Seleccionar página

La postulación de las brigadas médicas del Contingente “Henry Reeve” al Nobel de la Paz, más allá del cuestionado prestigio de ese premio, supone el reconocimiento del Internacionalismo de paz de nuestra hermana Cuba, la Cuba revolucionaria, la Cuba que ha sabido avanzar en las conquistas sociales de su pueblo a pesar del criminal asedio del poder estadounidense. El internacionalismo solidario de Cuba opone, frente a las políticas de muerte de las guerras imperiales, las políticas de vida de los ejércitos de batas blancas; opone la internacionalización de la salud como el bien común más fundamental, preservando la vida humana, cuidándola, reproduciéndola.

“Yo nunca me voy a adaptar a que un paciente mío se me muera, ¡no, no! Yo tengo que luchar porque no se me muera, porque así fue la enseñanza, la educación que me dieron a mí en la universidad, en la facultad de ciencias médicas de Holguín, es la idea que tengo yo en mi cabeza. Yo no puedo de jar que se me muera ese niño.” Esto dijo largándose en llanto Ricardo, un médico cubano en Burkina Faso hace 15 años, en “Montaña de Luz”, documental realizado por cineastas de ese país en 2005. Así se expresa un médico cubano entre los y las más de 95.000 médicos(as) y más de 85.000 enfermeros(as) que existen, según informa el Anuario Estadístico de inicios de 2019 y que forman parte de los 492.000 profesionales del sistema de salud cubano.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Cuba cuenta que las brigadas se remontan a Argelia en 1963, profesionales de la salud que brindaron servicios en el exterior por vez primera a aquella nación asediada. Desde entonces, más de 400.000 han servido en 164 países de América Latina y el Caribe, África, Oriente Medio, Asia y Europa.

Las «misiones médicas cubanas» como se les conoce popularmente, incluyen el envío de profesionales sanitarios a países que lo solicitan oficialmente al Gobierno cubano, bien porque: no cuentan con personal suficiente, en situaciones regulares o durante crisis como la actual pandemia de coronavirus; desean reforzar especialidades concretas; o necesitan cubrir la atención sanitaria en zonas alejadas o arriesgadas, a las que las y los médicos locales declinan acudir.

El Contingente Internacional “Henry Reeve”

En septiembre de 2005 Fidel Castro, ordenó la creación de un Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias, para ofrecer asistencia a Estados Unidos tras el paso del huracán Katrina por Nueva Orleans. El contingente, que incluye médicos y médicas, enfermeras y técnicos de la salud optó por el nombre de “Henry Reeve”, joven brigadier estadounidense que luchó por la independencia de Cuba y cayó en combate en 1873, con los grados de General del Ejército Libertador cubano.

Ha estado presente con más de 7.950 profesionales en 22 países, en los que 28 brigadas han enfrentado, según el Ministerio de Salud Pública cubano (MINSAP), los efectos de 16 inundaciones, ocho huracanes, ocho terremotos y cuatro epidemias. En este historial, autoridades cubanas e internacionales resaltan, especialmente, el enfrentamiento al ébola en Liberia, Sierra Leona y Guinea Conakry, en 2014.

El Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”, siempre que la comunidad internacional ha solicitado ayuda humanitaria, estas brigadas han estado presentes. Es este el mismo contingente que está brindado su ayuda hoy en distintos países del mundo en medio de la pandemia.

Los ministerios de Exteriores y de Salud Pública cubanos reportaron haber enviado alrededor de 15 brigadas, al menos hasta abril de este año, aunque para mediados de julio volvió a enviar brigadas, ahora para Azerbaiyán, con un total de 593 colaboradores, a 2 países europeos, dos latinoamericanos y once caribeños. Estos profesionales seleccionados «sobre la base de la voluntariedad de cada colaborador o colaboradora y de no afectar la atención médica a nuestro pueblo» de acuerdo al MINSAP, son: 179 médicos, 399 licenciadas en enfermería y 15 tecnólogos y tecnólogas de la salud.

Los países a los que han sido destinados son: Jamaica, Barbados, Italia, el Principado de Andorra, Venezuela y Nicaragua. Además de Antigua y Barbuda, Belice, Dominica, Granada, Haití, San Vicente y lasGranadinas, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, y Surinam. Otra brigada de 17 personas están alistándose para asistir a Angola.

La política exterior de Cuba construyó una “diplomacia médica” y solidaria sostenida a partir de lo exitoso del sistema de salud de su país, un triunfo de la revolución que le ha permitido a Cuba ganar prestigio internacional y apoyo político, evidenciado en las votaciones contra el bloqueo en la Asamblea General de las Naciones Unidas, por ejemplo. Una diplomacia que les ha permitido edificar alternativas ante un bloqueo criminal.

“Desde Italia para el Departamento de Estado: no hemos discutido ningún tipo de pago.Estamos aquí para colaborar, el gobierno italiano nos ha asegurado alojamiento y comida. Nuestra acción en esta región es puramente solidaria”, fue la respuesta del embajador de Cuba en Estados Unidos ante el ataque proveniente de ese país, que pretendía distorsionar el carácter solidario de la misión médica cubana.  Es decir, la respuesta de un pueblo digno y solidario que ofrece su capacidad, su fuerza, su conocimiento y su mística a todos los pueblos del mundo, como forma de intercambio, de encuentro y de construcción de lazos entre los pueblos determinados por la voluntad de construir una humanidad más humana.

 

Pin It on Pinterest

Share This