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Desde hace algunas semanas se viene difundiendo a través de distintos medios alternativos la denuncia de productores(as) y campesinos(as) organizados(as) del municipio Simón Planas del estado Lara con respecto a la amenaza que proyectos de explotación minera representan para la conservación y estabilidad ecológica del Cerro La Vieja, patrimonio natural del municipio, así como sobre las respectivas consecuencias que ello implica para la población de la zona, principalmente campesina.

Con un conjunto de acciones políticas, movilizaciones y una importante campaña comunicacional se ha dado a conocer no solo el avance de distintos proyectos mineros en el sitio, sino un conjunto de irregularidades y arbitrariedades que dicha explotación minera ha implicado en relación con la población que habita el entorno del cerro.

El Cerro “La Vieja” tiene una superficie de poco más de 524 hectáreas y un importante valor histórico, cultural, religioso, deportivo, ecoturístico y agrícola. Entre todas, la riqueza acuífera es central: las decenas de pozos que alimentan la producción agrícola de la zona forman parte de un sistema natural de aguas en el que el cerro cumple un rol fundamental: capta la humedad y la drena a través de sus cuevas.

De allí  que en el año 2007 fuera decretado por el Consejo Municipal de Simón Planas como «Parque Municipal y Patrimonio Ambiental y Ecológico del Municipio Simón Planas». En el decreto se prohíbe expresamente la explotación de la piedra caliza para evitar que se destruya el patrimonio natural y ambiental del municipio. El mencionado decreto se logró luego de un proceso de organización y movilización popular, ya que desde los años 90 se viene intentando en reiteradas ocasiones la explotación minera, en particular de piedra caliza.

Hoy, a pesar del decreto existente, viene dándose un nuevo intento de explotación, esta vez impulsado por la Gobernación del Estado Lara y la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (CAVIM). Dicho proceso se ha llevado adelante sin que la población local haya sido informada ni consultada al respecto por la Gobernación, CAVIM o la Alcaldía, tal como lo exigen nuestras garantías constitucionales y los principios de la democracia participativa y protagónica que nos hemos dado como pueblo. La gente de la zona ha denunciado haber escuchado detonaciones propias de la explotación minera, la construcción de una carretera, la deforestación a las faldas del cerro y movimiento de maquinaria de CAVIM y Pedro Camejo hacia el cerro. Gracias a investigaciones realizadas por la misma gente se sabe que ha sido entregada una licencia a una empresa para dicha explotación, aunque esto no ha sido ratificado formalmente por ninguna institución. Además, no se sabe de la realización de los estudios previos que la ley exige en estos casos.

Sumado a estas irregularidades, los campesinos de la zona más cercana al cerro denuncian presiones y violencia en su contra para forzarlos a abandonar sus tierras. Dicha presión, según denuncian, ha sido realizada, indirectamente, por cuerpos de seguridad del Estado y el Instituto Nacional de Tierras (INTI), y directamente, por el señor Jorge Rodríguez, empresario presuntamente involucrado en el proyecto de explotación minera del Cerro.

Por lo aquí expuesto, La Corriente se solidariza con la lucha y exigencias del pueblo del municipio Simón Planas en la medida en que implican el legítimo derecho a la preservación ecológica de su entorno natural para el presente y para las generaciones futuras. En reiteradas ocasiones y por distintas vías desde La Corriente hemos expresado la necesidad de reafirmar y fortalecer la construcción de un modelo económico en cuyo centro esté el ser humano, un modelo económico que no excluye la participación de la empresa privada, ni la explotación de hidrocarburos o minerales, siempre que ésta se realice cumpliendo las premisas ineludibles de ese modelo económico humanista: participación y protagonismo de la gente, respeto al medio ambiente, distribución justa y equitativa de la riqueza, construcción del buen vivir de la gente.

En la medida en que, según lo que viene denunciando el pueblo organizado del municipio Simón Planas, estas premisas no están siendo garantizadas, respaldamos las exigencias que desde ese municipio de Lara se le hacen a la institucionalidad, las cuales están sintetizadas en el documento Declaración de los Derechos Humanos del pueblo chavista y comunero del municipio Simón Planas.

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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