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Si algo ha caracterizado al año 2018 en Venezuela ha sido la profundización de la crisis económica y la agudización de la crisis de los servicos públicos fundamentales como electricidad, distribución de gas doméstico, telefonía e internet, suministro de agua y transporte. Esto, junto a la intensificación de la agresión extranjera, liderada por Estados Unidos, que se expresó principalmente en reiteradas amenazas militares y ampliación de las sanciones económicas. En eso contexto, para La Corriente, en medio de la crisis económica, 2018 fue un año de lucha, de crecimiento y maduración de la organización. A lo largo de todo el año, La Corriente desarrolló la campaña política Defender Las Conquistas y Luchar Por Lo Que Falta, que implicó la batalla por la profundización de la democracia revolucionaria, por la profundización democrática de la revolución y el acompañamiento de un conjunto de luchas del pueblo. Ello implicó además la elaboración de propuestas al país para encarar la situación de crisis económica que atraviesa Venezuela.

En esa dirección se hizo público, tanto en espacios territoriales como a través de la plataforma comunicacional de La Corriente y de otros medios aliados, el Plan Nacional de Urgencias que, en primer lugar, plantea la necesidad de desarrollar un plan para la producción de alimentos, que ponga como primer orden los recursos materiales, humanos y logísticos, en función de la producción de alimentos: “Siendo coherentes con lo que venimos proponiendo hemos estado acompañando con mayor fuerza la realidad del campo venezolano, acompañando a los campesinos en sus luchas ante la pretensión de sectores enquistados en la revolución de retroceder las conquistas logradas por el pueblo campesino, lo que nos pone en peores condiciones para encarar un plan nacional de producción de alimentos”, comentó Rangel.

La Corriente estuvo presente con la gente en las luchas campesinas en contra de los desalojos, en contra de la violación de los derechos humanos de los campesinos y las campesinas, en contra del sicariato y en la pelea por la democratización de la tierra: “Estuvimos junto a diez rescates de tierra que se vienen desarrollando en el Sur del Lago, en los cuales están involucradas más de diez mil familias. Igualmente en el estado Barinas, donde acompañamos alrededor de ocho rescates que suman casi diez mil familias también. Esto representanta un número importante de familias que quieren producir pero que no tienen el acceso a la tierra. Por eso hemos venido planteando la necesidad de avanzar en la democratización de la tierra, acompañando al sector campesino en esta batalla para la producción. Igualmente lo hemos hecho en el estado Táchira, donde acompañamos un conjunto de rescates de tierras que suman más de mil quinientas familias”. La presencia de La Corriente implicó en estos territorios apoyo para la organización y orientación a esos procesos de lucha para que apunten a hacia un plan de producción concreto, un plan productivo para que esos rescates se conviertan en áreas productivas, en desarrollo productivo para el país.

En esa dirección, se impulsó lo que en el actual contexto La Corriente considera necesario en el marco del planteamiento del Plan Nacional de Urgencias: construir la Alianza Nacional Productiva, una alianza entre productores pequeños, medianos, campesinos sin tierra y el Estado nacional, que permita diseñar estrategias, definir políticas y destrabar dificultades que afectan la producción nacional. Desde esta alianza se plantea entonces la posibilidad de avanzar en la producción nacional y lograr que el debate sobre el tema productivo y el tema de los alimentos se realice con los actores principales, esos que en un gran porcentaje han sostenido la producción de comida para nuestra gente y han estado garantizando la alimentación del país: “Impulsamos este proceso. Hicimos un conjunto de asambleas, de movilizaciones importantes en función de las luchas campesinas, las luchas por la producción nacional de alimentos, la produccion de comida. La toma del Inti de Barinas, la gran movilización campesina de Barinas contra el sicariato y por la Alianza Nacional Productiva, la asamablea nacional de dirigentes campesinos realizada en Yaracuy, la masiva movilización en San Cristóbal por la democratización de la tierra en el estado Táchira y en apoyo a la Fuerza Armada Nacional Bolivarina, fueron acciones concretas realizadas como parte de esta campaña política”, señaló Kevin Rangel.

Defender las conquistas y luchar por lo que falta implicó también el trabajo en el ámbito comunal. Desde La Corriente seguimos ratificando nuestro compromiso con la construcción de comunas, y la necesidad de la que la comuna se convierta en el espacio central que democratice el poder, que incorpore y le dé participación y protagonismo al pueblo venezolano. Por eso se definió este año dar un reimpulso a la construcción de comunas y al movimiento comunal, que ha venido entrando en letargo a partir de la lógica burocrática generada desde la institucionalidad con responsabilidades en lo comunal. Uno de los objetivos fue, entonces, que el movimiento comunal reconstruyera una agenda propia de lucha que articule al movimiento comunal del país en función de avanzar, de profundizar democráticamente la revolución bolivariana, y de que las comunas se incorporen a la propuesta del Plan Nacional de Urgencias, a la producción de alimentos, al combate contra las deficiencias en la energía eléctrica, en la educación, en la salud: “Se trata de abordar con las comunas las distintas áreas que hemos planteado en el Plan Nacional de Urgencias, pero también lograr desde las comunas articular al sujeto que tiene que convertirse en el sujeto político de la revolución bolivariana, que articule a la gente y a las luchas de la gente y desde esos espacios construir respuestas”, dijo Rangel: “Un buen ejemplo de ello fue el proceso asambleario y organizativo para vanzar hacia una EPS de Distribución de Gas en el municipio Libertador del estado Táchira. Allí se dieron pasos importantes y es un proceso y una lucha que está en pleno desarrollo”.

En la línea de trabajo comunal, entonces, La Corriente impulsó distintas actividades, asambleas, encuentros, como el encuentro nacional realizado conjuntamente con la Comuna El Maizal en Sarare, Lara, en el que participaron más de 70 comunas de distintos estados. Se logró, además, sostener una articulación con esta importante comuna que tiene experiencia productiva y organizativa, que viene construyendo poder y aportando, como es la Comuna El Maizal. En Caracas se logró constituir la Comuna Socialista Altos de Lídice, en La Pastora, luego de dos años de trabajo de base, organizativo, de acompañamiento y organización a las luchas de la gente allí. Esa comuna ha iniciado su proceso con energía y creatividad, dando pasos firmes hacia la consolidación de una comuna realmente participativa y productiva. En Apure, en la Ciudad Comunal Simón Bolívar ubicada en el municipio Páez, se dio un profundo proceso de construcción colectivo y popular para reimpulsar la lucha comunal y construir un nuevo modelo de autogobierno, que fue debatido y aprobado en una extraordinaria asamblea con más de 1000 habitantes de ese territorio: “La Ciudad Comunal Simón Bolívar es una experiencia única en el país, donde en un territorio amplio se articulan nueve comunas para avanzar de manera concreta y autónoma en la construcción del poder popular, del poder de la gente, del poder real en manos de la gente desarrollando todo un proceso de autogestión, de lucha y de resolución concreta de los problemas en el territorio”, expresó Rangel.

Fue grande el esfuerzo y fueron importantes los avances y logros en medio de las más complejas adversidades. El convencimiento de que es con la gente y sus luchas que debemos seguir dando las batallas guió nuestro accionar este año 2018 y así seguirá siendo en lo porvenir. Desde La Corriente seguiremos ponientdo nuesto esfuerzo, nuestra disciplina, nuestras capacidades para que nuestra gente preserve lo que se ha conquistado en estos años de revolución y seguiremos dando pasos para luchar y seguir avanzando. Así lo afirma Kevin Rangel, Coordinador Nacional de La Corriente: “Este año estuvimos con la gente luchando. Ratificamos nuestro compromiso y lealtad con el proceso, con el proyecto histórico, con la Revolución Bolivariana. Nos mantuvimos con la gente en defensa de las conquistas logradas en revolución y luchando por más conquistas. Tenemos, luego de este 2018, más aprendizajes, más fortalezas, más entusiamo y más confianza en nuestra gente para continuar el rumbo de la revolución bolivariana, a pesar del imperialismo y de las fuerzas internas que pretenden detener el avance de nuestro proceso revolucionario contruido junto al comandante Chávez”.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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