Seleccionar página
El 6D elegimos futuro, paz, democracia, reconciliación, soberanía y recuperación económica

El 6D elegimos futuro, paz, democracia, reconciliación, soberanía y recuperación económica

#LaCorriente en pleno inicia su despliegue total para contribuir con la victoria electoral que el 6 de diciembre de este año permitirá al pueblo venezolano elegir una nueva Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática.

Los hombres y mujeres que día a día ponemos nuestro esfuerzo, nuestro tiempo, nuestra voluntad y nuestra energía en la defensa y profundización de la revolución bolivariana desde los espacios de lucha concretos en que actuamos como organización social y política, reafirmamos nuestro compromiso con Venezuela y con nuestra gente, con la paz y la democracia de nuestro país, y decimos fuerte y claro: ¡Somos fuerza de unidad! ¡El chavismo unido es la única garantía para superar las dificultades y retomar el camino hacia el horizonte transformador y liberador que nos hemos trazado como pueblo!

Elegir el 6 de diciembre una Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática es fundamental para reafirmar la solidez del Estado venezolano ante las pretensiones de disolverlo, fragmentarlo y crear un Estado paralelo. Es fundamental, además, para fortalecer las alianzas internacionales con los países hermanos que nos apoyan en la lucha contra la agresión de EEUU y para quebrar el bloque de países que, bajo presión de EEUU, se alinean en contra de nuestro país desconociendo nuestra institucionalidad y nuestra democracia.

Elegir el 6 de diciembre una Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática es fundamental para consolidar y profundizar los acuerdos económicos, financieros y de cooperación internacional que Venezuela necesita para apuntalar la recuperación económica y reactivar en su plenitud el aparato productivo, comercial y financiero del país.

 

Elegir el 6 de diciembre una Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática es fundamental para avanzar en la construcción de nuevas alianzas políticas internacionales que se sumen con fuerza, desde la reactivación plena de todos nuestros Poderes Públicos en función de los supremos intereses nacionales, al bloque internacional que rechaza el injerencismo, el bloqueo y la pretensión de cambiar por la fuerza el legítimo gobierno de Venezuela.

Elegir el 6 de diciembre una Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática es fundamental para continuar aislando y dejando fuera de juego a los sectores y fuerzas políticas fascistas, violentos y colaboracionistas con la agresión extranjera y el bloqueo, y seguir profundizando, ampliando y consolidando las vías pacíficas, políticas y de diálogo para dirimir las diferencias políticas. Restituir la política como centro de la vida nacional y desechar de una vez por todas las opciones de fuerza es clave para recuperar la senda de estabilidad y prosperidad.

 

Venezuela necesita una nueva Asamblea Nacional patriótica, que esté al servicio de los intereses del país y de nuestra gente, y que se sume con todas sus capacidades a la lucha unitaria del Estado venezolano contra la agresión extranjera y el bloqueo.

Venezuela necesita una nueva Asamblea Nacional ética, que sea ejemplo de ética política radical y que se dedique con ahínco y profundidad a la lucha contra la corrupción y por el adecentamiento de la función pública. Reactivar su función contralora y avanzar en nuevas prácticas y leyes para combatir la corrupción debe ser eje central del accionar de la nueva Asamblea Nacional que elegiremos el 6 de diciembre.

Venezuela necesita una nueva Asamblea Nacional democrática, que reactive y profundice los canales, vías, mecanismos e instrumentos para que el pueblo venezolano ejerza amplia y libremente la participación y protagonismo que son pilares de nuestro modelo político transformador, una nueva Asamblea Nacional que practique el parlamentarismo con la gente y que retome su papel de ser el foro político por excelencia, donde tengan posibilidad de expresarse, debatir, discutir y construir acuerdos y consensos todos los sectores económicos, políticos, sociales y culturales que componen la enorme, robusta y rica diversidad que nos caracteriza como pueblo y que es uno de los pilares fundamentales de nuestra democracia.

Por estas y muchas razones más, en #LaCorriente, con nuestros candidatos y candidatas del estado Apure, Orlando Zambrano, Leonor Olivares, José Cabrera y Melitza Orellana encabezando nuestra movilización y nuestra entrega plena a este nuevo desafío, decimos:

¡Elegimos futuro!

¡Elegimos paz! 

¡Elegimos democracia!

¡Elegimos reconciliación nacional!

¡Elegimos diálogo!

¡Elegimos recuperación económica!

¡Elegimos soberanía!

Nostros y nosotras, que somos hijos e hijas de esta tierra, nacidos(as) en las entrañas de nuestro pueblo humilde y trabajador, que nos hemos forjado en las luchas de la gente, siempre en la calle, en el campo, en primera línea de nuestras batallas para construir la revolución bolivariana y defender la paz, la democracia y la soberanía, con todo nuestro acumulado y nuestra fuerza, con toda nuestra solvencia ética y política y con la verdad honesta de lo que somos y hemos construido todos estos años de lucha, juntos y juntas decimos:

¡Vamos por una Asamblea Nacional patriótica, ética y democrática!

¡Pa atrás ni pa coger impulso!

 

Pronunciamiento político ante el aumento de la violencia contra la mujer en Venezuela

Pronunciamiento político ante el aumento de la violencia contra la mujer en Venezuela

 

El confinamiento y el distanciamiento social producto de la pandemia del virus covid19 han generado un significativo aumento en los casos de violencia de género en el mundo, según lo confirma la Organización Mundial de la Salud (OMS) y organismos competentes en esta materia de distintos países. Nuestro país, a pesar de tener una de las legislaciones más avanzadas en cuanto a la protección del derecho de la mujer a un vida libre de violencia, según el Mecanismo de Seguimiento de la Convención de Belem Do Pará – MESECVI[i] y a pesar de haber logrado avances significativos durante la revolución bolivariana en esta materia, no escapa a la tendencia de crecimiento de los casos de violencia contra las mujeres.

En Venezuela, entre enero y agosto de este 2020 se han perpetrado 175 femicidios, es decir, 175 venezolanas han sido asesinadas a causa de la violencia machista. El 27,73% de ellas fueron asesinadas por sus parejas, un 13,13% por hombres pertenecientes a su núcleo familiar y 11,67% por ex parejas, esto según datos del Monitor de Femicidios[ii] llevado por la investigadora Aimee Zambrano Ortiz (en Venezuela, desde el año 2016 no existen datos oficiales sobre los femicidios). Estas cifras, perturbadoras en sí mismas, son aún más alarmantes al ser contrastadas con las cifras de 2019, año en el que ocurrieron 167 femicidios, es decir, en 8 meses ya superamos la cantidad de femicidios de todo el año pasado. Pasamos de tener un femicidio cada dos días en 2019 a tener cinco femicidios por semana. Un femicidio cada 33 horas.

Comparacion femicidios perpetrados entre 2019 vs 2020. Elaborado la investigadora Aimee Zambrano Ortíz, disponible en https://utopix.cc/pix/agosto-del-2020-femicidios-o-feminicidios/

 

La impunidad es una de las principales causas del incremento de la violencia contra las mujeres. El excelente entramado jurídico hecho en revolución para proteger a la mujer no se viene cumpliendo, por el contrario parece ser desconocido por los funcionarios de los cuerpos policiales, ocasionando que las mujeres denunciantes terminen envueltas en situaciones de revictimización, o en situaciones más extremas como terminar detenidas por buscar justicia, generando así una falta de confianza en las instituciones del Estado que deben velar por el cumplimiento de la ley y la protección a la mujer.

Aunado a esto, el criminal bloqueo financiero y comercial contra Venezuela ha tenido graves consecuencias para la calidad de vida de l@s venezolan@s en general, siendo especialmente crítico el tema de acceso a la salud: el aumento de la mortalidad materna es un reflejo de ello. Según los últimos datos oficiales encontrados sobre este tema, en 2016, 756 mujeres murieron por esta causa, en 2010 murieron 412. A pesar de no existir números oficiales al día de hoy, las denuncias de distintas organizaciones feministas sobre la falta de insumos y de atención a la hora del parto parece ser indicativos de que los esfuerzos emprendidos con el Plan parto humanizado siguen siendo insuficientes para reducir las muertes maternas.

Por estas y otras realidades que atraviesan las mujeres venezolanas, diversas organizaciones del espectro de la defensa de una vida libre de violencia hacia la mujer a finales de marzo de este año solicitaron al Estado venezolano la declaración de una Emergencia feminista[iii] que permita afrontar con voluntad política y acciones concretas la creciente violencia y desigualdad a la que se enfrentan las venezolanas y que se han agudizado, aún más, con el confinamiento y la dificultades económicas devenidas del distanciamiento social necesario para enfrentar al covid19.

Venezuela. Al menos 135 mujeres al año son víctimas de femicidio. Aimee Zambrano nos explica por qué – Resumen Latinoamericano

Si bien es cierto que la revolución bolivariana se ha caracterizado por tener entre sus prioridades el reconocimiento de la mujer como una sujeta de derecho y sujeta política, y que ha hecho esfuerzos considerables en la búsqueda de la igualdad de género, esos esfuerzos hoy en día se han hecho insuficientes. Es necesario que el Estado intervenga de forma más firme y expedita en defensa y garantía del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

En tal sentido, consideramos de manera propositiva lo siguiente:

  1. La creación de una comisión que revise de forma profunda, de cara al país y de la mano con las organizaciones y movimientos sociales con trabajo en la materia, la actuación de la institucionalidad con competencia en la protección del derecho de la mujer a una vida libre de violencia y se hagan los correctivos necesarios.
  2. Crear una unidad ESPECIAL con participación de todos los cuerpos de seguridad del Estado que revise los hechos de violencia de manera objetiva y profunda; además es necesario que todo/as y cada uno de lo/as funcionario/as las unidades de los cuerpos de seguridad designadas para los casos de violencia contra la mujer reciban procesos formativos y de sensibilización en materia de género, desde quienes reciben las denuncias hasta quienes tienen como responsabilidad dictar sentencias.
  3. Igualmente, es necesario que sea respetada la LOSDMVLV y demás instrumentos jurídicos que protegen los derechos de las mujeres, así como devolver el valor y fuerza de actuación al Ministerio de Poder Popular para la Mujer.
  4. Asimismo, es clave generar un espacio interinstitucional que trabaje de la mano con los movimientos sociales, las víctimas y sus familias, para hacer seguimiento a los procesos judiciales abiertos por casos de femicidio y violencia contra la mujer y generar las sentencias condenatorias que correspondan.
  5. Es fundamental, además, reimpulsar y crear, donde no existan, los institutos municipales de la mujer y las casas de abrigo mencionadas en el art. 32 de la
  6. Es clave que el Estado sea garante del cumplimiento del art. 61 de la LOSDMVLV que establece el pago de una indemnización a la víctima o a sus familiares, en caso de que la mujer haya muerto producto de la violencia.
  7. Además de la formación, es necesario que el Estado propicie y proporcione los recursos necesarios a las organizaciones, institutos, centros investigativos y afines que se dedican a los estudios sobre la mujer y la desigualdad de género.
  8. En este mismo orden de ideas, las instituciones competentes deben volver a generar y publicar, de forma oportuna, estadísticas sobre la situación de las mujeres.
  9. Acompañando lo anterior se debe generar campañas comunicacionales de gran alcance sobre la violencia de género, sobre sus causas estructurales, consecuencias, como prevenirla desde un enfoque comunitario, familiar y personal y cuál es la ruta de denuncia.
  10. Para finalizar, vemos necesario la inclusión de la violencia política como una forma de violencia contra la mujer. La mayoría de las vocerías del poder popular están ocupadas por compañeras que, aparte de enfrentarse a las formas tradicionales de violencia de género, tienen que luchar contra la violencia política.

La revolución bolivariana desde su inicio ha reivindicado a la mujer con acciones concretas, es necesario que hoy en día, en medio del bloqueo y la guerra multidimensional a la que nos enfrentamos, le demos un reimpulso a esas políticas que permitieron dignificar a la mujer venezolana. Hoy más que nunca es un deber ético feminizar las instituciones públicas y privadas, así como nuestros partidos, movimientos y organizaciones sociales y de base. Solo con igualdad plena entre hombres y mujeres construiremos la sociedad humanista y de justicia y derecho social que de la mano del comandante Chávez comenzamos a edificar.

 “Sin la verdadera liberación de la mujer

sería imposible la liberación plena de los pueblos.

Soy un convencido de que un auténtico socialista debe ser también un auténtico feminista”.

Hugo Chávez Frías, 8 de marzo de 2009.

 

Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora – Núcleo Ideológico de Mujeres

 

[i] https://www.oas.org/es/mesecvi/nosotros.asp

[ii] https://utopix.cc/pix/monitor-de-femicidios-primer-semestre-2020/

[iii] http://www.correodelorinoco.gob.ve/colectivos-feministas-estado-debe-declarar-la-emergenciafeminista-ante-el-incremento-alarmante-de-femicidios/

 

La actual escalada de agresión estadounidense y la necesidad estratégica de una nueva mayoría nacional. Análisis de La Corriente

La actual escalada de agresión estadounidense y la necesidad estratégica de una nueva mayoría nacional. Análisis de La Corriente

Es notorio que atravesamos una nueva escalada en la agresión sostenida que EEUU dirige contra Venezuela, la cual continuará en crecimiento e intensidad al menos durante lo que queda de año. A fin de contribuir al análisis de la actual coyuntura política venezolana, a la comprensión del momento en que estamos por parte de nuestro pueblo y a la necesaria preparación ante los posibles escenarios que se avecinan, conviene analizar las señales que evidencian esta escalada, las variables determinantes y significativas que la generan, los posibles escenarios que puedan presentarse y la definición de líneas de acción necesarias para situarnos en este cuadro.

I

Comencemos por las señales en el escenario internacional. Lo primero que debemos tener presente es que está en pleno desarrollo la nueva política de EEUU para América Latina que tiene como objetivo central en sus definiciones “contener la influencia extranjera”, es decir, la influencia de potencias como Rusia y China. Esto, basado en los postulados de la doctrina Monroe, según la cual América toda pertenece a los norteamericanos. Desde la perspectiva colonialista estadounidense el control del continente debe estar en sus manos y cualquier otra influencia es considerada enemiga. En esta perspectiva hegemonista y supremacista, Estados Unidos considera que todo el continente es parte de su territorio, por lo tanto se considera con el derecho de ocuparlo militarmente, controlarlo económicamente y decidir sobre asuntos de política interna de nuestros países. Un componente central de esa política hacia el continente es la estrategia de máxima presión contra Venezuela, así como el asedio a Cuba y Nicaragua.

En el marco de ese despliegue, y como una de las señales de la actual escalada, está el reciente viaje de Robert O’Brien, asesor de seguridad nacional del presidente Trump, a Panamá y Colombia. En palabras O’Brien, el objetivo es “Promover la seguridad, prosperidad y gobernanza democrática en el continente”. En la realidad, seguridad quiere decir presencia militar, prosperidad quiere decir control económico y gobernanza quiere decir alineamiento y subordinación política. En su viaje estuvo acompañado de Craig Faller, jefe del Comando Sur, y de Mauricio Claver-Carone, director del Consejo de Seguridad para el hemisferio occidental. Entre otros temas, se trataron asuntos como “el combate al lavado de activos y al financiamiento al terrorismo”, así como la supuesta lucha contra el narcotráfico. En el caso de Colombia, se acordó una nueva fase de relanzamiento del Plan Colombia, que implicará más recursos en esa dirección, esta vez maquillados con un nuevo componente vinculado a la inversión social. Este discurso y estos acuerdos apuntan a Venezuela ya que, como se sabe, una de las líneas de criminalización contra nuestro país se basa en falsas acusaciones de narcotráfico y terrorismo.

Una segunda señal es la denuncia del presidente colombiano Iván Duque sobre la supuesta compra de misiles de largo alcance a Irán, lo cual es absolutamente falso: se trata de un tipo de armamento que Irán no tiene para la venta sino para su propia defensa. Esto constituye un intento de Duque de generar una causal de guerra, una justificación que pretende ser la base para una posible reedición de lo que fue la llamada crisis de misiles, que involucró a EEUU, Cuba y la URSS. A la vez, está la denuncia de que militares venezolanos estarían triangulando armas para la guerrilla de ese país. En esto está de fondo la profunda crisis política, social y económica que atraviesa Colombia, la más profunda en los últimos 30 años, lo cual facilita que la oligarquía de ese país se preste para los planes que dirige EEUU en la medida en que se beneficia porque constituyen una forma de distraer al pueblo colombiano en relación con su propia crisis. A esto hay que agregar la reciente activación de la brigada militar de EEUU en Colombia, la cual había sido suspendida por no contar con la aprobación jurídica nacional para hacerlo.

Otra señal de la escalada vendría a ser el despliegue de toda una campaña mediática sobre la supuesta amenaza iraní en América Latina, dentro de la cual se construye la justificación para agredir a Venezuela en la medida en que la cercana relación del gobierno venezolano con el gobierno de Irán estaría siendo la puerta de entrada para esta supuesta amenaza iraní.

Por último, estaría la cada vez mayor implicación de Israel en el conflicto venezolano, lo cual se desprende de la forma en que se profundiza la cercanía y vinculación que la dirigencia opositora (prófuga de la justicia venezolana) mantiene con Israel.

II

En el escenario nacional, tenemos en primer lugar los recientes esfuerzos de la ultraderecha guaidocista para reactivarse, haciendo anuncios y convocatorias, llamando a la construcción de una nueva ruta para sus objetivos, buscando reconstruir la unidad perdida y pretendiendo materializar en alguna acción concreta una supuesta acción en favor del pueblo venezolano. Evidentemente su gestión y promoción del bloqueo contra Venezuela le ha restado aún más popularidad al artefacto Guaidó, y buscan revertir ese efecto.

Por otro lado es notoria una fuerte reactivación de acciones de bandas delincuenciales organizadas, las llamadas Bacrim, cuyos vínculos y operación bajo control y dirección de la ultraderecha han sido denunciados y expuestos en reiteradas ocasiones. En este sentido, hay sospechas de avance en el control de la derecha con relación a estas bandas a través de sectores de los cuerpos policiales que pueden servir de mecanismo para el acercamiento y manejo de las mismas. Del accionar de estas bandas llama la atención su componente mediático, que es muy particular y fuera del patrón de actuación de ese tipo de delincuencia: buscan la exposición mediática, la creación de cuentas de redes sociales y la incidencia en la opinión pública, lo cual las ubica como parte de la estrategia de desestabilización y guerra psicológica. Esto estaría en relación con lo ocurrido en Petare y en Lara en el contexto de la Operación Gedeón, por ejemplo. Se trata, en todo caso, de una operación encubierta de muy fino diseño.

Por último, en el cuadro nacional, otra señal es la radicalización de la estrategia de presión económica sobre la gente, una de cuyas principales armas es la disparada brutal del precio del dólar, con su respectivo impacto en los precios de los bienes y servicios y en el deterioro del poder adquisitivo de la gente.

III

Nada de esto es casual ni caprichoso, sino que tiene su origen en un conjunto de elementos determinantes y variables significativas que están actualmente en desarrollo a escala global. La principal es la aceleración de la disputa geopolítica mundial producto de la crisis generada por la pandemia de Covid-19, sobre todo la disputa entre China y EEUU en el plano tecnológico, financiero y militar. La carrera por la vacuna contra el COVID-19 es parte de esta disputa, en la que entran otras potencias como Rusia. Esta aceleración suma presión a la crisis estructural que enfrenta la hegemonía de EEUU en el planeta, haciendo que aumente su virulencia porque está obligado a reaccionar, lo cual hace con sus dos armas fundamentales: el control y hegemonía que posee sobre el sistema financiero mundial y su poderío militar.

Otro elemento central es la situación política interna de EEUU, en cuyo centro está el venidero proceso electoral presidencial. En ese punto Trump está acorralado, con serios riesgos de perder la reelección. De allí que como parte de su campaña busque desesperadamente resultados qué mostrar, entre los cuales estaría una eventual victoria en el caso venezolano, que podría ser exhibido como un logro en política exterior.

A esa complejidad interna de la situación política de EEUU se agregan los efectos devastadores de la pandemia en ese país, principalmente en el aspecto económico: 14 millones de nuevos desempleados, 34% de decrecimiento en el PIB y paralización económica en torno a un 40% son datos contundentes para un presidente que mostraba como su principal logro el crecimiento y éxito económico. Allí estaba el fuerte de su imagen y su oferta electoral.

Este cuadro político se agrava con el aumento de las tensiones raciales, que alejan aún más la simpatía por Trump de los sectores afroamericanos y latinos. Hoy día hay ciudades enteras prácticamente insurrectas, con movilizaciones masivas en las cuales incluso se exhibe armamento. Esto, sin contar la profunda crisis de salud resultado del mal manejo de la pandemia. La situación es tan crítica para Trump, que incluso un sector del partido republicano, quienes impulsan el llamado Proyecto Lincoln, se opone a la reelección de su propio candidato.

En ese contexto tan adverso para Trump cobra un valor central Venezuela ¿Por qué? No solo por su importancia geoestratégica, sino por la importancia que tiene Florida para la elección presidencial en el elitesco y antidemocrático sistema electoral estadounidense. Para Trump es fundamental ganar las elecciones en Florida. Recordemos que es justamente allí en Florida donde está concentrado el lobby mayamero anticastrista y antichavista, que tiene mucho peso en el establishment del partido republicano. En medio de la compleja crisis que pone en riesgo su reelección, Trump está obligado a hacer concesiones y complacer a ese sector, que es el más acérrimo enemigo de la revolución bolivariana en EEUU, uno de cuyos principales voceros es el senador Marco Rubio.

IV

 

Con todos estos elementos sobre la mesa de análisis, podemos definir al menos tres posibles escenarios de lucha:

  • Que el conflicto no se resuelva en una intervención militar directa e invasión, sino que se sostenga la estrategia de máxima presión, incrementándola y llevándola a niveles superiores, extremos, utilizando para ello a Colombia. Esto implica radicalización total del bloqueo comercial, financiero y petrolero, provocaciones armadas desde Colombia y Brasil sin que lleguen necesariamente a acciones directas armadas, incursiones armadas con mercenarios, intentos de reactivación insurreccional de la protesta y la movilización de calle, presión para la división de los cuerpos militares y policiales, acciones de sabotaje para agravar la pandemia.
  • Que el conflicto mantenga su actual nivel de intensidad en la agresión, con un componente más retórico y mediático, sosteniendo el nivel actual de la asfixia económica, con lo cual continuaría el deterioro interno económico y social, pero en la misma progresividad.
  • Intervención militar directa de una colación militar en la que estarían Colombia y Brasil.

A esto habría que agregar el riesgo y la amenaza siempre latente de colapso total y la explosión social, que podría darse en cualquiera de los escenarios, principalmente en el primero, aunque se requiere para ello la combinación de muchas variables, entre las cuales está un liderazgo opositor capaz de atizarlo y conducirlo, lo cual no existe en la realidad concreta de los territorios.

V

Ante este grave cuadro que se cierne sobre el país, lo fundamental es que seamos todos y todas fuerzas que sumen a la unidad nacional y patriótica: hombres y mujeres, organizaciones sociales y políticas, colectivos, grupos, partidos, comunas, consejos comunales, consejos campesinos, de mujeres, de estudiantes, organizaciones de base, grupos religiosos, sindicatos, brigadas de defensa, brigadas agrarias y productivas, cada quien en su espacio y jugando su papel.

Por parte del chavismo esta unidad debe nuclearse en torno al gobierno bolivariano, al liderazgo del presidente Maduro y de la dirección del Psuv. Es en torno a estas fuerzas centrales que debe construirse la unidad del chavismo y no buscarla por fuera. Esta unidad debe ser nuestro pilar fundamental adentro del cual saber manejar, gestionar y trabajar las diferencias y contradicciones.

Coincidimos con el presidente Maduro en los puntos hacia donde debe orientarse el debate, cuyo centro está en la necesidad de reconstruir un nuevo bloque histórico, una nueva mayoría nacional que, para lograrse, debe trascender la propia izquierda e ir por todos los sectores de la vida nacional, incluida la social democracia y más allá; una nueva mayoría nacional que, en primer lugar, garantice la democracia, la soberanía y luche contra el bloqueo y el asedio, sin lo cual no hay posibilidad de recomponer la vida nacional. Las fuerzas de izquierda debemos tener la capacidad de entender y asumir esto.

En ese debate central hay grandes preguntas: ¿Cómo reconstruir la nueva mayoría nacional en las actuales condiciones de adversidad económica, de asedio imperialista, de bloqueo, de reducción drástica de la capacidad financiera, logística y operativa del Estado? ¿Cómo hacerlo sin restablecer el normal funcionamiento institucional del estado con la recuperación de la Asamblea Nacional? ¿Cómo retomar en esas condiciones las dinámicas transformadoras de la revolución bolivariana? ¿Qué podemos aportar en concreto desde nuestros espacios y territorios a esas tareas?

Los debates necesarios no deben plantearse, creemos, de forma superficial, perdiendo de vista las complejas variables estratégicas que están en juego. No es momento para aéreos debates ideológicos o teóricos que no tengan en cuenta las prioridades estratégicas y las realidades y posibilidades concretas. No es momento para debates meramente electoralistas, que ven las elecciones parlamentarias desde una perspectiva inmediatista y centrada solo en el logro de cuotas de participación electoral y política.

Las alianzas políticas que el país demanda son alianzas que deben fundamentarse en el aporte y la construcción en función de la solución de los grandes problemas, las grandes tareas y desafíos que enfrenta el país. No podemos establecer o exigir alianzas desde posiciones y prácticas políticas basadas solo en opiniones. La situación actual del país nos exige jugarnos el pellejo en la calle, junto a la gente, enfrentando los problemas y construyendo la democracia participativa y protagónica legada por Chávez.

La construcción del socialismo en Venezuela, que mantenemos como horizonte estratégico liberador, depende de que juntos y juntas, en unidad, salgamos victoriosos(as) del complejo trance nacional que atravesamos. Nos toca seguir luchando, pugnando, empujando en esa dirección, pero construyendo y aportando. Alcanzar ese horizonte será una conquista resultado de la lucha y la construcción para que nuestra perspectiva transformadora sea hegemónica en la sociedad, en los territorios, en el partido, en el chavismo. Y en ello cada quien debe entender cuál es su papel.

VI

En el actual contexto y con estos fundamentos de análisis, La Corriente como organización política y social que tiene como basamento para su proyecto transformador la construcción de poder desde abajo, asume como marco de actuación las siguientes tareas prioritarias:

  • Incrementar la preparación para la defensa de la soberanía y la paz, en lo cual es clave profundizar la vigilancia popular.
  • Fortalecer las articulaciones en el Psuv, la FANB, y las expresiones del poder ejecutivo en todos los niveles.
  • Mantener la cohesión de equipos y estructuras: comunicación, información, organización, y fortalecer el trabajo de base.
  • Apoyar con todas nuestras capacidades la campaña del Psuv por la victoria en la Asamblea Nacional.
  • Seguir trabajando en la lucha contra la pandemia.
  • Continuar en la lucha por el desarrollo productivo del campo en articulación con las instituciones del gobierno bolivariano en esa área.
  • Continuar el trabajo de organización y multiplicación de la solidaridad hacia los sectores sociales más afectados por la crisis y el bloqueo.
  • Seguir contribuyendo a la batalla comunicacional por la defensa de la paz y la soberanía, y por la profundización de la democracia revolucionaria y el desarrollo productivo

 

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

El relanzamiento de la Gran Misión AgroVenezuela y el debate necesario sobre el modelo productivo agrario

El relanzamiento de la Gran Misión AgroVenezuela y el debate necesario sobre el modelo productivo agrario

Desde la Alianza Nacional Productiva saludamos la decisión del presidente Maduro de reformular los vértices de la Gran Misión Agro Venezuela. Es un aspecto clave avanzar en el desarrollo productivo del campo para enfrentar con mayor solidez el asedio económico sobre Venezuela que es parte de la guerra híbrida que EEUU dirige contra el país. De allí la importancia de la reformulación y reimpulso anunciados.

En este sentido, reafirmamos nuestros planteamientos sobre la necesidad esencial de ampliar y profundizar el debate sobre el modelo agrario nacional, que debe ser, según nuestra perspectiva, definido bajo un enfoque mixto que incluya la agricultura familiar, los pequeños y medianos productores, la agricultura social o comunal, la estatal y la privada.   Para ello, proponemos que se establezca un porcentaje significativo de las carteras de crédito de los bancos públicos y privados orientados a estos sectores específicos, bajo una figura de garantía establecida por el Estado.

Proponemos también, para fortalecer la visión estratégica territorial propuesta en el segundo de eje de la GMAV en cuanto a la articulación y el seguimiento y control, que los responsables de las REDI tengan rango de viceministro con autoridad y poder para centralizar todos los planes y esfuerzo dentro de la REDI.

Asimismo, planteamos la necesidad de que se revise y evalúe el estado actual de la infraestructura agraria y la tierra rescatada para definir un plan de recuperación y reactivación productiva en el que participen todos los sectores que hemos mencionado. Esto podría concretarse por la vía de una comisión mixta que acometa dicho diagnóstico, de modo que se ejecute con transparencia, de cara al país, y participación de todos estos sectores.

Es necesario que el tema del desarrollo agrario sea llevado a un gran debate con todos los sectores de la vida productiva del campo venezolano. Es positiva la iniciativa del gobierno nacional de impulsar la asamblea virtual nacional del día de ayer: es una muestra concreta de que se puede avanzar por la vía de la democracia directa. La voluntad y el compromiso que se tenga con esta forma de hacer política es lo que determina el verdadero rumbo democrático de un proceso transformador.

En esa dirección, creemos que es fundamental la amplitud y el análisis profundo de lo que cada sector pueda plantear. Nosotros y nosotras, desde la Alianza Nacional Productiva, creemos que un debate definitorio sobre el modelo agrario nacional debe comenzar por definir el rol de cada sector dentro de los planes agrarios en cuanto a insumos, acompañamiento, financiamiento y acceso a tecnología: los sectores a que nos referimos son la agricultura familiar, pequeños y medianos productores, comunas productivas y otros espacios de producción social, privados y el Estado. Debe incluirse también en la definición del modelo el tema del latifundio y su erradicación, con planes y metas concretas en cuanto a rescate de tierras, mejoramiento de fincas productivas, regularización, entre otros, ya que la democratización productiva de la tierra es un eje clave de un modelo agrario humanista. Otro aspecto central dentro de este debate sería el tema del desarrollo integral del campo con miras al logro de la justicia social.

Por último, creemos que, en lo coyuntural, el eje central de debe estar puesto en el tema del financiamiento, que creemos debe concretarse dentro de un plan de estímulo que incluya medidas fiscales, apoyo directo a la economía familiar, de los y las conuqueros(as) y los pequeños y medianos productores, así como agricultura comunal y asociativa. La concreción inmediata del Fondo de Desarrollo Agrario propuesto y presentado por el ministerio de agricultura el marco de la gran misión, es un paso clave en ese camino.

Desde la Alianza Nacional Productiva ponemos desde ya todo nuestro empeño, voluntad y capacidades organizativas a disposición de este reimpulso y de este debate, que es hoy día uno de las más trascendentes para el país.

 

Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Alianza Nacional Productiva

Pin It on Pinterest