lo que tenemos y construir una sola fuerza nacional y un plan de lucha con una agenda concreta que nos permita entrar en la correlación de fuerzas para disputar poder, con legitimidad desde las bases, que se nos mida como alternativa en la determinación de cuál es el camino que debe seguir nuestro país.

Robert Longa, Fuerza Patriótica Alexis Vive:

En el escenario internacional estamos viviendo una entrada en algo parecido a la postguerra fría. En ese reordenamiento mundial EEUU tiene que ordenar todo lo que ellos tienen definido para América Latina desde la doctrina Monroe, es decir, su patio trasero, y en ese proceso no les es conveniente ningún país que no esté alineado con la lógica del capitalismo mundial. Era necesario para ellos la ausencia de Chávez por su liderazgo. Era necesario salir de Chávez porque era un liderazgo que encarnaba no solo la esperanza de Venezuela y América Latina, sino toda una nueva lógica mundial. El mundo entero vio a Venezuela como una esperanza. Por eso entonces esa ofensiva asesina de querer matar cualquier vestigio de la revolución bolivariana como paradigma, se desata toda una feroz obra de ataque, y en ese reordenamiento mundial países como Colombia pasan a ser lo que es Israel en el Medio Oriente. El objetivo es borrar de las faz de la tierra al chavismo. Ahí está planteado el escenario de la guerra, pasa por borrar todo lo que significó Chávez.

Hoy tenemos medios de producción en nuestras manos, construcción popular en nuestras manos. Nos toca a nosotros, los herederos de toda esa construcción de la revolución bolivariana, conducir, de forma colectiva, la resistencia y pasar a la ofensiva. Nos toca liderizar de forma colectiva, y para eso debemos interconectarnos y manejar una política productiva, de eficacia, comunicacional que nos permita contrastar contra la ofensiva de la guerra económica y esperanzar al pueblo desde el ejercicio mismo de la autogestión, de los autogobiernos comunales.

Militantes de Alexis Vive

Ante el reacomodo de una burguesía emergente y una burguesía tradicional, estamos llamados a también presentarnos como bloque histórico. Si no lo vemos desde esa perspectiva y priva en nosotros lo individual, estamos condenados  a la desaparición. El llamado a la unidad no se trata hoy de un capricho o un panfleto sino de una necesidad estratégica para defender el legado del comandante Chávez en la calle y lograr cualificar el avance de la revolución bolivariana.

Tenemos que ir posicionando la política del modelo comunal como exitosa. Porque cada una de las experiencias ha sido exitosa. Donde no hemos sido exitosos es en la capacidad de unificar los esfuerzos estratégicos. Y hay algo clave: cada experiencia, en sus avances y reveses ha sabido, desde el análisis de la práctica, construir conocimiento y conceptualizar los propios ejercicios de construcción para cada día ser más sabios en los procesos populares. Si logramos juntar toda esa experiencia y todo ese conocimiento, va a ser algo extraordinario.

Y no es que vamos a exigir que nos inviten a la mesa, sino que nos van a invitar a la mesa porque vamos a ir construyendo sobre el lienzo de la patria un rostro propio que va a incidir en la toma de decisiones de este país.  Es clave que surjan liderazgos colectivos comprometidos con el proyecto revolucionario que nos permita convertirnos en un referente práctico y remolarizar, redescubrir los corazones chavistas hacia el combate popular por la vida, por la paz.

Aquí cabe todo el mundo, pero el núcleo ideológico está en la comuna. Nos toca una nueva insurrección política productiva y revolucionaria desde el legado de Chávez. Se equivocan los que traicionan a Chávez, se equivocan los corruptos, se equivocan lo burócratas. Las comunas no se equivocan porque copian al pie de la letra, en la práctica, el legado de Chávez.

¿Cuál es la disputa?

Ángel Prado:

Nosotros no estamos convocando al pueblo organizado para una disputa partidista. Peleamos contra el imperialismo, contra los terratenientes, contra la burguesía. Es importante que esto quede claro a los compañeros que dirigen el Psuv y los partidos del GPP. A pesar de las contradicciones vividas en lo local y en lo nacional con algunos dirigentes, nosotros mantenemos la esperanza de que el PSUV siga estando a la vanguardia del proceso revolucionario como instrumento para la construcción. Hay orientaciones muy claras del presidente Chávez, tenemos el Libro Azul, el Libro Rojo, tenemos los estatutos, tenemos los debates en los diferentes congresos que ha habido. En algún momento debe haber una revisión profunda para que se cumplan los objetivos para los cuales fue creado este instrumento político. Tenemos claro el papel del partido, el poder del partido y su incidencia. Y tenemos claro que el partido es quien diseña la política. Y si hablamos desde la ética, que el partido responda por lo que se está haciendo en el país.

Hoy el movimiento popular es débil, fragmentado, hasta ahora no ha tenido la capacidad de cohesionarse, de hegemonizar, ni siquiera de superar el apego a unas siglas, a la identidad local donde está territorializada una organización. En la medida en que nos dispongamos a construir fuerza y que logremos que el pueblo llano vea en el proceso comunal la vía, se generen procesos interesantes de participación y movilización, y el pueblo empiece a darle legitimidad a esta iniciativa comunal, en la medida en que impactemos empezaremos a situarnos en esa correlación y empezaremos a ser reconocidos.

Comuna El Maizal

El asunto es cómo construir una fuerza, pero una fuerza a partir del hecho concreto, a partir de que nos metamos en el tema de la economía, desde la conquista de los medios de producción, desde la producción primaria, la industrialización, la creación de una política de distribución de alimentos que llegue a la gente. En esa medida el partido mismo reconocerá la importancia de nuestra existencia y nuestro accionar. En las condiciones actuales, debilitados, dispersos, no tenemos cómo entrar en la disputa.

No vamos a mendigar poder sino a construir nuestro poder. Y quien tenga poder en este país tendrá que contar con nuestra existencia y estaremos en esa mesa, así como la burguesía, los sectores reformistas y los partidos del gran polo patriótico, así el movimiento comunal, que es una realidad concreta y permanente, estará en esa disputa, a partir de la fuerza que seamos capaces de construir.

Pedro Alvarado:

Nosotros entendemos el momento histórico y el papel del Psuv en la revolución bolivariana. Y entendemos que el Psuv es el partido de Chávez y al cual hemos decidido sumarnos. Está definido en sus estatutos que el Psuv es un partido de movimientos, el partido político y el partido de gobierno. De allí las siglas Partido Socialista Unido de Venezuela, donde se juntarán todas las expresiones de la revolución bolivariana. Hoy en día eso no es del todo así. Y hoy vemos cómo ganan terreno prácticas como la cooptación, la dedocracia, el clientelismo, la imposición de dirigentes sin arraigo ni liderazgo en las bases. Y a nosotros nos preocupa porque se trata de la democracia, que es una de las grandes conquistas de esta revolución.

Entonces un objetivo con la militancia, con la Ubch, en los territorios, es conquistar espacios de participación allí en el Psuv. Porque hay estructuras como la vice presidencia de comunas y movimientos sociales que no existen en lo concreto en los territorios, sino que son una cosa teórica, sin expresión de los movimientos y comunas y organizaciones que hacen vida en las regiones y territorios. En el partido sólo en algunos casos, de forma muy mínima, el poder popular tiene pequeñas expresiones casi invisibilizadas. Entonces se trata de dar la batalla de las ideas. En donde haya una comuna bien organizada, con construcción concreta, allí se va a pelear por más democracia, más participación, más protagonismo, desde abajo y como expresión colectiva.

Y nosotros no somos un discurso prefabricado sino una realidad concreta de construcción de experiencias de democracia revolucionaria. Por eso se trata de cómo juntar eso que somos, más allá de las siglas. Y creo que hemos venido dando pasos importantes en esa dirección. Todo este intercambio que venimos dando. Pasaron años y estuvimos aislados y no nos dimos cuenta. Se trata es de sumar, aquí hay mucha gente que quiere sumar, mucha gente que está invisibilizada, aislada, porque han sido desplazados por algún sector. El reto está en tener la capacidad de cohesionar expresiones concretas de construcción en lo territorial y no ser panfleto y discurso solamente.

Robert Longa:

Lo que tenemos que hacer es fortalecernos y buscar y pelear por nuestros espacios de participación porque también somos chavistas y nadie tiene un revolucionómetro para definir quién es chavista y quién no. Además, desde los nuevos paradigmas que se vienen dando de la lucha política, son múltiples y diversas las formas en que se da la organización para el ejercicio del poder y la disputa por el poder, y en esa diversidad y multiplicidad entran las comunas y cualquier otra forma de expresión colectiva organizada.

Por eso es que nos toca a nosotros construir nuestros referentes desde nosotros mismos y ganar peleas en todos los espacios sin abandonar ningún espacio de lucha. Esa pelea solo podemos librarla desde la unidad. A nosotros no nos pueden decir escuálidos por hablar de democracia participativa y protagónica, por querer disputar poder. Por eso tenemos que dar el debate, y darlo con hechos, demostrando cómo producimos, cómo ejercemos en nuestros territorios esa democracia de la que hablamos. Y no dar ese debate en las cúpulas y con las élites, sino con la gente, en las bases, en las asambleas populares, en el peregrinar político revolucionario.

¿Qué hacer ante el desencanto y la pérdida de hegemonía chavista?

Pedro Alvarado:

Nosotros vemos cómo la dirección política cada vez se separa más. El mensaje no llega. El plan no aterriza. El anuncio no se cumple. El liderazgo se desconecta. Entonces, para realzar las banderas del poder popular se debe actuar desde lo concreto. ¿Cuáles son los asuntos más sentidos de la gente hoy día? El principal es el tema de los alimentos, que pasa a su vez por el tema de la producción. Entonces se trata de generar respuestas concretas a ese tema, lo cual implica dar peleas específicas con sectores dentro del gobierno. En este caso concreto se trata de un sector importador, con mucho poder, que monopoliza la economía del Estado, de un sector de la FANB que está anclado en esos espacios, y un sector emergente que viene de tener poder político y que ahora tienen poder económico. En la batalla por producir nos tocará confrontar estos sectores. Entonces tenemos que generar alternativas que puedan dar respuestas concretas. Aunque sepamos que esa no es la solución, que los problemas estructurales están en la agroindustria, en el tema de las divisas, en el tema de la banca, en la corrupción, en las decisiones sobre el modelo productivo del país.

Y en esto de las luchas concretas hay un asunto clave, que es tener la medida real de nuestras capacidades, de nuestra penetración en los territorios, de la capacidad de organizar, formar y movilizar, y tenemos que tener claro quiénes somos y cuál es la fuerza que tenemos. Porque no podemos correr el riesgo de abanderarnos de luchas de manera solo retórica o simbólica, como ocurre a algunos pequeños grupos que hablan en nombre de sectores enteros.

Ángel Prado:

Nosotros tenemos que ir, desde la unidad, la articulación, el esfuerzo común, hacia la construcción de políticas concretas que permitan demostrar a la gente que el hecho comunero, la realidad comunera, genera soluciones concretas a necesidades fundamentales como, por ejemplo, la alimentación. De allí que sea clave hoy la batalla por la producción. Y en ese tema de los alimentos el movimiento comunero tiene mucho potencial (tierras, medios de producción, experiencia, conocimiento, industria, sistemas de transporte). El problema es que hemos estado desvinculados.

Tenemos que avanzar más, por ejemplo, en experiencias ya aplicadas de nuevos métodos para la distribución de los productos, buscando hacerlo más atractivo, más interesante para la gente, ampliando hacia productos que obtenemos de todo este proceso de articulación y complementariedad. Se trata de buscar formas nuevas, de renovar la forma de hacer las cosas. Hay formas que ya se vienen probando, formas de participación para la siembra con pequeños financiamientos a pequeños propietarios, formas de afrontar de manera mixta la siembra de terrenos de la comuna o de otros propietarios. Y también está el tema del uso de los excedentes para incidir en otras áreas como la educación o la salud. Todo esos son posibilidades que se van abriendo como resultado del intercambio que venimos realizando.

Y todo esto con una clave: la participación de la gente, que la gente se involucre. Diseñar políticas no abstractas, no dogmáticas, sino tocar a la gente, sensibilizarla, garantizando la participación. Allí está la clave. Nosotros tenemos que enamorar desde el ejemplo, desde la práctica.

Robert Longa:

La gestión, la ética, la moral. A este pueblo Chávez le dio respuestas y conectó un cable a tierra. Aquí se trata de ir a trabajar con la gente con amor, sin maltrato, sin chantajes. Y eso pasa por mostrar modelos de gestión, en la producción, la alimentación, la salud y la recreación. Aquí hay cuatro aspectos claves para reenamorar a la gente. Eso, construido desde el gobierno en el territorio, pero de una forma interconectada, ya no nosotros solos aquí, sino vinculados. Se trata de juntar.

Prensa CRBZ

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