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Lula da Silva: «Ellos pensaban que la mentira iba a vencer»

Lula da Silva: «Ellos pensaban que la mentira iba a vencer»

El ex presidente de Brasil lleva 526 días preso y desafía con su optimismo y convicción. «No porque un juez haya sido un canalla,  tenés que juzgar a toda la justicia por causa de ese error», señala.

Por Gisela Marziotta y Nicolás Trotta

Imagen: Ricardo Stuckert

“Voy a cumplir 73 años pero tengo la energía de un pibe de 20”, dijo el ex presidente Lula Da Silva durante la primera entrevista que le dio a un medio argentino desde que fue detenido hace ya 526 días. Sentado detrás de un pequeño escritorio, escoltado por un policía y a cuatro metros de distancia de los periodistas, Lula confesó que tiene previsto vivir “hasta los 120 años” y que para eso, agregó, necesita tener “mucha fuerza” porque sino “la vida se transforma en algo aburrido”.

Lula está en la cárcel de Curitiba que, paradojas de la vida, él mismo inauguró en el 2007 con el objetivo de mejorar la calidad del servicio penitenciario brasileño y solamente para detenidos en tránsito, de hecho, en ese moderno bloque de cemento se alojan 20 presos pero el ex presidente es el único que está en forma permanente y aislado, y que pasa en soledad 22 de las 24 horas del día.

Los preparativos para la entrevista arrancaron cinco meses atrás cuando comenzó el primer intercambio de mensajes con los abogados defensores del ex presidente y después de muchas idas y venidas y frustrados intentos, sorpresivamente la semana pasada llegó la confirmación: Lula esperaba a PáginaI12 el miércoles 11 de septiembre a las 9.30 de la mañana en la cárcel de Curitiba, estado de Paraná, para un reportaje de 60 minutos.

Después de una hora de preparativos en la sala asignada para la entrevista, donde había un pequeño escritorio ubicado exactamente en el medio de la habitación y a su vez rodeado de una especie de candado que formaban otros escritorios y detrás del que estaban los camarógrafos, fotógrafos y PáginaI12, comenzaron a desplegarse las medias de seguridad para que ingresara el ex presidente.

A las 9.30 policías con pasamontañas y biombos que aislaban a Lula de cualquier contacto con el exterior escoltaron al ex presidente durante todo el recorrido desde su celda hasta el tercer piso del bloque de cemento, donde estaba la sala donde se realizó el reportaje.

De impecable traje oscuro y corbata bordó, ingresó con paso firme, íntegro y saludó alegremente a cada uno de los presentes y la emoción invadió cada milímetro de ese espacio frío, opresivo e impersonal, pero que con su presencia se cargó de energía y de dignidad.

Antes de sentarse y mientras acomodaba los papeles y un libro atlas que llevaba en sus manos para graficar algunas cuestiones durante la nota, preguntó: “¿Hay algún hincha de Racing en la sala?”, como para distender y seguramente para hacerlo presente a Néstor Kirchner.

“El día que deje de creer en la justicia, me pregunto qué es lo que voy a hacer. No porque un juez haya sido un canalla, no porque un fiscal haya sido un canalla, vos tenés que juzgar a toda la justicia por causa de ese error. El problema es que espero, con mucha tranquilidad, que la Suprema Corte tome una decisión. Tengo dos Habeas Corpus que se tienen que votar”, respondió cuando Página 12 le consultó sobre su libertad.

Su equipo de abogados, encabezado por Cristiano Zanin Martin, es optimista y espera que pronto haya noticias favorables para el ex presidente y que en los próximos meses recupere la libertad o que al menos le concedan arresto domiciliario.

Durante la entrevista, Lula recorrió varios temas, desde la actualidad brasileña que la comparó con los peores años económicos del menemismo. Le agradeció públicamente la vista al candidato presidencial del Frente de Todos Alberto Fernandez y le aconsejó que cuando asuma el próximo 10 de diciembre gobierne “para el pueblo pobre” y “no” le mienta “nunca”.

“No aceptar el terrorismo que el mercado crea. Al mercado no le interesa el pueblo argentino, el mercado tiene interés en ganar dinero. Al mercado no le preocupa si las personas pasan hambre, si las personas viven en las calles. El mercado quiere saber si hay rentabilidad. Y Fernández tiene que tener un compromiso con Dios y con el pueblo: no mentirle nunca al pueblo y gobernar prioritariamente para el pueblo trabajador y para el pueblo pobre argentino. Ese es el consejo que podría darle al compañero Fernández y a la compañera Cristina”, enfatizó Lula.

.- ¿Qué le da fuerza para empezar cada día?

.- Primero tengo ganas de vivir mucho. No sé por qué, pero creo que voy a vivir 120 años, entonces alguien que va a vivir mucho necesita tener mucha fuerza porque sino la vida se transforma en algo aburrido. Y sé porque estoy acá. Estoy acá condenado por un ex juez mentiroso (Sergio Moro); por un fiscal mentiroso y canalla (Dealtan Dallagnol) y por algunos comisarios que me armaron causas mentirosas en mi contra. Podría no estar acá, podría haberme ido de Brasil. Pero vine acá porque tengo a cuatro personas que saben la verdad sobre estos juicios en mi contra: yo, Dios, el juez y los fiscales. Ellos saben que mienten. Y Dios y yo sabemos que estoy con la verdad. Es por eso que estoy acá. Estoy acá para probar mi inocencia. Es más, ya probé mi inocencia, lo que quiero es que ellos prueben mi culpabilidad. Quiero y continúo esperando que me señalen alguna culpa de algo. Estoy esperando que me señalen un dólar mal habido en mi vida. Es decir, en verdad, el delito que cometí en este país, fue probarle a una elite brasileña políticamente canalla, que es posible que el pueblo coma lomo y bife de chorizo, que es posible que el pueblo pobre viaje a Bariloche, a Buenos Aires, a Miami en avión, que es posible que una persona tenga una casa, que es posible que una persona entre en una universidad, que es posible que una persona vaya a una escuela técnica y que es posible que una persona tenga acceso a la cultura, al esparcimiento, al teatro, al cine, a un restaurante. Ese fue el delito que cometí. Generar 22 millones de empleos en blanco. Aumentar en un 75% el salario mínimo. Poner a disposición 52 millones de hectáreas de tierra para hacer la reforma agraria. Hacer el mayor programa nacional de historia de Brasil y de entablar amistad con todos los países de América del Sur. Fue el momento de la cordialidad. Fue el momento en que nosotros no teníamos contiendas. Fue el momento en que soñamos: Kirchner, Lula, Chávez, Rafael Correa, Tabaré, Pepe Mujica soñábamos en construir un bloque económico fuerte, desarrollado tecnológicamente para que nosotros pudiéramos disputar la exportación de productos con valor agregado y no solo commodities.

.- ¿Y qué pasó con ese sueño?

.- Y todavía sigo con este sueño y es por eso que tengo fuerza. Porque todavía quiero estar vivo y quiero ayudar a derrotar a todas estas personas malvadas, a quienes no les gustan los pobres, que solo gobiernan para el mercado. Acá en Brasil hace un año que no se habla de empleo, que no se habla de sueldos, que no se habla de ganancias. Sólo se habla de privatización y reducción de la máquina pública. Entonces, mi voluntad para la lucha es como si tuviera 20 años. Acá y fuera del país. Y creo que ellos tienen miedo de soltarme, porque saben que cuando me suelten, voy a la calle. Voy a la calle. Tengo ganas de ir a la puerta de la Rede Globo de Televisión y desmentirla. Hace diez años que cuenta mentiras sobre mí. Tengo ganas de hacer un debate con el canalla del juez que me juzgó y con el fiscal que me acusó. Entonces, es por eso que tengo fuerza, porque quien tiene la verdad, no tiene que tener miedo.

.- Su libertad depende de la justicia ¿confía en la justicia brasileña y en las instituciones en general?

.- Podría hacerles una pregunta y es una pregunta que me hago todos los días. El día que deje de creer en la justicia, me pregunto qué es lo que voy a hacer. No porque un juez haya sido un canalla, no porque un fiscal haya sido un canalla, vos tenés que juzgar a toda la justicia por causa de ese error. El problema es que espero, con mucha tranquilidad, que la Suprema Corte tome una decisión. Tengo dos habeas corpus que se tienen que votar. Hay una presión muy grande de la prensa brasileña, sobretodo de la Rede Globo de televisión para que Lula no salga de prisión. Porque el gran problema de la operación Lavajato es que dejó de ser una operación de investigación de la corrupción y se transformó en un partido político. Es decir, hay un pacto entre los medios de comunicación y la operación Lava-Jato. Todas las mentiras que la Lava-jato cuenta, se transforman en verdad en la prensa brasileña. En las tres revistas nacionales, en los grandes diarios, la Lava-Jato tenía a un periodista en cada diario, en cada revista que recibía preferencialmente la información antes que los abogados de la defensa. Y esto todavía continúa. Estarán siguiendo en la Argentina la divulgación del blog Intercept que descubrió todo lo podrido de la Lava jato. Para la gran prensa brasileña, no existe Intercept. Ninguna denuncia hecha por Glenn (Greendwayld, periodista de Intercept) se divulga en la gran prensa. Ahora, el domingo, hubo una denuncia muy seria de mentiras de los fiscales, del comisario de policía, del juez Moro con relación al hecho que yo acepté ser ministro de Dilma. La mentira es la cosa más grave hasta ahora y la Rede Globo de televisión no dijo nada. La emisora Record no dijo nada. La emisora SBT no dijo nada. Es decir, la prensa no consigue desvincularse de la Lava-Jato porque cuando se libere a Lula, una parte de la Lava-Jato habrá perdido credibilidad. Porque hasta ahora solo contaron mentiras. Y estoy con mucha sed, con ganas de, en libertad, cuestionar la credibilidad de estas personas. Por eso es que creo en la justicia.

.-¿En qué siente que se equivocó si tuviera que hacer una autocrítica de su gestión? ¿y qué repararía de eso?

.-Acá en Brasil hay algo que está de moda, todos quieren que el PT haga una autocrítica. Es impresionante. Ellos gobernaron durante 500 años, el PT solamente 13 años, solo el PT hizo más que ellos. Para que tengas una idea, en ocho años de gobierno, fui el Presidente que creo más universidades en la historia de Brasil. Pusimos más alumnos en la universidad, en 12 años, más alumnos que ellos pusieron en un siglo. Entonces, si tuviera que hacer una autocrítica, me iba a mirar al espejo y decirme: “Lula, ¿por qué no hiciste más? ¿Por qué no mejoraste más el sueldo del pueblo? ¿Por qué no hiciste más universidades? ¿Por qué no generaste más empleos? ¿Por qué no hiciste más por la reforma agraria?” Era esta la autocrítica que haría. Hacer más, cada vez más, porque solamente así es que vamos a hacer crear un pueblo con un estándar de vida decente.

.- ¿Cómo se puede desarticular esa connivencia entre los medios y la justicia para generar ese tipo de golpes institucionales?

.- Nunca fui a almorzar o desayunar con el dueño de un periódico, de una emisora de televisión para pedir un favor. La única cosa que quiero y exijo es que ellos existan para informar bien a la sociedad, no para mentirle, no para construir mentiras. Y en Brasil se construyeron muchas mentiras. Si tenés en cuenta que el principal noticiero de Brasil de la televisión, según una encuesta hecha por una profesora de la Universidad Federal de Minas Gerais, en tan solo un poco más de un año, hay 80 horas, en el principal noticiero de esta televisora, hablando mal de Lula. Y al mismo tiempo tiene más de 100 horas, transformando un juez mentiroso en héroe. O sea, ellos pensaban que la mentira iba a vencer. Y estoy aquí para decirles a ustedes: la verdad vencerá, cueste lo que cueste, tarde lo que tarde, pero el pueblo brasileño va a saber la verdad y que esas personas que me acusaron no tienen moral. Hicieron uso de la justicia para hacer política y el principal objetivo era impedir que Lula volviera a ser presidente de la República de este país. Y que el PT ya no pueda ganar más las elecciones. Es eso, el mismo odio que ellos tenían a Kirchner y que tenían a Cristina.

.- ¿Se ve nuevamente Presidente?

.- Tengo conciencia que mi rol ahora es contribuir para que otras personas, más jóvenes que yo, con más energía que yo, con más ganas que yo… Con más ganas no creo. Pero otras personas, Brasil tiene muy buenas personas. Hay varios gobernantes interesantes, hay gente nueva en la política. Yo espero que Brasil no me necesite. Espero que tengamos nuevos cuadros, nuevas mujeres, nuevos hombres para poder participar de un proceso electoral.

Tomado de: https://www.pagina12.com.ar/218306-lula-da-silva-ellos-pensaban-que-la-mentira-iba-a-vencer

Ordenan desalojo del centro de formación Paulo Freire del MST

Ordenan desalojo del centro de formación Paulo Freire del MST

El 5 de setiembre, el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) recibió con sorpresa una orden para desalojar el Centro de Formación Paulo Freire, ubicado en el asentamiento de Normandía en Caruaru (Pernambuco).

La reintegración fue solicitada por el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA) y ordenada por la 24ª Corte Federal, en el municipio de Agreste Pernambucano, por el juez federal Thiago Antunes.

El centro de capacitación pertenece al asentamiento de Normandía, creado en 1998. En ese momento, el INCRA sugirió al MST utilizar la casa de la sede, donde opera el centro, para fines de formación colectiva de campesinos y campesinas de la región nordeste. La donación se hizo a los asentados en 1999.

Desde entonces, el asentamiento Normandía «se convirtió en una referencia en el campo de producción, de agroindustria y de comercialización, y el centro Paulo Freire como «un centro de estudios para la formación técnica en agroecología y en la formación politica y académica», dijo Jaime Amorim, dirigente nacional del MST.Por el Centro de Formación Paulo Freire del MST han pasado más de 100 mil personas que han tomado cursos prácticos y teóricos, dando la bienvenida a estudiantes y maestros de todo Brasil.

«Entendemos esta decisión de desalojo como un nuevo ataque al MST, en especial a la formación política del movimiento», dijo a RMR Cássia Bechara del MST, que coordina el envío de cartas de apoyo a nivel internacional dirigidas al juez Antunes, al superintendente regional de INCRA, Marcos Campos y a Paulo Câmara, gobernador del Estado de Pernambuco (ver documento adjunto).

«Derrotar al MST es una cuestión de prioridad para el fascismo que se aloja en el gobierno nacional. Están llenos de odio, de rencor, contra todos quienes intentan organizar al pueblo, o que se identifican con la izquierda, a quienes consideran sus enemigos», dijo Jaime Amorin, dirigente nacional del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) y miembro de la Coordinación de La Vía Campesina por Sudamérica.

Mientras el MST organiza varias acciones para resistir al desalojo del Centro de Formación Paulo Freire, varias comisiones parlamentarias ya pidieron reuniones con el superintendente del INCRA y con el juez; y la semana que viene integrantes de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso nacional llegarán a Pernambuco para intentar revertir el proceso de desalojo, informó Amorim.

Desde el sábado 14 de septiembre se montará un campamento permanente de resistencia en defensa del centro de formación Paulo Freire.

 

Tomado de: https://rmr.fm/testimonios/ordenan-desalojo-del-centro-de-formacion-paulo-freire-del-mst/

La base y la esencia de nuestros proyectos es la participación protagónica de los pueblos

La base y la esencia de nuestros proyectos es la participación protagónica de los pueblos

En la segunda entrega de entrevistas a nuestras organizaciones hermanas de la Patria Grande, presentamos a Latinoamérica en la mirada de Daniela González López, coordinadora internacional del Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos, de Oaxaca, México.

El Observatorio de Derechos Humanos de los Pueblos es una iniciativa de la sociedad civil organizada para vigilar, analizar y difundir en todos los espacios nacionales e internacionales la situación que guardan los derechos humanos y la democracia en México y América Latina.

¿En que contexto latinoamericano se desarrollan los ataques actuales contra Venezuela?

Estamos ante un contexto en donde hemos visto que la política intervencionista de los Estados Unidos ha sido permanente contra nuestra región y también contra otros países de otros continentes en el mundo y creo también se dan en el marco de una participación de las políticas de los gobiernos  neoliberales que están atentando en contra de los pueblos en el mundo y en particular contra Venezuela. Por eso creo que es muy importante la solidaridad y la defensa de la Revolución Bolivariana.  Porque la Revolución Bolivariana de Venezuela es el símbolo y la esperanza de generar realmente cambios y transformaciones profundas en beneficios de los pueblos, desde el comandante Chávez eso ha sido una bandera de lucha para otros pueblos en el mundo que hemos venido retomando a la Revolución Bolivariana como el ejemplo, la imagen y la fuerza a seguir; que nos da un fundamento también desde el corazón chavista y todo el legado de Chávez. Es lo que ha significado para muchos pueblos en el mundo y es el significado de una verdadera profundización de la igualdad, de la justicia y sobre todo de la paz para los pueblos en el mundo.

En esta búsqueda de igualdad, de justicia y de paz ¿qué desafíos tenemos como fuerzas de izquierda y como fuerzas populares para el corto y mediano plazo?

Consideramos que tenemos desafíos muy importantes. Tenemos mucho que trabajar y sobre todo algo fundamental es que tenemos que profundizar verdaderamente en la construcción de la unidad latinoamericana, pero también la unidad a nivel mundial. Un eje de esta unidad es la exigencia por la no intervención de los Estados Unidos contra nuestros pueblos, sobre todo fundamentalmente contra Venezuela. Porque Venezuela está hoy en el ojo del huracán, está siendo señalada y apuntada de manera permanente y si permitimos que le hagan daño a Venezuela nos van a estar haciendo daño a todos los pueblos, es decir si permitimos que en Venezuela los Estados Unidos logren sus objetivos, entonces estaríamos retrocediendo todo este gran avance revolucionario que supimos construir y como fuerzas de izquierda estaríamos viviendo una derrota histórica. Es por ello tan importante que debemos tener claro que todos nuestros planes de acción también deben incluir como  bandera de lucha la defensa de Venezuela, que es la defensa de su soberanía y sobre todo también el respeto integro a su gobierno legítimo que está representado por Nicolás  Maduro Moros. Es muy importante que realicemos acciones concretas y claras para defender el proceso bolivariano de Venezuela, consideramos que es uno de los grandes desafíos que tenemos, el ponernos de acuerdo en algunas líneas muy generales de trabajo para hacer efectiva esa defensa de la revolución bolivariana de Venezuela. Por otro lado también creo que en Latinoamérica algo fundamental hoy es que tenemos que estar haciendo una lucha permanente en contra de la guerra en Colombia. Ese también es otro eje fundamental, creemos que es una de las líneas estratégicas. En Colombia hay un genocidio, es lo que desde el gobierno están haciendo y están realmente haciendo  una masacre en contra de la paz, porque el significado de la paz  en Colombia es la paz para los pueblos de la región.

Otro eje de trabajo muy importante es potenciar y adueñarnos del discurso de la defensa de los derechos humanos. Entendiendo a los derechos humanos como producto de las justas luchas que hemos librado históricamente, y que esto es una bandera de lucha que hoy ha querido o más bien nos la arrebatado el imperialismo, pero nosotros como pueblo tenemos que entender a los derechos humanos como una defensa colectiva de los derechos y tenemos que reapropiarnos de esa bandera de lucha.

Tanto en Venezuela como en la región en décadas anteriores supimos avanzar en la construcción contra hegemónica, supimos tener llegada a grandes capas de la sociedad en las ideas de transformación. ¿Cómo retomamos esta construcción de hegemonía en donde la ética sea un valor central?

Algo fundamental para una verdadera construcción de los pueblos, revolucionaria, tiene que estar basado sobre la estrategia de construcción y concreción del poder popular. En México hemos ganado en esa construcción de  poder popular basado en algunos ejes que no son una receta. La base de todo esto es la participación protagónica de los pueblos, esto es lo fundamental. En México, en Venezuela, como en otros países en el mundo, creemos que esta es la base y la esencia de las luchas. Lo que da esa esencia y ese cuerpo es efectivamente la construcción desde abajo, es el poder popular, que tiene que ver con una nueva economía, una nueva forma de hacer política, una comunicación popular, una nueva ideología, tiene que ver también con una nueva educación y cultura con nuevas formas y adopción de seguridad de los propios pueblos y sobre todo en los procesos colectivos y asamblearios, en donde las estructuras sean realmente horizontales y los procesos sean amplios, en donde se respete precisamente la participación protagónica y la voluntad de los pueblos.

Otro aspecto muy importante a tomar en cuenta es la producción agroecológica, en donde estaríamos  potenciando, a través de la economía solidaria, las cooperativas colectivas y comunitarias y esto también tiene que ser un fundamento que nos permita potencializar nuestros procesos. En este sentido consideramos entonces que la construcción desde abajo del poder popular puede ser ese cimiento que nos permita garantizar la vida y la consolidación verdadera de los procesos revolucionarios de los pueblos, y en este sentido pues algo muy importante, que ha sido un ejemplo para nuestras organizaciones, ha sido el ejemplo de la experiencia de las comunas y del poder popular en la Venezuela de la Revolución bolivariana, y por eso creemos que todo esto se tiene que profundizar, para que justamente se pueda revertir todos los procesos que han estado en contra. Y a través de esto si creemos que se puede potencializar y además también se puede dar un intercambio de sugerencias muy importantes con diferentes países que han tenido o que están llevado a cabo procesos de construcciones, realmente que son fundamentales para que podamos seguir consolidando esta vertiente del poder popular en nuestra América.

Tenemos un desafío como campo popular en Latinoamérica de poder superar un modelo económico de dependencia. ¿Qué pasos tenemos que dar en la construcción de un modelo económico transformador  que sea garantía de los derechos sociales que se van consiguiendo?

Creemos que tendría que estar basado justamente en una economía solidaria en donde la base sea realmente la participación de los trabajadores y trabajadoras a través de empresas colectivas o cooperativas en donde se pueda estar haciendo realmente una economía colectiva. Nosotras en México lo que hemos estado impulsando le llamamos mutualidades, que son un ejemplo de trabajo colectivo, en este caso con una especificidad. Las mutualidades son un grupo de trabajo de mujeres. Eso si aquí si queremos ser muy claras que el único, digamos, un elemento muy importante, es que son con compañeras mujeres. Esa siempre ha sido una regla y no porque nuestros compañeros hombres sean incapaces, pero la experiencia y la realidad nos ha dado como resultado que en estas mutualidades se prioriza el trabajo de las mujeres. Son pequeños espacios económicos en donde la asamblea de las mujeres define el reglamento interno, que van a definir los montos del ahorro individual y el ahorro colectivo, entonces se dan ahí las definiciones y aquí podemos tener compañeras y grupos de compañeras, tenemos en las diferentes regiones, en diferentes comunidades. Compañeras que definen en colectivo, en grupos de quince, de veinte, de cincuenta, de cien. Ellas definen la capacitación, el trabajo, el ahorro. Ahí no tenemos mesa directiva ahí lo que se nombra es un consejo de administración, este consejo de administración  está formado por la comisión de finanzas, comisión de organización y comisión de educación entonces pretende ser un proceso también formativo, educativo e ideológico pero también pretende ser un espacio para ayudar en la economía familiar y a partir de eso es que tenemos una visión de desarrollar proyectos cooperativistas. Hemos avanzado en regiones donde tenemos más experiencia, donde tenemos que nuestras compañeras ya se han vuelto el embrión de los bancos comunitarios, en donde ya los diferentes sectores acuden a ellas para resolver los problemas cotidianos, directamente ya es una instancia de poder popular de la mujer de la región.

Es una experiencia muy pequeñita y muy humilde y desde ahí lo hemos ido compartiendo. Se han generado procesos de intercambios interesantes con profesores y profesoras que adoptan esta experiencia en sus centros de trabajos para que también tengan un impacto hacia las comunidades donde ellos trabajan entonces consideramos que desde lo pequeñito también podemos ir haciendo transformaciones y cambios muy importantes.

También debemos recuperar las prácticas de la siembra y la producción autóctona. Rescatar las tierras muertas. Hablamos de tierras muertas porque en México los gobiernos anteriores le venían poniendo, o permitían que se pongan, fertilizantes, agroquímicos que han matado y han dañado nuestra tierra. Ahora estamos en el proceso de estar curando nuestras tierras para que se hagan fértiles pero sobre la base de una verdadera agroecológica y en donde permite como familias pobres e indígenas en México sembrar y producir para nuestro autoconsumo. También permite el desarrollo en las cooperativas y esto ya lo vamos a ir definiendo a través de una verdadera organización de la gente.

En México tenemos esa posibilidad con nuestro nuevo gobierno que es un gobierno legítimo, es un gobierno nacionalista, es un gobierno que nos da esperanza  porque realmente también trabajamos mucho para que lográramos tener a este gobierno, un gobierno que después de tantos años, de tanto sufrimiento, de tantas represiones, de tantas muertes, hoy lo tenemos y ha sido también producto de una lucha muy fuerte que han dado  nuestras organizaciones. Ahora decimos que algunos de estos ejes los hemos venido planteando a través de diferentes medios para hacérselos llegar, y ahorita bueno creemos que de manera colectiva y conjunta lo podemos ir implementando. Pero si creemos que es muy importante y que debemos retomar desde abajo este tipo de experiencias porque creemos que es desde lo pequeñito hasta lo más general donde está la construcción y el desarrollo de nuestras ideas y proyectos.

 

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora.

Tenemos que reconstruir el proyecto con la gente

Tenemos que reconstruir el proyecto con la gente

Con esta entrevista a Llanisca Lugo, militante del Centro Martin Luther King de Cuba, iniciamos la publicación de una serie de entrevistas con Latinoamérica como tema común, con la mirada sobre el continente, sobre las perspectivas, las ideas y principalmente las acciones de organizaciones hermanas.

Llanisca es coordinadora  del Programa de Solidaridad del Centro Memorial Martin Luther King, organización macroecuménica de inspiración cristiana, que contribuye a la solidaridad y la participación popular, basada en la Educación Popular y una teología popular, crítica, liberadora y contextualizada.

Militantes de diversos países reflexionan sobre la situación en la región, nuestras tareas y desafíos por delante en la búsqueda de la reconstrucción de un proyecto de transformación y buen vivir de las mayorías.

¿Cómo caracteriza el actual contexto latinoamericano?

Actualmente estamos viviendo un momento peligroso para todos los pueblos del continente, especialmente para todos los pueblos organizados en defender las ideas de justicia social para nuestros países, un proyecto de integración popular que realmente sea capaz de construir poder popular, ese poder que tanto necesitamos. Hay una avanzada de la derecha, pero de los más reaccionario de las ideas de derecha en el continente. Hay una avanzada del neoliberalismo, pero las expresiones más criminales de ese neoliberalismo, en el intento histórico del imperialismo de construir su dominación sobre nuestras regiones. Hay una crisis en el sistema capitalista que presenta una institucionalidad muy fragilizada. Hay una judicialización de la política que cae sobre lideresas y líderes sociales y políticos, toda la criminalización que tiene la complicidad de diferentes aparatos e instancias, los asesinatos permanentes de compañeros y compañeras que defienden los territorios y la vida en comunidad. Toda la arremetida contra las ideas de izquierda y la posibilidad de un mundo nuevo que supere el capitalismo es un rasgo fundamental de este momento, el cual necesitamos pensarlo, analizarlo, para entender bien como se están generando las relaciones entre las estructuras de opresión. Cómo se están retomando los proyectos de dominación sobre nuestra región, para nosotros también entonces colocar nuestras estrategias, que es claro que tienen que ser de resistencia, de acompañamientos, de solidaridad y también de construir alternativas, construir procesos hacia adelante en unidad.

Venezuela es el centro de la disputa entre proyectos en la región. Un país que hoy simboliza todo lo que Estados Unidos y las élites regionales pueden generar en materia de violencia, presiones y sanciones para borrar la posibilidad de resistencia popular. Y también un país que es símbolo de un gigante, que es nuestro pueblo latinoamericano. Algo que podemos resaltar es la alegría, la fuerza y resistencia del pueblo venezolano en este proceso, que cuenta con el respaldo de las organizaciones sociales y políticas del continente que comprenden la significación de este proceso para la región, organizaciones que defienden la Revolución Bolivariana.

 

¿Cuáles son las tareas para las fuerzas de izquierda y las fuerzas progresistas en la región en este contexto?

Hay muchas tareas. Lo fundamental es organizar, priorizar estas tareas. Es encontrar donde están los puntos que nos permiten construir esa unidad que tanto deseamos y necesitamos. Dónde están los puntos sobre los que podemos dialogar. Cuáles son los puntos de encuentro de nuestros proyectos antimperialistas, anti neoliberales, donde están los ejercicios de diálogo reales que podemos sostener. Yo creo que esa es una de las tareas fundamentales entre el movimiento popular, entre los partidos, pero también con los Estados, intentando reconocer los momentos de tensión, de opresión, de lucha necesarias para profundizar los procesos. Intentando reconocer el papel, los roles que tiene cada actor, cada sujeto dentro de las revoluciones. Dentro de los países donde no tenemos procesos avanzados de construcción de poder popular, sino lo contrario, tenemos que encontrar dónde están las posibilidades de superar la situación. No podemos acomodarnos a una época de derrotas.

Otras tareas muy importantes son la formación, la comunicación estratégica, que nos construya nuestra identidad revolucionaria, resistencia organizada. Que reconstruya esa hegemonía, el sentido común. Tenemos que disputar y tenemos que construir con el pueblo, no sólo con la militancia de las organizaciones. La izquierda no puede estar contenta con discursos radicales dentro de su seno, de su teatro. Tiene que ir al pueblo, tiene que discutir con la gente su proyecto, reconstruir con la gente su proyecto, escuchar lo que la gente necesita. Esta es otra tarea, construir base popular organizada, diálogo con las bases populares, con el pueblo mas humilde. Es una tarea primordial de la izquierda hoy.

Entonces la comunicación estratégica, la formación, el diálogo con el pueblo, la articulación entre las fuerzas y la construcción de un programa que nos pueda articular. Creo que son tareas que hoy tenemos que enfrentar.

¿Cómo avanzamos en reconstruir esa hegemonía que supimos tener en años anteriores donde mayores sectores de la sociedad eran receptores de las ideas de transformación?

Yo creo que una cosa fundamental es creer en el pueblo. Esto es lo primero. A veces la izquierda quiere que el pueblo crea en ella, “tienen que creer en mi proyecto”. Vamos a creer en el pueblo. En el pueblo que le da la comida a sus hijos, que se va a trabajar, vamos a dialogar con ese pueblo, que quiere una sociedad mejor y que muchas veces es decepcionado. Hay que cuidar la fe en el pueblo.

Esto no se logra únicamente con grandes debates éticos. Se logra con un comportamiento coherente. La discusión de la coherencia es una discusión que nos tenemos que dar. Coherencia en todos los órganos de la vida. Emanciparnos de toda forma de opresión.

La coherencia y el diálogo con el pueblo son fundamentales. Y otro aspecto es nuestra capacidad de conectarnos con las ideas de la gente. A veces tenemos discursos que están muy lejos de lo que la gente quiere, de lo que la gente siente, muy lejos de la vida. Quedamos atados a escenarios, estructuras, aparatos que hoy tal vez ya no son capaces de generar escenarios de revolución. La izquierda tiene que reinventar sus instrumentos. El instrumento tiene que ser el territorio privilegiado del diálogo con el pueblo, debería ser el territorio donde uno construya la participación del pueblo. Pero al servicio del pueblo, no el pueblo respondiendo al instrumento. Constantemente transformamos esta relación, la invertimos. Es una necesidad renovar nuestras metodologías. Con instrumentos viejos no podemos crear sociedades nuevas. En momentos de crisis, de redefiniciones como en el que estamos las organizaciones, los sujetos se reconfiguran. EL campo popular, los sujetos se reconfiguran.

Vemos la necesidad de construir un nuevo modelo económico sustentable, que sea garantía de los avances que vallamos logrando.  ¿Cómo avanzamos en la construcción de este nuevo modelo?

Lo primero creo que es que hay que integrarlo en nuestros debates. Siempre lo separamos. Normalmente la izquierda separa las discusiones de la espiritualidad y de la economía de sus debates. Son debates que normalmente no son parte de nuestras discusiones. ¿Cómo reproducimos la vida? Desde las mujeres en su trabajo doméstico, no remunerado, que tiene que ser incluido cuando evaluamos la prosperidad de una sociedad, hasta como superamos las matrices extractivas. Cómo nosotros y nosotras construimos una transición justa, que sea capaz de buscar un modelo de ecología política sistémica que integre las visiones para que el bienestar no sea entendido como una escalada de consumo, sino con una vida en armonía, de compartir los bienes, de una vida en comunidad. Hace falta trastocar el paradigma que nos sembraron en la cabeza de qué es lo que significa una sociedad que está bien. Hay una creencia, incluso nuestros gobiernos progresistas aspiraron a que la gente tenga más consumo, a salir de la pobreza. Por supuesto que es importante que la gente salga de la pobreza, y este fue un logro en este tiempo en muchos países de la región, pero nuestro proyecto no puede ser construir sociedades con el orden liberal burgués, con un capitalismo noble y democrático, esto no existe en el mundo. La mayor de las utopías es creer que mientras tengamos capitalismo vamos a tener una sociedad con capacidad democrática. Nosotros necesitamos subvertir este orden desde abajo con mucha creación nueva, con innovación de lo que significa las relaciones del pueblo con las estructuras a nivel local. Necesitamos estimular la autogestión local, estimula la articulación de emprendimientos a nivel local que resuelvan los problemas de la gente, esto en diálogo con políticas de estado que tienen que ir avanzando hacia esta necesidad de superar las políticas extractivas, esa matriz que nos mantiene dependientes del sistema económico mundial que siempre nos va a tener desplazados, supeditados.

La soberanía es fundamental. No podemos construir una economía capas de alimentar a nuestros pueblos sin soberanías. Soberanías energética, alimentaria, territorial y la soberanía de las mujeres.

En este pensarnos desde la integralidad un eje que fue ganando fuerza en la región es el debate, las prácticas que se enmarcan en la construcción del feminismo. ¿Qué balance se hace del feminismo en la región?

El feminismo está siendo mediatizado con mucha intención desde los centros de poder. Se visibiliza un feminismo desorganizado, sin construcción de procesos políticos. Un feminismo liderado por actrices, por cantantes, por famosas. Y no se visibiliza el feminismo de abajo, construido por el sudor de las mujeres del pueblo que hacen política desde sus bases, que están salvando la vida de las compañeras, que están poniendo su vida en riesgo. Estamos avanzando en América Latina en una comprensión de como esto tiene que atravesar nuestros debates de nuestro proyecto. Transversalmente. Cuando discutimos democracia, cómo las mujeres aportan a la construcción de esta democracia. Desde la historia del patriarcado. Si encerramos la discusión del feminismo en una tendencia que sólo gire sobre sí misma y ahí se quede, tenemos un límite. Necesitamos construir, organizar las movilizaciones que fueron muy grandes en la región.

Prensa Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

 

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