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El intento de derrocar al presidente constitucional Nicolás Maduro y a la revolución bolivariana, el cual está dirigido, de forma frontal y abierta, por EEUU, ha continuado su escalada. Con una ofensiva simultánea por todos los flancos (el económico, el diplomático, el militar, el mediático/psicológico y el político interno), el centro de la agresión está puesto hoy en lograr el quiebre que permita al autoproclamado Guaidó tener alguna forma de traducir en hechos concretos lo que declara. La fractura de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, de la institucionalidad y los poderes públicos, de la unidad política del chavismo, son objetivos claros que el plan se ha trazado, hasta ahora sin éxito.

En ese contexto se dieron ayer movilizaciones de calle, tanto por parte del chavismo y las fuerzas patrióticas como por parte de la derecha golpista y favorable a la injerencia e intervención estadounidense. El chavismo demostró que sigue teniendo una importante capacidad de movilización, organización y unidad, de base principalmente popular. La derecha, por su parte, evidenció que moviliza fundamentalmente su base social dura e histórica: esa clase media y alta abiertamente antinacional y proestadounidense que siempre ha apoyado las aventuras golpistas y autoritarias.

Los jornada dejó como saldo, además de la medición de fuerzas, dos elementos centrales: Guaidó anunció la pronta llegada de la llamada ayuda humanitaria, con tres puntos de acopio, como próxima acción de presión y amenaza, y el gobierno anunció lo que parece ser el inicio de una contraofensiva política interna: el inicio de cabildos abiertos bolivarianos como método de consulta popular de cara a la realización de elecciones parlamentarias.

La Corrriente Revolucionaria Bolívar y Zamora expresa claramente su respaldo a esa iniciativa política como vía para revertir políticamente la actual situación de asedio. Desde ya hacemos público que nuestra fuerza, nuestra militancia, se incorpora al proceso con la habitual disciplina, entrega y entusiasmo. Creemos que el proceso político anunciado debe ser parte de una contraofensiva transformadora integral, que abarque el frente económico, la defensa de la soberanía y la paz y el frente político.

En el frente económico es imprescindible la aplicación de acciones contundentes para impulsar la producción, con un plan de créditos productivos para la pequeña y mediana empresa, para lo cual es necesario obligar a la banca privada nacional a dirigir una parte importante de la cartera de crédito hacia ese sector de la economía, así como hacia el sector social y comunal. Se requiere, además, una política de reducción de controles para las importaciones y de ampliación de la política cambiaria para aumentar la capacidad de importación de la pequeña y mediana empresa, así como para garantizar que las remesas sean inyectadas como divisas a la economía nacional.

En la línea de la defensa de la soberanía y la paz es necesario acelerar los planes de organización y preparación del pueblo para la defensa nacional. Debe profundizarse y optimizarse la organización y capacidad de operaciones de la Milicia Nacional Bolivariana y su articulación con todo el pueblo organizado. Es la incorporación masiva del pueblo y su participación activa la mayor garantía para la defensa de la nación.

En lo político, creeemos necesario llamar a la conformación de un movimiento nacional por la defensa de la soberanía, la democracia y la paz, contra la injerencia norteamericana y la derecha servil. Ésta debe ser una convocatoria honestamente amplia, que sea capaz de reunir el esfuerzo de todas las fuerzas nacionales, incluso de oposición, que rechacen la intervención extranjera, que disientan del carácter abrumadoramente servil y procolonial de quienes dirigen la actual ofensiva contra el país, y que repudien la posibilidad de conducir el país a una confrontación violenta. En cuanto al proceso electoral en sí, proponemos que una parte de los(as) candidatos(as), al menos el 50%, sea elegida por las bases del partido, como forma de abrir cauce a la necesidad de renovar los liderazgos, fortalecer la moral y capacidad de lucha de la gente, y continuar un proceso de profundización de la democracia revolucionaria, participativa y protagónica.

En cuadros complejos de crisis y ataque a la revolución, el comandante Chávez siempre abrió las compuertas a la participación y el protagonismo popular y supo transformar reveses y escenarios complejos en oportunidades para avanzar en términos revolucionarios. Su método, sus tácticas, su estrategia, siempre fundamentada en la mayor confianza en el pueblo y su conciencia, está allí como parte fundamental de su legado. Seamos consecuentes con ese legado al defenderlo, ahora que el imperialismo y la derecha local despliegan todas sus fuerzas en su contra.

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Contraofensiva transformadora integral ante la agresión imperialista. Comunicado de La Corriente

Contraofensiva transformadora integral ante la agresión imperialista. Comunicado de La Corriente

El intento de derrocar al presidente constitucional Nicolás Maduro y a la revolución bolivariana, el cual está dirigido, de forma frontal y abierta, por EEUU, ha continuado su escalada. Con una ofensiva simultánea por todos los flancos (el económico, el diplomático, el militar, el mediático/psicológico y el político interno), el centro de la agresión está puesto hoy en lograr el quiebre que permita al autoproclamado Guaidó tener alguna forma de traducir en hechos concretos lo que declara. La fractura de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, de la institucionalidad y los poderes públicos, de la unidad política del chavismo, son objetivos claros que el plan se ha trazado, hasta ahora sin éxito.

En ese contexto se dieron ayer movilizaciones de calle, tanto por parte del chavismo y las fuerzas patrióticas como por parte de la derecha golpista y favorable a la injerencia e intervención estadounidense. El chavismo demostró que sigue teniendo una importante capacidad de movilización, organización y unidad, de base principalmente popular. La derecha, por su parte, evidenció que moviliza fundamentalmente su base social dura e histórica: esa clase media y alta abiertamente antinacional y proestadounidense que siempre ha apoyado las aventuras golpistas y autoritarias.

Los jornada dejó como saldo, además de la medición de fuerzas, dos elementos centrales: Guaidó anunció la pronta llegada de la llamada ayuda humanitaria, con tres puntos de acopio, como próxima acción de presión y amenaza, y el gobierno anunció lo que parece ser el inicio de una contraofensiva política interna: el inicio de cabildos abiertos bolivarianos como método de consulta popular de cara a la realización de elecciones parlamentarias.

La Corrriente Revolucionaria Bolívar y Zamora expresa claramente su respaldo a esa iniciativa política como vía para revertir políticamente la actual situación de asedio. Desde ya hacemos público que nuestra fuerza, nuestra militancia, se incorpora al proceso con la habitual disciplina, entrega y entusiasmo. Creemos que el proceso político anunciado debe ser parte de una contraofensiva transformadora integral, que abarque el frente económico, la defensa de la soberanía y la paz y el frente político.

En el frente económico es imprescindible la aplicación de acciones contundentes para  impulsar la producción, con un plan de créditos productivos para la pequeña y mediana empresa, una política que priorice y facilite las importaciones de bienes finales e insumos básicos (alimentos, medicinas, insumos industriales) evitando que dichas importaciones destruyan la producción nacional; una estrategia de acopio de inventario de alimentos y medicinas; un acuerdo con productores nacionales para fortalecer y regularizar la distribución y comercialización; fortalecer la participación de la comunas y de la agricultura urbana en la producción agrícola; y una política de ampliación de la política cambiaria para aumentar la capacidad de importación de la pequeña y mediana empresa, así como para garantizar que las remesas sean inyectadas como divisas a la economía nacional.  Crear un mecanismo de mesas salariales donde se discuta los niveles salariales de los diferentes sectores productivos, con participación directa de estos sectores y que se establezcan acuerdos de corto plazo de adecuación salarial.

En la línea de la defensa de la soberanía y la paz es necesario acelerar los planes de organización y preparación del pueblo para la defensa nacional. Debe profundizarse y optimizarse la organización y capacidad de operaciones de la Milicia Nacional Bolivariana y su articulación con todo el pueblo organizado. Es la incorporación masiva del pueblo y su participación activa la mayor garantía para la defensa de la nación.

En lo político, creeemos necesario llamar a la conformación de un movimiento nacional por la defensa de la soberanía, la democracia y la paz, contra la injerencia norteamericana y la derecha servil. Ésta debe ser una convocatoria honestamente amplia, que sea capaz de reunir el esfuerzo de todas las fuerzas nacionales, incluso de oposición, que rechacen la intervención extranjera, que disientan del carácter abrumadoramente servil y procolonial de quienes dirigen la actual ofensiva contra el país, y que repudien la posibilidad de conducir el país a una confrontación violenta. Entendemos que es central la defensa del presidente Maduro y de su gobierno, pero requerimos además de un llamado patriótico a toda la población para que esté contra la intervención extranjera, en defensa de la Patría, contra la guerra. Se trata de defender las comunas, las conquistas, el proyecto de desarrollo nacional que está aún por construirse.

En cuanto al proceso electoral en sí, proponemos que una parte de los(as) candidatos(as), al menos el 50%, sea elegida por las bases del partido, como forma de abrir cauce a la necesidad de renovar los liderazgos, fortalecer la moral y capacidad de lucha de la gente, y continuar un proceso de profundización de la democracia revolucionaria, participativa y protagónica. Es necesario profundizar el acercamiento y la cohesión entre el gobierno, la dirigencia política y las bases populares. La política debe fortalecerse como una práctica concreta de democracia real y participativa, de debate y construcción colectiva, y no limitarse a retórica, actos políticos y movilizaciones masivas. Se trata de impulsar la construcción del poder de la gente. Es necesario que se explique la realidad de la situación, que se esclarezca el cuadro en la discusión y análisis con la gente, en asamblea, en espacios diversos de participación. Sólo desde allí puede cohesionarse nuestra fuerza en torno a objetivos, metas y rutas de acción comunes y sólidas. Es necesario cambiar las prácticas políticas verticales, mesiánicas, paternalistas que no favorecen el fortalecimiento de la conciencia política en el pueblo. Se debe desarrollar la idea de pueblo protagonista por encima de la del gobierno defensor y protector del pueblo.

En cuadros complejos de crisis y ataque a la revolución, el comandante Chávez siempre abrió las compuertas a la participación y el protagonismo popular y supo transformar reveses y escenarios complejos en oportunidades para avanzar en términos revolucionarios. Su método, sus tácticas, su estrategia, siempre fundamentada en la mayor confianza en el pueblo y su conciencia, está allí como parte fundamental de su legado. Seamos consecuentes con ese legado al defenderlo, ahora que el imperialismo y la derecha local despliegan todas sus fuerzas en su contra.

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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