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Táchira: Alianza Nacional Productiva reimpulsa lucha por la tierra y la producción

Táchira: Alianza Nacional Productiva reimpulsa lucha por la tierra y la producción

En el municipio Libertador del estado Táchira se realizó esta semana la marcha campesina por la Paz, la Soberanía y la Democracia. En la movilización estuvieron presentes militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela, militantes del la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, así como cientos de personas pertenecientes a los consejos campesinos, pequeños y medianos productores que avanzan por la Alianza Nacional Productiva. Se trata de la reactivación de la agenda de lucha por la tierra y la producción de alimentos, en un momento crítico del país, a raíz de las cada vez más fuertes agresiones económicas de EEUU y las cada vez mayores consecuencias de la crisis económica sobre el sector productivo del campo.

Rubén Rodríguez, responsable de La Corriente en el estado Táchira y miembro del equipo político estadal del PSUV, señaló en su intervención al final de la marcha: «Aquí estamos en unidad por una Alianza Nacional Productiva. Esta es la forma de lucha que escogimos cuando decidimos solicitarle a nuestro gobierno revolucionario y bolivariano mayores avances en el proceso de democratización de la tierra y reactivación productiva del campo. Porque entendemos que para defender la patria, la soberanía y la paz, es indispensable la producción».

A lo largo y ancho de Abejales, mientras la marcha avanzaba, resonaba, coreado por el pueblo campesino que allí se dio cita: «Escucha pitiyanqui lo que te voy a decir, tú a mi país no vas a intervenir, si te atreves mi pueblo pisar, las armas bolivarianas te van a traspasar». Así expresaba la gente su determinación patriótica ante la actual agresión imperialista. En ese sentido, Rubén Rodriguez mencionó: «Uno de los más fuertes ataques que nos han hecho es a nuestro estomago. Un país que no está en las condiciones óptimas productivas se verá afectado ante cualquier medida de presión económica internacional. Si nosotros somos soberanos en producción y somos capaces de producir lo que nos comemos, no habrá bloqueo, ni amenaza, ni jugada pitiyanqui que nos pueda afectar».

La movilización tuvo entre sus objetivos retomar la agenda de trabajo acordada con las autoridades agrarias de Táchira a finales del año pasado, cuando miles de campesinos y campesinas se movilizaron en San Cristóbal y fueron recibidos por las mencionadas autoridades. Hasta la fecha, los acuerdos definidos en esa jornada y otras posteriores no se han concretado. Así, en Abejales los y las campesinos(as), pequeños y medianos productores, coincidieron en afirmar que una base fundamental para construir nuestra soberanía pasa por el tema de la producción, para lo cual es clave democratizar la tierra: «Que el mundo lo sepa, que nuestro municipio lo sepa, que nuestro Partido Socialista Unido de Venezuela lo sepa. Nosotros nos movilizamos para exigir derechos enmarcados en la ley de tierras y en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, por nuestro compromiso con la revolución bolivariana», afirmaron.

De allí que la movilización llevara como consigna central la defensa de la paz, la democracia y la soberanía: «Creemos en el artículo 323 de la Constitución venezolana, que habla de la corresponsabilidad en la defensa del territorio, que no solo le corresponde a la fuerza pública de seguridad sino al pueblo organizado la defensa del territorio. Por eso nosotros de manera tangible, como Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, venimos avanzando en la conformación de las Brigadas de Defensa Popular Hugo Chávez», dijo Rodríguez.

Pueblo campesino, militantes de La Corriente y el Psuv, brigadistas de las Brigadas de Defensa Popular Hugo Chávez, productores medianos y pequeños seguiremos en lucha para que las autoridades agrarias del estado concreten lo necesario para que se cumpla lo ordenado por el presidente: la activación productiva de todos y todas para resistir la guerra de cuarta generación en la que estamos inmersos.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Culpa del Doc y McFly

Culpa del Doc y McFly

“Despertate perro, nos están atacando, hay un intento de golpe de Estado, el PSUV convoca a Miraflores”. Acto seguido prendo la vieja televisión que el compañero, quien me está alojando en Caracas, tiene en su habitación (pieza le decimos en el conurbano bonaerense). Tal vez no fue la mejor forma de despertarlo, pero fue la que encontré. Nunca me había tocado dar una noticia parecida.

Eran las 6:30 de la mañana del martes 30 de Abril. Lo que debió ser mi primer día laboral en una institución estatal, comenzaba con los pasos acelerados de María Alejandra subiendo a la terraza, buscando mejor señal para atender el llamado de su padre. Su cara denotaba una preocupación inusual, bastaron milésimas de segundo para comprender que algo estaba sucediendo. Tomé el celular que había apoyado la noche anterior a un costado de lo que en algún momento fue un sofá cama. Las redes sociales lo confirmaban. El golpe de Estado estaba en curso hacía al menos una hora.

17 Abriles atrás este mismo pueblo enfrentaba un golpe similar, aquel con más saña y lamentablemente con un gran número de muertos. Pero con los mismos actores encabezando la intentona. Basta con googlear el nombre de Leopoldo López.

Esta vez aparecía el viejo soldado de la derecha venezolana al lado de la nueva figura que encontraron las águilas del norte para lograr lo que hace 20 años no pueden. ¿Por qué no pueden? Porque aún no descubrieron como viajar en el tiempo.

Desean regresar al tiempo del pueblo en las catacumbas, de pobres silenciados. De negros y negras sin voz. De campesinos sin tierras. Aquellos tiempos donde las mayorías no estaban constituidas como sujetos políticos. Como sujetos políticos de una Revolución bolivariana, que tiene sus aciertos y errores. Que atraviesa disputas externas y también internas. Pero que cuenta con un arraigo popular muy profundo y con el legado de un comandante que construyó un puente con las luchas de la primera independencia. Un estratega que les dijo a quienes no tenían siquiera identidad, que es el momento de ellos y ellas; que les transfirió poder (aún insuficiente) y organización que nunca tuvieron. Que les pagó la deuda histórica. Un líder que hoy comparte la mesa con Bolívar.

La derecha venezolana hace 20 años que niega la identidad de ese pueblo. Es sorprendente para quien llega de miles de kilómetros de distancia, entender que puedan negar la identidad de un adversario que constantemente los derrota. El chavismo ha ganado más elecciones que los años que lleva en el gobierno. La derecha ha fracasado en 2002 y en los distintos golpes intentados este año.

Como el Doc y Marty McFly destruyeron el DeLorean, recurren a la violencia. Al asedio, al golpe, la guerra. A la muerte.

Por ahora y para siempre.

“Como a la una y treinta de la madrugada sonó el teléfono de la casa, era una hermana mía: “Nico, hay un golpe”… Enseguida abro los ojos sorprendido: “¿Qué?”. Y ella: “Prende el televisor”. Eso hice, y de repente aparece Carlos Andrés Pérez con cara de loco, pálido, nervioso”[1].

“¿Cómo esta la situación por Petare?” Le pregunté a un pana, ya en las cercanías de Miraflores. “En todos los barrios la cosa está tranquila, los pobres somos todos chavistas”. La misma calma se encontraba en los altos de Lídice, Catia, Lomas de Urdaneta, las Lomas, el 23 de Enero, según me comentaban compañeras de las distintas barriadas de Caracas. “Si ves Guarimbas hay que reportarlas” me aconsejaba, más bien era una orden, una histórica compañera del bloque 15, segundos antes de ponerse a bailar al ritmo de la salsa sobre la av Urdaneta, a metros del palacio de gobierno. La gente se divierte en la batalla.

Los primeros en responder a la convocatoria parecían ser trabajadoras y trabajadores estatales del centro de la ciudad. No hubo metro en todo el día. De a poco, más y más pueblo fue llegando, en grupos, en buses, caminando, bajando de los cerros. A media mañana en un improvisado camión, que sería reemplazado con sonido y todo a mitad del discurso, Diosdado era el primer dirigente que salía al encuentro con su gente. La sola presencia era sinónimo de victoria, de tranquilidad y por supuesto desató la algarabía de las miles y miles que ya había en el lugar para ese entonces. “Golpe derrotado, vamos al contraataque” lanzó Cabello. “Si sigue la ladilla, nos vamo pa Altamira” respondía la gente, haciendo referencia al epicentro de los enfrentamientos. “No volverán” se unía pueblo y dirigencia en un mismo grito.

Durante todo el resto del día seguía llegando pueblo a la convocatoria en Miraflores. Convencidos y convencidas de que estaban haciendo historia nuevamente. Bailaban, discutían, exigían, se saludaban. Se cruzaban anécdotas de cómo cada quien se enteró de lo sucedido. Otra vez quienes vienen de las catacumbas habían vencido a la muerte.

Mientras volvía al final de día para la urbanización (complejo de edificios) donde me alojo, recordé una frase que tiene más de 200 años “…Por fortuna se ha visto con frecuencia a un puñado de hombres libres vencer a imperios poderosos…”. Pertenece a Simón Bolívar, en debate con el representante de EEUU John Irvine, en 1818. Dos siglos después la frase tenía nuevamente la fuerza inicial, un puñado de hombres y mujeres ganaron una nueva batalla en post de su libertad. El pueblo no necesita máquinas del tiempo para nutrirse de las experiencias de combates anteriores.

Mates y arepas mediante, vendría el momento de análisis e intercambios con compañeros y compañeras de aquí y de allá. Maduro, desde Miraflores, explicaba lo sucedido durante el día y convocaba a la movilización del 1 de Mayo. La noche transcurrió con tranquilidad.

Hoy no lo vimos nervioso, pálido ni loco a Nicolás. Tampoco a Diosdado. La diferencia son 20 años de Chavismo y un pueblo empoderado de su lado.

“Si mañana me despiertas, primero dime buen día” Se despidió Ariel en vísperas del 1 de Mayo.

Matías Pacheco – Caracas, 30 de Abril 2019.

 

[1] Germán Sánchez Otero, Chávez y la resurrección de un pueblo. Ed. Vadell Hermanos. Entrevista a Nicolás Maduro Moros.

En fotos: Venezuela defiende la soberanía en la calle

En fotos: Venezuela defiende la soberanía en la calle

Hoy 6 de abril, en medio de las cada vez más fuertes amenazas de Estados Unidos y de su títere en Venezuela Juan Guaidó, el chavismo dió una contundente demostración de por qué los planes intervencionistas del imperialismo estadounidense no han cuajado: a pesar de que los medios del mundo se empeñen en ocultarlo, la verdad es que en Venezuela hay un pueblo consciente y patriota, organizado y movilizado.

Prensa CRBZ participó en la masiva movilización de hoy en Caracas y recogió un importante documento visual de la misma. A continuación las fotos:

 

 

Es tiempo de máxima lealtad, unidad, desprendimiento y compromiso de todas y todos. Comunicado de La Corriente

Es tiempo de máxima lealtad, unidad, desprendimiento y compromiso de todas y todos. Comunicado de La Corriente

Venezuela atraviesa el más complejo escenario de los últimos años. La decisión de Estados Unidos de asumir frontal y públicamente la conducción y ejecución de un plan riguroso para derrocar al presidente Nicolás Maduro y acabar con la revolución bolivariana, implica el desarrollo de una ofensiva total contra el país. Ese plan consiste en acciones programadas y simultáneas en el ámbito comunicacional, político, diplomático, económico y militar, como parte de una estrategia de Guerra de IV Generación, es decir, una guerra de nuevo tipo cuya característica central es hacer parecer que no existe, que no es tal. Es en ese contexto que vienen sucediéndose los recientes ataques al Sistema Eléctrico Nacional. No debe haber dudas al respecto. Es fundamental que el pueblo todo y sus intrumentos políticos y organizativos así lo entendamos y actuemos en consecuencia.

Parte de esa estrategia implica que a la par que se desarrollan los ataques al servicio eléctrico, la dirigencia política opositora y golpista, trabaje para conducir el descontento que generan las afectaciones a la vida cotidiana generadas por los ataques en función de sembrar y generar violencia. Bajo el manto de reclamo justo por el óptimo funcionamiento de servicios públicos básicos, está en marcha un plan insurrecccional violento. Necesitan que en Venezuela se generalice el caos y la violencia. Eso es parte fundamental del plan de intervención. Lo han dicho claramente: la eventual e inconstitucional activación del artículo 187 de la constitución, con la cual justificarían jurídicamente ante el mundo la solicitud de que en Veneuzela ingresen tropas extranjeras y se concrete una intervención militar, debe esperar su momento justo y debe estar acompañada de un discurso mediático que muestre un descontento masivo del pueblo. En esa dirección dirigen hoy todos sus esfuerzos. Con base en las necesidades concretas generadas por el bloqueo económico y por los ataques al Sistema Eléctrico Nacional, trabajan para convocar, organizar y movilizar a la gente, con el objetivo de generar ese caos y esa violencia que necesitan.

En este sentido, desde La Corriente expresamos nuestro respaldo a lo declarado anoche por el presidente Nicolás Maduro en cadena nacional de radio y televisión, así como la activación de todas nuestras estructuras y militancia en el despliegue que la actual situación nos exige. Asumimos plenamente el llamado hecho por el presidente de la república a la organización y acción de las Cuadrillas de Paz, y planteamos que las mismas deben constituirse como espacios realmente amplios y democráticos, en los que la participación y el protagnismos de la gente sean la línea rectora para su funcionamiento y accionar. Desde hace poco más de una año, desde La Corriente venimos impulsando las Brigadas de Defensa Popular Hugo Chávez (BDPHCh) como un espacio para la confluencia del pueblo patriota en los territorios en tareas de defensa y seguridad territorial, así como de acompañamiento en la resolución de necesidades concretas como distribución de agua, por ejemplo. En la actual coyuntura, las BDPHCh, con toda su capacidad y militancia, se suman a las tareas urgentes para preservar la paz y la democracia, así como de acompañamiento concreto del pueblo en las dificultades. La violencia la derrotaremos con la gente organizada.

La complejidad de la situación en la que se encuentra el país exige que desde los poderosos intrumentos comunicacionales con los que cuenta la revolución se despliegue el mayor esfuerzo posible para que a la gente le llegue la información que se requiere para contribuir a la claridad popular que apunte a la preparación necesaria para asumir la actual situación, comprenderla e incorporarse a las tareas concretas. Entonces, la explicación técnica de lo que ha sucedido y de sus consecuencias, así como los plazos reales estimados en los que serán superadas las implicaciones en la vida cotidiana y el detalle sobre los enormes esfuerzos institucionales que se adelantan para enfrentar la situaición, es clave que sean difundidos y manejados por las grandes mayorías del país.

El escenario exige de la dirigencia política e institucional el máximo compromiso y la más absoluta entrega y desprendimiento. La unidad, lealtad y disciplina popular que el momento exige, necesitan de una dirigencia que esté al lado de la gente, sufriendo y enfrentando las dificultades codo a codo con el pueblo, sin privilegios, sin distancias. La elevada moral popular que requerimos en este momento debe ser impulsada y fortalecida por el liderazgo y el ejemplo de la dirigencia. Lo contrario sería en extremo negativo y podría incidir en un eventual efecto positivo de la convocatoria que hace la derecha.

Vamos, pues, a la batalla. Los y las de Chávez, los y las de Bolívar, los y las de Guaicaipuro y Apacuana, los y las de Manuelita hemos demostrado la madera de que estamos hechos(as). Sabemos que enfrentamos grandes dificultades, pero el momento hist´rico nos exige la mayor fortaleza. De la unidad, compromiso, desperndimiento, entrega y capacidad de trabajo de todos y todas depende la victoria.

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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