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Solidaridad total para Julian Assange.

Solidaridad total para Julian Assange.

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El Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos condena tajantemente la decisión del presidente de Ecuador Lenín Moreno de retirar el asilo diplomático al activisita Julian Assange, fundador de Wikileaks, que viola el principio de no devolución del asilado, principio fundamental de protección de los derechos humanos consagrado en el derecho internacional.

Lenín Moreno con esta actuación demuestra la subordinación total de su gobierno frente a Estados Unidos, que pretende extraditar al activista para cometer otro crimen más de los tantos que ha perpetrado alrededor del mundo.

Toda nuestra solidaridad y respaldo total para Julian Assange.

¡Los pueblos del mundo estamos contigo!

Adolfo Pérez Esquivel, Stella Calloni (Argentina), Piedad Córdoba, Camilo González P. (Colombia), Ana Andrés, Ricardo Sánchez (España), Manuel González L., Gerardo Romero (Suiza), James Patrick, Devora González, Eduardo García (Estados Unidos), Gioconda Mota, Héctor Orlando (Venezuela), Ligia Arreaga (Panamá), Ana Laura Rojas (Guatemala), Franklin Columba (Ecuador), Eduardo Correa, Enrique González Ruiz, Daniela González López, Antonio Castro (México) y 500 firmas más

Tomado de https://www.jornada.com.mx/2019/04/14/correo

Desde el Observatorio de los Derechos Humanos de los Pueblos: solidaridad con Palestina, Venezuela y Colombia.

Desde el Observatorio de los Derechos Humanos de los Pueblos: solidaridad con Palestina, Venezuela y Colombia.

 

Solidaridad con Palestina, Venezuela y Colombia. Por la libre determinación de los pueblos.¡Vivan los Pueblos en lucha unidos!

Posted by Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos on Wednesday, April 10, 2019

Desde Ciudad de México el Observatorio de Los Derechos Humanos de los Pueblos demuestra su solidaridad con Palestina, Venezuela y Colombia.Por la libre determinación de los pueblos.

¡Vivan los Pueblos en lucha unidos!

Kevin Rangel: en la batalla del 23F fue determinante la participación popular

Kevin Rangel: en la batalla del 23F fue determinante la participación popular

El 23 de febrero en la frontera tachirense con Colombia se libró una batalla clave para la preservación de la paz, la soberanía y la democracia de Venezuela. Estados Unidos y sus lacayos intentaron ese día generar el quiebre que han tratado de construir al menos desde el 10 de enero de este año, fecha en que se juramentó Maduro para su segundo mandato como presidente legítimo de Venezuela.

En ese escenario estuvo presente una importante delegación de La Corriente y de las Brigadas de Defensa Popular Hugo Chávez, formando parte de ese pueblo chavista que salió a cumplir su deber patriótico, con dignidad y valentía.  Kevin Rangel, Coordinador Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, desde la frontera tachirense con Colombia, luego de llegada la calma, analiza lo ocurrido el 23F y hace un balance del panorama actual, luego de esta ofensiva del imperialismo derrotada por las fuerzas chavistas:

“Debemos decir que la Revolución Bolivariana ha obtenido una importante y estratégica victoria el día 23 de febrero. Según lo anunciado por el imperialismo y la derecha, este día era la batalla final. La operación colocaba esta fecha como el día de quiebre, el día que entrarían con la supuesta “ayuda humanitaria” que sabemos que no es otra cosa que la fachada de la intervención militar. El 23F fue una operación militar la que se desmontó y, justamente, en ese ámbito logramos una gran victoria contra la derecha y el imperialismo que dirigió y orientó las operaciones de esta ofensiva”.

Kevin Rangel, analizando los actores que el 23F protagonizaron los hechos en la frontera, destaca: “Allí es importante destacar el papel del pueblo venezolano en la defensa de la soberanía, la paz y la democracia revolucionaria. La gente fue un factor clave que se aferró a la fuerza moral del patriotismo, se aferró a defender en la línea de batalla principal que fue la frontera y jugó un papel determinante en esta victoria. También fue una victoria de la Guardia Nacional Bolivariana, de la Policía Nacional Bolivariana, cuyos funcionarios estuvieron a la altura de los acontecimientos, evitando la entrada de grupos con claros perfil y accionar militar”.

En ese sentido el militante de La Corriente señala que, a pesar de que uno de los factores del plan intervencionista es intentar quebrar la unidad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana,  “ésta se ha mantenido unida, unificada y leal al proyecto de la Revolución y al país. Las fuerzas revolucionarias se mantienen unidas en el patriotismo, de lo cual la derecha venezolana carece. Su sentido de patria esta fuera de Venezuela, en EEUU. Es por eso que las fuerzas chavistas han logrado imponer la paz ante este plan”.

“Esta fue una victoria en una de las tantas batallas que vendrán”, destaca Rangel, al tiempo que propone: “la Revolución Bolivariana debe definir y arrancar un plan de contraofensiva chavista, revolucionaria, para encarar los nuevos escenarios y derrotar la agresión contra Venezuela y profundizar la revolución.”

Este plan de contraofensiva tiene al pueblo como elemento central: “Creemos que el papel que juega el pueblo debe ser un elemento determinante del plan, debemos superar los esquemas que han impedido la profundización de la democracia revolucionaria, la participación, el protagonismo del pueblo. La unidad cívico militar es un pilar fundamental que debe fortalecerse. Los niveles de preparación y la capacidad técnica militar para la defensa del pueblo deben profundizarse porque el poder de la gente es determinante en todos los escenarios. Así lo demostraron los sucesos del 23F en la frontera. Ante una agresión militar, la gente y el diseño estratégico de la Milicia Nacional Bolivariana, la guerra de todo el pueblo, es clave en la defensa de la soberanía”.

El plan de contraofensiva propuesto debe abordar otros elementos: sociales, culturales, económicos, porque según Kevin Rangel: “el plan del imperialismo va a continuar, están en un momento complejo, tienen que rearmar la táctica porque han fracasado, sufrieron una derrota de orden estratégico que los llevará a replantear sus planes. Además, esta derrota en lo internacional pone a los países aliados de EUUU a pensar qué hacer, porque están quedando expuestos y en ridículo luego del 23F”.

El llamado que desde la frontera hace el Coordinador Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora es a que el pueblo venezolano siga fortaleciendo la preparación para la defensa: “Debemos aprender de esta batalla para ir perfeccionando los mecanismos de coordinación y movilización de las fuerzas chavistas”.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

CUBA: URGE DETENER LA AVENTURA MILITAR IMPERIALISTA CONTRA VENEZUELA

CUBA: URGE DETENER LA AVENTURA MILITAR IMPERIALISTA CONTRA VENEZUELA

El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba denuncia la escalada de presiones y acciones del Gobierno de los Estados Unidos para preparar una aventura militar disfrazada de “intervención humanitaria” en la República Bolivariana de Venezuela y llama a la comunidad internacional a movilizarse para impedir que se consume.

Entre el 6 y el 10 de febrero de 2019, se han realizado vuelos de aviones de transporte militar hacia el Aeropuerto Rafael Miranda de Puerto Rico, la Base Aérea de San Isidro, en República Dominicana y hacia otras islas del Caribe estratégicamente ubicadas, seguramente sin conocimiento de los gobiernos de esas naciones, que se originaron en instalaciones militares estadounidenses desde las cuales operan unidades de Fuerzas de Operaciones Especiales y de la Infantería de Marina que se utilizan para acciones encubiertas, incluso contra líderes de otros países.

Medios políticos y de prensa, incluso norteamericanos, han revelado que figuras extremistas de ese gobierno, con una larga trayectoria de acciones y calumnias dirigidas a provocar o alentar guerras, como el Asesor de Seguridad Nacional John Bolton, el Director del Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional, Mauricio Claver-Carone, con la participación del Senador de la Florida, Marco Rubio, diseñaron, gestionaron el financiamiento y organizaron directa y detalladamente, desde Washington, el intento de golpe de estado en Venezuela mediante la ilegal autoproclamación de un presidente.

Son ellos mismos los que, personalmente o a través del Departamento de Estado, vienen realizando presiones brutales contra numerosos gobiernos para forzar su apoyo al llamado arbitrario a nuevas elecciones presidenciales venezolanas, mientras promueven el reconocimiento al usurpador que apenas cuenta con 97 mil votos como parlamentario, frente a los más de 6 millones de venezolanos que el pasado mes de mayo eligieron al Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros.

Tras la resistencia al golpe ofrecida por el pueblo bolivariano y chavista, demostrada en las masivas manifestaciones de apoyo al Presidente Maduro y en la lealtad de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana, el Gobierno de los Estados Unidos ha intensificado su campaña política y mediática internacional y recrudece las medidas económicas coercitivas unilaterales contra Venezuela, entre las que puede citarse el bloqueo en bancos de terceros países de miles millones de dólares pertenecientes a Venezuela y el robo de los ingresos de las ventas de petróleo de esa hermana nación, lo que está provocando graves daños humanitarios y duras privaciones a su pueblo.

Junto a este cruel e injustificable despojo, EEUU pretende fabricar un pretexto humanitario para iniciar una agresión militar contra Venezuela y se ha propuesto introducir en el territorio de esa nación soberana, mediante la intimidación, la presión y la fuerza, una supuesta ayuda humanitaria, que es mil veces inferior a los daños económicos que provoca la política de cerco, impuesta desde Washington.

El usurpador y autoproclamado “presidente” declaró desvergonzadamente su disposición a reclamar una intervención militar de Estados Unidos con el pretexto de recibir dicha “ayuda humanitaria”, y ha calificado el rechazo soberano y digno a esa maniobra como “un crimen de lesa humanidad”.

Altos funcionarios estadounidenses recuerdan cada día, con arrogancia y desfachatez que, en relación con Venezuela, “todas las opciones están sobre la mesa, incluida la militar”.

En el proceso de fabricación de pretextos, el gobierno de Estados Unidos ha acudido al engaño y la calumnia al presentar un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que, cínica e hipócritamente, expresa una grave preocupación por “la situación humanitaria y de derechos humanos…, los intentos recientes de bloquear la prestación de ayuda humanitaria, la existencia de millones de migrantes y refugiados…, el uso excesivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos, la situación de ruptura de la paz y la seguridad regionales” en Venezuela e insta “a adoptar las medidas necesarias”.

Es evidente que Estados Unidos prepara el terreno para establecer por la fuerza “un corredor humanitario” bajo “protección internacional”, invocar la “obligación de proteger” a los civiles y aplicar “”todas las medidas necesarias”.

Es indispensable recordar que conductas similares y pretextos parecidos fueron adoptadas por Estados Unidos en el preludio de las guerras que lanzó contra Yugoslavia, Iraq y Libia, al precio de inmensas pérdidas de vidas humanas y de enormes sufrimientos.

El gobierno estadounidense intenta eliminar el obstáculo mayor que representa la Revolución Bolivariana y Chavista al ejercicio de la dominación imperialista sobre “Nuestra América” y al despojo al pueblo de Venezuela de la primera reserva certificada de petróleo del planeta y de otros cuantiosos y estratégicos recursos naturales.

No puede olvidarse la triste y dolorosa historia de intervenciones militares de los Estados Unidos, en más de una ocasión en México, Nicaragua, República Dominicana, Haití, Cuba, Honduras y más recientemente en Granada y Panamá.

Como alertó el 14 de julio de 2017 el General de Ejército Raúl Castro Ruz: “la agresión y la violencia golpista contra Venezuela dañan a toda “Nuestra América” y solo benefician los intereses de quienes se empeñan en dividirnos para ejercer su dominación sobre nuestros pueblos, sin que les importe generar conflictos de consecuencias incalculables en esta región, como los que estamos presenciando en diferentes lugares del mundo”.

La Historia juzgará severamente una nueva intervención militar imperialista en la región y la complicidad de quienes irresponsablemente lo acompañen.

Se decide hoy en Venezuela la soberanía y la dignidad de América Latina y el Caribe y de los pueblos del Sur. Se decide también la supervivencia de las normas del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Se define si la legitimidad de un gobierno emana de la voluntad expresa y soberana de su pueblo o del reconocimiento de potencias extranjeras.

El Gobierno Revolucionario llama a la movilización internacional en defensa de la paz en Venezuela y en la región, basada en los principios de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz adoptada con la firma de los Jefes de Estado y Gobierno de la CELAC en 2014.

Expresa su bienvenida y apoyo al Mecanismo de Montevideo, iniciativa de México, Uruguay, la Mancomunidad del Caribe (CARICOM) y Bolivia,que busca preservar la paz en Venezuela basado, como dice su reciente Declaración, en los principios de no intervención en los asuntos internos, la igualdad jurídica de los Estados y la solución pacífica de controversias.

Saluda la favorable acogida a dicha iniciativa por parte del Presidente Maduro Moros y la comunidad internacional y expresa preocupación ante el rechazo categórico del Gobierno estadounidense a las iniciativas de diálogo promovidas por varios países, incluida esta.

El Gobierno Revolucionario reitera su firme e invariable solidaridad con el Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, la Revolución bolivariana y chavista y la unión cívico-militar de su pueblo y hace un llamado a todos los pueblos y gobiernos del mundo a defender la Paz y a oponerse unidos, por encima de diferencias políticas o ideológicas, para detener una nueva intervención militar imperialistaen la América Latina y el Caribe que dañará la independencia, la soberanía y los intereses de los pueblos del Río Bravo a la Patagonia.

La Habana, 13 de febrero de 2019

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