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El 2018 fue un año en defensa de las conquistas y luchando por lo que falta

El 2018 fue un año en defensa de las conquistas y luchando por lo que falta

Si algo ha caracterizado al año 2018 en Venezuela ha sido la profundización de la crisis económica y la agudización de la crisis de los servicos públicos fundamentales como electricidad, distribución de gas doméstico, telefonía e internet, suministro de agua y transporte. Esto, junto a la intensificación de la agresión extranjera, liderada por Estados Unidos, que se expresó principalmente en reiteradas amenazas militares y ampliación de las sanciones económicas. En eso contexto, para La Corriente, en medio de la crisis económica, 2018 fue un año de lucha, de crecimiento y maduración de la organización. A lo largo de todo el año, La Corriente desarrolló la campaña política Defender Las Conquistas y Luchar Por Lo Que Falta, que implicó la batalla por la profundización de la democracia revolucionaria, por la profundización democrática de la revolución y el acompañamiento de un conjunto de luchas del pueblo. Ello implicó además la elaboración de propuestas al país para encarar la situación de crisis económica que atraviesa Venezuela.

En esa dirección se hizo público, tanto en espacios territoriales como a través de la plataforma comunicacional de La Corriente y de otros medios aliados, el Plan Nacional de Urgencias que, en primer lugar, plantea la necesidad de desarrollar un plan para la producción de alimentos, que ponga como primer orden los recursos materiales, humanos y logísticos, en función de la producción de alimentos: “Siendo coherentes con lo que venimos proponiendo hemos estado acompañando con mayor fuerza la realidad del campo venezolano, acompañando a los campesinos en sus luchas ante la pretensión de sectores enquistados en la revolución de retroceder las conquistas logradas por el pueblo campesino, lo que nos pone en peores condiciones para encarar un plan nacional de producción de alimentos”, comentó Rangel.

La Corriente estuvo presente con la gente en las luchas campesinas en contra de los desalojos, en contra de la violación de los derechos humanos de los campesinos y las campesinas, en contra del sicariato y en la pelea por la democratización de la tierra: “Estuvimos junto a diez rescates de tierra que se vienen desarrollando en el Sur del Lago, en los cuales están involucradas más de diez mil familias. Igualmente en el estado Barinas, donde acompañamos alrededor de ocho rescates que suman casi diez mil familias también. Esto representanta un número importante de familias que quieren producir pero que no tienen el acceso a la tierra. Por eso hemos venido planteando la necesidad de avanzar en la democratización de la tierra, acompañando al sector campesino en esta batalla para la producción. Igualmente lo hemos hecho en el estado Táchira, donde acompañamos un conjunto de rescates de tierras que suman más de mil quinientas familias”. La presencia de La Corriente implicó en estos territorios apoyo para la organización y orientación a esos procesos de lucha para que apunten a hacia un plan de producción concreto, un plan productivo para que esos rescates se conviertan en áreas productivas, en desarrollo productivo para el país.

En esa dirección, se impulsó lo que en el actual contexto La Corriente considera necesario en el marco del planteamiento del Plan Nacional de Urgencias: construir la Alianza Nacional Productiva, una alianza entre productores pequeños, medianos, campesinos sin tierra y el Estado nacional, que permita diseñar estrategias, definir políticas y destrabar dificultades que afectan la producción nacional. Desde esta alianza se plantea entonces la posibilidad de avanzar en la producción nacional y lograr que el debate sobre el tema productivo y el tema de los alimentos se realice con los actores principales, esos que en un gran porcentaje han sostenido la producción de comida para nuestra gente y han estado garantizando la alimentación del país: “Impulsamos este proceso. Hicimos un conjunto de asambleas, de movilizaciones importantes en función de las luchas campesinas, las luchas por la producción nacional de alimentos, la produccion de comida. La toma del Inti de Barinas, la gran movilización campesina de Barinas contra el sicariato y por la Alianza Nacional Productiva, la asamablea nacional de dirigentes campesinos realizada en Yaracuy, la masiva movilización en San Cristóbal por la democratización de la tierra en el estado Táchira y en apoyo a la Fuerza Armada Nacional Bolivarina, fueron acciones concretas realizadas como parte de esta campaña política”, señaló Kevin Rangel.

Defender las conquistas y luchar por lo que falta implicó también el trabajo en el ámbito comunal. Desde La Corriente seguimos ratificando nuestro compromiso con la construcción de comunas, y la necesidad de la que la comuna se convierta en el espacio central que democratice el poder, que incorpore y le dé participación y protagonismo al pueblo venezolano. Por eso se definió este año dar un reimpulso a la construcción de comunas y al movimiento comunal, que ha venido entrando en letargo a partir de la lógica burocrática generada desde la institucionalidad con responsabilidades en lo comunal. Uno de los objetivos fue, entonces, que el movimiento comunal reconstruyera una agenda propia de lucha que articule al movimiento comunal del país en función de avanzar, de profundizar democráticamente la revolución bolivariana, y de que las comunas se incorporen a la propuesta del Plan Nacional de Urgencias, a la producción de alimentos, al combate contra las deficiencias en la energía eléctrica, en la educación, en la salud: “Se trata de abordar con las comunas las distintas áreas que hemos planteado en el Plan Nacional de Urgencias, pero también lograr desde las comunas articular al sujeto que tiene que convertirse en el sujeto político de la revolución bolivariana, que articule a la gente y a las luchas de la gente y desde esos espacios construir respuestas”, dijo Rangel: “Un buen ejemplo de ello fue el proceso asambleario y organizativo para vanzar hacia una EPS de Distribución de Gas en el municipio Libertador del estado Táchira. Allí se dieron pasos importantes y es un proceso y una lucha que está en pleno desarrollo”.

En la línea de trabajo comunal, entonces, La Corriente impulsó distintas actividades, asambleas, encuentros, como el encuentro nacional realizado conjuntamente con la Comuna El Maizal en Sarare, Lara, en el que participaron más de 70 comunas de distintos estados. Se logró, además, sostener una articulación con esta importante comuna que tiene experiencia productiva y organizativa, que viene construyendo poder y aportando, como es la Comuna El Maizal. En Caracas se logró constituir la Comuna Socialista Altos de Lídice, en La Pastora, luego de dos años de trabajo de base, organizativo, de acompañamiento y organización a las luchas de la gente allí. Esa comuna ha iniciado su proceso con energía y creatividad, dando pasos firmes hacia la consolidación de una comuna realmente participativa y productiva. En Apure, en la Ciudad Comunal Simón Bolívar ubicada en el municipio Páez, se dio un profundo proceso de construcción colectivo y popular para reimpulsar la lucha comunal y construir un nuevo modelo de autogobierno, que fue debatido y aprobado en una extraordinaria asamblea con más de 1000 habitantes de ese territorio: “La Ciudad Comunal Simón Bolívar es una experiencia única en el país, donde en un territorio amplio se articulan nueve comunas para avanzar de manera concreta y autónoma en la construcción del poder popular, del poder de la gente, del poder real en manos de la gente desarrollando todo un proceso de autogestión, de lucha y de resolución concreta de los problemas en el territorio”, expresó Rangel.

Fue grande el esfuerzo y fueron importantes los avances y logros en medio de las más complejas adversidades. El convencimiento de que es con la gente y sus luchas que debemos seguir dando las batallas guió nuestro accionar este año 2018 y así seguirá siendo en lo porvenir. Desde La Corriente seguiremos ponientdo nuesto esfuerzo, nuestra disciplina, nuestras capacidades para que nuestra gente preserve lo que se ha conquistado en estos años de revolución y seguiremos dando pasos para luchar y seguir avanzando. Así lo afirma Kevin Rangel, Coordinador Nacional de La Corriente: “Este año estuvimos con la gente luchando. Ratificamos nuestro compromiso y lealtad con el proceso, con el proyecto histórico, con la Revolución Bolivariana. Nos mantuvimos con la gente en defensa de las conquistas logradas en revolución y luchando por más conquistas. Tenemos, luego de este 2018, más aprendizajes, más fortalezas, más entusiamo y más confianza en nuestra gente para continuar el rumbo de la revolución bolivariana, a pesar del imperialismo y de las fuerzas internas que pretenden detener el avance de nuestro proceso revolucionario contruido junto al comandante Chávez”.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Ciudad Comunal Simón Bolívar: resultados concretos del autogobierno de la gente

Ciudad Comunal Simón Bolívar: resultados concretos del autogobierno de la gente

En el territorio de la Ciudad Comunal Simón Bolívar, en el municipio Páez del estado Apure, la comunidad de la comuna Víctor Díaz Ojeda se dio cita para inaugurar el nuevo puente El Tigre, sobre el caño Burguita, anteriormente denominado puente El Garcero.

El puente fue construido plenamente en un importante esfuerzo de autogestión y organización comunal para dar solución a la problemática que se venía presentando con el viejo puente El Garcero que ameritaba desde hacía tiempo ser reemplazado. En estos tiempos de dificultades económicas, el aporte de la ciudadanía de nuestro país tiene mucho por andar, y está allí una de las claves para la superación de la actual crisis.

Así, los y las habitantes de la Ciudad Comunal Socialista Simón Bolívar da una demostración más de que con voluntad, convicción y organización, el poder de la gente tiene la capacidad de asumir las riendas de su propio destino y emprender no sólo la producción de alimentos o la gestión de políticas públicas del gobierno, sino además la construcción de obras de infraestructura, su mantenimiento y la gestión de servicios vitales para la gente.

En el acto popular, además de habitantes de la comunidad y militantes de La Corriente, estuvo presente el constituyente por el sector comunas y consejos comunales del estado Barinas, Pedro Alvarado, quien manifestó el apoyo irrestricto a este tipo de iniciativas de la gente organizada en ejercicio de su poder para transformar la realidad: “Es en las capacidades de la gente que la revolución bolivariana tiene su mayor fortaleza. Es allí donde debe estar el énfasis para la profundización de la democracia revolucionaria y la defensa de la revolución”.

La construcción de la ciudad comunal Simón Bolívar es un proceso que viene de lejos y ha sido acompañado por La Corriente desde sus inicios, cuando la organización popular no contaba con instrumentos como los consejos comunales o las comunas, y luego, cuando la revolución bolivariana dotó a la gente de mecanismos concretos para ejercer su poder. A principios del año aprobó un nuevo modelo de autogobierno, resultado de un intenso proceso asambleario en absolutamente todo su territorio, con participación de toda la población. En una gran asamblea con más de 1000 personas este modelo fue aprobado y fueron electas las nuevas autoridades del autogobierno. La inauguración del puente El Tigre es un resultado concreto de lo que viene construyéndose en este profundo proceso de ejercicio de democracia revolucionaria en el territorio del municipio Páez.

Con este tipo de acciones se demuestra que es en el ejercicio de la participación y el protagonismo de la gente donde está la base del modelo de democracia que dibujó el comandante Chávez. Es en estos espacios de construcción popular donde seguiremos avanzando para defender las conquistas y luchar por lo que falta.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Mañana será historia: un diario frenético sobre la realidad venezolana

Mañana será historia: un diario frenético sobre la realidad venezolana

Desde hace varios años, Venezuela se encuentra en el ojo del huracán mundial. El periodista  Marco Teruggi relata esa realidad en su nuevo libro.

Por Leandro Albani para: La tinta

Leer Mañana será historia. Diario urgente de Venezuela es lanzarse a un río caudaloso que, por momentos, permite descansar en un breve remanso, para después ser arrastrado por corrientes frenéticas que no sabemos a qué destino final nos llevarán. Esa vorágine que se respira al pasar cada página del libro es la misma que hace vibrar la historia de Venezuela.

Publicado por la Editorial Sudestada, Mañana será historia… puede ser una guía para quienes buscan entender la realidad venezolana. Pero también se convierte en una bitácora cotidiana en donde revolución y necesidad se entrelazan, siempre desde un relato que rescata las voces de los principales protagonistas del proceso político y social iniciado por Hugo Chávez en 1998: los hombres y las mujeres del pueblo, que se niegan a perder la dignidad conquistada, que luchan contra enemigos internos y externos, y que deben combatir los errores de quienes, en muchas ocasiones, deciden los destinos de una revolución que despertó a América Latina del letargo.

Teruggi teje páginas que se convierten en una road movie por los Llanos venezolanos para luego, apenas unos párrafos más abajo, analizar y desenredar una situación económica que no siempre es entendida en su totalidad desde países como Argentina.

Venezuela Chavez pueblo la-tinta

Sociólogo, periodista, pero, sobre todo, un protagonista más de las victorias, tragedias y contradicciones del proceso bolivariano, Teruggi –que vive en Venezuela desde 2013-, llegó recientemente a Argentina, donde inició una maratón de presentaciones por todo el país. Autor de Lo que Chávez sembró. Testimonios desde el socialismo comunal (Sudestada, 2015) y de los poemarios Siempre regreso al pie del árbol (2012) y Días Fundados (2014), Teruggi dialogó con La tinta sobre Mañana será historia…, la actualidad venezolana y la figura siempre presente de Hugo Chávez.

—¿Por qué elegiste estructurar el libro como un diario?

La primera pregunta que me hice es cómo hacer para contar toda esa realidad. Cuando digo toda esa realidad, va desde la cotidianeidad hasta el conflicto internacional, pasando por la experiencia de organización popular, la descripción de un paisaje, una reflexión o un diálogo. Son las formas que pueden contener esa realidad extraordinaria, que está en un momento único de su historia y que no se repetirá. La forma de diario surgió como una posibilidad de ordenarlo temporalmente y permitir que adentro ingresaran todos los géneros que logré construir. Hay momentos de crónica, de reflexión, de ensayo, de literatura de viaje, de análisis más duro económico y político, de denuncias, de cartas. Todas esas formas son posibilidades de atrapar lo que uno va viviendo y en lo cual está inmerso. La idea de un diario quiere decir que quien escribe no está afuera y observa desde una supuesta neutralidad, que algunos sectores del periodismo les gusta hacer creer que todavía existe, sino que está adentro de lo que está pasando. Y tiene que ser creíble y saber de qué está hablando. El “yo” aparece poquito, pero aparece, para que, al que está leyendo, le permita aterrizar un poco más y preguntarse cómo vive y sobrevive esa persona que le habla.


El objetivo principal del libro es intentar narrar una época, que es más que una serie de acontecimientos o una reflexión, que es más que dos o tres personas. Es un momento histórico, es el espíritu de un país de un determinado momento, muy específico, que está viviendo en una batalla inmediata, en la que estamos muy a la defensiva comunicacionalmente y donde nos han ganado de mano. También es un libro para quienes vendrán después y nos pregunten qué pasaba en Venezuela.


—En el libro, te centrás bastante en el proceso comunal y campesino. ¿Por qué te recostaste sobre ese sector para contar la historia?

—Primero, porque fue mi puerta de entrada al país. Cuando ingresé al proceso revolucionario fue a través de ese universo. Y porque siempre vi que, en ese sector, había una potencia de transformación que no había en otros, ligada al proyecto que planteó Chávez, de lo que significó en términos organizativos y en horizonte de transformación. Y también porque mis héroes y heroínas siempre estuvieron ahí. Mis puntos de referencia, la gente que más admiro, siempre estuvo en esos espacios. Hay mucho que va transcurriendo en esa dimensión: desde lo maravilloso que son las experiencias comunales hasta lo trágico que tiene el asesinato de dirigentes campesinos. Todo eso es parte del espacio del cual hablo y del cual, muchas veces, analizo la realidad.

Venezuela El Maizal produccion la-tinta

El libro está situado en un lugar, que no es mejor ni peor. También tiene que ver con un ritmo del país,  por lo cual, a su vez, me despego y vuelco la escritura al conflicto político que se está desarrollando. Por ejemplo, todo lo que fue abril y junio de 2017, cuando había campesinos a los que les quitaban tierras los terratenientes que financiaban a los sectores paramilitares, pero el eje estaba puesto en el análisis de cómo iba tomando forma el asalto al poder por la fuerza de la oposición. Justamente, lo más difícil siempre es hacer una síntesis, que todos esos elementos convivan. Gran parte de mis fuentes de información, o desde donde podía aterrizar más lo que estaba pasando, tenía que ver con el universo de los territorios concretos. Ahí donde hay un caudal de información que, muchas veces, no está en los medios de comunicación. La particularidad para hacer periodismo en Venezuela es que, muchas veces, es difícil acceder a las fuentes y esas fuentes se pueden conseguir desde las alturas políticas y dirigenciales, o desde muy abajo en los territorios.

—¿Cómo fue abordar los temas de la burocracia y la corrupción dentro del proceso bolivariano?

Lo de la corrupción no era un tema hasta que Maduro, un día, dijo que ese era el principal enemigo de la revolución. Cosa que, incluso, los medios estatales pasaron por alto, pero Maduro lo dejó sentado. En septiembre de 2017, cuando vino el nuevo Fiscal General, Tarek William Saab, abrió la situación de la corrupción en sus dimensiones más fuertes, atacando problemas muy complejos, como el de PDVSA (Petróleos de Venezuela S.A.). Ahí, el tema entró en pleno debate público, incluso contra resistencias de sectores al interior del chavismo, que dicen que de eso no hay que hablar. Ahí se pudo empalmar ese debate alrededor de la corrupción con los números que iba dando la Fiscalía General, lo que permitía complejizar muchas cosas. Creo que hay una dimensión de lo que sucede en Venezuela que no se puede entender sin incorporar ese factor, sabiendo que eso es una agenda de la derecha para el continente. Pero también sabiendo que el proceso bolivariano se propuso abordarlo. Al contrario de otros procesos, lo puso en el centro de la mesa, diciendo que había que hacerse responsable y encabezar una batalla contra esto.

Lo de la burocracia fue evolucionado. Primero, había una lógica más de análisis, demostrando cómo la burocracia opera y atenta en lo cotidiano, de forma invisible, contra los procesos de organización popular. Después, fue mutando más hacia el debate que hay en torno al proyecto político y económico, que es más que un asunto de burocracia. Es hacia dónde se está orientando el trazo estratégico en lo económico. El nudo principal del debate más complejo está ahí. ¿Por qué hemos visto, en el último tiempo, que la apuesta a lo comunal, social, estatal –sacando a algunos puntos clave, como PDVSA-, ha ido corriéndose del centro de la escena y la apuesta ha sido los acuerdos con el empresariado? ¿Qué hay detrás de eso? ¿Es algo solamente táctico o es estratégico? ¿Cómo se enmarcan los desalojos campesinos, los asesinatos de dirigentes, las dificultades para que crezcan las comunas al interior de ese debate? Esto tiene que ver más con el ejercicio teórico de cuál es el modelo económico que se está planteando en la situación actual, que no es la ideal. Es una situación que carga errores que se acumularon, junto con un bloqueo económico internacional cada vez más agudo, al mismo tiempo que los sectores empresarios boicotean la economía. En ese contexto, ¿qué se está planteando? Ahí, el ejercicio es más teórico sobre cuál es la proyección económica, sabiendo que la economía es política concentrada.

—¿Cómo podés describir a la oposición venezolana?

—Acorralada por su propia incapacidad de crear escenarios insurreccionales o incendiarios, en la que después termina quemada por su propio fuego. Hay un sector grande de la oposición que está convencido que sólo se va a saldar a través de una salida violenta. No lo plantea por una cuestión de concepción ideológica, sino porque ha cometido tantos errores, ha desacumulado lo poco que tenía, que llegó a un punto en el cual no tiene más remedio que plantearlo en ese sentido. Pero es tan crítica su situación que, para que eso sea realidad, no depende de su propia fuerza, sino que depende de un factor internacional. Ahí está la paradoja del asunto. Plantean una salida para la cual ellos no tienen la fuerza, por eso piden, con sus operadores internacionales, que se geste una acción desde el frente exterior bajo el paraguas de la crisis humanitaria.


La oposición ha cometido tantos errores y ha empujado hasta tan lejos el conflicto, que la derrota, sus contradicciones y sus disputas le ha costado ser un actor, en términos políticos, casi inexistente, por fuera de la comunicación. Hoy, se puede poner a cualquier dirigente de la oposición en una calle donde sus sectores son mayoritarios y no va juntar más de cien personas, porque no les creen.


Después, hay otro sector que oscila entre acompañar la línea más violenta y no respaldarla, y que el gobierno intenta acercarlo para dialogar. El planteo sigue siendo construir democracia participativa al interior de una democracia representativa. Hace falta una oposición que participe con las reglas del juego que están establecidas y, contra la mitología que se plantea, la misma derecha se encarga de desmentir. Cuando ganan elecciones, las reconocen, pero cuando pierden, no. El problema es cuando se presentan de conjunto, algunos ganan y otros pierden, entonces, los que perdieron les piden a los que ganaron que no reconozcan su victoria. En su propia capacidad de dispararse a los pies entre ellos, han creado una especie de crisis política muy honda que lleva a la situación en la que, hoy, la principal vocería, su línea de acción y estrategia está en Estados Unidos, mediada a través de Colombia.

—¿Cómo aparece la figura de Chávez en el libro?

—Aparece de una manera compleja, como un punto sobre el cual volver para reflexionar en términos del proyecto político estratégico. Aparece en su relación muy fuerte emotivo sentimental y de manera consciente con la gente, con lo que representó Chávez para millones de personas. También aparece desde un lugar de ausencia que pesa, en la necesidad que estuviera Chávez. Incluso aparece desde un lugar de no saber qué decir. Hay un texto, es uno de los pocos artículos que incorporo en el libro sobre un aniversario del fallecimiento de Chávez, y que cuento cómo fue el proceso de escritura de ese artículo y su dificultad. Porque dentro de una revolución hay cosas complejas de procesar y que son parte de aprender a vivir en esa revolución. Como, por ejemplo, sectores que hacen usurpaciones de la palabra y que nombran y vanaglorian y glorifican, pero, en su práctica cotidiana, hacen exactamente lo contrario. A veces, es preferible el silencio antes de que salir a plantear algunos ejes que no tiene razón de entrar en ese momento en el debate público. Chávez está omnipresente y, a veces, aparece como una ausencia. Hay algo que, incluso, parecería una pesadilla de la que nos despertamos y aparece.

Tomado de https://latinta.com.ar/2018/10/manana-sera-historia-un-diario-frenetico-sobre-la-realidad-venezolana/

 

 

Congreso de Comunas: ¿cómo trascender del compromiso a los hechos? Comunicado de La Corriente

Congreso de Comunas: ¿cómo trascender del compromiso a los hechos? Comunicado de La Corriente

Acaba de concluir una primera fase del Congreso Nacional de Comunas. Según anunció el presidente Maduro, éste se desarrollará durante sesenta días más para construir y desarrollar las propuestas a un nivel más detallado. Luego de días de debate, se dio el encuentro de cierre con el Presidente de la República, en el cual el propio Nicolás Maduro asumió como aprobadas las propuestas presentadas por los y las comuneros(as). Esto, sin duda, es de suma importancia, sobre todo si consideramos la pérdida de centralidad que viene experimentando en el discurso oficial el tema comunal y de la profundización del poder popular. Que el presidente Maduro haya asumido públicamente estos compromisos, significa que el gobierno nacional en su conjunto y las alcaldías y gobernaciones deben alinearse en función de su cumplimiento. Así, retoma nuevamente importancia en el accionar de gobierno el tema comunal, en virtud del compromiso asumido por la primera autoridad del Estado venezolano, del gobierno y del Psuv.

Esto no es un asunto menor, puesto que la profundización de la construcción comunal es nada más y nada menos que el horizonte estratégico definido por el comandante Chávez para el modelo de democracia revolucionaria y de transformación de nuestra sociedad en su tránsito hacia el socialismo. Es en la comuna, en sus sistemas de agregación, en su potencialidad de productividad económica, en su capacidad para generar formas de administración y gestión de los servicios y de la satisfacción de las necesidades básicas, desde estructuras organizativas basadas en la participación y el protagonismo de la gente, donde se gesta la posibilidad de una sociedad en la cual la propia gente tome las riendas de su destino para que éste no sea conducido por élites económicas y políticas. De allí la importancia de que se haya realizado el congreso y de que los resultados, expresados en el compromiso del presidente Maduro, apunten en esa dirección.

Ahora bien, creemos a su vez que estos nuevos acuerdos deben implicar un necesario balance de compromisos similares asumidos anteriormente por el Ejecutivo Nacional. Por ejemplo, la agenda de trabajo con la cual se comprometió el presidente Maduro el 15 de agosto de 2015, en la cual comprometió, además, un número importante de autoridades del alto gobierno.

En ese cuerpo de acuerdos se planteó avanzar en materias como la policía comunal, los planes de defensa territorial, la incorporación de los planes de desarrollo comunal al sistema de planificación nacional, la creación de un sistema nacional de imprentas comunales, la creación de una red para la distribución y comercialización de la producción comunal y de una empresa grancomunal de producción y distribución, la creación de una superintendencia del sistema económico comunal, la construcción de un plan de trasferencia de competencias para la administración y gestión de servicios, un plan de transferencia de administración y gestión de areneras, granzoneras, caleras, entre otros, la determinación por parte de la banca de carteras de financiamiento a las comunas, el impulso del sistema agrícola comunal que implicaba, entre otras cosas, la creación de un plan agroindustrial para las comunas y un banco de semillas, la asignación de un código único de compra de suministros para las comunas y otras organizaciones socioproductivas para acceder de manera preferencial a agroinsumos, cemento, materiales de hierro y acero, así como a la producción de empresas públicas de alimentos.

Haciendo un balance al día de hoy, preciso es señalar que muy poco fue lo que se cumplió y mucho fue en lo que ni siquiera se avanzó. Allí se impuso la lógica de la burocracia, del desgaste, de la dilación, de los intereses políticos grupales, de las cuotas de poder regional y municipal, y también de la corrupción y las mafias. ¿Cómo hacer para que el resultado de este balance no se repita y podamos, realmente, avanzar en los objetivos planteados? ¿cómo retomar parte de esta agenda pendiente e incorporarla a la agenda actual?

Primero, creemos que además del desarrollo detallado de las propuestas, es necesario la definición de prioridades, la construcción de planes y cronogramas de ejecución, y las orientación de recursos específicamente dirigidos, así como la definición de responsables de tareas en los distintos niveles de gobierno y de las instancias organizadas de las comunas; estos planes y cronogramas deben ser revisados periódicamente y deben ser evaluadas las razones de posibles incumplimientos y retardos para determinar responsabilidades y tomar decisiones al respecto.

Segundo, es impresdindible que esto se haga de cara al país, de forma pública y transparente, sin opacidades de ningún tipo; para ello, debe aprovecharse la utilidad de la internet y de las tecnologías de la información y la comunicación.

Tercero, es clave que las comunas cuenten con instancias y canales en el gobierno para poder elevar la denuncias sobre trabas, dilaciones, desvíos de recursos en la medida en que esto ocurra: estos canales deben ser de efectividad inmediata.

Cuarto, debe haber espacio y vías para que los medios de comunicación públicos se conviertan en altavoces tanto para los pasos que se vayan dando en los procesos de cumplimiento de los acuerdos, como para las críticas, alertas, denuncias que haya que hacer.

Quinto, debe haber un peso determinante de los y las constituyentistas del Sector Comunas y Consejos Comunales electos por el pueblo comunero en elecciones libres y directas; el poder transferido por la base comunera a estos servidores públicos debe traducirse en una expresión contreta y debe ser reconocido en su justa magnitud por las instituciones del gobierno nacional, regional, municipal, así como por los demás órganos que conforman el Estado.

El pueblo comunero y quienes impulsamos y acompañamos la construcción comunal hemos demostrado ser uno de los acumulados de mayor trascendencia en todos estos años de revolución; es aquí donde se concentra la base popular más comprometida con las transformaciones profundas, esas que atañen a la profundización de la democracia, la defensa de la soberanía, el desarrollo productivo. Quienes formamos parte del sector comunero hemos demostrado, además, absoluta lealtad con la revolución, con el gobierno bolivariano y con el presidente Maduro. Aquí estamos, rodilla en tierra, firmes en la defensa del legado del comandante Chávez. Nuestra combatibidad y capacidad de lucha será puesta íntegramente en el esfuerzo de dar cumplimiento a estos nuevos acuerdos. La institucionalidad del gobierno bolivariano en todos sus niveles y la institucionalidad toda del Estado debe también dar un paso al frente y asumir la tarea. Está en juego el horizonte estratégico de la revolución.

 

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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