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Se cumplen los primeros 4 meses del despliegue del programa, como lo define Jenifer Castillo, responsable nacional de la iniciativa. 8 mil personas beneficiadas es el saldo de estos primeros pasos. Gente de la más humilde de nuestro pueblo. Los sectores más vulnerables, aquellos y aquellas que sufren la peor cara de las consecuencias de la crisis económica y de la perversa agresión a la que se ve sometido nuestro país. También es el sector que mas sufre las consecuencias de las contradicciones internas. El saldo más potente de esta primera etapa no es sólo la ayuda concreta, sino la consolidación de un espacio organizativo, un instrumento para seguir organizando y multiplicando la solidaridad.

La idea ordenadora es el significado que adquiere el concepto de solidaridad: una solidaridad con saldo organizativo, que nace en las mismas comunidades. Una solidaridad que no esconde dobles intenciones, como ciertas «ayudas humanitarias». Una solidaridad que no es para mostrar un número o una foto. Solidaridad que significa planificación, actividades concretas, amplitud y fortaleza colectiva para “echar pa´lante».  Y principalmente, organización.

Durante dos semanas la coordinadora nacional estuvo recorriendo los municipios de los tres estados donde nació este programa, Barinas, Táchira y Apure. En cada municipio, los y las voluntarios(as) expresaron el desarrollo y alcance de la red hasta el momento. Así como también los distintos programas de acción que se desplegaron. Desde jornadas deportivas y culturales, censo de enfermedades, hasta entrega de combos de alimentos, jornadas de vacunación, sancochos solidarios, e insumos para la producción.

La tarea que lleva adelante este voluntariado es digna de destacar: las consecuencias de la crisis económica también los afectan fuertemente, son vecinos y vecinas de las propias comunidades, sin embargo, comenta Jennifer, la disposición y el espíritu humanitario son notables. Éstos tienen principalmente dos funciones, la búsqueda de los recursos necesarios y el despliegue del programa de acción en sí mismo. A nivel organizativo, la red popular de ayuda solidaria cuenta con una coordinación estratégica, una mesa de organización, y las responsabilidades, que son a nivel nacional, estadal, municipal y parroquial. Por su puesto en esta estructura están presente finalmente quienes son voluntarios y voluntarias.

En el balance de estos primeros 4 meses lo primero que se resalta es la integralidad del proyecto, el trabajo con la comunidad, el despliegue solidario que no termina en un solo día, sino que genera una estructura de solidaridad en donde entre todas  (hablamos en femenino porque el 80% de quienes integran la red son mujeres), se planifican las acciones con base en un análisis de las comunidades más vulnerables, se traza una ruta de acción en estas comunidades priorizadas y se distribuyen las tareas. En este balance, Jennifer nos explica las fortalezas identificadas, como por ejemplo la empatía que generan estas acciones en los barrios, la articulación entre distintos actores de la comunidad (comunas, organizaciones, campesinos, CLAP, entre otras) así como también la articulación en algunos casos con instituciones de Estado. “Es una integración de la gente que no tiene fronteras, estamos recibiendo apoyos internacionales, como el caso de organizaciones de Chile y Argentina, que nos ayudan principalmente con medicamentos e insumos para producir”, comenta la coordinadora nacional.

La Red Popular de Ayuda Solidaria nace integrada a las Brigadas de Defensa Popular Hugo Chávez, como una herramienta más a la hora de la defensa integral. «La participación de las mujeres, como mencionábamos anteriormente, es un rasgo característico de la red. Más del 80% de sus integrantes son mujeres, las coordinadoras, las responsables en sus distintos niveles, las voluntarias. Mujeres caribe, dispuestas a todo, que demuestran que las hijas de estos suelos son las primeras en ponerse al frente de las situaciones más complejas cuando llega la hora de ayudar a las comunidades más golpeadas. Las mujeres que se identifican con la red y trabajan en ella se convierten en lideresas de sus comunidades», asegura Jeniffer.

En términos de proyección, la intención es consolidar el trabajo en los tres estados mencionados, desplegándose en nuevos municipios en cada uno de ellos. Solidificar el trabajo realizado e ir expandiéndolo. Para ello se enumeran tareas, como la búsqueda de nuevos y nuevas voluntarias, crear formas de comunicación que muestren las acciones realizadas, seguir recolectando donaciones, abrir centros de acopio para las mismas, desplegar una campaña con ejes de salud, educación y alimentación, entre otras tareas e iniciativas.

Al igual que otras experiencias similares desplegadas en la zona, la Red Popular de Ayuda Solidaria es un instrumento de la gente para la gente. En una zona conflictiva y compleja como lo es la zona de frontera, muestra con ejemplos concretos las posibilidades que puede alcanzar la comunidad organizada. Rescatando un valor humanista que ayuda a sobrellevar los efectos de la crisis a la que se enfrenta el pueblo: “Vamos a enfrentar la situación con lo que tengamos, en estos momentos por el bloqueo, por la guerra, pero también por la corrupción en algunos casos, no podemos esperar todo del Estado, tenemos que resolver con lo que tengamos y organizarnos para hacerlo. Quienes tengan visión social y quieran defender a su país pueden sumarse al trabajo”, concluye Jennifer, una lideresa que trabaja día a día por su comunidad, por su país, por su gente.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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