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Hace aproximadamente un mes, el viceministro de tierras y presidente del Instituto Nacional de Tierras (INTI), Luis Solteldo, anunció la entrega definitiva de tierras a un conjunto de consejos campesinos que tienen años en la lucha contra el latifundio en el Sur del Lago de Maracaibo, específicamente en los municipios Carracciolo Parra León y Obispo Ramos de Lora del estado Mérida. Sin embargo, al día de hoy no han ocurrido ni siquiera las primeras acciones para dar concreción a dicho pronunciamiento oficial.

“El presidente del INTI Luis Soteldo vino e hizo un pronunciamiento de rescate que incluía los predios El Carmen, Buena Esperanza, Santa María, Santa Rosa El Pino y El Consuelo. Esos procesos se deben iniciar con la notificación formal a los supuestos propietarios y luego la notificación por prensa en aviso pagado por parte del INTI para hacer público legalmente el inicio del procediminento del rescate. Eso se ha tardado. Y ya ha pasado más de un mes”, informó Hebert Montilla, responsable de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora en el estado Mérida: “Desde que vino el presidente del INTI e hizo ese pronunciamiento no ha pasado más nada”.

Luego de iniciadas los primeros pasos, los terratenientes tienen 6 meses para hacer su defensa, y tienen 15 días para presentar documentación ante el INTI. Todo eso demora tiempo. Si ni siquiera se inician los primeros pasos, pues todo se va demorando más y los campesinos y campesinas siguen a la espera. “En estos casos se trata de rescates autónomos y medidas de aseguramiento, de modo que para esta fecha los campesinos deberían estar ya en las tierrras, trabajándolas”, afirma Montilla.

Además de estos casos, alrededor de diez predios más se encuentran a la espera de respuesta por parte del INTI, ya que cuando se ancunció el rescate de los mencionados predios, se hizo también el anuncio de una segunda fase en la que entrarían los predios Berberés. La Victoria, Santa Elena, El trébol, entre otros.

No es la primera vez que esto ocurre. Se trata, de hecho, de una práctica recurrente. La gente lo sabe y genera preocupación. Esas dilaciones de los procesos son las que permiten que los terratenientes actúen en los tribunales agrarios para tratar de anular las medidas del INTI. Ha ocurrido en muchos casos. En este sentido, Montilla afirmó: “El INTI no procede, el supuesto dueño de la tierra va a los tribunales agrarios, presenta alguna documentación, compra a los jueces, compra a los fiscales, y al final el juez se pronuncia en contra de la medida del INTI, elimina la medida o la suspende, y los campesinos quedan en el aire.”

Estos métodos son parte de los que estructuran el funcionamiento de las llamadas mafias agrarias, en las que es central el vínculo entre los terratenientes y funcionarios dentro del Estado a todos los niveles, desde el local hasta el alto gobierno: “Cada finca de esas tiene su padrino en el gobierno. Como no pueden por la vía legal, utilizan las medidas políticas. Trancan el accionar del INTI para darle tiempo al terrateniente de que actúe por la vía de los tribunales”, aseguró Hebert Montilla.

El caso Buena Esperanza

En días recientes han surgido algunas informaciones confusas en torno al caso del rescate del predio Buena Esperanza. En este sentido, Hebert Montilla, dirigente de La Corriente, que acompaña diez consejos campesinos que tienen 10 años en lucha por ese predio, informó: “Allí se viene presentando una situación nueva en torno a unas compañeras que ha venido convocando gente y sumando gente y la han agrupado en torno al consejo campesino Maisanta. El problema es que pretenden que el predio completo, las 1500 hectáreas, les sean adjudicadas exclusivamente, dejando por fuera a otras diez cooperativas que tienen más de 10 años luchando por ese predio, que han sufrido atropellos, desalojos y cárcel”.

La base del planteamiento de las compañeras del consejo campesino Maisanta es que, según ellas, la medida mínima de tierra parcelada por familia debe ser 10 hectáreas, por lo cual, para cumplir ese planteamiento, el predio completo le debe ser entregado a este consejo campesino. Sin embargo, a este respecto, Montilla aclaró: “Aquí se ha venido aplicando siempre la entrega de entre tres y cinco hectáreas por familia, porque éstas son tierras tipo A1. Haciéndolo de ese modo, pueden ubicarse en el predio tanto las diez cooperativas que tiene más de 10 años de lucha por esa tierra como el consejo campesino Maisanta, y eso es lo que plantea el INTI”.

Es importante resaltar que las diez cooperativas en cuestión fueron reubicadas en el predio El Marullo, donde se les dio medida de aseguramiento, luego el INTI, con argumntos confusos, los convenció de salir temporalmente de la tierra, con lo cual el supuesto dueño ganó tiepo el tribunal agrario detuvó la medida y la gente fue desalojada. De allí que vuelvan nuevamente a exigir les sea entregada la tierra por la que originalmente comenzó su pelea.

La Corriente y la lucha por la tierra

En días recientes La Corriente viene desplegando un conjunto de acciones políticas sintetizadas en la consigna “Defender las conquistas, luchar por lo que falta”, como propuesta de acción y movilización popular en la actual coyuntura de crisis que vive el país. En ese despliegue, el tema campesino tiene carácter central. No podía ser de otro modo, puesto que La Corriente tiene en la lucha por la tierra uno de sus orígenes y una de sus mayores fortalezas. Al respecto, Montilla explicó: “Nosotros históricamente hemos levantado la bandera de la guerra contra el latifundio. Nuestra tarea es acompañar a la gente en esa pelea. Se trata de todo un trabajo organizativo para la lucha y para la producción, además de dar formación al campesino y la campesina por medio de escuelas temáticas para las tareas de la lucha y la producción. Después viene el acompañameinto a la producicón, la lucha por el tema de maquinaria, insumos, vialidad, para lograr que el campesinado pueda obtener el buen vivir en el campo, la justicia social en el campo”.

Desde que el comandante Chávez decretó la ley de tierras, la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora ha acompañado en la zona más de cincuenta rescates de tierras y hoy son muchos los fundos estructurados: “Porque de lo que se trata es de que el campesinado tenga la tierra para hacerla producir. Siempre hemos estado en contra de la reventa de las parcelas. Buena parte de la formación que damos va dirigida a eso: la importancia de la tirerra para producir alimento”.

En estos años de lucha son muchos los avances. En el Sur del Lago hay fundos que tienen entre quince y dieciocho años con la gente asentada en sus tierras y produciendo. Por eso, es mucho lo que hay que defender, son muchas las conquistas. Y es mucho, también, lo que falta por avanzar, es mucha la tierra que sigue ociosa y sin repartir. En esa batalla estamos y seguiremos.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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