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Profundizar democracia revolucionaria, tarea central del IV Congreso del #PsuvPartidoDeChávez

Profundizar democracia revolucionaria, tarea central del IV Congreso del #PsuvPartidoDeChávez

El debate sobre el modelo de democracia que proponemos como Psuv y como proceso, debe estar en el centro de las discusiones del Congreso. No es un problema de definiciones, ideológica y teóricamente está redactado en nuestros documentos: debe ser un modelo democrático basado en el poder del pueblo, la trasformación del Estado oligárquico y vertical por uno democrático, que promueva y se sustente en una forma distintita de organizar, ejercer y distribuir el poder.

El nudo del asunto es el problema que con este modelo tienen sectores dentro del Psuv, y las formas y métodos de hacer política que se han instaurado en su seno, así como en el gobierno y el proceso revolucionario. ¿Cuál es el modelo de democracia que proponemos en la práctica a la sociedad venezolana como partido? ¿El modelo propuesto por Chávez o la democracia liberal, basada en un voto instrumental ya agotada como forma y medio de ejercicio de la soberanía popular y que teóricamente decimos querer superar? Son pregunta gruesas que debe abordar el debate de nuestro Congreso.

Necesitamos avanzar tan rápido como sea posible en el reimpulso y profundización del modelo democrático revolucionario. La instauración de esa democracia pasa en primer lugar por una batalla cultural al interior del proceso, y principalmente del Psuv. Se hace necesario una eficaz política de formación de cuadros que tenga como propósito la formación de un liderazgo democrático, con vocación participativa, que personifique el modelo y la propuesta del poder de la gente, que desaprenda para aprender nuevas lógicas de poder y de formas de hacer política.

Un instrumento político tan importante como el Psuv debe construir en su interior las formas de democracia que busca impulsar con su práctica política. Si el Psuv reproduce hacia dentro paradigmas capitalistas de dominación, subyugación y subordinación de las mayorías a súper estructuras elitistas que trabajan para perpetuase en el poder, y ejercen la política como mecanismo de ascenso social, entonces no podrá impulsar poder popular ni democracia revolucionaria entre la gente.

Desde la #LaCorrientePsuv proponemos a las bases, al Congreso y a la dirección nacional las siguientes propuestas con las cuales consideramos podemos avanzar en la tarea de construir la democracia revolucionaria con el horizonte del socialismo:

  1. Trabajar por la municipalización del poder popular, lo que supone avanzar en la trasformación del poder público municipal en un periodo de seis años, que apunte a trasformar la estructura política-administrativa de las alcaldías con formas de cogobiernos y autogobiernos. Incluiría asumir la comuna como instancia política administrativa mediante la cual se organiza el territorio del municipio.

Con esa municipalización estaríamos fraguando las bases de la trasformación concreta del viejo Estado oligárquico, por uno basado en la democracia revolucionaria. Esto no supone la eliminación de la figura del alcalde como ente ejecutivo si no establecer, como ya se planteó, formas más democráticas de gestión bajo las figuras de la cogestión y la autogestión.

  1. En el Psuv debemos asumir el impulso del poder popular como tarea estratégica y parmente de todas las instancias del partido, dando cumplimiento al numeral 6 del artículo 39 de los estatutos. Todo militante debe estar ligado a los procesos de organización y empoderamiento de la gente en su territorio. Las estructuras de bases Ubch, CLP, etc. deben incorporar en sus planes de acción territorial el acompañamiento e impulso de los concejos comunales, comunas bajo el principio de respeto a la autonomía de los espacios organizados del pueblo.
  2. El Psuv debe trabajar por impulsar el concejo de trabajadores y trabajadoras en todas las instancias del Estado, empresas públicas y en general en todo centro de trabajo para avanzar en el empoderamiento de los y las trabajadoras.
  3. De igual manera se debe impulsar las contralorías sociales como mecanismo para que el pueblo organizado se empodere en las tareas de lucha contra la ineficiencia y la corrupción.
  4. Así mismo impulsar y proponer leyes que amplíen y refuercen el marco jurídico que regula la participación protagónica del pueblo en la revolución bolivariana, como el conjunto de reglamentos que se requiere para una eficaz aplicación de las leyes del poder popular.

Estas orientaciones acerca de las líneas de acción del Psuv en la construcción de una democracia revolucionaria en los territorios, lugares de trabajo, en la vida, debe existir hacia adentro del partido, donde se construyan mecanismos democráticos, participativos, de debates abiertos. El ejercicio constante de la construcción de la democracia debe ser un eje central del Congreso, para que el #PsuvPartidoDeChavez sea modelo de la sociedad que buscamos construir, sea lo que Chávez proyectó. Debemos reimpulsar estas prácticas, hacer del Psuv una muestra de que el proyecto revolucionario es posible, y que desde allí se aporte al proceso de empoderamiento de la gente en miras a la transición al socialismo.

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

#LaCorrientePsuv: superación de crisis económica debe ser centro del IV Congreso

#LaCorrientePsuv: superación de crisis económica debe ser centro del IV Congreso

 

El IV Congreso del Psuv reunirá al partido más grande de Venezuela, al #PsuvPartidoDeChávez. Desde esa instancia, que comenzó en las asambleas que se realizan en los territorios, deberemos construir las respuestas a nuestra gente, al país, a la revolución, y eso pasa de manera central por la dimensión económica.

La economía es la necesidad estratégica y urgente: nuestro pueblo vive un drama producto de la falta de alimentos, medicinas, transporte, del deterioro evidente de los servicios básicos, la hiperinflación. Lo podemos enfrentar con eficacia reconociendo que no se ha estado haciendo bien las cosas, como lo ha planteado el propio presidente Maduro. Los errores propios se enmarcan dentro del cuadro internacional donde los Estados Unidos han aumentado las sanciones financieras y económicas con el fin de implementar un bloqueo que lleve al país al colapso.

Eso significa que la tarea central que debe asumir el Psuv y el gobierno, que son instancias íntimamente relacionadas, es definir los lineamientos generales para la formulación de una política y un plan económico estructurado, de carácter heterodoxo y realista, sin menoscabo de la orientación humanista y social que predomina en   la concepción económica de nuestra revolución.

En ese sentido hemos venido elaborando como Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora #LaCorrientePsuv una serie de propuestas enmarcadas en un Plan Nacional de Urgencia, que articule las prioridades nacionales, permita emplear todas las capacidades del país en función de la superación de los grandes problemas que aquejan al pueblo. El Plan debería tener 5 ejes principales:

  1. Producción: priorizar los rubros estratégicos que garanticen los aportes nutricionales básicos que requerimos. Para ello se debe convocar a los sectores que realmente quieran producir y no solo depredar los recursos del Estado bajo la apariencia de productores. Debemos priorizar al pequeño y mediano productor, las comunas, avanzar en una revisión de las empresas públicas del sector agrícola para identificar los avances, los aciertos y desaciertos y potenciar su papel. Se debe avanzar en la resolución definitiva del problema agrario del país bajo el principio de que la tierra es para quien la trabaja.
  2. Electricidad: Se debe atender el problema eléctrico desde la premisa que el sistema eléctrico nacional está inmerso en una profunda crisis que amenaza con su colapso. Es urgente un plan de inversión priorizado para recuperar los distintos subsectores del sistema hoy desestabilizados por la falta de inversión, por la ineficiencia, por la falta de protagonismo del trabajador eléctrico.
  3. Salud: ejecutando de forma focalizada esfuerzos en garantizar las importaciones de los tratamientos para enfermedades graves y crónicas, garantizando el funcionamiento de las urgencias hospitalarias y quirófanos, relanzado en programa barrio adentro, mejorando los salarios del personal médico, enfermería y obrero.
  4. Transporte público.
  5. Educación pública nacional: fortaleciendo el salario de todo el personal educativo, reimpulsando y ampliando el programa de alimento, útiles y uniformes escolares.
  6. Atención priorizada integral a la población vulnerable: tanto casos de pobreza más crítica, como sectores específicos como discapacidad, enfermos crónicos, adultos mayores.

A la par del Plan debemos debatir un conjunto de medidas que apunten a la recuperación efectiva de la economía, es decir políticas de carácter estructural o macroeconómico. El financiamiento de gasto público es uno de estos temas a debatir, así como el control cambiario, su pertenencia y utilidad en el contexto de una economía bloqueada comercial y financieramente. Igualmente es urgente un plan antinflacionarios coherente: inducida o no, la hiperinflación está haciendo estragos en los niveles de vida del pueblo.

Otro punto central es la recuperación de PDVSA, prerrequisito para poder sortear la crisis económica y apalancar la recuperación del aparato productivo. Centrar esfuerzos en su reactivación pasa por un nuevo modelo de gestión, por un plan audaz de captación de inversión bajo formas mixtas que no vulneren la doctrina de plena soberanía petrolera. Para ello es fundamental sanear la empresa, democratizar su modelo de gestión buscando un alto nivel de eficacia y eficiencia, lo que debe incluir la participación de los trabadores, la empresa privada nacional y la garantía de control por parte del Estado.

Estas son algunas de las urgencias que deben ser abordadas, planificadas y resueltas. Debemos tratarlas junto a problemas vertebrales como la corrupción: sin aun ataque decidido a ese flagelo difícilmente las medidas que se tomen puedan tener éxito. La crisis es más que económica, es también política, de hegemonía, de ética. Son temas que debemos mirar de frente en el Psuv y encontrarles soluciones de corto, mediano y largo plazo. La superación de este complejo cuadro pasa por encarar con éxitos la crisis económica, o estaremos expuestos a un desenlace de imprevisible pronóstico para la continuidad de la revolución bolivariana.

El IV Congreso debe ser el espacio donde las propuestas, críticas, debates, se expresen de manera abierta, para lograr que sea una instancia que realmente aborde las necesidades urgentes y lo haga sobre formas de democracia protagónica. En esa dirección está y estará #LaCorrientePsuv, junto a la gente, las luchas, la construcción del instrumento estratégico que es el #PsuvPartidoDeChavez.

 

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

¿Y el poder popular para cuándo?

¿Y el poder popular para cuándo?

Martha Lía Grajales Pineda

En medio de la grave crisis que enfrenta el país, algunxs se preguntan sí el horizonte socialista sigue vigente como objetivo estratégico que orienta el discurso y la acción política, tanto de la dirigencia chavista del gobierno como del movimiento popular, o si por el contrario el pragmatismo y sentido común de la economía capitalista se está imponiendo como estrategia, en el mejor de los casos de manera coyuntural, para superar, o por lo menos disminuir, los efectos de lo que estamos viviendo en Venezuela.

En el campo del movimiento popular, en términos mayoritarios pareciera ratificarse, y aún más, profundizarse el horizonte socialista en medio de esta grave crisis. Diversas experiencias como la de la Comuna El Maizal o el Plan Pueblo a Pueblo, por mencionar sólo algunas, vienen demostrando lo económicamente eficiente y políticamente potente que es la construcción del poder popular desde abajo, y cómo su mismo proceso de construcción está generando las condiciones de posibilidad del socialismo como objetivo estratégico.

En la comuna El Maizal el pueblo eligió, de manera autónoma y desde sus propias bases, a sus candidatxs para instancias como la Asamblea Nacional Constituyente, la Alcaldía, los Consejos Municipales. Y a diferencia de lo que viene ocurriendo en el acontecer nacional, en la comuna la participación crece y se extiende en cantidad y calidad. Desde el 2009, fecha en que se constituyó la comuna, su capacidad de producción se ha incrementado, y actualmente producen más de 1000 hectáreas de maíz al año, carne de cochino, leche, además de hortalizas como pimentón, cebollín, pepino, tomate, calabacín, entre otras.

El Plan Pueblo a Pueblo con apenas 270 productorxs libres y asociadxs ha logrado producir de manera autogestionada más de mil toneladas de alimentos durante los últimos tres años, articulando los esfuerzos por el rescate de nuestras semillas nativas, produciendo semillas que limiten la dependencia de lxs productorxs campesinxs a la importación de las mismas, y ha diseñado un sistema de distribución basado en una nueva relación entre el campo y la ciudad, que elimina a los intermediarios de la cadena productiva, y que ha permitido que más de 1.200 familias accedan semanalmente a alimentos de buena calidad con un ahorro superior al 60% respecto a los precios del mercado.

Una y otra vez las bases de la Revolución Bolivariana demuestran que es desde el poder popular como mejor podemos enfrentar y transformar esta crisis, y a su vez parir el socialismo. Es el poder popular construido desde abajo el único camino para parir el socialismo, tal como lo planteo Chávez en innumerables ocasiones:

“El socialismo desde donde tiene que surgir es desde las bases, no se decreta eso; hay que crearlo. Es una creación popular, de las masas, de la nación; es una “creación heroica”, decía Mariategui. Es un parto histórico, no es desde la Presidencia de la República”.

Y si bien no es desde la Presidencia de la República que se decreta el socialismo, en Venezuela también sabemos por experiencia propia lo importante que es tener un gobierno popular que facilite y potencie la construcción de ese poder popular. Y justamente por esto, nos preguntamos si a diferencia de lo que ocurre en el movimiento popular, el Gobierno Nacional, a quien asumimos como nuestro aliado en la construcción del poder popular y por ende de la transición al socialismo, está optando por el pragmatismo y el sentido común de la economía capitalista, en el mejor de los casos de manera coyuntural, para enfrentar la crisis que actualmente vivimos en Venezuela.

Si no es esa la orientación, y se mantiene el horizonte socialista como objetivo estratégico, ¿cómo se explica que, en medio de esta crisis, se priorice un enfoque de cooptación más que la participación y el protagonismo popular? Esto se evidencia, por ejemplo, con la suspensión de las elecciones de los consejos comunales en el año 2016; la designación y no elección popular de lxs vocerxs del CLAP, y de lxs dirigentes en la estructura territorial y nacional del PSUV; así como en la pérdida de centralidad de la construcción del Estado comunal y del fortalecimiento del poder popular en la agenda política nacional.

¿Por qué se ha priorizado el asistencialismo más que la autogestión? Los alimentos subsidiados a través de las cajas de los CLAP, o el otorgamiento de bonos en dinero a través del carné de la patria, son sin duda alguna acciones afirmativas necesarias para disminuir los efectos de la crisis actual en la población más pobre, que es la más afectada. Pero por qué esto se ha convertido en la política bandera de nuestro gobierno revolucionario, mientras tiende a desaparecer aquella otra que permite ir avanzando al poder popular, a lxs pobres, hacia la apuesta estratégica, la autogestión y el autogobierno, también en lo económico, fortaleciendo la propiedad social sobre los medios de producción.

¿Por qué desde nuestro gobierno popular se le apuesta al fortalecimiento del capital privado más que a las formas de producción social? Declaraciones como las ofrecidas por el entonces ministro de Comercio Exterior, José Vielma Mora, durante una reunión con la directiva del Consejo Nacional de Promoción de Inversiones (CONAPRI), el pasado 11 de junio de 2018, dan cuenta de ello de manera contundente: “Nosotros queremos ser altamente productivos y lo vamos a lograr junto al sector privado… Lo digo otra vez: nosotros podemos tener diferencias políticas grandes, e incluso, insalvables, pero el tema comercial es otra cosa”.

¿Es acaso la transición al socialismo conciliable con los acuerdos o con las coexistencias pacíficas con el capital? No lo creo. Mientras sigamos haciendo pactos con el capital, asumiendo que la crisis nos obliga al pragmatismo, el sentido común del capital terminará imponiéndose en todos los ámbitos. En palabras de Mazzeo:

“Uno de los grandes desafíos de la Revolución Bolivariana es eliminar todo campo de connivencia entre el capitalismo privado/estatal y las lógicas corporativas y burocráticas que, desde su interior (y practicando un chavismo “desde arriba”), se aferran a un camino basado en las formas de acumulación de capital parasitarias y a un modelo que poco tiene que ver con el socialismo comunal. Si los capitalistas, o una burocracia que asuma las funciones de una burguesía, conservan en sus manos la propiedad, la gestión y la dirección de las empresas mientras que las clases subalternas y oprimidas siguen relegadas a las tareas de ejecución, esa preeminencia del capital se expresará, inevitablemente, en la política”.

Sólo desde la propiedad social de los medios de producción a través de formas organizativas como las comunas, los consejos comunales, las cooperativas, entre otras, es posible crear el nuevo modelo económico socialista, injertando la propiedad social, el espíritu socialista, a lo largo de toda la cadena productiva: producción, distribución y consumo.

Y para quienes argumentan que apostarle a la economía popular como estrategia central para enfrentar y transformar esta crisis, resulta cuando menos ingenuo, pareciera que lo ingenuo es seguir creyendo que el capital está dispuesto a salvar a alguien más que a sí mismo. Los resultados publicados por Oxfam demuestran que el proceso de concentración de la riqueza en el mundo se ha acelerado en los últimos años:

“Entre marzo de 2016 y marzo de 2017 se produjo el mayor aumento de la historia en el número de personas cuyas fortunas superan los mil millones de dólares, con un nuevo milmillonario cada dos días”(Oxfam, 2018).

El llamado, es entonces, a que este movimiento popular chavista, que ratifica y profundiza el horizonte socialista como única forma de enfrentar y transformar la profunda crisis que atravesamos en Venezuela, se masifique y articule, para construir agendas de lucha colectivas, que nos permitan fortalecer el poder popular, cadenas productivas socialistas, y disputar con la dirigencia política y demás actores, la orientación estratégica de la revolución bolivariana para la transición al socialismo.

#LaCorrientePsuv impulsa el debate hacia el IV Congreso del partido

#LaCorrientePsuv impulsa el debate hacia el IV Congreso del partido

El congreso del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) es una oportunidad y una necesidad en este momento de nuestro país. Lo decimos desde la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, un movimiento político y social, una corriente de pensamiento y acción que hace vida y apuesta a construir en unidad el Psuv, el partido de Chávez.

Es una oportunidad para poder encarar un debate nacional previo al congreso, donde hagamos asambleas de debate franco, sincero, revolucionario, en cada rincón del país donde hace vida el Psuv. Necesitamos construir un proceso de democracia participativa donde cada militante del Partido se exprese, proponga, diga lo que se ha hecho bien y lo que no, lo que falta, es necesario, urgente, impostergable.

Eso hemos comenzado a hacer en la primera asamblea que tuvo lugar en el municipio Carlos Arvelo, estado Carabobo, donde tuvo lugar una primera instancia de debate abierto. Haremos decenas de asambleas similares en todos los estados donde tenemos desarrollo de aquí al Congreso, estamos convencidos que el #PsuvPartidoDeChavez debe construirse desde el protagonismo de la gente.

Es una necesidad porque en esta crisis que vivimos, que es mucho más que económica, es imprescindible que tengamos un Psuv a la altura de los desafíos que se nos presentan, y que la superación de la crisis económica sea el centro de la preocupación y del debate del Congreso. Esto significa avanzar en definir las medidas económicas que se deben tomar con urgencia dentro de un plan, en base al modelo económico estratégico y en función de las condiciones nacionales e internacionales. El #PsuvPartidoDeChávez debe, con la participación de su militancia, contribuir a las definiciones y orientaciones que el gobierno debe seguir en materia económica; eso implica el debate produndo al respecto en el IV Congreso.

Otro punto que desde #LaCorrientePsuv consideramos necesario abordar es la profundización de la democracia revolucionaria. Debemos debatir el problema de las formas y métodos de hacer política que se han instaurado en el seno del Psuv, del gobierno y del proceso revolucionario como tal. ¿Cuál es el modelo de democracia que proponemos a la sociedad venezolana como partido? El debate es eminentemente práctico.

Vemos importante a su vez abordar el problema de la ética, el #PsuvPartidoDeChavez debe ser un ejemplo de militancia con una ética intachable a la vez que un ejemplo de democracia interna. Debemos encarnar en nuestra práctica cotidiana el modelo de sociedad que buscamos construir, en particular en este momento de grandes dificultades.

A su vez, creemos que en las circunstancias de guerra que enfrentamos, es necesario que desde el #PsuvPartidoDeChávez debatamos y seamos protagonistas en la organización para la defensa de la patria. Esto es imprescindible si vemos el actual esquema de ataque por parte de los Estados Unidos, lo que enfrentamos el año pasado, lo que puede estar por venir. El #PsuvPartidoDeChavez debe estar en primera línea y. preparado para esa batalla.

Creemos que con estas líneas de debate y acción colectiva podremos avanzar para hacer del Psuv una herramienta de lucha de la gente en los territorios, lugares de trabajo, de vida, un poderoso partido que no tenga como único centro el ganar elecciones, algo contra lo cual advertía con total claridad Chávez, sino convertirse en un instrumento que permita desarrollar la estrategia revolucionaria.

En ese camino estaremos de aquí al Congreso, en el Congreso y después del Congreso. Construir el Psuv necesario para este escenario demanda el esfuerzo diario, la coherencia entre la palabra y la acción, el protagonismo de la gente, su rol en la resolución de los grandes problemas. Esa es la apuesta de #LaCorrientePsuv, de muchos y muchas dentro del partido de Chávez.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolìvar y Zamora

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