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“Estamos aquí por una lucha que hace años comenzó el comandante Chávez, porque gracias a Chávez hoy tenemos el derecho inviolable a rescatar las tierras que estén ociosas. Y no entendemos por qué a los alcaldes, gobernadores y funcionarios de tierras se les llenan los bolsillos a costillas de los campesinos. Para que una comisión vaya a inspeccionar un predio tenemos que pagarles el transporte, la comida y el hospedaje, y luego los informes salen favorables a los latifundistas. Estamos cansados de que sigan matando líderes campesinos y ningún bandido de esos caiga preso”. Así se expresaba Juan Aguilar, vocero campesino del municipio Ezequiel Zamora, durante la toma pacífica del Instituto Nacional de Tierras que se realizó el pasado lunes en Barinas.

La vocera Omaris Henríquez, de la Plataforma de Luchas Campesinas y la Corriente Clasista “Nicomedes Abreu”, decía, por su parte: “A nivel nacional la situación es la misma: desalojos, violaciones a los derechos humanos de los campesinos, atropellos a mujeres campesinas por funcionarios de los cuerpos de seguridad. Asimismo, casos de sicariato. Señor presidente, el pueblo campesino te ha apoyado. ¿Por qué no hay respuesta si somos los campesinos los que le estamos dando respuesta alimentaria a la ciudadanía? A pesar de que tenemos un Ministerio de Agricultura y Tierras no percibimos los insumos a tiempo porque son destinados a los grandes productores”.

Estos dos testimonios de participantes en la movilización campesina del pasado lunes, difundida en redes sociales con la etiqueta #BarinasSeLevanta, sintetizan las razones por las cuales se dio la toma. Esas problemáticas vienen ocurriendo, se vienen haciendo las denuncias ante los organismos competentes y a través de los medios de comunicación, y la situación sigue igual, sin respuesta. Incluso luego de la alocución del presidente Maduro ordenando la atención de la situación y la conformación de una comisión de la Constituyente para abordar el tema. Tuvieron lugar algunas reuniones, se han hecho algunas entregas de tierras puntuales y se han autorizado algunos rescates pero sin que se concreten los pasos jurídicos y administrativos para ello. Lo mismo viene sucediendo con el tema del sicariato de Jesús León y Guillermo Toledo ocurrido el 12 de mayo y de la investigación y justicia necesaria sobre los casos de atropellos y violaciones a DDHH.

A propósito de la movilización, Lesbia Solórzano, vocera de la Coordinadora Agraria Nacional Ezequiel Zamora (CANEZ), opinó: “La acción fue satisfactoria porque estábamos dormidos. Teníamos dos años como movimiento prácticamente desactivados. Y esto permitió que la élite latifundista y las mafias agrarias avanzaran. Por ejemplo, luego de la toma del Inti se suscribieron al documento otras organizaciones como Jirajara y el Bloque Agrario del Sur del Lago, y han manifestado sumarse a la lucha. Lo mismo sucedió con movimientos del eje oriental del país”.

 

Solórzano se refirió a otros aspectos que considera deben hablarse claramente, como el tema de la criminalización del campesinado, que viene siendo estigmatizado como revendedor de tierras, improductivo y vinculado al paramilitarismo. Esto, como parte de una estrategia para argumentar a favor de los latifundistas y los sectores agroindustriales: “El actual ministro se basa únicamente en los grandes terratenientes y muestra es algunos de sus logros, pero no se vincula con las luchas campesinas, con los rescates de tierras. Hay que preguntar a dónde se va esa supuesta producción, si es que existe, de todas esas tierras que están en manos de terratenientes y que se supone productivas y el Inti las certifica como tal”.

La vocera de CANEZ valoró el carácter unitario que tuvo la manifestación y planteó la necesidad de continuar por ese camino para poder lograr los objetivos: “Van a tener que bailar pegao con nosotros porque cuando nos unimos somos fuertes. Vamos a dar la pelea y van a tener que escucharnos. Tendrán que aceptar que deben trabajar conjuntamente con nosotros los campesinos y tomar en cuenta nuestras propuestas”.

En la toma pacífica del Inti participó también el diputado al consejo legislativo regional Carlos Velásquez, de Tupamaro. Con respecto a los logros concretos de la movilización expresó su descontento porque a la reunión en la Secretaría General de Gobierno de Barinas, que se realizó inmediatamente después de la movilización, solo pudieron entrar los tres diputados regionales, Juan Carlos Pinto, William García y él, y no se le permitió entrar a los voceros y voceras de las organizaciones campesinas: “Lo más importante en esa conversación fue que se abrió la posibilidad de que las organizaciones sociales y los partidos del GPP tuviéramos una participación en las comisiones que van a inspeccionar en el futuro los lotes que tiene Denuncia de Tierra Ociosa (DTO), porque no estamos de acuerdo en la forma unilateral en que viene desarrollándolo el INTI conjuntamente con los dueños de fincas”.

Velásquez resaltó un hecho político clave: en las elecciones del 20 de mayo el pueblo barinés eligió a dos diputados que son dirigentes campesinos, lo que significa que en ese espacio los campesinos no están huérfanos. Y es importante, además, que desde allí se comienza a ampliar ese espectro de apoyo a la problemática campesina: “Juan Carlos Pinto y yo venimos haciendo un trabajo intenso para lograr la participación y el apoyo de otros diputados, como es el caso del diputado William García, que es coordinador general de los sindicatos socialistas del estado, que se ha venido comprometiendo y ha empezado incluso a asistir a asambleas campesinas con nosotros. El compañero Freddy Linares, también de Tupamaro, manifestó también su disposición a trabajar en el área agraria. De modo que venimos avanzando, vamos creando una fuerza importante para que se nos haga valer nuestros derechos y se nos escuche”.

Una demanda política central es que se abran los espacios para el diálogo directo y franco con el campesinado: “La dirigencia campesina está calificada para el debate, la discusión madura, la propuesta, porque son muchos años en la lucha. Por ello, debe participar de estos espacios y hacer parte de las decisiones, no solo los diputados”, afirmó Velásquez.

Luego de esta acción unitaria del movimiento campesino barinés está planteada una agenda de encuentros y asambleas con instituciones y autoridades. Una con el INTI en el Centro Florentino, ya tuvo lugar el día jueves. La expectativa es muy alta y la necesidad también. El problema es estratégico para el país y no puede esperar.

A este respecto, opinó Velásquez: “Las acciones en el futuro van a depender de las decisiones y respuestas que vaya dando el gobierno. Si nos toca arreciar, pues tendremos que hacerlo, porque nosotros como legisladores no vamos a abandonar a los campesinos. En esta hora es imprescindible la unidad de los movimientos campesinos. No debe debilitarse ni desaparecer cada organización, pero debemos avanzar en espacios e instrumentos que nos unifiquen. Y esta unidad debe ser nacional, para emprender acciones conjuntas en caso de conflictos y problemas en cualquier estado en el que surjan. Ésa es la decisión”.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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