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Efectos del bloqueo sobre Venezuela: una mirada desde el sur occidente del país. Informe de La Corriente

Efectos del bloqueo sobre Venezuela: una mirada desde el sur occidente del país. Informe de La Corriente

 

 

En ocasión de la visita oficial a Venezuela de Alena Douhan, relatora especial de la ONU sobre la repercusión negativa de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos a la República Bolivariana de Venezuela, la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora como organización social fue convocada a presentar un informe al respecto, partiendo de la realidad política, económica y social de los territorios en los cuales tenemos presencia como parte de nuestro despliegue permanente.

Para contribuir al conocimiento, análisis, debate y denuncia de los graves efectos del bloqueo contra nuestra población, hacemos público aquí, en un seriado gráfico, algunos de los elementos planteados en el informe que presentamos.

Invitamos a verlos y a compartirlos. A continuación, las infografías:

 

EFECTOS SOBRE LA PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS

EFECTOS SOBRE EL DERECHO A LA SALUD

EFECTOS SOBRE EL DERECHO A LA EDUCACIÓN

 

 

El poder de la gente, las ciudades comunales y la dinamización del Psuv, tareas estratégicas centrales. Análisis de La Corriente

El poder de la gente, las ciudades comunales y la dinamización del Psuv, tareas estratégicas centrales. Análisis de La Corriente

Acompañamos y respaldamos el conjunto de iniciativas políticas e ideológicas que viene planteando el presidente Nicolás Maduro, en la medida en que todas implican aspectos claves para el reimpulso y la profundización de la revolución bolivariana. La lucha contra la corrupción, la profundización de la democracia revolucionaria con el impulso de las ciudades comunales y la búsqueda de “nuevos métodos para que el partido asuma un papel más crítico, dinámico y activo», configuran tres ejes claves para avanzar en una línea estratégica revitalizante y dinamizadora de la revolución política. Veámoslas una a una.

  • Las ciudades comunales son un paso importante para avanzar en el objetivo histórico de construir una sociedad democrática y en la transformación del Estado oligárquico en un Estado basado en el poder de la gente, con múltiples y diversas formas de participación y de ejercicio directo del poder. Sin embargo, creemos que la construcción de estas ciudades comunales debe partir de bases ciertas, de realidades concretas, no desde el papel, no desde estadísticas que muchas veces no se corresponden con la realidad.

Las ciudades comunales no deben ser decretadas, ni impuestas por instancias burocráticas, cosa que no significa que el Estado y el gobierno no deban cumplir un papel central en su conformación. Lo que queremos decir es que es necesario pasar por un proceso previo de reimpulso y fortalecimiento de los concejos comunales y comunas, pilares sobre los que van a estar soportadas las ciudades comunales. Quienes estamos en el trabajo de base sabemos que, excepto algunas experiencias referenciales, sus niveles de organización, participación y empoderamiento no son los adecuados como para de golpe plantearse niveles superiores de agregación. No basta para lograr esos niveles óptimos adecuarlos y reelegir vocerías, lo que es una respuesta administrativa, se trata de construir y ejecutar un plan de reimpulso integral que solidifique esos dos primeros niveles de organización para pasar a niveles más complejos de agregación del poder comunal. Si no, se corre el riesgo de que terminemos con 200 ciudades comunales como está planteado en la meta, pero de papel, apropiadas por cenáculos de «voceros» en muchos casos impuestos con el solo propósito de controlar los recursos que vayan a ser asignados a estas ciudades comunales.

Las ciudades comunales deben partir de un diagnóstico territorial para evaluar su viabilidad política, organizativa y geográfica. En donde exista condiciones para avanzar se debe hacer, pero en aquellos territorios donde no las haya es necesario plantearse planes dirigidos para crear esas condiciones. Es mejor construir experiencias modelos o referenciales que puedan mostrar la viabilidad de esta forma de empoderamiento en una primera fase, que decretarlas de forma plana y automática.

  • Avanzar hacia un PSUV más crítico, más dinámico y activo, como lo plantea el presidente, no solo es acertado sino que es una tarea estratégica para poder conducir el proceso revolucionario hacia la actualización y revitalización que se necesita de cara a la construcción de la sociedad democrática, ética y humanista planteada como objetivo histórico por la revolución bolivariana, es decir, una sociedad inclusiva, de bienestar colectivo e igualitaria. Se trata de avanzar hacia el partido de Chávez, un partido que sea instrumento de transformaciones, que entienda el carácter actual de la disputa, no solo contra el imperialismo sino también la disputa de sentidos, de emociones, la batalla ética, en fin, la batalla hegemónica.

Urge superar la lógica de partido-correaje, del clientelismo, del asistencialismo, para que la dualidad partido/gobierno se convierta en una sinergia transformadora, en potentes instrumentos para la superación de la crisis que estamos sufriendo. Esto pasará solo si se sucede un proceso profundo de renovación, de formación de liderazgos éticos y democráticos, y de creación y aplicación de mecanismos internos para ello.

  • Si avanzamos en la profundización del poder popular, en el papel activo de la gente en nuestra democracia, si renovamos el partido para hacerlo más crítico, más activo en las tareas realmente transformadoras (sin dejar de ser un eficaz instrumento electoral, obviamente), para convertirlo en un partido más dinámico como está propuesto, podremos entonces estar en mejores condiciones para dar la batalla contra la corrupción, contra las desviaciones éticas que tanto daño hacen al país y, sobre todo, a la posibilidad de lograr la recuperación económica, aun cuando podamos convenir en que la principal causa es el criminal e ilegal bloqueo comercial y financiero.

Con el poder de la gente, con un partido ético y democrático, tendríamos dos poderosas fuerzas para derrotar la corrupción, la agresión extranjera y para revitalizar radicalmente la revolución bolivariana en el marco de las perspectivas de Chávez.

Por estas razones creemos desde La Corriente que estas iniciativas planteadas por el presidente Maduro deben ser acompañadas con entusiasmo y determinación por todas las fuerzas chavistas. La Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora dice presente, y desde ya dirige todos sus esfuerzos, su voluntad, el tiempo y la energía de su militancia la consecución de estas tareas estratégicas.

¡Vamos pues, con la profundización del poder de la gente y de la democracia revolucionaria, con la revitalización y dinamización del Psuv, a dar la batalla contra la corrupción, contra las desviaciones éticas, por la revolución política, por la recuperación económica y por la derrota del bloqueo!

 

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

A propósito del comunicado de la Unión Europea sobre Venezuela

A propósito del comunicado de la Unión Europea sobre Venezuela


El reciente comunicado de la Unión Europea (UE) sobre Venezuela debe ser visto con ojo crítico, puesto que su rasgo central es la ambigüedad, la ambivalencia, y no marca un viraje demasiado notorio en la posición que viene teniendo la UE en relación con nuestro país.

De entrada, el comunicado desconoce las elecciones del 6D, le restan legitimidad. Literalmente señala: «La Unión Europea considera que las elecciones no cumplieron con los estándares internacionales para un proceso creíble y para movilizar al pueblo venezolano a participar. La falta de pluralismo político y la forma en que se planificaron y ejecutaron las elecciones, incluida la descalificación de los líderes de la oposición, no permiten que la UE reconozca este proceso electoral como creíble, inclusivo o transparente». Es decir, para la UE la nueva Asamblea Nacional no es legítima.

En esa misma línea de desconocimiento a nuestra institucionalidad, reiteran la necesidad de que en Venezuela haya elecciones locales, presidenciales y legislativas fruto de un acuerdo y otras condiciones. La injerencia sigue presente.

Luego, el comunicado deja claro su compromiso con actores que «luchan por devolver la democracia a Venezuela», con lo cual niegan que haya democracia en nuestro país, y se mantienen en su posición de apoyo a un cambio de régimen.

Aunque incluyen a Guaidó como uno de estos actores y se refieren a la asamblea nacional insurrecta como «saliente», enfatizan en que las elecciones parlamentarias de 2015 son el último proceso verdaderamente democrático ocurrido en Venezuela. Por un lado la llaman «saliente» pero por otro la reconocen como legítima. Estaría por verse si en función de esto reconocen de nuevo el supuesto gobierno interino, en la medida en que este se sostiene sobre la legalidad de esa Asamblea Nacional que presidió Guaidó. Aunque esta cesó funciones legalmente ayer, continúan reconociéndola como vigente.

Por último, hacen llamado a un «proceso de transición liderado por Venezuela» y dicen estar alerta ante procesos de represión contra miembros de la oposición, seguramente previendo acciones judiciales contra Guaidó y su banda calificándolas de antemano como «represión».

Por esto, viendo en detalle el texto, creemos que la ambigüedad del comunicado es un signo más de la dificultad de la Unión Europea para desarrollar una política exterior autónoma e independiente de los designios y directrices de EEUU. La ambivalencia puede ser interpretada como una posición más bien de espera ante las definiciones del gobierno de EEUU.

Por ello, reafirmarmos lo dicho por el presidente Maduro: Venezuela debe contar con sí misma, es en nosotros y nosotras mismos(as) en donde debemos enfocarnos, para seguir defendiendo la soberanía, la paz y la democracia. Por eso es clave la profundización y consolidación de una amplia unidad nacional.

A propósito del comunicado de la Unión Europea sobre Venezuela

A propósito del comunicado de la Unión Europea sobre Venezuela

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El reciente comunicado de la Unión Europea (UE) sobre Venezuela debe ser visto con ojo crítico, puesto que su rasgo central es la ambigüedad, la ambivalencia, y no marca un viraje demasiado notorio en la posición que viene teniendo la UE en relación con nuestro país.

De entrada, el comunicado desconoce las elecciones del 6D, le restan legitimidad. Literalmente señala: «La Unión Europea considera que las elecciones no cumplieron con los estándares internacionales para un proceso creíble y para movilizar al pueblo venezolano a participar. La falta de pluralismo político y la forma en que se planificaron y ejecutaron las elecciones, incluida la descalificación de los líderes de la oposición, no permiten que la UE reconozca este proceso electoral como creíble, inclusivo o transparente». Es decir, para la UE la nueva Asamblea Nacional no es legítima.

En esa misma línea de desconocimiento a nuestra institucionalidad, reiteran la necesidad de que en Venezuela haya elecciones locales, presidenciales y legislativas fruto de un acuerdo y otras condiciones. La injerencia sigue presente.

Luego, el comunicado deja claro su compromiso con actores que «luchan por devolver la democracia a Venezuela», con lo cual niegan que haya democracia en nuestro país, y se mantienen en su posición de apoyo a un cambio de régimen.

Aunque incluyen a Guaidó como uno de estos actores y se refieren a la asamblea nacional insurrecta como «saliente», enfatizan en que las elecciones parlamentarias de 2015 son el último proceso verdaderamente democrático ocurrido en Venezuela. Por un lado la llaman «saliente» pero por otro la reconocen como legítima. Estaría por verse si en función de esto reconocen de nuevo el supuesto gobierno interino, en la medida en que este se sostiene sobre la legalidad de esa Asamblea Nacional que presidió Guaidó. Aunque esta cesó funciones legalmente ayer, continúan reconociéndola como vigente.

Por último, hacen llamado a un «proceso de transición liderado por Venezuela» y dicen estar alerta ante procesos de represión contra miembros de la oposición, seguramente previendo acciones judiciales contra Guaidó y su banda calificándolas de antemano como «represión».

Por esto, viendo en detalle el texto, creemos que la ambigüedad del comunicado es un signo más de la dificultad de la Unión Europea para desarrollar una política exterior autónoma e independiente de los designios y directrices de EEUU. La ambivalencia puede ser interpretada como una posición más bien de espera ante las definiciones del gobierno de EEUU.

Por ello, reafirmarmos lo dicho por el presidente Maduro: Venezuela debe contar con sí misma, es en nosotros y nosotras mismos(as) en donde debemos enfocarnos, para seguir defendiendo la soberanía, la paz y la democracia. Por eso es clave la profundización y consolidación de una amplia unidad nacional.

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