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Conflicto armado en La Victoria, Apure. Acercamiento a su caracterización

Conflicto armado en La Victoria, Apure. Acercamiento a su caracterización

Eduardo Viloria Daboín

I

Venezuela vuelve a ser noticia en todo el globo. Nuevamente los medios del mundo le dedican espacio, tiempo, centimetraje. Cada vez que eso ocurre hay una trama detrás, oculta. Cada vez que eso ocurre hay mucho para analizar, mucho para desenmascarar. Una primera mirada a la actualidad de lo que ocurre en Venezuela, a los hechos y al tratamiento que medios y redes sociales le están dando, permite detectar las señales usuales que caracterizan las operaciones de agresión extranjera, en las cuales se activan simultáneamente y de forma articulada, además del frente económico siempre en despliegue, el frente mediático, el frente político/civil, el frente diplomático y el frente militar, que es, en los actuales hechos, el epicentro.

Para abordar este análisis, debo aclarar que me baso en fuentes de distinto origen: monitoreo de redes sociales y sitios web, intercambio de información y análisis con personas dedicadas a la comunicación social, principalmente audiovisual y digital, y sobre todo, como insumo principal, información y análisis obtenido de primera mano en el terreno en el cual se está desarrollando el conflicto (audios, vídeos, fotografías, entrevistas, registro de asambleas, documentos políticos), por parte de compañeros y compañeras de organizaciones sociales y políticas con años de profunda construcción en la zona, y por parte de comunicadores y comunicadores populares, periodistas militantes desplegados en estos momentos en el terreno. Esto, además de un conocimiento propio del municipio Páez y de las dinámicas fronterizas obtenido en años de militancia política y comunicacional en esa zona del país.

II
El conflicto armado contra Venezuela, tantas veces analizado y tantas veces anunciado como posible, está ahora en desarrollo, ha comenzado adentro de nuestro territorio. Y ha comenzado tal y como los análisis lo predijeron: de forma irregular, híbrida, no convencional, tercerizada y repleta de máscaras.

La tarea de violación de la soberanía, de provocación, de penetración y ocupación territorial le correspondió a un grupo narcomercenario comandado por Alias Arturo, desprendido e independizado de la FARC, cumpliendo la tarea asignada por la oligarquía colombiana a través del gobierno colombiano que dirige Iván Duque.

Es necesario comprender esto: el grupo narcomercenario comandado por Alias Arturo (y sus operaciones en territorio venezolano) es solo una pieza de todo un complejo plan de agresión. Y es necesario comprender también que no se trata de un grupo o movimiento revolucionario alzado en armas contra el Estado opresor colombiano, sino justamente de todo lo contrario: un grupo criminal, mercenario, al servicio de la oligarquía y el Estado colombiano no solo como parte del control que este tiene del negocio del narcotráfico y todas las formas de la economía del crimen, sino como instrumento para el plan de agresión a Venezuela.

La Fuerza Armada Nacional Bolivariana ejecutó el 21 de marzo en La Victoria, estado Apure, una ofensiva armada contra este grupo, en una operación ineludible dadas las informaciones recogidas en el terreno sobre la actuación de este grupo, y dado el análisis que indicaba que los narcomercenarios actuaban como punta de lanza de una operación trazada con la perspectiva de escalar a un conflicto mucho mayor.

Luego de transcurridos diez días, el desarrollo de los hechos confirma que la ofensiva de la FANB fue correcta. Había que actuar. El despliegue articulado de la operación en todos los frentes así lo confirma.

III

El frente militar tiene las características de guerra de guerrillas, de conflicto asimétrico. Las operaciones responden a un plan estructurado de ataque focalizado, de ataque a pequeños objetivos, algunos militares y otros civiles (el primero, fue el estallido de minas el día de inicio de la operación, en el que un mayor y una teniente fallecieron; el segundo fue la voladura del Seniat y una alcabala; el tercero, fue el ataque a la camioneta de Corpoelec; el cuarto la voladura de la alcabala de Tres Esquinas; el quinto, la voladura de la alcabala de La Charca; el sexto, el ataque de ayer en El Ripial, donde atacaron con con granadas autopropulsadas un tanque BTR 80M). El objetivo operacional no es tanto infligir daño militar sino servir de base y punto de partida para operaciones psicológicas y mediáticas.

El frente político/civil implica, en lo territorial/local, la penetración del territorio en términos sociales, la construcción de una estructura social local de apoyo y colaboración. También, en una dimensión mayor, la conexión y articulación con Organizaciones No Gubernamentales, activistas políticos y de derechos humanos, así como con instituciones del Estado colombiano. Aquí entran organizaciones civiles como Fundaredes, Fundación Joel Siera, Comité Permanente por la Defensa de Derechos Humanos (CPDH), y activistas como Javier Tarazona.

El frente mediático es, de todos, quizá el más complejo y el de mayor despliegue. Tiene dos líneas de acción: 1) operaciones psicológicas de terror sobre la gente de la localidad, 2) construcción de matrices mediáticas internacionales. La primera línea se ejecuta principalmente a través de grupos de WhatsApp creados ad hoc por operadores mediáticos del grupo narcomercenario. De estos existen decenas en La Victoria, que agrupan a miles de personas. Por esta vía se ponen a circular audios, fotos, videos, memes, mensajes, todos dirigidos a sembrar, previamente a que los hechos ocurran, los elementos centrales de las matrices de opinión; allí, además, se concreta la forma más directa de terror, amedrentamiento y amenaza sobre la población de La Victoria.

En esos grupos circularon todos los fundamentos, “pruebas” y datos de lo que terminaron siendo las operaciones mediáticas sobre los ataques a la FANB, sobre las personas que han muerto, sobre las supuestas violaciones a DDHH. Lo central aquí es que el objetivo de esa línea es mantener el terror sobre la gente para que siga huyendo hacia Colombia y para que los que cruzaron no regresen. Esto, en la medida en que la supuesta crisis humanitaria de desplazados causada por los enfrentamientos y por las violaciones masivas a DDHH supuestamente cometidas por la FANB, son el discurso con el cual pretende internacionalizarse el conflicto y escalarlo.

La segunda línea de acción del frente mediático es la de los medios y redes sociales. Esta corresponde a quienes elaboran comunicacionalmente la “información” surgida de los grupos y operadores mediáticos del grupo narcomercenario. Se desarrolla como una cadena que se activa para la progresiva amplificación de los mensajes: cuentas en redes sociales de medios locales y periodistas (por ejemplo, Arauquita Activa, Noticias de Arauca Colombia, Replica Arauca–noticias digital) y cuentas de redes sociales de ONGs y activistas de derechos humanos como Fundaredes y Javier Tarazona, PolíticaEntrePanas, Junior Parra, hasta que finalmente se internacionaliza en forma de noticia con medios en Miami, Venezuela y la misma Colombia: Infobae, Caracol, NTN24, EVTV Miami, Tal Cual, La Patilla, El Pitazo, VPitv, El Tiempo y un largo etcétera.

Hay una línea directa y continua ente los datos, audios, videos y fotos que distribuyen los operadores narcomercenarios en los grupos de WhatsApp y lo que publican los medios que los internacionalizan sin verdadera investigación ni verificación periodística. Así se cumple el objetivo. La matriz se siembra en la gente del territorio y se amplifica e internacionaliza para ser útil a los fines políticos del plan de agresión.

El frente diplomático, por su parte, implica las acciones políticas y mediáticas que vienen a cerrar el círculo para que el conflicto deje de ser un enfrentamiento meramente focalizado en un territorio y se convierta en una acción más del plan conjunto e integral que EEUU dirige contra Venezuela. Se concreta con declaraciones de altos funcionarios del gobierno colombiano como el Ministro de Defensa, altos voceros del gobierno de EEUU como el Jefe del Comando Sur, Craig Faller, la introducción de denuncias ante la Oficina de la Alta Comisionada de DDHH de la ONU por parte de exdiputados de la anterior Asamblea Nacional.

* Jefe del Comando Sur: Venezuela es un paraíso para narcotraficantes 

https://www.diariolasamericas.com/america-latina/jefe-del-comando-sur-venezuela-es-un-paraiso-narcotraficantes-n4219336  (Diario de las Américas. 25 de marzo de 2021)

IV

Estos son algunos elementos del conflicto que acaba de iniciarse, el conflicto al que nos enfrentamos como país. Tiene muchas aristas y es complejo. Pero tiene un rasgo central: es híbrido, asimétrico e irregular. Por lo tanto, la respuesta, para ser efectiva, debe ser igualmente híbrida, asimétrica e irregular.

En el terreno, la FANB enfrenta un enemigo que tiene décadas de experiencia en guerra de guerrillas y en prácticas y métodos terroristas, que sabe moverse en la sombra porque funciona adentro de los entramados de la economía del crimen, que carece de escrúpulos, que ha construido vínculos y estructuras de soporte en el tejido social existente en el territorio en el que se desarrolla el conflicto y está integrado a ese tejido social. Es un enemigo que somete y oprime a la población, a la vez que la conquista, por la vía de la amenaza y el amedrentamiento.

En los medios de comunicación, nos enfrentamos a un enjambre altamente organizado, técnicamente preparado, tecnológicamente dotado, estratégicamente cohesionado y dirigido, y sólidamente financiado no sólo de forma directa por el Departamento de Estado de Estados Unidos, sino por el narcotráfico.

Enfrentar y salir victoriosos ante esta nueva agresión, implica para Venezuela un esfuerzo simultáneo en todos los frentes de batalla. En el territorio y en el frente militar, contamos con la doctrina de unidad cívico-militar, que implica el desarrollo simultáneo de acciones armadas, políticas y sociales: el terreno principal de esta batalla es la gente del territorio, su afecto, su apoyo, su respeto, su subjetividad. En la dimensión mediática, hay que enfrentar el despliegue del enemigo, disputar la verdad, desmontar sus matrices y pasar a la ofensiva en el posicionamiento de la verdad, lo cual implica un enorme esfuerzo creativo, discursivo, simbólico y estético, así como organizativo. En términos políticos y civiles, la gravedad del conflicto exige que las organizaciones sociales y políticas se sumen, de forma cohesionada y en máxima unidad, a la batalla: solidaridad, acompañamiento territorial, movilización, despliegue organizativo, de discusión, debate e información por la verdad y la claridad de la gente en todo el país y en el espectro de las organizaciones sociales y políticas aliadas (y potencialmente aliadas) del mundo.

V
Este análisis y esta caracterización somera del conflicto que acaba de iniciarse contra nuestra Venezuela pretende aportar al debate, encender alarmas, abonar a la comprensión y conciencia de la muy grave amenaza sobre la paz de Venezuela. Cada argumento y reflexión está soportado por información pública y periodística precisa, datos, fuentes territoriales. La urgencia de comunicar los argumentos y el análisis impiden desarrollar, ejemplificar, desbrozar cada prueba, cada dato. En sucesivas entregas iré haciendo ese trabajo.

A propósito de la campaña internacional del PCV contra el gobierno bolivariano de Venezuela

A propósito de la campaña internacional del PCV contra el gobierno bolivariano de Venezuela

Expresamos por esta vía nuestro rechazo a la campaña internacional impulsada por el Partido Comunista de Venezuela en la cual pretenden construir una imagen autoritaria y antipopular del gobierno que dirige el presidente constitucional Nicolás Maduro. La campaña se basa en una manipulación de discursos y acciones políticas que el presidente y la fuerza política que él encabeza, en los que de forma legítima, a través de su máxima vocería y de vocerías de otros poderes públicos como el legislativo, se han condenado las actuaciones divisionistas del PCV y su coincidencia, en algunos aspectos, con la línea discursiva y política que agrede la democracia, la soberanía y la paz de Venezuela.

Es evidente, además, que ante la escasa fuerza política real que el PCV tiene en el territorio venezolano y la mínima incidencia que tiene en la población venezolana, recurre a la inyección de fuerza desde el exterior del país, para amplificar su posición política contaria al gobierno bolivariano de Venezuela.  Estos rasgos de debilidad política se deben exclusivamente a las propias limitaciones del PCV en su estrategia y táctica de acumulación de fuerza; sin embargo, pretenden transferir esa responsabilidad y descargarla argumentando una supuesta persecución, buscando fortalecer su accionar con fuerza internacional.

Es claro, también, que la actual campaña pretende generar fracturas y sembrar el divisionismo en las fuerzas revolucionarias, de izquierda y progresistas del mundo que continúan respaldando al gobierno venezolano en la ardua lucha y resistencia contra la agresión multidimensional que encabeza la mayor potencia imperialista del planeta. Ante la evidente necesidad de solidaridad y apoyo político de Venezuela para construir un bloque de fuerza internacional que rechace la agresión, condene a la dirigencia venezolana que fomenta la agresión y promueve el bloqueo, y se sume a la lucha por defender nuestra soberanía, paz y democracia, una campaña como la emprendida por el PCV no puede ser interpretada sino como una acción tendenciosa y antinacional, contraria a los más elementales fundamentos de la lucha anticapitalista y antimperialista que definen claramente dónde está la contradicción principal y dónde está el enemigo estratégico. La lucha contra la agresión y el bloqueo de EEUU, con la que el PCV dice estar de acuerdo y en la que dice situarse, lo último que necesita es una campaña divisionista fuera de Venezuela que busque quebrar el apoyo solidario que el gobierno venezolano y las organizaciones políticas y sociales de Venezuela y el mundo hemos ido forjando con grandes esfuerzos y enfrentando grandes dificultades y amenazas.

Por estas razones, alertamos sobre esta nefasta campaña del PCV. A las organizaciones nacionales les decimos: gracias a la unidad seguimos de pie y hemos logrado derrotar golpes de Estado, sabotajes, invasiones mercenarias, intentos de instalar un gobierno títere, y solo con unidad lograremos derrotar el bloqueo y superar las actuales dificultades. A las organizaciones democráticas, antimperialistas, anticapitalistas y progresistas amigas de Venezuela y de la revolución bolivariana les decimos que el llamado sigue siendo a la unidad, a la solidaridad y al internacionalismo activo y militante. La digna lucha que el gobierno y el pueblo de Venezuela hemos librado y seguiremos librando contra EEUU y  sus cómplices nacidos en Venezuela es la lucha de los pueblos del mundo contra el imperialismo y por una sociedad justa, libre, soberana y llena de igualdad.

Sigamos encontrándonos en los caminos y trincheras desde donde construimos paso a paso #ElPoderDeLaGente, desde abajo, con esfuerzo y sacrificio, con la claridad de que esta lucha es base fundamental para construir un mundo multicéntrico y pluripolar, sin imperialismos y pleno de paz y solidaridad.

Como dijo Chávez: unidad, lucha, batalla y victoria.

Cómo dijo Bolívar: Unidad, unidad, unidad, esa debe ser nuestra divisa.

 

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Desafíos de la nueva Asamblea Nacional

Desafíos de la nueva Asamblea Nacional

Comunicado de la Consultoría Jurídica de la Asamblea Nacional ante írrita  decisión del ilegítimo Tribunal Supremo de Justicia - Presidencia Venezuela

Mañana 5 de enero se instala formalmente la nueva Asamblea Nacional, luego de la contundente victoria electoral obtenida por las fuerzas bolivarianas el 6 de diciembre de 2020. Es un hecho de suma trascendencia, ya que significa, nada más y nada menos, que se restituye el funcionamiento de uno de los poderes del Estado, el Poder Legislativo, luego de que hubiera sido convertido en arma de guerra contra el país como parte del plan de agresión de EEUU. Eso en sí mismo es una enorme victoria para el país. Sin embargo, es necesario el debate sobre el carácter de este nuevo parlamento, el debate sobre su fisonomía y sobre su papel en la superación de la actual situación de crisis nacional.

En este sentido, planteamos que su atención y esfuerzo debe estar centrado en la defensa de la soberanía y los intereses de Venezuela, la lucha contra la corrupción y la profundización de la democracia, tal como lo dijimos en la campaña electoral: la nueva Asamblea Nacional debe ser patriótica, ética y democrática. Esto debe desarrollarse en cuatro ejes de acción concretos:

1) Ser punta de lanza de un amplio y democrático encuentro nacional que permita construir el consenso necesario sobre la forma de superar los grandes problemas del país: cómo sortear el bloqueo financiero y comercial, principal causa de la crisis económica, debe estar como prioridad absoluta. Para lograr este consenso debe haber un diálogo entre las fuerzas políticas, productivas, sociales, culturales, que incluya de forma eficaz a las mayorías nacionales y no se limite únicamente a los aparatos de los partidos y organizaciones. Este diálogo debería ir perfilando un gran frente patriótico nacional como espacio de unidad del país frente a la agresión externa, y debería formular una política económica antibloqueo que dé cuenta de los aportes de todos los sectores económicos y sociales nacionales.

2) Darle prioridad legislativa a todas las acciones que apunten a la recuperación económica, apuntalando las decisiones del gobierno que requieran aprobación, así como desplegando una campaña ante el mundo sobre el impacto criminal de las sanciones contra Venezuela. Así como los diputados salientes lo hicieron para promover el bloqueo y la agresión, los diputados y las diputadas de esta Asamblea Nacional patriótica deben ser voceros y voceros, denunciantes, de las graves consecuencias de esta agresión.

3) Adelantar una campaña e impulsar acciones y procesos contra las desviaciones éticas en la política. La nueva Asamblea Nacional debe ser vanguardia de la lucha sin cuartel contra la corrupción.

4) Emplearse a fondo en la ampliación de la democracia revolucionaria mediante iniciativas como la Ley de las Ciudades Comunales, la reglamentación de las Leyes del Poder Popular. La nueva Asamblea Nacional debe caracterizarse por promover y abris todos los espacios posibles para la participación y el parlamentarismo con la gente, en función de avanzar en la construcción de una sociedad cada vez más democrática, plural, participativa y justa.

La nueva Asamblea Nacional es resultado de la unidad nacional para resistir la agresión, es resultado de la lealtad y capacidad de resistencia de nuestra gente, es resultado de la voluntad política para defender a Venezuela y a la revolución bolivariana, que sigue siendo el proyecto político que garantiza a las mayorías del país un horizonte real de justicia, igualdad, prosperidad y libertades plenas. De ese tamaño son los desafíos que enfrentamos.

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

2021: unidad, paz y soberanía para vencer como en Carabobo

2021: unidad, paz y soberanía para vencer como en Carabobo

Reflexiones de fin de año

Por Gerónimo Paz

Se va el año  2020  en medio de una terrible situación para la humanidad. No es sin embargo el año 2020 el que trajo toda esta tragedia, aun cuando la superstición colectiva así lo crea. Las causas de la tragedia humanitaria, de la crisis sanitaria por la pandemia, ni siquiera es del virus mismo sino de la forma injusta como está organizada la sociedad, de un modelo económico social, hay que recordarlo siempre, que es contrario a la existencia misma de la vida en el planeta: hablamos del capitalismo. La humanidad ha acumulado y cuenta con los recursos científicos, tecnológicos y con las capacidades para haber podido evitar que la consecuencia de la pandemia escalara a la magnitud actual, muchos muertos, muchos contagiados se pudieron haber evitado si todos estos recursos hubieran estado en función de la vida, del ser humano y no de los intereses de las élites que gobiernan al mundo.   Por eso hoy, cuando termina un año, no demos gracias porque termina un mal año, porque las tragedias, lamentablemente, que vive el mundo no se van a ir con el 2020, esta terminará cuando otro mundo posible se construya, lo construyamos, y eso es lo que debemos tener hoy y siempre como reflexión.

Para los venezolanos y las venezolanas se asoma un año 2021 cargado de una gran significación histórica, la épica de Carabobo se hará bicentenaria, 200 años de gloria, de haber elevado la llama de la libertad a su máxima expresión. Desde ese espíritu libertador de Carabobo tomaremos impulso para seguir  resistiendo, para seguir venciendo, para seguir enfrentado con determinación y firmeza la agresión externa, así como en 1821 Carabobo coronó la victoria sobre el imperio de entonces. El año bicentenario de aquella gesta debe significar  mayor unidad, mayores esfuerzos para vencer al imperio de hoy, decadente pero qué aún echa vaina, que pretende de nuevo colocarnos las cadenas de la dependencia, de la sumisión a intereses trasnacionales, y eso no lo vamos a permitir, porque venimos de Carabobo.

Pero Carabobo, ese rayo que alumbra pero que no hiere, como dijo Andrés Eloy Blanco, debe iluminar también los otros desafíos que de cara al futuro tenemos como nación, como proceso revolucionario. Encontrar una senda de recuperación económica que devuelva la prosperidad perdida a las mayorías nacionales es una tarea que deben estar en el centro de la agenda política, así lo ha planteado el compañero presidente, y así debe ser. Esta batalla, que es a su vez una batalla contra el bloqueo criminal, punta de lanza de la agresión extranjera, debemos hacerla juntos, unidos, con realismo revolucionario, pero con mucha amplitud para que todas las voces, para que todos los sectores puedan participar en la construcción de una política económica que lleve al país a una senda de recuperación económica social sostenida. El gobierno nacional, el presidente, debe contar con el apoyo, crítico en algunos casos, de todos las fuerzas políticas y productivas patrióticas del país para que adelante la estrategia, las políticas y acciones para vencer el bloqueo económico.  Ni pragmatismo sin rumbo, ni falsos radicalismos: realismo revolucionario debe ser la consigna para formular un plan económico integral capaz de recuperar el salario, elevar el empleo y el bienestar colectivo.

Carabobo es sinónimo de soberanía, de independencia pero también de libertad, de justicia, de entrega y desprendimiento por la patria. Carabobo por lo tanto es un gran ejemplo de una ética política radical, la gesta libertadora lo es en esencia, aun cuando así como hoy para entonces no faltaron los traidores, los que traicionaron su espíritu. Por lo tanto este año bicentenario debe alumbrar también la batalla ética, la batalla cultural, la lucha frontal contra otro de nuestros grande males, la corrupción, las deviaciones éticas. Hay que recuperar la credibilidad en la política, en los políticos y políticas, y esto pasa por devolver a esta noble actividad su potencia moral, su praxis altruista que recoge una ética en función de los demás, de desprendimiento como aquellos que en Carabobo murieron solo esperando a cambio la libertad de su patria.

Luchar por la profundización de la democracia de Chávez es otro desafío que sigue planteado, ya el presidente lo ha anunciado con mucha convicción. El año 2021 debe ser el año del impulso de las ciudades comunales, excelente, pero el problema de una revolución profundamente democrática como la dibujó Chávez es ante todo abrir un debate sobre cómo construir los espacios de empoderamiento y participación para todos los venezolanos y venezolanas, no solo para los que quieran organizarse en comunas. Debemos hablar sobre una democracia de múltiples, diversas, permanentes y cotidianas formas para su ejercicio. La comuna es una expresión territorial muy potente, a la que hay que dar mayor impulso, sin sectarismos, sin dogmas, sin tutelajes, así como lo dijo el comandante, pero más allá está la tarea de incorporar a otros sectores sociales que quizás no se sientan identificados con esa forma de participación y a la que no se le puede imponer, eso ya dio muy malos resultados en otras experiencias históricas.

En fin, el año 2021 será un año más de lucha, que debería estar sintetizada en tres tareas centrales, recuperación económica, profundización democrática y lucha contra la corrupción.

Con estas modestas aportaciones queremos hacer llegar a todas y todos los amigos, amigas, hermanos y hermanas crbzistas nuestro mejor deseo para que el año 2021 sea un año de prosperidad, salud y paz. ¡Año nuevo, batallas nuevas, nuevas victorias!

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