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La victoria de la derecha en Brasil y el balance necesario de la izquierda. Análisis de La Corriente

La victoria de la derecha en Brasil y el balance necesario de la izquierda. Análisis de La Corriente

El día de ayer se concretó en Brasil el triunfo electoral del ultraderechista Jair Bolsonaro sobre el candidato del PT y la izquierda brasilera Fernando Haddad. Esto no puede leerse sino como un verdadero derechazo a los procesos progresistas y transformadores de nuestro continente. El ascenso al poder de Bolsonaro reafirma, sin lugar a dudas, el viraje de la región hacia la derecha.

Desde el punto de vista político, el resultado de estas elecciones obliga a que desde la izquierda se haga un balance muy serio sobre las causas o razones del por qué las mayorías nacionales en nuestros países han venido mirando hacia opciones de derecha cuyas propuestas están alejadas de sus intereses y aspiraciones. No podemos despachar el asunto solo con argumentos como el papel de las corporaciones mediáticas, la manipulación de las instituciones a favor de los sectores poderosos. Se hace necesario un balance riguroso, ubicando todos los elementos y variables.

En Brasil la ultraderecha logró capitalizar el profundo rechazando a la corrupción encarnada en una clase política pervertida. Para tragedia de la izquierda en los últimos tiempos, el PT se convirtió en un símbolo de esa perversión de la política. Es cierto que el tema de la corrupción ha sido potenciado, magnificado e instrumentalizado por los grandes medios de comunicación, pero también lo es que el PT pasó de ser una esperanza para las clases populares a ser parte de una clase política cuyas prácticas debía superar. La derecha y su estrategia para restaurar el neoliberalismo en América Latina cabalga sobre mentiras y manipulación de la verdad, pero debemos reconocer que cabalga también sobre los propios errores de las fuerzas de izquierda que han gobernado en estos últimos años.

Entre esos errores, debemos señalar en primer lugar la subestimación de la batalla ética y de la necesidad de que las fuerzas democráticas y populares se erijan como pilares de la recuperación de los contenidos éticos de la política. Es necesaria una Ética Política Radical, que devuelva a la acción política su escencia altruista, que fundamente la política en códigos de servicios al bien común y no como mecanismo de ascenso social, no como carrera personal sino como acción adentro y en función de un proyecto colectivo. La mayor tragedia de los procesos nacional populares de la última década es haber sucumbido en gran medida a las mieles del poder, a la corrupción, a los privilegios, al distanciamiento de la realidad de las clases medias y populares, a las prácticas y formas de hacer política propias e inherentes de la limitada democracia del capitalismo. El desafío que nos convoca es, entonces, la formación de liderazgo éticos y democráticos. ¿Cómo lograrlo? En la respuesta a esta interrogante se juega buena parte de nuestro destino político.

Un segundo aspecto que debemos cuestionar es que sigue considerándose como único sujeto de la política de las fuerzas de izquierda a los sectores populares. No cabe duda de que estos sectores deben por supuesto ser nuestra opción principal siempre, pero la estrategia de poder que exigen las condiciones históricas actuales debe considerar que los sectores de la clase media juegan un papel determinante. De allí que debamos no solo saber hablarles, sino que deben ser entendidos como sujeto político, sobre todo porque para poder hacer sostenible un proceso de cambio no solo es suficiente tomar el poder, electoralmente hablando, sino sostener una mayoría nacional que permita el concenso nacional necesario que sea base sólida para poder adelantar los cambios que requieren nuestras sociedades.

En tercer término, el balance parece demostrar que no es suficiente una más justa distribución de la renta que haga más democrático el consumo, que dé acceso al pueblo pobre a todo aquello que los gobiernos neoliberales les niega. Debemos encontrar nuevas formas de inclusión que no solo se basen en cubrir los aspectos materiales, sino que aborden el problema de la conciencia y el compromiso de los sectores populares que, luego de superar las condiciones de vida de la pobreza e ingresan a la clase media, se vuelven contra los procesos de cambio.

A grandes rasgos vemos que en estos aspectos se centra buena parte de lo que ha permitido a la derecha neoliberal y proimperialista recuperar el poder sobre prácticamente todo el continente. De modo que es tarea central de las fuerzas de izquierda colocar estos temas en el centro del debate y del análisis, y traducir esos debates y análisis en transformaciones a nuestros métodos, prácticas y formas de lucha, si queremos recuperar el apoyo de las mayorías de nuestros países. Sin ese apoyo no podremos detener el avance de las fuerzas de la derecha y del imperialismo estadounidense, no podrmeos recuperar el poder en donde lo hemos perdido y no podremos preservarlo en los países que aún se mantienen gobernados por la izquierda.

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Edson Bagnara, del MST: trabajamos para ganar en segunda vuelta

Edson Bagnara, del MST: trabajamos para ganar en segunda vuelta

El domingo 7 de octubre, en las elecciones presidenciales de Brasil, el candidato de la derecha, Jair Bolsonaro, obtuvo una victoria de 46, 03% de los votos contra 29,28% obtenidos por Fernando Haddad y 12,47 por Ciro. Los comicios se dieron en un contexto marcado por el control político de facto que tiene la derecha en Brasil luego del golpe contra Dilma y del ascenso al poder de Michel Temer. El resultado no le alcanzó a Bolsonaro para salir electo presidente de forma directa, sino que habrá que definir la elección en una segunda vuelta.

A propósito de este resultado y de los escenarios que se abren luego de la primera vuelta, Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora conversó con Edson Bagnara, integrante de la Coordinación Nacional del MST y dirigente de la brigada de ese movimiento en Venezuela.

Luego de los resultados del domingo, ¿dónde ven ustedes las causas?

Lo que determinó la situación en Brasil empezó desde el golpe, o mejor dicho, desde las elecciones de 2014, todo eso que terminó en el golpe, donde hubo un ataque muy fuerte al PT y a la izquierda. Por detrás de esos ataques que culminaron en el golpe, están los intereses norteamericanos para controlar las riquezas y tener nuevamente hegemonía sobre América Latina. Después del golpe vino una secuencia de situaciones que desencadenó en la presión sobre Lula para sacar la cabeza de la izquierda brasilera y dejar a la izquierda sin interlocutor con las masas, con la sociedad. Eso obligó al PT de manera rápida a proyectar otra persona, Fernando Haddad, para hacer este trabajo de interlocución, tanto que en veinte días pasó de 4% en las encuestas a tener 29% de los votos, lo cual no deja de ser una tremenda victoria.

Ante la segunda vuelta, ¿cuál es la perspectiva?

La alternativa es construir un gran bloque progresista contra Bolsonaro, que es un candidato de extrema derecha, un nazi, que viene con propuestas racistas, homofóbicas, y con una agenda económica de privatización y de entrega del patrimonio nacional, sea público o privado, a los intereses norteamericanos. Y con ese gran bloque pelear para sacar la mayor cantidad de votos que están ahí indecisos e, incluso, de gente que votó por Bolsonaro. Nosotros estamos optimistas, creemos que es posible revertir el cuadro y ganar las elecciones.

En caso de concretarse la victoria de Bolsonaro, ¿qué le espera a Brasil?

Nosotros creemos que podemos ganar. Pero si Bolsonaro gana vamos a vivir un tiempo muy oscuro en Brasil, un momento de persecución. La izquierda tiene que repensar sus tácticas. Y eso va a repercutir en toda nuestra América Latina. Difícilmente con Bolsonaro Brasil vaya a quedar aislado de la ofensiva contra Venezuela. Ya ha dicho que la próxima misión de paz de Brasil será en Venezuela, y ahí tenemos el ejemplo del desastre que fue la misión de paz de Brasil en Haití. Sería muy grave la elección de Bolsonaro para el pueblo de Brasil, para todo el continente y en especial para Venezuela, sobre todo para las organizaciones de izquierda.

¿Qué se plantea el MST ante ese psible escenario?

Nosotros como MST, independientemente de las elecciones, vamos a seguir organizando, vamos a seguir luchando, seguir avanzando. Claro que la elección de Bolsonaro sería una tragedia. Ahora mismo lo que estamos haciendo es todo el esfuerzo para no perder la elección. No estamos trabajando con la hipótesis de perder la elección. Seguimos trabajando con la hipótesis de que vamos a ganar. Estimábamos que perderíamos en primera vuelta. Al no haber Bolsonaro logrado ganar con la ventaja suficiente para que el triunfo fuera directo, eso nos abrió el chance de derrotarlos en segunda vuelta.

Pero independientemente de los resultados, nosotros vamos a seguir construyendo, tomando tierras, seguiremos en nuestra lucha, construyendo la educación, la reforma agraria, las cooperativas, organizando los campesinos y las campesinas para seguir avanzando en un proyecto de desarrollo agrícola distinto al agronegocio.

¿Cómo afecta estas elecciones el escenario en América Latina?

El triunfo de Bolsonaro significaría una entrega directa a los EEUU. La CIA está detrás de la campaña electoral suya. Hay un asesor de Trump que está en Brasil trabajando para ese triunfo, oficialmente no, pero sabemos que es así. Los métodos de campaña de Bolsonaro son muy similares a los que usó Trump en EEUU. Un gobierno de Bolsonaro sería, para el movimiento popular de América Latina, un período difícil, donde tendremos que repensar como continente todo el proceso, reconstruir las alianzas entre los pueblos, porque desde los gobiernos difícilmente avanzaríamos.

Si ganamos se reabre nuevamente un ciclo de prosperidad en América Latina, de progresismo, de retoma de las alianzas entre los países latinoamericanos que vienen siendo fracturadas como UNASUR, CELAC, MERCOSUR. Ésa es la disyuntiva.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Declaración ALBA Movimientos: Brasil, este 7 de octubre Haddad es Lula

Declaración ALBA Movimientos: Brasil, este 7 de octubre Haddad es Lula

El domingo 7 de octubre se librará una nueva batalla electoral decisiva para el futuro del pueblo de Brasil y de toda Nuestra América. Como pocas veces en la historia del hermano país, dos proyectos históricos antagónicos se pondrán en juego en las urnas. Será un momento trascendental en la intensificación de la lucha que se inició con el golpe de Estado contra Dilma en 2015 y continúa hasta el presente.

En estos años de golpe de Estado continuo la desigualdad social se ha acrecentado, se han destruido derechos conquistados por los/as trabajadores, y la persecución judicial, mediática y policial ha roto los marcos mínimos de un estado de derecho. El asesinato de Marielle Franco y el encarcelamiento de Lula da Silva son ejemplos lamentables de la situación de Brasil en la actualidad.

Desde ALBA Movimientos nos posicionamos claramente junto a los movimientos populares y el pueblo de Brasil contra el fascismo de Jair Bolsonaro, contra el continuismo del golpe de Estado. Por eso queremos dar nuestro apoyo a la fórmula de Fernando Haddad y Manuela Dávila, ya que representan a todo un bloque popular que clama por transformaciones democráticas y en pos de las mayorías postergadas de Brasil.

Son las mujeres, los/as afrodescendientes, los/as trabajadores de la ciudad y el campo, la militancia comprometida, quienes se ven representados en esta nueva opción para derrotar al proyecto de saqueo que se quiere instalar.

Enfrente está Jair Bolsonaro, candidato fascista, misógino y racista, que busca reconstruir el proyecto neoliberal en el país. Junto al pueblo brasilero gritamos #EleNão y apostamos por la construcción de un Brasil feliz con democracia y participación protagónica del pueblo.

Una victoria del campo popular en Brasil sería también una bofetada directa contra los demás gobiernos derechistas y pro imperialistas de la región que aún no logran instalar el relato del fin del ciclo de los gobiernos populares. Una victoria de Haddad es una victoria contra Macri, contra Duque, contra Piñera y demás lacayos menores que lejos de estar cómodos en sus sillones presidenciales, evidencian la resistencia de nuestros pueblos contra el robo y la imposición de políticas antipopulares. Por eso los movimientos del continente entendemos que la de Brasil es una nueva batalla de repercusión continental.

ALBA Movimientos luchará siempre contra el fascismo, el racismo, la misoginia y la explotación. No dejaremos que pasen. Seguiremos del lado de los pueblos, apoyando a los gobiernos revolucionarios y populares en pos de un vivir bien de nuestros pueblos y por la construcción de la Patria Grande.

Ele Não
Lula Livre, Marielle Vive
Hadda es Lula

ALBA Movimientos

 

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Mujeres Unidas contra Bolsonaro realizan manifestaciones en todo Brasil el 29 de septiembre

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En todo Brasil, centenas de manifestaciones tendrán lugar el próximo sábado (29). Mujeres, jóvenes, LGBT saldrán a las calles para decir ¡#ÉlNo! [#EleNão]
En el campo y en la ciudad, las movilizaciones se nutren con la cultura popular para alejar de las urnas electrónicas la amenaza de una candidatura neofascista.

Presentes en los principales centros urbanos y haciendo presencia en las zonas rurales, las mujeres del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra – MST se suman a las demás trabajadoras y estudiantes en todo el país. Para Kelli Mafort, de la dirección nacional del MST, el voto siempre ha sido un instrumento de lucha.

“A comienzos del siglo pasado, solo los hombres podían votar. Cuando en 1932 se conquistó el derecho al voto femenino, se apartó a las mujeres pobres y negras de las urnas. Por eso hoy nuestro voto adquiere tintes de lucha”, dice.

Mafort explica que las fuerzas fascistas y conservadoras en estas elecciones se expresan a través del candidato del Partido Social Liberal (PSL) Jair Bolsonaro y luchar contra él es luchar contra el machismo, el racismo, la homofobia y todas las formas de prejuicio y discriminación.

“Vamos a las calles para luchar, luchar contra él, en defensa de tierra, trabajo, vivienda e igualdad”, señala Mafort en referencia al autoritarismo presente en el discurso del candidato.

El MST hace un llamamiento para que sus militantes, seguidores y amigos de Brasil y otros países se movilicen en este momento decisivo de la lucha de clases. En Brasil, se calcula que habrá un mínimo de 29 manifestaciones en 24 estados.

“Nos encontraremos en las calles, de donde nunca hemos salido. El 29 es como un 8M que no se acabó. Es lucha y osadía, con el morado, el rojo y telas floreadas. Esa es la voluntad, la belleza y la mística de la lucha de las mujeres. Vamos a las calles, compañeras. ¡Él no! ¡Él nunca!”, convoca Mafort.

Solo en el estado de Pará, hay más de 10 actos organizados en diversas regiones. En João Pessoa, capital de Paraíba, tendrá lugar el Festival Cultural por la Vida de las Mujeres antes de la manifestación #ÉlNo, donde una multitud se movilizará. En Maceió, capital del estado de Alagoas, en la programación habrá presentaciones de maracatu [una manifestación cultural del nordeste de Brasil], de hip-hop feminista y otras manifestaciones de la cultura popular

http://www.cloc-viacampesina.net/noticias/mujeres-unidas-contra-bolsonaro-realizan-manifestaciones-en-todo-brasil-el-29-de-septiembre

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