Seleccionar página
COMUNICADO DE ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS Y MOVIMIENTOS SOCIALES CONTRA LA APLICACIÓN DEL TRATADO INTERAMERICANO DE ASISTENCIA RECÍPROCA (TIAR) CONTRA VENEZUELA

COMUNICADO DE ORGANIZACIONES DE DERECHOS HUMANOS Y MOVIMIENTOS SOCIALES CONTRA LA APLICACIÓN DEL TRATADO INTERAMERICANO DE ASISTENCIA RECÍPROCA (TIAR) CONTRA VENEZUELA

12 de septiembre de 2019

El día 11 de septiembre de 2019, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó la vigencia y aplicación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) a la República Bolivariana de Venezuela. Esta acción tiene como objetivo expreso incrementar el bloqueo económico contra Venezuela, así como generar las condiciones jurídicas y políticas que permitan ejecutar una intervención militar contra el país, tal y como consta en las declaraciones de representantes gubernamentales de Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil y Colombia ante diversas instancias de la OEA, las cuales han sido registradas y difundidas en diversos medios de comunicación social.
Esta decisión constituye una peligrosísima contravención a los principios más elementales del Derecho Internacional. En primer lugar, porque la República Bolivariana de Venezuela ya no es un Estado miembro de la OEA, pues denunció formalmente su Carta hace más de 2 años. En segundo lugar, porque el TIAR entraña en su seno una vulneración a los principios y derechos de los pueblos a su libre determinación y a la no injerencia en sus asuntos internos. En tercer lugar, porque constituye un acto que promueve la guerra y las acciones armadas como mecanismo para la imposición de relaciones de subordinación y dependencia entre los Estados.
Adicionalmente, implica una amenaza inminente, grave y posible a los derechos humanos del pueblo venezolano, en la medida en que incorpora dentro de la OEA la posibilidad de iniciar una guerra entre naciones hermanas, al tiempo que legitima el bloqueo económico, financiero y comercial contra Venezuela. Se trata evidentemente de una decisión que atenta contra la paz hemisférica y la solidaridad entre los pueblos.
Finalmente, la decisión adoptada por la OEA también vulnera los principios más elementales de una sociedad democrática, ya que tiene por objetivo declarado sustituir y derrocar al Presidente Nicolás Maduro Moros, a través de acciones de fuerza y militares, quien ha sido electo constitucionalmente por las ciudadanas y ciudadanos de Venezuela para ejercer la máxima magistratura del gobierno hasta el año 2025. La amenaza del uso de la fuerza militar extranjera para imponer un cambio de gobierno en Venezuela constituye en sí mismo un acto contrario a la democracia y la libertad, inaceptable en la comunidad de las naciones del mundo.
Ante estos hechos, las organizaciones y movimientos que suscribimos:
Manifestamos nuestra más enérgica condena a la decisión adoptada por el Consejo Permanente de la OEA, particularmente a las acciones emprendidas por los gobiernos de Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil y Colombia los cuales promovieron esta iniciativa contraria al Derecho Internacional y los derechos humanos del pueblo venezolano.
Exigimos a todos los Estados de América el respeto irrestricto al Derecho Internacional en sus relaciones con el Estado venezolano, particularmente a las acciones emprendidas por los gobiernos de Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil y Colombia.
Rechazamos el uso de la fuerza y de las intervenciones militares en América como mecanismos de imposición de relaciones imperialistas, colonialistas y de subordinación entre los Estados.
Demandamos a la OEA que se abstenga de intervenir en los asuntos internos de Venezuela y que cese la violación del derecho a la libre determinación de nuestro pueblo.
Hacemos un llamado a todas las organizaciones y movimientos sociales del mundo a expresar su solidaridad con el pueblo venezolano, a contribuir a que se mantenga la paz en nuestro país y a exigir al presidente de Estados Unidos Donald Trump el cese inmediato del bloqueo económico contra Venezuela.
Firman:
Sures
Intersaber
Genero con Clase
Rompiendo la Norma
Base Lésbica Venezuela
Red Ciega
Embajada de Derechos Humanos
Fundación Venezolana por el Derecho a la Vivienda
Fundación contra el Sicariato Campesino
Red Venezolana de Derechos Humanos
Fundalatin
Frente Bicentenario de Mujeres 200
Fundación Academia ARMIF
Dignidad LGBTTI Venezuela
Bloque socialista de liberación homosexual
Colectivo lésbico y Feminista Las Beguinas
Sexodiversidad Revolucionaria de Venezuela
Utopía LGBTI Venezuela
Movimiento Sexo diverso Mérida
Movimiento Sexo diverso Bolívar
Movimiento Social de la Sexo Diversidad Zulia
Secretaria de la Diversidad Sexual del Zulia
Consejo Nacional de la Sexodiversidad
Movimiento Social Sexo Diversidad Nueva Esparta
Fundación Reyes de Corazón
Movimiento de Mujeres Clara Zetkin
Movimiento Nacional de Religiones
Movimiento Ecuatoriano Alfarista Bolivariano MEAB
Asociación Bolivariana de Productores Textiles y Afines ABPTAI
Asociación Civil de Comerciantes Unidos del Mercado Bolivariano la Hoyada ACCUMBH
Casa Revolucionaria Bolivia Venezuela
Casa de la Amistad Perú Venezuela
Movimiento Nacional de Amistad y Solidaridad mutua Venezuela Cuba
Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM).
Participación Activa y Social (PAS).
Red de Mujeres de Vargas.
Guardianes de Inquilinos y Pequeños Propietarios
Asociación de Vivienda y Hábitat El Rosal
Movimiento de Mujeres Manuelita Sáenz (MOMUMAS).
Fuerza Bolivariana de Mujeres.
Frente Francisco de Miranda
Bloque de Comunas
Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora
Movimiento de Pobladores y Pobladoras
Colectivo Cimarrón
Centro de Estudios Socialista Jorge Rodríguez
Comité de Solidaridad Internacional –COSI-
Puente Sur
Movimiento Feminista Popular Lydda Franco Farías
Plataforma Comunicacional Feminista La 5ta Ola
Movimiento de Solidaridad Militar Hugo Chávez
Comuna Antonio José de Sucre
Comuna Simón Bolívar
Comuna Fabricio Ojeda
Comuna Martin Mosqueda
Comuna Juana Ramírez. La avanzadora
Comuna José Félix Ribas
Comuna Villazoila
Comuna Los Flores en Revolución
Comuna Los Gigantes de La Patria
Comuna Luchadores por el Buen Vivir
Comuna Revolucionaria La Silsa
Comuna Altos de Lídice
Comuna Zona Norte Altagracia
Comuna Agroturística El Topo
Comuna Explosión del Poder Popular
Comuna Ecosocialista Laguna Katia
Comuna Gerardo Lope Mujica
Comuna Revolución del Junquito
Comuna Ecosocialista Comandante Supremo
Comuna El Despertar de la Cota 905
Consejo Comunal 6 de Febrero el Rosal
Comuna Jorge Rodríguez Padre
Comuna Renacer de Vista Alegre
Comuna Guay y España.
Comuna Los Frailes
Comuna Indio Caricuao
Comuna El Panal 2021
Comuna Forjando los Sueños de Ezequiel Zamora
Comuna Juan 23
Comuna Pérez Bonalde
Comité de Tierras Héroes de Miranda
Unamujer-Chacao
Consejos Comunales de la Parroquia San Pedro
Amalivaca
Comisión Orinoco-Magdalena
Centro Internacional de Estudios para la Descolonización Luis Antonio Bigott
Consejo Político en Venezuela del partido Alternativa Revolucionaria del Común
Fundación Radio Escuela Enciéndete Libre y Comunitaria
Circulo de Mujeres Loto Rojo
Colectivo Socioambiental Marahuaka
Frente Amplio de los Consejos Socialistas de Trabajadoras y Trabajadores
Ejercito Productivo Obrero
Foro Itinerante de Participación Popular
Movimiento de Científicos Sociales
Esteban Silva, Fundación Constituyente XXI, Chile
Movimiento del Socialismo Allendista de Chile.
Diario Werken Rojo. Chile
AND. Noticias. Chile.
Movimiento Democrático Popular –FA. Chile.
Partido Comunista de la Argentina
Federación Juvenil Comunista. Argentina
Movimiento Territorial Liberación. Argentina
Corriente Nacional Agustín Tosco en CTA y FSM. Argentina
Corriente de Ciencia y Técnica Liberación. Argentina
Círculos bolivarianos socialistas de Costa Rica
Conaicop. Secretaria en Costa Rica
Comité costarricense con la revolución bolivariana
Alcides Martinez. Secretario General Conaicop
Eduardo Medina Guevara. Secretario Conaicop. Costa Rica
Gustavo Pescetta Secretaria Conaicop Mercosur (Argentina)
Rubén Suarez. Director Internacional de Comunicación. Conaicop
Raquel Bonzi Secretaria Parlasur- Conaicop (Paraguay)
Coordinadora Panameña de Solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela
Movimiento Patria, Panamá
Movimiento Juventud Popular Revolucionaria MJP. Panamá
América Latina Soberana. España
Paraguay Resiste en Madrid y Barcelona. España
Canarias con Venezuela Bolivariana. España

La base y la esencia de nuestros proyectos es la participación protagónica de los pueblos

La base y la esencia de nuestros proyectos es la participación protagónica de los pueblos

En la segunda entrega de entrevistas a nuestras organizaciones hermanas de la Patria Grande, presentamos a Latinoamérica en la mirada de Daniela González López, coordinadora internacional del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos, de Oaxaca, México.

El Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos es una iniciativa de la sociedad civil organizada para vigilar, analizar y difundir en todos los espacios nacionales e internacionales la situación que guardan los derechos humanos y la democracia en México y América Latina.

¿En que contexto latinoamericano se desarrollan los ataques actuales contra Venezuela?

Estamos ante un contexto en donde hemos visto que la política intervencionista de los Estados Unidos ha sido permanente contra nuestra región y también contra otros países de otros continentes en el mundo y creo también se dan en el marco de una participación de las políticas de los gobiernos  neoliberales que están atentando en contra de los pueblos en el mundo y en particular contra Venezuela. Por eso creo que es muy importante la solidaridad y la defensa de la Revolución Bolivariana.  Porque la Revolución Bolivariana de Venezuela es el símbolo y la esperanza de generar realmente cambios y transformaciones profundas en beneficios de los pueblos, desde el comandante Chávez eso ha sido una bandera de lucha para otros pueblos en el mundo que hemos venido retomando a la Revolución Bolivariana como el ejemplo, la imagen y la fuerza a seguir; que nos da un fundamento también desde el corazón chavista y todo el legado de Chávez. Es lo que ha significado para muchos pueblos en el mundo y es el significado de una verdadera profundización de la igualdad, de la justicia y sobre todo de la paz para los pueblos en el mundo.

En esta búsqueda de igualdad, de justicia y de paz ¿qué desafíos tenemos como fuerzas de izquierda y como fuerzas populares para el corto y mediano plazo?

Consideramos que tenemos desafíos muy importantes. Tenemos mucho que trabajar y sobre todo algo fundamental es que tenemos que profundizar verdaderamente en la construcción de la unidad latinoamericana, pero también la unidad a nivel mundial. Un eje de esta unidad es la exigencia por la no intervención de los Estados Unidos contra nuestros pueblos, sobre todo fundamentalmente contra Venezuela. Porque Venezuela está hoy en el ojo del huracán, está siendo señalada y apuntada de manera permanente y si permitimos que le hagan daño a Venezuela nos van a estar haciendo daño a todos los pueblos, es decir si permitimos que en Venezuela los Estados Unidos logren sus objetivos, entonces estaríamos retrocediendo todo este gran avance revolucionario que supimos construir y como fuerzas de izquierda estaríamos viviendo una derrota histórica. Es por ello tan importante que debemos tener claro que todos nuestros planes de acción también deben incluir como  bandera de lucha la defensa de Venezuela, que es la defensa de su soberanía y sobre todo también el respeto integro a su gobierno legítimo que está representado por Nicolás  Maduro Moros. Es muy importante que realicemos acciones concretas y claras para defender el proceso bolivariano de Venezuela, consideramos que es uno de los grandes desafíos que tenemos, el ponernos de acuerdo en algunas líneas muy generales de trabajo para hacer efectiva esa defensa de la revolución bolivariana de Venezuela. Por otro lado también creo que en Latinoamérica algo fundamental hoy es que tenemos que estar haciendo una lucha permanente en contra de la guerra en Colombia. Ese también es otro eje fundamental, creemos que es una de las líneas estratégicas. En Colombia hay un genocidio, es lo que desde el gobierno están haciendo y están realmente haciendo  una masacre en contra de la paz, porque el significado de la paz  en Colombia es la paz para los pueblos de la región.

Otro eje de trabajo muy importante es potenciar y adueñarnos del discurso de la defensa de los derechos humanos. Entendiendo a los derechos humanos como producto de las justas luchas que hemos librado históricamente, y que esto es una bandera de lucha que hoy ha querido o más bien nos la arrebatado el imperialismo, pero nosotros como pueblo tenemos que entender a los derechos humanos como una defensa colectiva de los derechos y tenemos que reapropiarnos de esa bandera de lucha.

Tanto en Venezuela como en la región en décadas anteriores supimos avanzar en la construcción contra hegemónica, supimos tener llegada a grandes capas de la sociedad en las ideas de transformación. ¿Cómo retomamos esta construcción de hegemonía en donde la ética sea un valor central?

Algo fundamental para una verdadera construcción de los pueblos, revolucionaria, tiene que estar basado sobre la estrategia de construcción y concreción del poder popular. En México hemos ganado en esa construcción de  poder popular basado en algunos ejes que no son una receta. La base de todo esto es la participación protagónica de los pueblos, esto es lo fundamental. En México, en Venezuela, como en otros países en el mundo, creemos que esta es la base y la esencia de las luchas. Lo que da esa esencia y ese cuerpo es efectivamente la construcción desde abajo, es el poder popular, que tiene que ver con una nueva economía, una nueva forma de hacer política, una comunicación popular, una nueva ideología, tiene que ver también con una nueva educación y cultura con nuevas formas y adopción de seguridad de los propios pueblos y sobre todo en los procesos colectivos y asamblearios, en donde las estructuras sean realmente horizontales y los procesos sean amplios, en donde se respete precisamente la participación protagónica y la voluntad de los pueblos.

Otro aspecto muy importante a tomar en cuenta es la producción agroecológica, en donde estaríamos  potenciando, a través de la economía solidaria, las cooperativas colectivas y comunitarias y esto también tiene que ser un fundamento que nos permita potencializar nuestros procesos. En este sentido consideramos entonces que la construcción desde abajo del poder popular puede ser ese cimiento que nos permita garantizar la vida y la consolidación verdadera de los procesos revolucionarios de los pueblos, y en este sentido pues algo muy importante, que ha sido un ejemplo para nuestras organizaciones, ha sido el ejemplo de la experiencia de las comunas y del poder popular en la Venezuela de la Revolución bolivariana, y por eso creemos que todo esto se tiene que profundizar, para que justamente se pueda revertir todos los procesos que han estado en contra. Y a través de esto si creemos que se puede potencializar y además también se puede dar un intercambio de sugerencias muy importantes con diferentes países que han tenido o que están llevado a cabo procesos de construcciones, realmente que son fundamentales para que podamos seguir consolidando esta vertiente del poder popular en nuestra América.

Tenemos un desafío como campo popular en Latinoamérica de poder superar un modelo económico de dependencia. ¿Qué pasos tenemos que dar en la construcción de un modelo económico transformador  que sea garantía de los derechos sociales que se van consiguiendo?

Creemos que tendría que estar basado justamente en una economía solidaria en donde la base sea realmente la participación de los trabajadores y trabajadoras a través de empresas colectivas o cooperativas en donde se pueda estar haciendo realmente una economía colectiva. Nosotras en México lo que hemos estado impulsando le llamamos mutualidades, que son un ejemplo de trabajo colectivo, en este caso con una especificidad. Las mutualidades son un grupo de trabajo de mujeres. Eso si aquí si queremos ser muy claras que el único, digamos, un elemento muy importante, es que son con compañeras mujeres. Esa siempre ha sido una regla y no porque nuestros compañeros hombres sean incapaces, pero la experiencia y la realidad nos ha dado como resultado que en estas mutualidades se prioriza el trabajo de las mujeres. Son pequeños espacios económicos en donde la asamblea de las mujeres define el reglamento interno, que van a definir los montos del ahorro individual y el ahorro colectivo, entonces se dan ahí las definiciones y aquí podemos tener compañeras y grupos de compañeras, tenemos en las diferentes regiones, en diferentes comunidades. Compañeras que definen en colectivo, en grupos de quince, de veinte, de cincuenta, de cien. Ellas definen la capacitación, el trabajo, el ahorro. Ahí no tenemos mesa directiva ahí lo que se nombra es un consejo de administración, este consejo de administración  está formado por la comisión de finanzas, comisión de organización y comisión de educación entonces pretende ser un proceso también formativo, educativo e ideológico pero también pretende ser un espacio para ayudar en la economía familiar y a partir de eso es que tenemos una visión de desarrollar proyectos cooperativistas. Hemos avanzado en regiones donde tenemos más experiencia, donde tenemos que nuestras compañeras ya se han vuelto el embrión de los bancos comunitarios, en donde ya los diferentes sectores acuden a ellas para resolver los problemas cotidianos, directamente ya es una instancia de poder popular de la mujer de la región.

Es una experiencia muy pequeñita y muy humilde y desde ahí lo hemos ido compartiendo. Se han generado procesos de intercambios interesantes con profesores y profesoras que adoptan esta experiencia en sus centros de trabajos para que también tengan un impacto hacia las comunidades donde ellos trabajan entonces consideramos que desde lo pequeñito también podemos ir haciendo transformaciones y cambios muy importantes.

También debemos recuperar las prácticas de la siembra y la producción autóctona. Rescatar las tierras muertas. Hablamos de tierras muertas porque en México los gobiernos anteriores le venían poniendo, o permitían que se pongan, fertilizantes, agroquímicos que han matado y han dañado nuestra tierra. Ahora estamos en el proceso de estar curando nuestras tierras para que se hagan fértiles pero sobre la base de una verdadera agroecológica y en donde permite como familias pobres e indígenas en México sembrar y producir para nuestro autoconsumo. También permite el desarrollo en las cooperativas y esto ya lo vamos a ir definiendo a través de una verdadera organización de la gente.

En México tenemos esa posibilidad con nuestro nuevo gobierno que es un gobierno legítimo, es un gobierno nacionalista, es un gobierno que nos da esperanza  porque realmente también trabajamos mucho para que lográramos tener a este gobierno, un gobierno que después de tantos años, de tanto sufrimiento, de tantas represiones, de tantas muertes, hoy lo tenemos y ha sido también producto de una lucha muy fuerte que han dado  nuestras organizaciones. Ahora decimos que algunos de estos ejes los hemos venido planteando a través de diferentes medios para hacérselos llegar, y ahorita bueno creemos que de manera colectiva y conjunta lo podemos ir implementando. Pero si creemos que es muy importante y que debemos retomar desde abajo este tipo de experiencias porque creemos que es desde lo pequeñito hasta lo más general donde está la construcción y el desarrollo de nuestras ideas y proyectos.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora.

Tenemos que reconstruir el proyecto con la gente

Tenemos que reconstruir el proyecto con la gente

Con esta entrevista a Llanisca Lugo, militante del Centro Martin Luther King de Cuba, iniciamos la publicación de una serie de entrevistas con Latinoamérica como tema común, con la mirada sobre el continente, sobre las perspectivas, las ideas y principalmente las acciones de organizaciones hermanas.

Llanisca es coordinadora  del Programa de Solidaridad del Centro Memorial Martin Luther King, organización macroecuménica de inspiración cristiana, que contribuye a la solidaridad y la participación popular, basada en la Educación Popular y una teología popular, crítica, liberadora y contextualizada.

Militantes de diversos países reflexionan sobre la situación en la región, nuestras tareas y desafíos por delante en la búsqueda de la reconstrucción de un proyecto de transformación y buen vivir de las mayorías.

¿Cómo caracteriza el actual contexto latinoamericano?

Actualmente estamos viviendo un momento peligroso para todos los pueblos del continente, especialmente para todos los pueblos organizados en defender las ideas de justicia social para nuestros países, un proyecto de integración popular que realmente sea capaz de construir poder popular, ese poder que tanto necesitamos. Hay una avanzada de la derecha, pero de los más reaccionario de las ideas de derecha en el continente. Hay una avanzada del neoliberalismo, pero las expresiones más criminales de ese neoliberalismo, en el intento histórico del imperialismo de construir su dominación sobre nuestras regiones. Hay una crisis en el sistema capitalista que presenta una institucionalidad muy fragilizada. Hay una judicialización de la política que cae sobre lideresas y líderes sociales y políticos, toda la criminalización que tiene la complicidad de diferentes aparatos e instancias, los asesinatos permanentes de compañeros y compañeras que defienden los territorios y la vida en comunidad. Toda la arremetida contra las ideas de izquierda y la posibilidad de un mundo nuevo que supere el capitalismo es un rasgo fundamental de este momento, el cual necesitamos pensarlo, analizarlo, para entender bien como se están generando las relaciones entre las estructuras de opresión. Cómo se están retomando los proyectos de dominación sobre nuestra región, para nosotros también entonces colocar nuestras estrategias, que es claro que tienen que ser de resistencia, de acompañamientos, de solidaridad y también de construir alternativas, construir procesos hacia adelante en unidad.

Venezuela es el centro de la disputa entre proyectos en la región. Un país que hoy simboliza todo lo que Estados Unidos y las élites regionales pueden generar en materia de violencia, presiones y sanciones para borrar la posibilidad de resistencia popular. Y también un país que es símbolo de un gigante, que es nuestro pueblo latinoamericano. Algo que podemos resaltar es la alegría, la fuerza y resistencia del pueblo venezolano en este proceso, que cuenta con el respaldo de las organizaciones sociales y políticas del continente que comprenden la significación de este proceso para la región, organizaciones que defienden la Revolución Bolivariana.

 

¿Cuáles son las tareas para las fuerzas de izquierda y las fuerzas progresistas en la región en este contexto?

Hay muchas tareas. Lo fundamental es organizar, priorizar estas tareas. Es encontrar donde están los puntos que nos permiten construir esa unidad que tanto deseamos y necesitamos. Dónde están los puntos sobre los que podemos dialogar. Cuáles son los puntos de encuentro de nuestros proyectos antimperialistas, anti neoliberales, donde están los ejercicios de diálogo reales que podemos sostener. Yo creo que esa es una de las tareas fundamentales entre el movimiento popular, entre los partidos, pero también con los Estados, intentando reconocer los momentos de tensión, de opresión, de lucha necesarias para profundizar los procesos. Intentando reconocer el papel, los roles que tiene cada actor, cada sujeto dentro de las revoluciones. Dentro de los países donde no tenemos procesos avanzados de construcción de poder popular, sino lo contrario, tenemos que encontrar dónde están las posibilidades de superar la situación. No podemos acomodarnos a una época de derrotas.

Otras tareas muy importantes son la formación, la comunicación estratégica, que nos construya nuestra identidad revolucionaria, resistencia organizada. Que reconstruya esa hegemonía, el sentido común. Tenemos que disputar y tenemos que construir con el pueblo, no sólo con la militancia de las organizaciones. La izquierda no puede estar contenta con discursos radicales dentro de su seno, de su teatro. Tiene que ir al pueblo, tiene que discutir con la gente su proyecto, reconstruir con la gente su proyecto, escuchar lo que la gente necesita. Esta es otra tarea, construir base popular organizada, diálogo con las bases populares, con el pueblo mas humilde. Es una tarea primordial de la izquierda hoy.

Entonces la comunicación estratégica, la formación, el diálogo con el pueblo, la articulación entre las fuerzas y la construcción de un programa que nos pueda articular. Creo que son tareas que hoy tenemos que enfrentar.

¿Cómo avanzamos en reconstruir esa hegemonía que supimos tener en años anteriores donde mayores sectores de la sociedad eran receptores de las ideas de transformación?

Yo creo que una cosa fundamental es creer en el pueblo. Esto es lo primero. A veces la izquierda quiere que el pueblo crea en ella, “tienen que creer en mi proyecto”. Vamos a creer en el pueblo. En el pueblo que le da la comida a sus hijos, que se va a trabajar, vamos a dialogar con ese pueblo, que quiere una sociedad mejor y que muchas veces es decepcionado. Hay que cuidar la fe en el pueblo.

Esto no se logra únicamente con grandes debates éticos. Se logra con un comportamiento coherente. La discusión de la coherencia es una discusión que nos tenemos que dar. Coherencia en todos los órganos de la vida. Emanciparnos de toda forma de opresión.

La coherencia y el diálogo con el pueblo son fundamentales. Y otro aspecto es nuestra capacidad de conectarnos con las ideas de la gente. A veces tenemos discursos que están muy lejos de lo que la gente quiere, de lo que la gente siente, muy lejos de la vida. Quedamos atados a escenarios, estructuras, aparatos que hoy tal vez ya no son capaces de generar escenarios de revolución. La izquierda tiene que reinventar sus instrumentos. El instrumento tiene que ser el territorio privilegiado del diálogo con el pueblo, debería ser el territorio donde uno construya la participación del pueblo. Pero al servicio del pueblo, no el pueblo respondiendo al instrumento. Constantemente transformamos esta relación, la invertimos. Es una necesidad renovar nuestras metodologías. Con instrumentos viejos no podemos crear sociedades nuevas. En momentos de crisis, de redefiniciones como en el que estamos las organizaciones, los sujetos se reconfiguran. EL campo popular, los sujetos se reconfiguran.

Vemos la necesidad de construir un nuevo modelo económico sustentable, que sea garantía de los avances que vallamos logrando.  ¿Cómo avanzamos en la construcción de este nuevo modelo?

Lo primero creo que es que hay que integrarlo en nuestros debates. Siempre lo separamos. Normalmente la izquierda separa las discusiones de la espiritualidad y de la economía de sus debates. Son debates que normalmente no son parte de nuestras discusiones. ¿Cómo reproducimos la vida? Desde las mujeres en su trabajo doméstico, no remunerado, que tiene que ser incluido cuando evaluamos la prosperidad de una sociedad, hasta como superamos las matrices extractivas. Cómo nosotros y nosotras construimos una transición justa, que sea capaz de buscar un modelo de ecología política sistémica que integre las visiones para que el bienestar no sea entendido como una escalada de consumo, sino con una vida en armonía, de compartir los bienes, de una vida en comunidad. Hace falta trastocar el paradigma que nos sembraron en la cabeza de qué es lo que significa una sociedad que está bien. Hay una creencia, incluso nuestros gobiernos progresistas aspiraron a que la gente tenga más consumo, a salir de la pobreza. Por supuesto que es importante que la gente salga de la pobreza, y este fue un logro en este tiempo en muchos países de la región, pero nuestro proyecto no puede ser construir sociedades con el orden liberal burgués, con un capitalismo noble y democrático, esto no existe en el mundo. La mayor de las utopías es creer que mientras tengamos capitalismo vamos a tener una sociedad con capacidad democrática. Nosotros necesitamos subvertir este orden desde abajo con mucha creación nueva, con innovación de lo que significa las relaciones del pueblo con las estructuras a nivel local. Necesitamos estimular la autogestión local, estimula la articulación de emprendimientos a nivel local que resuelvan los problemas de la gente, esto en diálogo con políticas de estado que tienen que ir avanzando hacia esta necesidad de superar las políticas extractivas, esa matriz que nos mantiene dependientes del sistema económico mundial que siempre nos va a tener desplazados, supeditados.

La soberanía es fundamental. No podemos construir una economía capas de alimentar a nuestros pueblos sin soberanías. Soberanías energética, alimentaria, territorial y la soberanía de las mujeres.

En este pensarnos desde la integralidad un eje que fue ganando fuerza en la región es el debate, las prácticas que se enmarcan en la construcción del feminismo. ¿Qué balance se hace del feminismo en la región?

El feminismo está siendo mediatizado con mucha intención desde los centros de poder. Se visibiliza un feminismo desorganizado, sin construcción de procesos políticos. Un feminismo liderado por actrices, por cantantes, por famosas. Y no se visibiliza el feminismo de abajo, construido por el sudor de las mujeres del pueblo que hacen política desde sus bases, que están salvando la vida de las compañeras, que están poniendo su vida en riesgo. Estamos avanzando en América Latina en una comprensión de como esto tiene que atravesar nuestros debates de nuestro proyecto. Transversalmente. Cuando discutimos democracia, cómo las mujeres aportan a la construcción de esta democracia. Desde la historia del patriarcado. Si encerramos la discusión del feminismo en una tendencia que sólo gire sobre sí misma y ahí se quede, tenemos un límite. Necesitamos construir, organizar las movilizaciones que fueron muy grandes en la región.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

 

Elecciones primarias en Argentina: Triunfo popular

Elecciones primarias en Argentina: Triunfo popular

El domingo pasado se celebraron elecciones primarias en la República Argentina. Las mismas constituyeron un contundente triunfo popular, consumándose la derrota del candidato oficialista de Cambiemos,  aplastado por más de quince puntos porcentuales. Un resultado que ni las encuestas más optimistas se acercaban a vaticinar. El pueblo argentino se volcó masivamente a las urnas para propiciar un duro golpe a la fracción más reaccionaria del capital, vehículo del FMI, aliada de la justicia y los grandes medios de comunicación, cristalina enemiga de los y las trabajadoras. Quien capitalizó electoralmente la debacle del oficialismo en estas primarias fue la fórmula peronista que llevaba a Alberto Fernández como candidato a presidente y a Cristina Fernández de Kirchner como vice.

Un poco de historia

En el 2001 el neoliberalismo sufría en Argentina un durísimo golpe en el marco de una crisis social y económica de magnitud que sus propias políticas habían provocado. Las heroicas jornadas de diciembre, con un pueblo volcado masivamente a las calles como lo fue el Caracazo contra las medidas neoliberales, ponían en jaque al gobierno de Fernando de La Rúa que, asediado por la movilización popular, se veía obligado a huir en helicóptero de la Casa Rosada. Con aquella rebelión, el pueblo argentino hacía su aporte a la modificación de la correlación de fuerzas que haría lugar en todo el continente y que daría inicio al ciclo progresista nuestroamericano. Un ciclo que, con el Comandante Chávez a la cabeza, le diría NO al ALCA de Bush en 2005. En Argentina, importantes demandas del movimiento popular serían asumidas por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, recomponiéndose en ese camino la desvencijada institucionalidad burguesa que en 2001 había sido puesta en cuestión, resumida en la consigna “que se vallan todos, que no quede ni uno solo”. A diferencia de los procesos que más avanzaron en esos años (Venezuela o Bolivia), en la Argentina no se modificó  la Constitución neoliberal de 1994.

Esa reconstituida institucionalidad sería la que hacia 2015 permitiría el triunfo de Mauricio Macri y su coronación como presidente. Quienes se habían tenido que ir en helicóptero de la Casa Rosada, catorce años después volvían por la puerta grande. El gobierno derechista de Cambiemos tenía como propósito fundamental modificar la correlación de fuerzas lograda tras las jornadas de 2001, su objetivo era infligir una derrota duradera a los sectores populares, consolidando una reestructuración regresiva del capitalismo argentino, modificando el modelo de acumulación en detrimento del mercado interno, las pymes y el consumo popular, barriendo el “capitalismo humano” (como autodefinía Cristina a su gobierno), por un modelo abiertamente en contra de las mayorías.

Durante sus cuatro años de gestión, la política económica del macrismo produjo cientos de miles de despidos, cuatro millones de nuevos pobres, exorbitantes tarifazos, reducción del salario real, transferencia de ingresos hacia los ganadores del modelo (capital financiero, energéticas, grandes exportadores agrarios y mineros), hambre y miseria en el pueblo argentino. Así y todo, las reformas estructurales que se proponía implementar, no pudieron ser aplicadas. La movilización popular no lo permitió (expresivas fueron las multitudinarias luchas por la legalización del aborto y contra la reforma previsional). Ante dicho freno, los mercados comenzaron a desconfiar de la capacidad del macrismo para llevar adelante la tarea por la cual lo invistieron, la respuesta desordenada a ese desencanto fue lo que precipitó la corrida cambiaria, el bloqueo del financiamiento internacional y la consecuente recurrencia al FMI. En el mejor momento de Cambiemos, luego de haber ganado las elecciones de medio término en 2017, el movimiento popular en la calle encendía la mecha que lo terminó de dinamitar este domingo.

Vacío de poder y perspectivas

Por el régimen electoral argentino, la votación del domingo fue una gran encuesta que en sí misma no resuelve nada. Se trata de primarias obligatorias que sólo dirimen las internas partidarias, no se eligieron ni cargos ejecutivos ni legislativos, eso ocurrirá en las generales de octubre. Pero la contundencia de los resultados (47% para Alberto Fernández, 32% para Mauricio Macri), enterró las posibilidades del candidato oficialista, abriendo una situación por demás compleja. Un virtual período de transición, pero sin transición, pues aún no se ha votado un nuevo presidente ni un nuevo Congreso.

Esta paradoja genera un vacío de poder. El FMI jugó todas sus fichas a la reelección de Macri, prestándole 50.000 millones de dólares a un candidato y no al país. La derrota de su títere, expone fuertemente al organismo internacional. La deuda, a todas luces impagable, coloca a la Argentina al borde del default. Todo este conjunto de situaciones, desató una corrida cambiaria el lunes siguiente a las elecciones, que pulverizó el salario de las y los trabajadores argentinos. Este ataque a los sectores populares tiene fines extorsivos de cara a los próximos comicios definitivos de octubre.

La situación se encuentra en tensión y abierta. El triunfo popular del pasado domingo se define independientemente del gobierno que reemplazará al de Mauricio Macri. Alberto Fernández es un peronista moderado de buena relación con la embajada de Estados Unidos, que ha renegado de las políticas más progresistas de Cristina, tal como advirtió Diosdado Cabello en estos días.

La contundente derrota del macrismo en las primarias constituye un golpe a la derecha continental y los intereses de Estados Unidos en la región. Pero la misma sólo podrá ser consumada con la movilización popular. Esa movilización que originó la victoria, la misma que puede ensancharla.

Matías Pacheco, Federico Simonetti.

 

Pin It on Pinterest