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El 6D elegimos futuro, paz, democracia, reconciliación, soberanía y recuperación económica

El 6D elegimos futuro, paz, democracia, reconciliación, soberanía y recuperación económica

#LaCorriente en pleno inicia su despliegue total para contribuir con la victoria electoral que el 6 de diciembre de este año permitirá al pueblo venezolano elegir una nueva Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática.

Los hombres y mujeres que día a día ponemos nuestro esfuerzo, nuestro tiempo, nuestra voluntad y nuestra energía en la defensa y profundización de la revolución bolivariana desde los espacios de lucha concretos en que actuamos como organización social y política, reafirmamos nuestro compromiso con Venezuela y con nuestra gente, con la paz y la democracia de nuestro país, y decimos fuerte y claro: ¡Somos fuerza de unidad! ¡El chavismo unido es la única garantía para superar las dificultades y retomar el camino hacia el horizonte transformador y liberador que nos hemos trazado como pueblo!

Elegir el 6 de diciembre una Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática es fundamental para reafirmar la solidez del Estado venezolano ante las pretensiones de disolverlo, fragmentarlo y crear un Estado paralelo. Es fundamental, además, para fortalecer las alianzas internacionales con los países hermanos que nos apoyan en la lucha contra la agresión de EEUU y para quebrar el bloque de países que, bajo presión de EEUU, se alinean en contra de nuestro país desconociendo nuestra institucionalidad y nuestra democracia.

Elegir el 6 de diciembre una Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática es fundamental para consolidar y profundizar los acuerdos económicos, financieros y de cooperación internacional que Venezuela necesita para apuntalar la recuperación económica y reactivar en su plenitud el aparato productivo, comercial y financiero del país.

 

Elegir el 6 de diciembre una Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática es fundamental para avanzar en la construcción de nuevas alianzas políticas internacionales que se sumen con fuerza, desde la reactivación plena de todos nuestros Poderes Públicos en función de los supremos intereses nacionales, al bloque internacional que rechaza el injerencismo, el bloqueo y la pretensión de cambiar por la fuerza el legítimo gobierno de Venezuela.

Elegir el 6 de diciembre una Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática es fundamental para continuar aislando y dejando fuera de juego a los sectores y fuerzas políticas fascistas, violentos y colaboracionistas con la agresión extranjera y el bloqueo, y seguir profundizando, ampliando y consolidando las vías pacíficas, políticas y de diálogo para dirimir las diferencias políticas. Restituir la política como centro de la vida nacional y desechar de una vez por todas las opciones de fuerza es clave para recuperar la senda de estabilidad y prosperidad.

 

Venezuela necesita una nueva Asamblea Nacional patriótica, que esté al servicio de los intereses del país y de nuestra gente, y que se sume con todas sus capacidades a la lucha unitaria del Estado venezolano contra la agresión extranjera y el bloqueo.

Venezuela necesita una nueva Asamblea Nacional ética, que sea ejemplo de ética política radical y que se dedique con ahínco y profundidad a la lucha contra la corrupción y por el adecentamiento de la función pública. Reactivar su función contralora y avanzar en nuevas prácticas y leyes para combatir la corrupción debe ser eje central del accionar de la nueva Asamblea Nacional que elegiremos el 6 de diciembre.

Venezuela necesita una nueva Asamblea Nacional democrática, que reactive y profundice los canales, vías, mecanismos e instrumentos para que el pueblo venezolano ejerza amplia y libremente la participación y protagonismo que son pilares de nuestro modelo político transformador, una nueva Asamblea Nacional que practique el parlamentarismo con la gente y que retome su papel de ser el foro político por excelencia, donde tengan posibilidad de expresarse, debatir, discutir y construir acuerdos y consensos todos los sectores económicos, políticos, sociales y culturales que componen la enorme, robusta y rica diversidad que nos caracteriza como pueblo y que es uno de los pilares fundamentales de nuestra democracia.

Por estas y muchas razones más, en #LaCorriente, con nuestros candidatos y candidatas del estado Apure, Orlando Zambrano, Leonor Olivares, José Cabrera y Melitza Orellana encabezando nuestra movilización y nuestra entrega plena a este nuevo desafío, decimos:

¡Elegimos futuro!

¡Elegimos paz! 

¡Elegimos democracia!

¡Elegimos reconciliación nacional!

¡Elegimos diálogo!

¡Elegimos recuperación económica!

¡Elegimos soberanía!

Nostros y nosotras, que somos hijos e hijas de esta tierra, nacidos(as) en las entrañas de nuestro pueblo humilde y trabajador, que nos hemos forjado en las luchas de la gente, siempre en la calle, en el campo, en primera línea de nuestras batallas para construir la revolución bolivariana y defender la paz, la democracia y la soberanía, con todo nuestro acumulado y nuestra fuerza, con toda nuestra solvencia ética y política y con la verdad honesta de lo que somos y hemos construido todos estos años de lucha, juntos y juntas decimos:

¡Vamos por una Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática!

¡Pa atrás ni pa coger impulso!

 

La actual escalada de agresión estadounidense y la necesidad estratégica de una nueva mayoría nacional. Análisis de La Corriente

La actual escalada de agresión estadounidense y la necesidad estratégica de una nueva mayoría nacional. Análisis de La Corriente

Es notorio que atravesamos una nueva escalada en la agresión sostenida que EEUU dirige contra Venezuela, la cual continuará en crecimiento e intensidad al menos durante lo que queda de año. A fin de contribuir al análisis de la actual coyuntura política venezolana, a la comprensión del momento en que estamos por parte de nuestro pueblo y a la necesaria preparación ante los posibles escenarios que se avecinan, conviene analizar las señales que evidencian esta escalada, las variables determinantes y significativas que la generan, los posibles escenarios que puedan presentarse y la definición de líneas de acción necesarias para situarnos en este cuadro.

I

Comencemos por las señales en el escenario internacional. Lo primero que debemos tener presente es que está en pleno desarrollo la nueva política de EEUU para América Latina que tiene como objetivo central en sus definiciones “contener la influencia extranjera”, es decir, la influencia de potencias como Rusia y China. Esto, basado en los postulados de la doctrina Monroe, según la cual América toda pertenece a los norteamericanos. Desde la perspectiva colonialista estadounidense el control del continente debe estar en sus manos y cualquier otra influencia es considerada enemiga. En esta perspectiva hegemonista y supremacista, Estados Unidos considera que todo el continente es parte de su territorio, por lo tanto se considera con el derecho de ocuparlo militarmente, controlarlo económicamente y decidir sobre asuntos de política interna de nuestros países. Un componente central de esa política hacia el continente es la estrategia de máxima presión contra Venezuela, así como el asedio a Cuba y Nicaragua.

En el marco de ese despliegue, y como una de las señales de la actual escalada, está el reciente viaje de Robert O’Brien, asesor de seguridad nacional del presidente Trump, a Panamá y Colombia. En palabras O’Brien, el objetivo es “Promover la seguridad, prosperidad y gobernanza democrática en el continente”. En la realidad, seguridad quiere decir presencia militar, prosperidad quiere decir control económico y gobernanza quiere decir alineamiento y subordinación política. En su viaje estuvo acompañado de Craig Faller, jefe del Comando Sur, y de Mauricio Claver-Carone, director del Consejo de Seguridad para el hemisferio occidental. Entre otros temas, se trataron asuntos como “el combate al lavado de activos y al financiamiento al terrorismo”, así como la supuesta lucha contra el narcotráfico. En el caso de Colombia, se acordó una nueva fase de relanzamiento del Plan Colombia, que implicará más recursos en esa dirección, esta vez maquillados con un nuevo componente vinculado a la inversión social. Este discurso y estos acuerdos apuntan a Venezuela ya que, como se sabe, una de las líneas de criminalización contra nuestro país se basa en falsas acusaciones de narcotráfico y terrorismo.

Una segunda señal es la denuncia del presidente colombiano Iván Duque sobre la supuesta compra de misiles de largo alcance a Irán, lo cual es absolutamente falso: se trata de un tipo de armamento que Irán no tiene para la venta sino para su propia defensa. Esto constituye un intento de Duque de generar una causal de guerra, una justificación que pretende ser la base para una posible reedición de lo que fue la llamada crisis de misiles, que involucró a EEUU, Cuba y la URSS. A la vez, está la denuncia de que militares venezolanos estarían triangulando armas para la guerrilla de ese país. En esto está de fondo la profunda crisis política, social y económica que atraviesa Colombia, la más profunda en los últimos 30 años, lo cual facilita que la oligarquía de ese país se preste para los planes que dirige EEUU en la medida en que se beneficia porque constituyen una forma de distraer al pueblo colombiano en relación con su propia crisis. A esto hay que agregar la reciente activación de la brigada militar de EEUU en Colombia, la cual había sido suspendida por no contar con la aprobación jurídica nacional para hacerlo.

Otra señal de la escalada vendría a ser el despliegue de toda una campaña mediática sobre la supuesta amenaza iraní en América Latina, dentro de la cual se construye la justificación para agredir a Venezuela en la medida en que la cercana relación del gobierno venezolano con el gobierno de Irán estaría siendo la puerta de entrada para esta supuesta amenaza iraní.

Por último, estaría la cada vez mayor implicación de Israel en el conflicto venezolano, lo cual se desprende de la forma en que se profundiza la cercanía y vinculación que la dirigencia opositora (prófuga de la justicia venezolana) mantiene con Israel.

II

En el escenario nacional, tenemos en primer lugar los recientes esfuerzos de la ultraderecha guaidocista para reactivarse, haciendo anuncios y convocatorias, llamando a la construcción de una nueva ruta para sus objetivos, buscando reconstruir la unidad perdida y pretendiendo materializar en alguna acción concreta una supuesta acción en favor del pueblo venezolano. Evidentemente su gestión y promoción del bloqueo contra Venezuela le ha restado aún más popularidad al artefacto Guaidó, y buscan revertir ese efecto.

Por otro lado es notoria una fuerte reactivación de acciones de bandas delincuenciales organizadas, las llamadas Bacrim, cuyos vínculos y operación bajo control y dirección de la ultraderecha han sido denunciados y expuestos en reiteradas ocasiones. En este sentido, hay sospechas de avance en el control de la derecha con relación a estas bandas a través de sectores de los cuerpos policiales que pueden servir de mecanismo para el acercamiento y manejo de las mismas. Del accionar de estas bandas llama la atención su componente mediático, que es muy particular y fuera del patrón de actuación de ese tipo de delincuencia: buscan la exposición mediática, la creación de cuentas de redes sociales y la incidencia en la opinión pública, lo cual las ubica como parte de la estrategia de desestabilización y guerra psicológica. Esto estaría en relación con lo ocurrido en Petare y en Lara en el contexto de la Operación Gedeón, por ejemplo. Se trata, en todo caso, de una operación encubierta de muy fino diseño.

Por último, en el cuadro nacional, otra señal es la radicalización de la estrategia de presión económica sobre la gente, una de cuyas principales armas es la disparada brutal del precio del dólar, con su respectivo impacto en los precios de los bienes y servicios y en el deterioro del poder adquisitivo de la gente.

III

Nada de esto es casual ni caprichoso, sino que tiene su origen en un conjunto de elementos determinantes y variables significativas que están actualmente en desarrollo a escala global. La principal es la aceleración de la disputa geopolítica mundial producto de la crisis generada por la pandemia de Covid-19, sobre todo la disputa entre China y EEUU en el plano tecnológico, financiero y militar. La carrera por la vacuna contra el COVID-19 es parte de esta disputa, en la que entran otras potencias como Rusia. Esta aceleración suma presión a la crisis estructural que enfrenta la hegemonía de EEUU en el planeta, haciendo que aumente su virulencia porque está obligado a reaccionar, lo cual hace con sus dos armas fundamentales: el control y hegemonía que posee sobre el sistema financiero mundial y su poderío militar.

Otro elemento central es la situación política interna de EEUU, en cuyo centro está el venidero proceso electoral presidencial. En ese punto Trump está acorralado, con serios riesgos de perder la reelección. De allí que como parte de su campaña busque desesperadamente resultados qué mostrar, entre los cuales estaría una eventual victoria en el caso venezolano, que podría ser exhibido como un logro en política exterior.

A esa complejidad interna de la situación política de EEUU se agregan los efectos devastadores de la pandemia en ese país, principalmente en el aspecto económico: 14 millones de nuevos desempleados, 34% de decrecimiento en el PIB y paralización económica en torno a un 40% son datos contundentes para un presidente que mostraba como su principal logro el crecimiento y éxito económico. Allí estaba el fuerte de su imagen y su oferta electoral.

Este cuadro político se agrava con el aumento de las tensiones raciales, que alejan aún más la simpatía por Trump de los sectores afroamericanos y latinos. Hoy día hay ciudades enteras prácticamente insurrectas, con movilizaciones masivas en las cuales incluso se exhibe armamento. Esto, sin contar la profunda crisis de salud resultado del mal manejo de la pandemia. La situación es tan crítica para Trump, que incluso un sector del partido republicano, quienes impulsan el llamado Proyecto Lincoln, se opone a la reelección de su propio candidato.

En ese contexto tan adverso para Trump cobra un valor central Venezuela ¿Por qué? No solo por su importancia geoestratégica, sino por la importancia que tiene Florida para la elección presidencial en el elitesco y antidemocrático sistema electoral estadounidense. Para Trump es fundamental ganar las elecciones en Florida. Recordemos que es justamente allí en Florida donde está concentrado el lobby mayamero anticastrista y antichavista, que tiene mucho peso en el establishment del partido republicano. En medio de la compleja crisis que pone en riesgo su reelección, Trump está obligado a hacer concesiones y complacer a ese sector, que es el más acérrimo enemigo de la revolución bolivariana en EEUU, uno de cuyos principales voceros es el senador Marco Rubio.

IV

 

Con todos estos elementos sobre la mesa de análisis, podemos definir al menos tres posibles escenarios de lucha:

  • Que el conflicto no se resuelva en una intervención militar directa e invasión, sino que se sostenga la estrategia de máxima presión, incrementándola y llevándola a niveles superiores, extremos, utilizando para ello a Colombia. Esto implica radicalización total del bloqueo comercial, financiero y petrolero, provocaciones armadas desde Colombia y Brasil sin que lleguen necesariamente a acciones directas armadas, incursiones armadas con mercenarios, intentos de reactivación insurreccional de la protesta y la movilización de calle, presión para la división de los cuerpos militares y policiales, acciones de sabotaje para agravar la pandemia.
  • Que el conflicto mantenga su actual nivel de intensidad en la agresión, con un componente más retórico y mediático, sosteniendo el nivel actual de la asfixia económica, con lo cual continuaría el deterioro interno económico y social, pero en la misma progresividad.
  • Intervención militar directa de una colación militar en la que estarían Colombia y Brasil.

A esto habría que agregar el riesgo y la amenaza siempre latente de colapso total y la explosión social, que podría darse en cualquiera de los escenarios, principalmente en el primero, aunque se requiere para ello la combinación de muchas variables, entre las cuales está un liderazgo opositor capaz de atizarlo y conducirlo, lo cual no existe en la realidad concreta de los territorios.

V

Ante este grave cuadro que se cierne sobre el país, lo fundamental es que seamos todos y todas fuerzas que sumen a la unidad nacional y patriótica: hombres y mujeres, organizaciones sociales y políticas, colectivos, grupos, partidos, comunas, consejos comunales, consejos campesinos, de mujeres, de estudiantes, organizaciones de base, grupos religiosos, sindicatos, brigadas de defensa, brigadas agrarias y productivas, cada quien en su espacio y jugando su papel.

Por parte del chavismo esta unidad debe nuclearse en torno al gobierno bolivariano, al liderazgo del presidente Maduro y de la dirección del Psuv. Es en torno a estas fuerzas centrales que debe construirse la unidad del chavismo y no buscarla por fuera. Esta unidad debe ser nuestro pilar fundamental adentro del cual saber manejar, gestionar y trabajar las diferencias y contradicciones.

Coincidimos con el presidente Maduro en los puntos hacia donde debe orientarse el debate, cuyo centro está en la necesidad de reconstruir un nuevo bloque histórico, una nueva mayoría nacional que, para lograrse, debe trascender la propia izquierda e ir por todos los sectores de la vida nacional, incluida la social democracia y más allá; una nueva mayoría nacional que, en primer lugar, garantice la democracia, la soberanía y luche contra el bloqueo y el asedio, sin lo cual no hay posibilidad de recomponer la vida nacional. Las fuerzas de izquierda debemos tener la capacidad de entender y asumir esto.

En ese debate central hay grandes preguntas: ¿Cómo reconstruir la nueva mayoría nacional en las actuales condiciones de adversidad económica, de asedio imperialista, de bloqueo, de reducción drástica de la capacidad financiera, logística y operativa del Estado? ¿Cómo hacerlo sin restablecer el normal funcionamiento institucional del estado con la recuperación de la Asamblea Nacional? ¿Cómo retomar en esas condiciones las dinámicas transformadoras de la revolución bolivariana? ¿Qué podemos aportar en concreto desde nuestros espacios y territorios a esas tareas?

Los debates necesarios no deben plantearse, creemos, de forma superficial, perdiendo de vista las complejas variables estratégicas que están en juego. No es momento para aéreos debates ideológicos o teóricos que no tengan en cuenta las prioridades estratégicas y las realidades y posibilidades concretas. No es momento para debates meramente electoralistas, que ven las elecciones parlamentarias desde una perspectiva inmediatista y centrada solo en el logro de cuotas de participación electoral y política.

Las alianzas políticas que el país demanda son alianzas que deben fundamentarse en el aporte y la construcción en función de la solución de los grandes problemas, las grandes tareas y desafíos que enfrenta el país. No podemos establecer o exigir alianzas desde posiciones y prácticas políticas basadas solo en opiniones. La situación actual del país nos exige jugarnos el pellejo en la calle, junto a la gente, enfrentando los problemas y construyendo la democracia participativa y protagónica legada por Chávez.

La construcción del socialismo en Venezuela, que mantenemos como horizonte estratégico liberador, depende de que juntos y juntas, en unidad, salgamos victoriosos(as) del complejo trance nacional que atravesamos. Nos toca seguir luchando, pugnando, empujando en esa dirección, pero construyendo y aportando. Alcanzar ese horizonte será una conquista resultado de la lucha y la construcción para que nuestra perspectiva transformadora sea hegemónica en la sociedad, en los territorios, en el partido, en el chavismo. Y en ello cada quien debe entender cuál es su papel.

VI

En el actual contexto y con estos fundamentos de análisis, La Corriente como organización política y social que tiene como basamento para su proyecto transformador la construcción de poder desde abajo, asume como marco de actuación las siguientes tareas prioritarias:

  • Incrementar la preparación para la defensa de la soberanía y la paz, en lo cual es clave profundizar la vigilancia popular.
  • Fortalecer las articulaciones en el Psuv, la FANB, y las expresiones del poder ejecutivo en todos los niveles.
  • Mantener la cohesión de equipos y estructuras: comunicación, información, organización, y fortalecer el trabajo de base.
  • Apoyar con todas nuestras capacidades la campaña del Psuv por la victoria en la Asamblea Nacional.
  • Seguir trabajando en la lucha contra la pandemia.
  • Continuar en la lucha por el desarrollo productivo del campo en articulación con las instituciones del gobierno bolivariano en esa área.
  • Continuar el trabajo de organización y multiplicación de la solidaridad hacia los sectores sociales más afectados por la crisis y el bloqueo.
  • Seguir contribuyendo a la batalla comunicacional por la defensa de la paz y la soberanía, y por la profundización de la democracia revolucionaria y el desarrollo productivo

 

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

La Corriente Psuv activa en la batalla electoral

La Corriente Psuv activa en la batalla electoral

Las elecciones parlamanetarias convocadas constitucionalmente por el nuevo Consejo Nacional Electoral para diciembre de este año tienen un carácter central en la lucha de Venezuela contra la agresión estadounidense, y en defensa y profundización de la democracia, la paz y la soberanía del país.

Es una victoria de nuestra gente y del país que podamos retomar el cauce democrático y participativo para la solución de los conflictos políticos internos. La consolidación de esta victoria será el desplazamiento y aislamiento definitivo de los sectores opositores que, actuando como agentes al servicio de EEUU, han utilizado el espacio institucional y político de la Asamblea Nacional para desde allí trabajar por el derrocamiento del gobierno, la fractura de nuestra institucionalidad y la entrega del país y sus riquezas a las élites del poder estadounidense.

 

Así, desde la comprensión de esto, en todos los territorios en los que tenemos presencia, principalmente en distintos municipios de los estados Apure, Táchira y Barinas, la militancia de La Corriente Psuv se encuentra activa en el proceso de organización y movilización de la juventud de nuestro país para que puedan inscribirse en el registro electoral. Asimismo, además de la organización de la inscripción de nuevos votantes, estamos activos y activas en el registro de cambios de residencia.

Además de San Fernando y Biruaca, en Apure, uno de los municipios donde se ha realizado con éxito este proceso es en Libertador, en Táchira, donde el concejal Pedro Ortega ha enacabezado las jornadas: “Es clave no solo que logremos una alta participación  de la gente, sino que alcancemos una contundente victoria para recuperar la Asamblea Nacional”, afirmó Ortega.

El camino para derrotar la agresión imperialista pasa necesariamente por la recuperación plena de la institucionalidad para que esta funcione en los términos en que lo define nuestra constitución y no al servicio de quienes tienen agendas personales al servicio de intereses extranjeros.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

 

 

La alcaldía de Paéz avanza contra viento y marea

La alcaldía de Paéz avanza contra viento y marea

 

En medio de las complejas adversidades que significan la respuesta ante la pandemia de Covid19, el bloqueo criminal de EEUU contra nuestro país y la crisis económica, en la alcaldía de Paéz continúan los avances. La gestión del alcalde José María Romero continúa sumando logros. Las bases para ello son en una sólida práctica ética, la convicción de que en la participación de la gente y el cogobierno está la clave para alcanzar las metas propuestas, en una férrea voluntad política para convertir las dificultades en oportunidades y el desarrollo de creatividad y alternativas para optimizar y multiplicar los recursos, así como el trabajo articulado con el gobierno regional que dirige Ramón Carrizales y el gobierno nacional presidido por Nicolás Maduro.

En el plan de gobierno municipal tiene una importancia principal el desarrollo productivo. En esa dirección son varios los logros, como la planta de procesamiento de alimentos para la cría de animales ubicada en la comuna Unión del Llano, que cuenta con una capacidad de producción de 10.000kg diarios. En una primera etapa de prueba se está generando el alimento para la cría de pollos, cochinos y conejos, que es uno de los proyectos que está en marcha para producir alternativas proteicas. En esa misma línea están los trabajos de mejoras del matadero municipal, que siguen consolidándose: las trabajadoras y trabajadores del matadero municipal de José Antonio Páez están instalación de iluminación, engranzonando, haciendo refacciones de la sala de matanza, en los corrales.

El proyecto productivo de la alcaldía de Páez es integral. En tiempos de bloqueo y sanciones se requiere la máxima disciplina para la producción en nuestro país. Además de la cría de pollos, cochinos y conejos, ya inició la siembra de 120 hectáreas de arroz y de maíz, y está en proyecto una planta trilladora de arroz. Otro proyecto clave que avanza a buen ritmo es el desarrollo de la agricultura familiar, por medio de los patios productivos, cuya meta alcanzará este años los 500 patios activos en el municipio.

En materia de salud, a dos años de gestión, logros claves son la reconstrucción y dotación de los tres quirófanos del Hospital de Guasdualito, la refacción de ambulatorios y CDI, y la creación de la Red de Farmacias Populares, que ya ha instalado 9 sedes, las cuales son cogestionadas con la gente organizada, y en las que se comercializan medicamentos de todo tipo a precios accesibles.

Todas estas líneas de trabajo avanzan de manera paralela y no se han detenido en este tiempo de cuarentena y batalla contra la pandemia. Lo mismo ha ocurrido en materia de servicios, es decir, en el eje de gestión denominado #BuenVivirDeLaGente. La red de agua potable corriente alcanza ya el 90% del municipio, luego de encontrarse en un 50% cuando la gestión inició, para ello, de dos motores de bombeo se pasó a seis. Se han recuperado maquinaria como patroles y camiones para la recolección de basura: no existía ninguno y ahora existen 8 recuperados y activos en cogestión con las comunidades. Para esto ha sido clave transformar la cultura de desidia y paternalismo: por ejemplo, dos patroles estaban abandonados y tapados por un metro de monte, hasta que, con gran esfuerzo y trabajo conjunto entre la alcaldía y los trabajadores y trabajadoras de servicios municipales, se fueron recuperando pieza a pieza, hasta ponerlos completamente operativos. Sólo este año se han engranzonado 8 comunidades con esa maquinaria.

Motores de bombeo

Siembra de ornato en avenidas

Uno de los patroles recuperados

Estación de bombeo de agua potable

Son muchos los frentes de batalla, muchas las necesidades de la gente que hay que satisfacer, muchos los proyectos por profundizar y desarrollar. Pero como dice el alcalde José María Romero, se trata de una fórmula clave: «La filosofía de hacer mucho con poco, la honestidad a toda prueba, la voluntad política desde la convicción de que se hace política no por el beneficio personal sino por el bien común y colectivo, y la participación de la gente organizada son las bases que permiten efrentar de pie las tormentas y avanzar a pesar de las dificultades, por más severas que estas sean». Así, paso a paso, se va construyendo el Páez Potencia.

 

Texto: Prensa CRBZ

Fotos: Matías Pacheco, Vanessa Rangel y Arturo Key

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