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Con el espíritu del 13 de abril, defender las conquistas y luchar por lo que falta

Abr 13, 2018 | El poder de la gente

“En el momento que se vive en Venezuela debemos poner sobre la mesa los puntos principales de las  problemáticas que siente la gente en la cotidianidad. La dirigencia política no puede estar apartada de la realidad del país, de lo que ocurre en el día a día”. Con estas palabras el constituyentista por Apure Orlando Zambrano inició la mañana de hoy un conjunto de reflexiones sobre la situación actual que vive el país, en el marco de la conmemoración de un nuevo aniversario de la victoria popular del 13 de abril, fecha en la que la gente de a pie y los sectores leales de la fuerza armada rescataron al comandante Chávez y restituyeron el orden constitucional que había sido roto con el golpe de Estado: “En primer plano, debemos comprender el conflicto imperio-nación, pero también tenemos que apreciar el estado en que se encuentra la revolución y como está la gente. Podemos decir que hemos llegado a un punto de la crisis en su nivel más alto y eso está afectando el día a día de la gente en todos los aspectos de la cotidianidad”.

A partir de reflexionar sobre la profunda conexión entre Chávez como dirigente y el pueblo, conexión que hizo posible los profundos avances de la revolución bolivariana, Zambrano afirmó: “Frente a esta situación, se puede generar el desinterés de la gente por la política. Sobre todo si la gente percibe una nueva dirigencia partidocrática que desarrolló en algunos sectores una nueva clase social privilegiada que se ha enriquecido. Eso es un aspecto que nos debe llamar a reflexión y a tomar decisiones”.

A su vez, señaló que uno de los aspectos de la realidad venezolana que sirve como ejemplo de ello, es lo que viene ocurriendo con el campesinado: “La nueva clase terrateniente que ha venido conformándose a la sombra del proceso revolucionario es un ejemplo de estas nuevas élites. La gente los llama los nuevos ricos del campo. Personas que, teniendo responsabilidades políticas, empezaron a acumular dinero y hoy están comprando fincas y grandes haciendas”. Zambrano señaló que esa nueva élite terrateniente tiene un plan muy bien diseñado para confrontar la simbología chavista y desmantelar los avances del chavismo en materia de lucha agraria, en aspectos concretos como la recuperación y rescate de tierras: “Esta nueva élite latifundista pretende mostrar al campesinado como a un sector fracasado, invasores, delincuentes e improductivos. A partir de allí pretenden levantar todo un discurso, estableciendo que el modelo chavista en materia agraria fracasó. Pero nosotros decimos que si se evalúa seriamente, lo que sucedió es que el modelo que se diseñó no se puso realmente en práctica, porque los que tenían que aplicarlo fueron justamente personas que estaban con la lógica de conformar esta nueva clase social de terratenientes”.

El constituyente denunció que, con el propósito de acumular riquezas, a estos sectores no les interesó el quiebre de la política agraria de la cuarta república, que había fracasado, y no concretaron el nuevo modelo agrario como lo planteó el comandante Chávez: “Y esa nueva clase terrateniente es la que está atacando al campesinado, como hemos visto recientemente en los casos de Mérida, Barinas y Portuguesa, en los que se ha utilizado algunos cuerpos de seguridad del Estado y organismos de justicia para arremeter contra los productores. Frente a este escenario, uno se pregunta, ¿quiénes están entonces detrás de esta estrategia? En los próximos días estaremos dando más elementos concretos en este aspecto”.

En el mismo sentido de construir un análisis sobre el cuadro actual que se vive en Venezuela, Zambrano abordó el tema de la situación alimentaria: “Hay que tener claro que Venezuela en estos momentos de crisis, los productos que escasean son los productos de la agroindustria, esa agroindustria que en “conchupancia” con mafias dentro de la estructura de gobierno, que no orientaron los financiamientos especiales de divisas para producir, y se encargaron de desviarlos y enriquecerse. Hoy podemos decir que los productos que escasean, como el arroz, la harina, el aceite, el azúcar, son los productos de la agroindustria. Pero, ¿quién tiene alimentado a este país? Los productores del campo. Uno no ve cola para comprar tomate, plátano, yuca, frijoles, ají, que son los productos del campo”.

Una de las prioridades que debe tener el gobierno, es la producción del campo venezolano. Pero pareciera que para sectores de nuestra dirigencia  esto no estaría en el primer orden de prioridad. Debemos construir políticas que vayan más allá de la retórica e ir a la acción concreta. Porque se trata de defender las conquistas heroicas de la revolución, pero seguir luchando por lo que hace falta.

En ese sentido hizo un llamado a fortalecer al campesino con políticas concretas: “La revolución está llamada en estos momentos a tomar decisiones políticas puntuales, y a hacer un plan necesario especial frente a la crisis alimentaria en Venezuela. Eso se tiene que hacer con cosas concretas.

Finalmente, el constituyente por Apure y vocero de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, esbozó un conjunto de propuestas dirigidas a aumentar y diversificar la producción de alimentos en el país:

1) Continuar la lucha contra el latifundio para recuperar tierras y ponerlas a producir, de modo organizado, priorizado y planificado, mediante una política de democratización de tierras para que sea entregada a los campesinos.

2) Retomar una política integral de apoyo y financiamiento para la producción, y buscar formas de de captar recursos en este sentido.

3) Revisar la política de bonos que se ha venido asumiendo frente a la crisis, y que esos recursos que se invierten en bonos vayan directamente a la producción de comida.

4) Un plan especial para la eliminacion de los gastos suntuarios en el país, y que esos recursos destinados a la producción de comida, combatiendo el hacho de que, en medio de la crisis en la que vive el país, alcaldes, gobernadores o diputados tengan camionetas lujosas, cantidad de escoltas, y otros lujos que representan enormes gastos para la nación. Si esos recursos se reorientaran al campo, allí habría recursos para poner a producir el campo.

5) Asumir como un problema de Estado lo que está ocurriendo en el campo venezolano en materia de seguridad, porque hay mafias que a los productores les roban gallinas, cochinos y ganado, cosa que puede generar un despoblamiento del campo, por que los productores se sientes desprotegidos. Hay que asumir entonces esto como un problema de seguridad de Estado, para garantizar la seguridad en el campo y disminuir los índices de abigeato que ocurren permanentemente en venezuela.

6) Apuntar a la construcción en Venezuela de una nueva caja clap, con productos nuestros que sustituyan a los que se distribuyen actualmente y, con ello, ir reduciendo su importación

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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