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Con el ejemplo de nuestros caídos recuperemos la ética en la política

Con el ejemplo de nuestros caídos recuperemos la ética en la política

Víctor Díaz Ojeda fue parte de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (Crbz) desde sus primeros pasos organizativos, años antes de que la revolución bolivariana accediera al poder político, antes de que la Crbz fuera Crbz. Su vida, lucha y muerte son un ejemplo que la organización recuerda cada 30 de mayo, día en que murió como lo que siempre fue, un combatiente.

Por este año nuevamente recordamos su caída, con compañeros y compañeras provenientes de Apure, Barinas, Táchira, Yaracuy, Portuguesa, Sur del Lago, Caracas, Carabobo, para realizar una actividad de encuentro, reflexión, delineamiento de las tareas claves en esta etapa que vivimos. “Este es un día para resaltar los valores, la ética militante, la abnegación que todos y todas los que somos parte de este proyecto damos a la revolución, a La Corriente. Es un día de reconocimiento a la militancia, para mantener firmes las ideas por las cuales muchos compañeros dieron la vida”, afirmó Kevin Rangel, coordinador nacional de la Crbz al comenzar el acto.

“Víctor Díaz Ojeda entregó su vida a la lucha con los humildes, jamás esperó nada de la política, tuvo una vida desprendida, sus aspiraciones fueron colectivas, en función de la gente”, recordó Gerónimo Paz, parte de la coordinación nacional de la Crbz. Su reflexión estuvo enmarcada alrededor de la política y la ética, la necesidad de rectificar: “Hay muchas cosas qué cambiar en la revolución, y lo primero son las formas, las prácticas de hacer política, y eso está ligado a la ética de la política”, explicó, con una pregunta central: “¿Para qué se hace política, para que nos hacemos políticos?”

El debate abordó el problema central que representan las desviaciones que han venido ocurriendo en el quehacer político de una parte del chavismo, que volvió a hacer de la política un mecanismo de ascenso social, con prácticas como el clientelismo, y, sobre todo, la corrupción, “factor que explica parte del cuadro de crisis en el que estamos”, afirmó Gerónimo.

La revolución, los movimientos sociales, nacimos y nos propusimos combatir esa política sin ética, corrupta, que se había legitimado en las décadas anteriores. Por eso, en una etapa de dificultad como la actual, por el ataque del imperialismo, los retrocesos materiales, es imprescindible regresar a esa política, reafirmarla, construirla en cada espacio, practicarla en palabras y acciones, “recuperar el valor de la palabra, el compromiso, hacer lo que se dice, debemos recuperar la ética en la política, sin eso no habrá posibilidad de revisión y rectificación”, subrayó Gerónimo.

Ética, política, democracia revolucionaria, ejemplo de acción, fueron los nudos sobre los cuales giró la reflexión del día en homenaje a Víctor, los caídos, nuestra historia. Sobre la actualidad del proceso, y la necesidad del diálogo, el mensaje fue la importancia de profundizar las vías de diálogo con el pueblo organizado: “El diálogo fundamental que tiene que hacer la dirección de la revolución es con el pueblo, las bases del proceso, sino los diálogos serán de élites. Debemos promover la acción desde las bases, plantear el debate acerca de hacia dónde va la revolución, qué modelo de revolución queremos”, afirmó Gerónimo Paz.

En ese contexto se ratificó la importancia de la actual mirada que plantea la necesidad de defender las conquistas a la vez que luchar por lo que falta. Conquistas como la independencia y la soberanía, amenazadas por el imperialismo; lo que falta, como la conquista de una democracia revolucionaria que ha sido golpeada por la casta burocrática, la corrupción. El desafío es dar esa lucha con ética, transparencia, y dentro del marco de la unidad revolucionaria. Organizar, formar y movilizar el poder de la gente, es la consigna que se repitió durante el día.

La jornada también contó con actividades de teatro, danza, canto, como espacio para compartir, homenajear a quienes cayeron y a quienes continuamos día a día, en circunstancias adversas, peleando por el proyecto histórico de la Crbz, de Chávez, de la revolución bolivariana. Hemos dado muchas batallas, son muchas más las que están por venir, con la fuerza de nuestros caídos, de nuestros pasos, de este pueblo inmenso bolivariano, encontraremos la forma de alcanzar las victorias necesarias.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

 

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Colombia: elecciones presidenciales, OTAN y la guerra anunciada

Colombia: elecciones presidenciales, OTAN y la guerra anunciada

Colombia será el primer socio global de la OTAN en América Latina. La noticia fue dada por Juan Manuel Santos pocos días antes de las elecciones presidenciales y ratificó lo ya sabido: la política exterior colombiana es una pieza de un ajedrez manejada por los Estados Unidos (EEUU). Ingresar a la OTAN, la alianza militar conformada por países de la Unión Europea, EEUU, y Canadá, significa no solamente avalar las acciones de guerra desarrolladas por esa alianza, sino también ser parte de las próximas por venir, de manera directa o indirecta.

No hay razones geopolíticas en nuestro continente para que Colombia ingrese a la OTAN, si no es para fortalecer la política de agresión y control de territorios que desarrollan los EEUU con sus aliados. Una política que tiene en su mira como blanco central a Venezuela, para lo cual Colombia ha tenido, tiene y tendrá un papel protagónico: contrabando de extracción, falsos positivos, robo de alimentos Clap, han sido algunas de las acciones más recientes.

El avance en el ingreso a la OTAN sucede además en un momento particular, la victoria de Nicolás Maduro, del chavismo en las urnas, y la consecuente ratificación de la decisión norteamericana de que la forma de terminar con la revolución bolivariana no será a través de la vía electoral. Significa que las líneas de acción se centrarán en el frente económico, comunicacional, diplomático, y militar, y es dentro de ese punto que debe verse el paso dado por Santos. Una acción de fuerza contra Venezuela, emprendida desde el exterior o desde dentro del país, tendrá a Colombia como pieza clave. Se preparan entonces para un posible escenario por venir.

Juan Manuel Santos dejará entonces la presidencia de Colombia con estas últimas acciones, en una ratificación de la línea de subordinación mantenida con los EEUU, similar a la que desarrollarían Iván Duque o Vargas Lleras en caso de resultar electos. Colombia tiene un lugar dentro de la política del imperialismo que ha venido siendo ratificado presidencia tras presidencia.

Por eso, entre otras cosas, resulta tan importante lo que suceda en las urnas. Como Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora vemos con expectativa la candidatura de Gustavo Petro a la presidencia. Significaría romper con la tradición impuesta a sangre y fuego de que los gobiernos sean dirigidos por la oligarquía, las familias que controlan el poder económico, político en el país, o lo sean por personajes nacidos del narcotráfico y paramilitarismo, como Álvaro Uribe.

Colombia necesita una posibilidad de pacificación verdadera y no de acuerdos de Paz nuevamente traicionados por las élites, necesita una política económica de integración y no marginación del campesinado y los pobres de las ciudades, una política que deje de asesinar a líderes sociales, una política de integración al continente latinoamericano en clave bolivariana, del Alba, Unasur, Celac, Petrocaribe. El pueblo colombiano ha batallado por todas las vías durante décadas para lograrlo, y, en esta contienda, esa posibilidad pasa por Petro, por su victoria como presidente.

Sabemos que la oligarquía hará lo posible para que no alance la presidencia, y, en caso de hacerlo, para no dejarlo gobernar, como buscaron hacerlo durante su mandato como alcalde de la ciudad de Bogotá. Ya han intentado asesinarlo con el atentado en Cúcuta. Hay en los resultados de las elecciones colombianas un resultado central en la correlación de fuerzas en el continente: una victoria de Petro permitiría frenar la avanzada guerrerista, abrir una etapa de posibilidad para el pueblo, pensar en una relación de respeto, igualdad, y unión latinoamericana entre Venezuela y Colombia. Las batallas son continentales.

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

 

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Simulacro, recta final y pronósticos, análisis CRBZ

Simulacro, recta final y pronósticos, análisis CRBZ

Quedan dos semanas para las elecciones presidenciales y a cargos legislativos en los estados. Fecha clave en la disputa por el gobierno en Venezuela, el poder político que el chavismo, contra muchos pronósticos, hemos logrado refrendar en los últimos meses.

Mirando hacia atrás vemos cómo en el último año hemos dado batalla tras batalla en las urnas y en las calles, en los territorios y los frentes internacionales. Es mucho lo que hemos logrado, en particular con este contexto de gran adversidad económica que enfrentamos, este andar contra golpes que nunca cesan.

Al observar la participación en el simulacro electoral ratificamos algunos análisis. Continuamos siendo como chavismo una fuerza política con capacidad de movilización, acción, despliegue a través de sus múltiples instrumentos, como Psuv, movimientos, y otros partidos políticos. La unidad que hemos mantenido nos da una fortaleza que la derecha no tiene, así como la coherencia discursiva en cuanto a las formas en que buscamos dirimir el conflicto político, las urnas y no la violencia. Llegamos en mejores condiciones al 20 de mayo.

Sabemos a su vez que la elección resuelve solamente un aspecto de la confrontación que ha desbordado lo electoral por razones de las estrategias de la derecha direccionada desde los Estados Unidos. El plan golpista no solamente no cesará ni antes ni después de las urnas, sino que se agudizará para así lograr por vías no democráticas no que lo logran por los votos. Estamos ante una guerra, no ante una oposición nacional democrática.

Debemos ganar el 20. Es imprescindible lograrlo además con la mayor cantidad de votos. Para eso enfrentamos tanto la táctica de un sector de la derecha que convoca a no ir a las urnas para intentar quitarle legitimidad al resultado, así como los mismos efectos de la situación económica que lleva a un sector de la población a centrar sus cotidianos en resolver los problemas básicos ligados al aumento de precios, desabastecimientos de productos claves, malos servicios en aspectos centrales como el gas o el agua. La situación económica desmoviliza, aleja, es parte de lo que busca generar el bloqueo económico que cuenta con la acción de grupos de poder económico local, mafias que operan desde bancos y espacios de poder.

 

Por eso subrayamos la necesidad de brindar respuestas concretas a las necesidades más urgentes, así como de trabajar en lo estratégico, que es construir un modelo nuevo económico, articulado a lo cultural y político. Ambos tiempos deben ir de la mano. Debemos, por ejemplo, construir un plan de emergencia en áreas claves como servicios, hacerlo convocando al protagonismo de la gente, y en ese movimiento golpear a quienes sabotean y roban dentro de las instituciones. Un paso sin el otro resultará insuficiente. Lo mismo ocurre en lo productivo, donde debemos poner en marcha un plan especial de producción, con apuesta al campesinado, pequeños y medianos productores. No son los grandes empresarios quienes van a resolver lo que nunca han hecho.

Es necesario abrir el diálogo en la sociedad, con todo el chavismo, con quienes se han alejado, para reconstruir mayoría política, hegemónica, y, como ha subrayado el presidente, golpear a las grandes mafias, las que están más arriba, en Banesco o instituciones. Sabemos que en la guerra a veces se debe ganar tiempo, y también que ese tiempo es oro. La historia no se detendrá luego del 20 de mayo, seguirá con más desafíos, urgencias para nuestro pueblo, desafíos para quienes seguimos con la apuesta del primer día: lograr una patria libre, justa, soberana.

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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Comunicado CRBZ: Unidad nacional por la defensa del legado campesino del Comandante Chávez

Comunicado CRBZ: Unidad nacional por la defensa del legado campesino del Comandante Chávez

Nuevamente suceden atropellos contra el sector campesino en nuestro país, esta vez en el estado Portuguesa. En el caserío Las Bateítas del municipio Papelón fue atacado un predio que viene siendo ocupado por el consejo campesino El Guasimal Los Caribes, que rescata 4700 hectáreas dentro del Hato El Garzón. Dicho ataque arrojó el saldo de una máquina incendiada, dos motos, dos guadañas, y una casa quemada con todos sus enseres y algunos animales. En Guanarito fueron detenidos arbitrariamente 10 campesinos(as),  luego de efectuada una reunión política sobre temas vinculados a la lucha campesina, a quienes sembraron armamento, uniformes militares y otros equipos, con la finalidad de criminalizarlos acusándolos de guerrilleros. Finalmente, se logró la liberación de los compañeros detenidos, gracias a la presión del movimiento popular y de organizaciones políticas, al acompañamiento de funcionarios del Inti regional y legisladores regionales, así como a la presión ejercida mediáticamente desde medios de comunicación alternativos. El ataque al predio quedará para futuras investigaciones que aclaren el caso.

Esta nueva batalla se suma a otro conjunto de situaciones similares en otros estados del país: desalojos arbitrarios y violentos, encarcelamientos ilegales, destrucción y/o secuestro de maquinaria y herramientas, criminalización de dirigentes, maniobras jurídicas y administrativas para ilegalizar tierrar rescatadas con autorización del Instituto Nacional de Tierras, entre otras, son algunas de las acciones que vienen repitiéndose de tal forma que puede, incluso, señalarse algunos patrones de actuación.

De allí que insistamos en señalar contundentemente que estas esta escalada de agresiones al campesinado responde a los intereses, decisiones y actuaciones de una nueva casta latifundista, surgida en estos años de revolución, que pretende restaurar en Venezuela el latifundio y  el modelo agrario anterior a la Ley de Tierras decretada por el comandante Chávez. Ésta nueva élite terrateniente ha venido acumulando poder económico, a la sombra de conexiones con factores dentro de la dirigencia del proceso revolucionario, tanto en la escala nacional como en la regional, y ha generado en torno suyo una serie de mafias agrarias entre las cuales están comprometidos funcionarios de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y de cuerpos policiales regionales y municipales, jueces y juezas, fiscales y fiscalas, e integrantes de la burocracia del poder ejecutivo nacional, regional y municipal.

Es necesario recordar que la constitución de la República Bolivariana de Venezuela declara al latifundio como contrario al interés público, y que la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario protege el derecho del pueblo campesino a acceder y trabajar la tierra, y establece las condiciones para una política de desarrollo agrario integral, poniendo como centro al hombre campesino y la mujer campesina.

Ante la crisis económica que vive el país y ante la agresion y bloqueo imperialista, urge enfrentar esta arremetida que pretende restaurar el latifundio, y deterner la avanzada de estos sectores. Y urge abordar el tema de la lucha contra el latifundio y de la lucha campesina en el marco de una política amplia e integral para aumentar la producicón de alimentos, dirigida a consturir una verdadera soberanía alimentaria. Es necesario para ello concentrar esfuerzos y recursos de forma expedita y concreta, y hacer esto con planes contundentes y claros, sin improvisación, priorizando esto ante otros gastos del Estado y el Gobierno que puedan ser suntuarios e innecesarios.

Esto debe hacerse, poniendo en el centro de esta política al sujeto campesino que ha venido resistiendo en las tierras, y ha venido produciendo incluso sin apoyo de políticas gubernamentales y bajo el asedio de latifundistas. La vía para la construcción de la soberanía alimentaria supone un esfuerzo conjunto del Estado, el pueblo campesino y los sectores privados comprometidos con el desarrollo nacional, partiendo del reconocimiento del latifundio como inaceptable. El diseño y ejecución de una política de este tipo implica, además, el combate decidido a las mafias de la tierra y a las mafias de la importación y de alimentos, cuyos intereses son contrarios al aumento de la producción de alimentos en el país.

 

Denunciamos y condenamos la existencia de sectores  del chavismo que, convertidos en una nueva élite económica, pretenden expandir la  acumulación capitalista hacia el campo y desmontar las conquistas de la revolución en materia de democratización de la tierra.

Desde la CRBZ decimos un no rotundo tanto al viejo como al nuevo latifundio. La tierra es de quien la trabaja y la hace productiva. Reconocemos la necesidad de respeto  a aquellos predios que en manos de particulares están productivos y no acompañamos ocupaciones fuera del marco legal establecido, pero nos pronunciamos contundentemente contra lo que ya parece una acción sistemática bien orquestada y solapada.

Urge, entonces tomar acciones que detengan la arremetida y las violaciones a los derechos de los y las campesinos(as) e impulsar una campaña en defensa del legado campesino de Chávez así como de depuración ética de los cuerpos de seguridad, fiscalía, tribunales e instituciones del Estado.

El llamado es, por un lado, a que se investigue a fondo estas situaciones ocurridas recientemente contra el campesinado venezolano, y por otro, al poder  judicial, a la Asamblea Nacional Constituyente, al gobierno nacional y al movimiento campesino a fortalecer y unificar esfuerzos en esta dirección.

Avancemos hacia un espacio unitario y común de lucha para poder detener esta avanzada del modelo latifundista, y para que contruyamos un plan común de lucha en varios ejes: 1) movilización en defensa de las conquistas, 2) una plataforma común de batalla comunicacional para plantear el debate a nivel nacional sobre el problema de la tierra, 3) la gestión política ante la institucionalidad para canalizar denuncias y neutralizar los sectores que, dentro de la misma institucionalidad, están detrás de estas pretensiones restauradoras en torno al tema de la tierra, y 4) la construcción detallada de propuestas para encarar una política integral que aborde el tema campesino y la lucha por la tierra en el marco de una política amplia y urgente para alcanzar la soberanía alimentaria teniendo al campesinado como centro de esa política.  Reiteramos la disposición de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, con humilad pero con seriedad y compromiso,para continar haciendo el esfuerzo de acompañamiento a esta lucha, y aportar lo que nos corresponda en esta materia.

 

¡Por el legado campesino del comandante Chávez!

¡Por la rectificación democrática de la revolución!

¡Defender las conquistas y luchar por lo que falta!

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