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En la segunda entrega de entrevistas a nuestras organizaciones hermanas de la Patria Grande, presentamos a Latinoamérica en la mirada de Daniela González López, coordinadora internacional del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos, de Oaxaca, México.

El Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos es una iniciativa de la sociedad civil organizada para vigilar, analizar y difundir en todos los espacios nacionales e internacionales la situación que guardan los derechos humanos y la democracia en México y América Latina.

¿En que contexto latinoamericano se desarrollan los ataques actuales contra Venezuela?

Estamos ante un contexto en donde hemos visto que la política intervencionista de los Estados Unidos ha sido permanente contra nuestra región y también contra otros países de otros continentes en el mundo y creo también se dan en el marco de una participación de las políticas de los gobiernos  neoliberales que están atentando en contra de los pueblos en el mundo y en particular contra Venezuela. Por eso creo que es muy importante la solidaridad y la defensa de la Revolución Bolivariana.  Porque la Revolución Bolivariana de Venezuela es el símbolo y la esperanza de generar realmente cambios y transformaciones profundas en beneficios de los pueblos, desde el comandante Chávez eso ha sido una bandera de lucha para otros pueblos en el mundo que hemos venido retomando a la Revolución Bolivariana como el ejemplo, la imagen y la fuerza a seguir; que nos da un fundamento también desde el corazón chavista y todo el legado de Chávez. Es lo que ha significado para muchos pueblos en el mundo y es el significado de una verdadera profundización de la igualdad, de la justicia y sobre todo de la paz para los pueblos en el mundo.

En esta búsqueda de igualdad, de justicia y de paz ¿qué desafíos tenemos como fuerzas de izquierda y como fuerzas populares para el corto y mediano plazo?

Consideramos que tenemos desafíos muy importantes. Tenemos mucho que trabajar y sobre todo algo fundamental es que tenemos que profundizar verdaderamente en la construcción de la unidad latinoamericana, pero también la unidad a nivel mundial. Un eje de esta unidad es la exigencia por la no intervención de los Estados Unidos contra nuestros pueblos, sobre todo fundamentalmente contra Venezuela. Porque Venezuela está hoy en el ojo del huracán, está siendo señalada y apuntada de manera permanente y si permitimos que le hagan daño a Venezuela nos van a estar haciendo daño a todos los pueblos, es decir si permitimos que en Venezuela los Estados Unidos logren sus objetivos, entonces estaríamos retrocediendo todo este gran avance revolucionario que supimos construir y como fuerzas de izquierda estaríamos viviendo una derrota histórica. Es por ello tan importante que debemos tener claro que todos nuestros planes de acción también deben incluir como  bandera de lucha la defensa de Venezuela, que es la defensa de su soberanía y sobre todo también el respeto integro a su gobierno legítimo que está representado por Nicolás  Maduro Moros. Es muy importante que realicemos acciones concretas y claras para defender el proceso bolivariano de Venezuela, consideramos que es uno de los grandes desafíos que tenemos, el ponernos de acuerdo en algunas líneas muy generales de trabajo para hacer efectiva esa defensa de la revolución bolivariana de Venezuela. Por otro lado también creo que en Latinoamérica algo fundamental hoy es que tenemos que estar haciendo una lucha permanente en contra de la guerra en Colombia. Ese también es otro eje fundamental, creemos que es una de las líneas estratégicas. En Colombia hay un genocidio, es lo que desde el gobierno están haciendo y están realmente haciendo  una masacre en contra de la paz, porque el significado de la paz  en Colombia es la paz para los pueblos de la región.

Otro eje de trabajo muy importante es potenciar y adueñarnos del discurso de la defensa de los derechos humanos. Entendiendo a los derechos humanos como producto de las justas luchas que hemos librado históricamente, y que esto es una bandera de lucha que hoy ha querido o más bien nos la arrebatado el imperialismo, pero nosotros como pueblo tenemos que entender a los derechos humanos como una defensa colectiva de los derechos y tenemos que reapropiarnos de esa bandera de lucha.

Tanto en Venezuela como en la región en décadas anteriores supimos avanzar en la construcción contra hegemónica, supimos tener llegada a grandes capas de la sociedad en las ideas de transformación. ¿Cómo retomamos esta construcción de hegemonía en donde la ética sea un valor central?

Algo fundamental para una verdadera construcción de los pueblos, revolucionaria, tiene que estar basado sobre la estrategia de construcción y concreción del poder popular. En México hemos ganado en esa construcción de  poder popular basado en algunos ejes que no son una receta. La base de todo esto es la participación protagónica de los pueblos, esto es lo fundamental. En México, en Venezuela, como en otros países en el mundo, creemos que esta es la base y la esencia de las luchas. Lo que da esa esencia y ese cuerpo es efectivamente la construcción desde abajo, es el poder popular, que tiene que ver con una nueva economía, una nueva forma de hacer política, una comunicación popular, una nueva ideología, tiene que ver también con una nueva educación y cultura con nuevas formas y adopción de seguridad de los propios pueblos y sobre todo en los procesos colectivos y asamblearios, en donde las estructuras sean realmente horizontales y los procesos sean amplios, en donde se respete precisamente la participación protagónica y la voluntad de los pueblos.

Otro aspecto muy importante a tomar en cuenta es la producción agroecológica, en donde estaríamos  potenciando, a través de la economía solidaria, las cooperativas colectivas y comunitarias y esto también tiene que ser un fundamento que nos permita potencializar nuestros procesos. En este sentido consideramos entonces que la construcción desde abajo del poder popular puede ser ese cimiento que nos permita garantizar la vida y la consolidación verdadera de los procesos revolucionarios de los pueblos, y en este sentido pues algo muy importante, que ha sido un ejemplo para nuestras organizaciones, ha sido el ejemplo de la experiencia de las comunas y del poder popular en la Venezuela de la Revolución bolivariana, y por eso creemos que todo esto se tiene que profundizar, para que justamente se pueda revertir todos los procesos que han estado en contra. Y a través de esto si creemos que se puede potencializar y además también se puede dar un intercambio de sugerencias muy importantes con diferentes países que han tenido o que están llevado a cabo procesos de construcciones, realmente que son fundamentales para que podamos seguir consolidando esta vertiente del poder popular en nuestra América.

Tenemos un desafío como campo popular en Latinoamérica de poder superar un modelo económico de dependencia. ¿Qué pasos tenemos que dar en la construcción de un modelo económico transformador  que sea garantía de los derechos sociales que se van consiguiendo?

Creemos que tendría que estar basado justamente en una economía solidaria en donde la base sea realmente la participación de los trabajadores y trabajadoras a través de empresas colectivas o cooperativas en donde se pueda estar haciendo realmente una economía colectiva. Nosotras en México lo que hemos estado impulsando le llamamos mutualidades, que son un ejemplo de trabajo colectivo, en este caso con una especificidad. Las mutualidades son un grupo de trabajo de mujeres. Eso si aquí si queremos ser muy claras que el único, digamos, un elemento muy importante, es que son con compañeras mujeres. Esa siempre ha sido una regla y no porque nuestros compañeros hombres sean incapaces, pero la experiencia y la realidad nos ha dado como resultado que en estas mutualidades se prioriza el trabajo de las mujeres. Son pequeños espacios económicos en donde la asamblea de las mujeres define el reglamento interno, que van a definir los montos del ahorro individual y el ahorro colectivo, entonces se dan ahí las definiciones y aquí podemos tener compañeras y grupos de compañeras, tenemos en las diferentes regiones, en diferentes comunidades. Compañeras que definen en colectivo, en grupos de quince, de veinte, de cincuenta, de cien. Ellas definen la capacitación, el trabajo, el ahorro. Ahí no tenemos mesa directiva ahí lo que se nombra es un consejo de administración, este consejo de administración  está formado por la comisión de finanzas, comisión de organización y comisión de educación entonces pretende ser un proceso también formativo, educativo e ideológico pero también pretende ser un espacio para ayudar en la economía familiar y a partir de eso es que tenemos una visión de desarrollar proyectos cooperativistas. Hemos avanzado en regiones donde tenemos más experiencia, donde tenemos que nuestras compañeras ya se han vuelto el embrión de los bancos comunitarios, en donde ya los diferentes sectores acuden a ellas para resolver los problemas cotidianos, directamente ya es una instancia de poder popular de la mujer de la región.

Es una experiencia muy pequeñita y muy humilde y desde ahí lo hemos ido compartiendo. Se han generado procesos de intercambios interesantes con profesores y profesoras que adoptan esta experiencia en sus centros de trabajos para que también tengan un impacto hacia las comunidades donde ellos trabajan entonces consideramos que desde lo pequeñito también podemos ir haciendo transformaciones y cambios muy importantes.

También debemos recuperar las prácticas de la siembra y la producción autóctona. Rescatar las tierras muertas. Hablamos de tierras muertas porque en México los gobiernos anteriores le venían poniendo, o permitían que se pongan, fertilizantes, agroquímicos que han matado y han dañado nuestra tierra. Ahora estamos en el proceso de estar curando nuestras tierras para que se hagan fértiles pero sobre la base de una verdadera agroecológica y en donde permite como familias pobres e indígenas en México sembrar y producir para nuestro autoconsumo. También permite el desarrollo en las cooperativas y esto ya lo vamos a ir definiendo a través de una verdadera organización de la gente.

En México tenemos esa posibilidad con nuestro nuevo gobierno que es un gobierno legítimo, es un gobierno nacionalista, es un gobierno que nos da esperanza  porque realmente también trabajamos mucho para que lográramos tener a este gobierno, un gobierno que después de tantos años, de tanto sufrimiento, de tantas represiones, de tantas muertes, hoy lo tenemos y ha sido también producto de una lucha muy fuerte que han dado  nuestras organizaciones. Ahora decimos que algunos de estos ejes los hemos venido planteando a través de diferentes medios para hacérselos llegar, y ahorita bueno creemos que de manera colectiva y conjunta lo podemos ir implementando. Pero si creemos que es muy importante y que debemos retomar desde abajo este tipo de experiencias porque creemos que es desde lo pequeñito hasta lo más general donde está la construcción y el desarrollo de nuestras ideas y proyectos.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora.

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