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Han pasado 10 años desde que Kim Jong Il, Dirigente de la República Popular Democrática de Corea, falleció,  el 17 de diciembre de 2011, pero él pervive en el corazón de su pueblo como eterno líder.

Las ideas y líneas presentadas por Kim Jong Il sirven de eterna bandera que ilumina el camino a seguir por el pueblo coreano. Él enriqueció y desarrolló la idea Juche creada por el eterno presidente Kim Il Sung(1912- 1994), que ha conducido al pueblo en la lucha constante por la auténtica independencia y el Socialismo. Sistematizó la idea Juche como la integridad de la idea, teoría y metodología del Juche y la enriqueció y desarrolló, de manera que fuera eterna idea rectora de la causa de la independencia, y logró que se materializara al pie de la letra.

Escribió obras magistrales que sirvieron de base para resolver todos los problemas ideológicos y teóricos en el curso de la revolución y construcción conforme a las exigencias del pueblo y la realidad del país y de manera independiente y creadora. En las ideas y líneas enunciadas en las obras de Kim Jong Il el pueblo coreano siente la plena fe para defender la dignidad y soberanía nacionales e impulsar victoriosamente la construcción de una sociedad soberana bajo cualquier adversidad.

Kim Jong Il presentó también la idea y teoría de hacer del país una sociedad socialista centrada en las masas populares donde el pueblo es dueño del todo y todo está a su servicio. Dio completas aclaraciones a los problemas teóricos y prácticos presentados en todos los sectores y esferas de la vida social; la administración económica, la labor de las organizaciones de masas, la economía política, la jurisprudencia, la historia, la lingüística, la industria, la agricultura, la enseñanza, la salud pública, el deporte, la construcción, el arte y la literatura, para no hablar de la construcción del partido y del poder y la defensa nacional.

Sobre todo, su teoría de la construcción de una potencia socialista es la invariable bandera que ilumina el camino hacia la prosperidad y potencia y orienta al pueblo por el camino del socialismo con plena fe y sin desviaciones.

Los imborrables méritos de Kim Jong Il constituyen el fundamento eterno que promete y garantiza la prosperidad del país y la felicidad del pueblo. Haber defendido firmemente el socialismo coreano es el mayor mérito de Kim Jong Il. Kim Jong Il, quien tempranamente había alzado más alto la bandera de priorización militar a finales del siglo pasado, ha elevado la fuerza defensiva a la fase superior para derrotar tajantemente las extremadas maquinaciones imperialistas con la finalidad de estrangular el socialismo de Corea. Enalteció al Ejército Popular como el grueso de la revolución con capacidad combatividad en todos los aspectos; logró que en todo el país reinara el ambiente de conceder máxima importancia a los asuntos de defensa y que todo el pueblo se preparara para el combate para que todos los militares y civiles se movilizaran como uno solo en la defensa del país si los imperialistas desataran una guerra. Y lo más relevante ha sido que preparó la fidedigna capacidad disuasiva nuclear frente al insensato chantaje nuclear de Estados Unidos, poniendo fin al tiempo de chantaje norteamericano con las bombas atómicas contra la RPD de Corea.

No solo elevó al país al nivel de la potencia política e ideológica y la militar sino también asentó una sólida base para la construcción de una potencia económica con el acondicionamiento de la tierra de todo el territorio, la construcción de canales de riego por gravedad, la ganancia de los pólderes, asentamiento de modernas huertas frutales, la construcción por doquier de medianas y pequeñas plantas hidroeléctricas. Las industrias metalúrgica y química se han provisto de modernos sistemas de producción que se basan en materias primas y recursos nacionales. Con la idea de Kim Jong Il de superar al mundo en la tecnología de punta alcanzaron la sistematización de Control Numérico Computarizado (CNC) en la industria mecánica en el alto nivel y numerosos complejos industriales y fábricas modernas se equiparon con dicha tecnología. La ciencia y la tecnología alcanzaron su nivel más alto de desarrollo que convirtió a la nación en uno de los contados países capaces de fabricar y lanzar un satélite artificial.

Kim Jong Il, hasta el último momento consagró su vida dinámica y abnegada para el país y su pueblo, y preparó firmes bases para la prosperidad de la nación. La construcción de la potencia socialista por la que hoy el pueblo coreano lucha con energía es precisamente la sagrada causa para hacer realidad la idea y deseo de su eterno Líder Kim Jong Il. El respeto y elogio del pueblo coreano a su eterno líder Kim Jong Il serán para siempre.

EMBAJADA
REPÚBLICA POPULAR DEMOCRÁTICA DE COREA

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