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Desde hace aproximadamente un mes el gobierno de Estados Unidos ha aumentado su retórica agresiva hacia la hermana República de Cuba y ha dado pasos concretos para arreciar el ya histórico asedio económico y diplomático a ese país. El argumento central de esta escalada es una muestra evidente del histórico cinismo y arrogancia del imperialismo norteamericano. Es Cuba la verdadera potencia que interviene en Venezuela para generar terror, violencia y crisis económica, dicen, aunque la mentira caiga por su propio peso.

En concreto, rechazamos la ilegal decisión de permitir que se «tome acción en tribunales estadounidenses ante demandas judiciales contra entidades cubanas y extranjeras fuera de la jurisdicción de los Estados Unidos, y la de endurecer los impedimentos a la entrada en los Estados Unidos de directivos y familiares de las empresas que invierten legítimamente en Cuba, en propiedades que fueron nacionalizadas». Además, manifestamos nuestro repudio a la decisión de limitar nuevamente las remesas que residentes cubanos en los EE.UU. envían a sus familiares y allegados, de restringir aún más los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba, y la de aplicar sanciones financieras adicionales. Todas estas son acciones injerencistas inaceptables, por ello nos sumamos a las voces que en el mundo se expresan condenándolas.

Hoy más que nunca la intervención de EEUU sobre Venezuela, Cuba y América Latina toda ha sido asumida de forma frontal y directa por los más altos voceros de la élite política neoconservadora que gobierna ese país. ¿El objetivo? Recuperar el dominio sobre el continente, el cual fueron perdiendo durante las últimas dos décadas en las que surgieron gobiernos progresistas y antimperialistas en nuestros países, que iniciaron además un profundo proceso de integración regional en el que no entraban los intereses estadounidenses. Esto, en el marco de la disputa geopolítica global por sostener su golpeada hegemonía ante el avance de otras potencias como Rusia y China y el cada vez más notorio cambio del mundo hacia un sistema multipolar y pluricéntrico.

Históricamente Cuba ha sido un pueblo y un gobierno solidario con los pueblos del mundo. Jamás Cuba ha promovido o ejecutado invasiones, asedios, intervenciones injerencistas. Al contrario, siempre ha sido ejemplo de respeto a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, así como ejemplo de dignidad y resistencia ante la continua y sistemática agresión imperialista.

El ataque de EEUU que hoy nuevamente arrecia se debe al hecho, justamente, de que Cuba represente la posibilidad concreta de que es posible un modelo de sociedad alternativo al capitalismo, basado en la solidaridad, en los derechos fundamentales del ser humano.

Hoy, cuando en Venezuela resistimos la más violenta agresión de EEUU, conscientes de que la lucha no es únicamente nuestra sino del continente todo, desde La Corrriente expresamos nuestra rotunda solidaridad y apoyo al pueblo y gobierno de Cuba. Esta solidaridad se expresa además en alianzas y articulaciones concretas con distintas organizaciones cubanas en un esfuerzo por fortalecer la solidaridad, cooperación e integración entre los pueblos. Sólo junt@s y hermanad@s podremos avanzar hacia la victoria. ¡Venceremos!

_Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora_

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