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30/07/2018

Dr. Carlos Alvarado

Ministro del Poder Popular para la Salud

C.C: Dra. Marisela Bermúdez, Viceministra (E) de Salud Colectiva

Dra. Odilia Gómez, Viceministra (E) de Redes de Atención Ambulatoria de Salud

Félix Flores, Presidente (E) FUNDEEH

Dr. Earle Siso, Director de Salud Distrito Capital

Dr. Edgar Monasterio, Director Estadal FMBA DC

Dr. Michelt Colmenares, Director Red Ambulatoria DC

Estimado Ministro:

Reciba un saludo revolucionario de parte de toda la comunidad de la parroquia La Pastora, especialmente de quienes constituimos día a día las bases del Poder Popular en Salud, deseándole el mayor de los éxitos en su gestión, siguiendo el legado de solidaridad y socialismo que nos entregara nuestro Comandante Eterno Hugo Chávez y continuara nuestro Presidente Obrero Nicolás Maduro.

En carta entregada el 21 de junio al MPPS, expusimos largamente nuestra trayectoria y los problemas que hemos enfrentado en el último tiempo. Por el intempestivo cambio de autoridades, nos permitimos volver a tocar las puertas del ministerio, para solicitar respuestas ante la complicadísima condición sanitaria que nos aqueja.

Como comunidad, hace ya un tiempo que venimos trabajando en la recuperación integral de nuestra salud.

Así, además del acompañamiento y ejecución junto al Gobierno y los más diversos actores comunitarios de nuestro chavismo, de las campañas de Vacunación, Plan Quirúrgico Nacional, Plan de Parto Humanizado y 0800 SALUDYA, hemos venido realizando adecuaciones y remodelaciones de distintos espacios en la parroquia.

De esta manera hemos inaugurado, desde el 28 de julio de 2017, 5 consultorios nuevos y 2 remodelados, todos por iniciativa de la comunidad y con el apoyo de los y las médicas de la comunidad y la coordinadora de ASIC, pero con bajo apoyo institucional en materiales, insumos, equipamiento médico mínimo (toma presión, pesa, glucómetro) y recurso humano (por ejemplo, aunque contamos con las enfermeras postuladas por la comunidad, al estar paralizadas las contrataciones en el ministerio, no pueden laborar).

El resultado es que, con el esfuerzo de la comunidad, loas médicoas de la comunidad y la coordinadora de ASIC Dra. Dulfa Perozo, hemos logrado aumentar la cobertura en atención primaria desde un 59% (cuando se “decretó” el logro de la cobertura 100%) hasta un 97%.

En cuanto a medicamentos, la situación es sencillamente indigna, pues a pesar de haberse declarado la parroquia como ‘cobertura 100% Barrio Adentro’ en abril de 2017, en más de un año nunca han sido asignados medicamentos para los consultorios ‘de Nueva Apertura’ (los que completaban el 100%, y que finalmente hemos tenido que inaugurar sin recursos).

A pesar de lo anterior, seguimos empeñadas en recuperar nuestra salud, pero vivimos un problema que requiere la intervención inmediata de autoridades de salud que van más allá de la ASIC.

El día 16 de enero de este año, sin previo aviso a las autoridades institucionales parroquiales ni mucho menos a los y las voceras del Poder Popular en Salud, se cerró para remodelaciones el CDI ‘Victorio Orlando Medina’ de nuestra parroquia La Pastora (inaugurado el 27 de octubre de 2011, el único en la parroquia), sin indicar a la población a dónde dirigirse para resolver sus problemas de salud de mediana complejidad (considerando que el CDI más cercano, el de Gato Negro, y el hospital más cercano, el ‘Jesús Yerena’ de Lídice, permanecen ambos cerrados por remodelación). Además de lo anterior, nunca se le informó a la comunidad (ni a la coordinadora de ASIC) una fecha de re inauguración del espacio, ni los avances que se iban realizando, ni el estado de la obra.

En Asamblea Comunitaria de ASIC, realizada el sábado 2 de junio, y con presencia tanto de la coordinadora de ASIC como de las promotoras de salud de la Alcaldía de Caracas, se constituyó un Comité Contralor (como habilitan los artículos 9 y 13 de la Ley de Contraloría Social) para acompañar el proceso de remodelación y colaborar en lo necesario para poder contar lo antes posible con el CDI activo y funcionando.

Así, el día viernes 8 de junio asistió el Comité a las dependencias del CDI, constatando por un lado la casi conclusión del proceso de remodelación a la infraestructura, y por otro lado la falta casi total de equipos y mobiliario. En dicha ocasión, llegó al lugar la Viceministra de Salud Colectiva Lcda. Moira Tovar, quien aseguró que el CDI debió haber sido entregado el 7 de abril, y quien se comprometió a que a más tardar ‘en dos semanas’ estaría funcionando.

El día lunes 11 de junio el Comité volvió a asistir, aunque esta vez se les prohibió la entrada al espacio ‘porque no había autorización’; pese a esto, el ingeniero Jhonny Castellanos informó que de la estructura sólo faltaban 2 perfiles de aluminio que instalarían ese mismo día, para él entregar la Obra. Según dijo, ellos tienen más de 2 meses esperando el equipamiento que depende del Ministerio de Salud (específicamente FUNDEEH) y que la estructura estuvo lista en 3 meses y 1 semana.

El día martes 19 de junio, el Comité volvió a asistir al CDI, negándosele nuevamente la entrada, esta vez ‘porque esta todo igual y no hay nada que ver’.

Finalmente, y posiblemente presionados por la misma movilización de la gente, se dio la orden a la Misión Médica Cubana de empezar a prestar servicios de Ecografía, Rayos X y consulta de Urgencias, lo cual comenzó el lunes 9 de julio. Esto, previamente obligando a los cubanos a firmar un “recibido” de la obra de infraestructura (que demostraremos luego, fue un fraude mayor), y a aportar ellos mismos el equipamiento y mobiliario viejo, dejando en nada el objetivo de la clausura de medio año del CDI (remodelar obra y reponer equipamiento). Ni el Comité Contralor, ni los trabajadores, ni las autoridades parroquiales de salud, firmaron dicho documento de entrega.

A pesar de lo anterior, y de lo agradecidas que podemos estar con la Misión Cubana por su aporte solidario, el Comité Contralor ha seguido realizando visitas de fiscalización, encontrando que el trabajo realizado en el CDI se limita al cambio de cerámicas (que estaban en buen estado), el cambio de puertas metálicas por ventanales, y la pintura de la fachada.

Pero las filtraciones, la red de agua y alcantarillado, las bombas y tuberías, las cerraduras y los techos, tienen EXACTAMENTE las mismas fallas que encontramos cuando hicimos la revisión del CDI, ANTES DEL CIERRE.

Por si esto fuera poco, el CDI no cuenta con sillas suficientes para la espera de los pacientes, ni con mesas y otro mobiliario necesario para su funcionamiento, además de tener dos lavadoras dañadas y no contar con cocina. Todo lo anterior supuestamente sería suministrado por FUNDEEH y/u otra dependencia del MPPS. No contentos con lo anterior, se ha llegado a la desfachatez de obligar a los trabajadores a laborar en condiciones indignas, ofreciendo una cocinilla eléctrica de cuatro hornillas para reemplazar a la cocina industrial necesaria.

Frente a todo lo anterior, como comunidad nos preguntamos:

¿Cuánto dinero se invirtió en la remodelación del CDI?

¿Quién manejó esos presupuestos y asignó las prioridades de infraestructura?

¿Qué se hizo con ese dinero?

¿Por qué no se rindió una cuenta pública del desarrollo de las obras?

¿Qué equipamiento estaba proyectado para dotar al CDI?

¿Por qué el equipamiento necesario, que debió haber sido presupuestado, nunca llegó?

¿Qué pasó con esas partidas presupuestarias?

¿Cómo es posible que no se haya solucionado ningún problema de los que aquejaban, en su infraestructura y equipamiento, al CDI?

¿Quién responderá por cerrar un CDI durante seis meses para arreglarlo, y entregarlo en peor estado de lo que estaba antes del cierre?

¿Alguien se comprometerá a solucionar los problemas que, antes y después del cierre, mantiene el CDI?

Solicitamos respetuosamente a usted, se nos dé una explicación satisfactoria respecto de dichas preguntas, y se identifique (públicamente, que la comunidad lo sepa) a los responsables de tan nefasta gestión, la que (por robo o ineficiencia), en medio de la guerra, ha empeorado la condición de salud de nuestras comunidades.

Se ha repetido hasta el cansancio la necesidad de acabar con la corrupción, de ser más eficientes, del acto revolucionario que necesitamos de cada uno para combatir en estos durísimos momentos.

Ahora resulta que hay un ministro (con viceministerios y otros puestos “aguas abajo”) que contaba con mármol y gimnasio en su despacho, que cerró la mitad de los CDI de Caracas y al menos 5 hospitales (de los cuales no entregó completo ninguno), sometiendo a la ya golpeada población a una situación de total indefensión sanitaria. Esto sin siquiera comentar el absolutamente nulo impacto de las políticas destinadas a entrega de medicamentos (ya comentado en líneas anteriores).

Exigimos de las autoridades el respeto que nosotras les damos (con la resistencia cotidiana, con la movilización de masas, con los votos en las batallas electorales, etc.). No puede ser que “nadie fue”, que “llegué y no había nada”, que “esos fueron los anteriores y yo tengo las manos atadas”. La impunidad con que se ejerce la corrupción es la génesis del problema, y nosotras como Comité sabemos que hubo dinero y presupuestos asignados que nunca llegaron. Es tarea del Ministerio iniciar una investigación interna, para saber por qué una inversión millonaria terminó siendo un absoluto fraude con altas sospechas de desfalco.

La Revolución NECESITA perseguir y exponer los elementos antipatriotas que, vestidos de rojo, destruyen por dentro nuestro proceso, no poner sus rostros y dirección de twitter en cada una de las obras que dejó a medio y mal terminar (como, en franca burla, encontramos en cada vidrio puesto por la administración de Luis López).

El Comité Contralor, imbuido de la llama eterna de Nuestro Comandante, ha seguido incansable su labor y, además, pone a disposición del CDI la mano de obra comunitaria para los arreglos necesarios.

En visita realizada el día 20 de julio se hizo el levantamiento de fallas que adjuntamos en documento anexo.

Frente a lo anterior, una cuadrilla de vecinoas ha ofrecido su trabajo solidario para llevar a cabo los arreglos que durante seis meses fueron incapaces de realizar loas trabajadoreas enviados por el ministerio. Para las reparaciones más urgentes son necesarios los siguientes materiales:

  • 10 cuñetes de asfalto líquido
  • 60 rollos de manto asfáltico 3.5
  • 18 cerraduras tipo cerrojo de pomo
  • 10 cuñetes Eco color plateado
  • 1 saco de cemento
  • 2 switch de luz
  • 3 sifones para lavamanos

Para responder a las interrogantes y solicitudes expuestas en esta carta, lo dejamos cordialmente invitado (a usted o a quien delegue) a nuestra asamblea mensual de salud de la ASIC, en los espacios del CDI el sábado 4 de agosto a las 9 am para, ahora sí, unidos, recuperar y fortalecer la salud integral que queremos para todos y todas.

 

Se despide

Atentamente

Comité Contralor de Salud ‘Danilo Anderson’

ASIC ‘Carlos J. Bello’, parroquia La Pastora

(Teléfono: 0414 810 59 68)

 

ANEXO:

Informe Visita Comité Contralor de Salud “Danilo Anderson”, parroquia La Pastora, 20 de julio de 2018

Asistentes:

  • Médicas cubanas: Dras. Maday e Iriani.
  • Médicos venezolanos: Dres. Angel y Felix Borges.
  • Jefe Misión Médica Cubana: Dr. Lester Verger.
  • Jefe Barrio Adentro: Edgar Monasterio.
  • FUNDEEH: José Suárez.
  • Ingeniera: Sairel Moncada.
  • Coordinadora de personal venezolano: Solangel Gómez.
  • Comité Contralor: Isabel, Jackeline, Aracelis.
  • Delegada sindical y trabajadoras del CDI.

Fallas Planta Baja:

  • Sillas para pacientes insuficientes y les faltan tornillos
  • Filtración en el techo de hospitalización
  • Al lavamanos del consultorio de Ecografía no le llega el agua
  • Al cuarto oscuro de Rx se le debe cambiar el tomacorrientes por uno doble
  • El pie del equipo de Rx presenta óxido
  • El lavamano con salpicadero de agua en Rx
  • La bomba no tiene flotante por lo que se derrama el agua
  • Batería de la planta eléctrica (aparentemente robada durante los trabajos de “remodelación”)

Fallas 1º piso:

  • Bote de agua de lavamanos en laboratorio
  • Almacén de alimentos con filtración y aire acondicionado dañado
  • Paredes abombadas
  • Cerraduras de pomo son fácilmente violables
  • Falta cocina
  • Falta campana (de la cocina)
  • Faltan entrepaños para los gabinetes
  • Baño de caballeros se devuelve el agua
  • Techo presenta múltiples filtraciones

Servicios que no están funcionando:

  • Endoscopía
  • Laboratorio
  • Pediatría
  • Terapia Intensiva
  • Electrocardiografía funciona pero la máquina presenta muchos fallos

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