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La crisis económica, las sanciones al país y la hiperinflación atacan de manera  constante a las mujeres venezolanas. Se trata de acciones ejercidas por factores tanto internos como externos que pretenden la destrucción de nuestros derechos sociales, económicos y culturales conquistados con las políticas de la revolución bolivariana. Las mujeres veníamos ejerciendo un papel protagónico en las diferentes instancias de organización: comunas, ubch,  frentes de mujeres, sindicatos, organizaciones de estudiantes, entre otras, que nos mantenían activas en el debate, en la formación y en el acompañamiento a las diferentes políticas del gobierno. Hoy en día esto ha venido cambiando debido a la situación política que atraviesa Venezuela, un país en crisis, una crisis que podría decirse tiene dos aristas: una externa provocada y otra interna producto de nuestras propias contradicciones.

La externa  busca entre tantas cosas la desmovilización total del movimiento popular con múltiples  acciones internacionales  y políticas que  nos discriminan y atacan persistentemente. Una de ellas son las sanciones del gobierno de Trump que amenaza a los países con bloquearlos económicamente si realizan algún acuerdo comercial con Venezuela. Esto en gran medida ha llevado a la crisis  en que hoy nos encontramos y que se refleja con fuerza en el sector de la salud, tanto pública como privada, y en la adquisición de los productos de la cesta básica, aun cuando el gobierno suministra alimentos subsidiados  a través de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), cuando dentro de sus políticas impulsa el Plan de Parto Humanizado con un presupuesto por encima de los 10mil millones de bolívares para el acompañamiento y apoyo económico a  las embarazadas durante la gestación, el parto y los primeros tres meses del nacimiento de sus hijos. Todos estos programas sociales también se ven afectados por la segunda arista interna que tiene que ver con ciertas desviaciones en la ejecución de estas políticas, pues tenemos a la promotora de parto humanizado, tenemos el apoyo económico a través del sistema del carnet de la patria, pero cuando llegamos a los centros de salud pública para dar a luz nos encontramos con una serie de factores como falta de electricidad  en la salas de parto, quirófanos fuera de servicio, la falta de insumos médicos en el caso de partos de emergencia y cesáreas. A todo esto le sumamos el descontento de los médicos y medicas por que el salario no les alcanza y no tienen los insumos necesarios para atender a los pacientes y todo esto se empeora con la falta de interés de algunas instituciones del Estado venezolano por defender las políticas públicas como la SUNDDE que es una institución que solo se activa cuando desde la presidencia se anuncia defensa de los precios justos pero que no se logran controlar. Sólo en el año 2016 hubo 756 muertes maternas derivadas de esta situación, lo cual implica una cifra alarmante.

Otro aspecto clave en la derrota de la violencia contra la mujer es la aplicación contundente de la ley por parte de los órganos de justicia, así como la ejecución concreta de políticas públicas dirigidas a la prevención y a la transformación estructural de la sociedad patriarcal. Existe un elevado índice de impunidad en los casos denunciados y este es una de las razones fundamentales para que este flagelo persista.

La atención prioritaria a estas situaciones es una exigencia común de todas las organizaciones de mujeres y a esa exigencia sumamos nuestra voz desde Junt@s-CRBZ.

También está en marcha un movimiento de las mujeres campesinas sin tierras, ocupando tierras ociosas. Se han organizado en consejos campesinos y asentamientos pero injustamente han arremetido algunos sectores del Estado contra ellas, hasta llegar al punto de violación de los derechos humanos de la mujer, pues han sido injustamente encarceladas aun teniendo bebes en edad de lactancia materna, privándolos de su único medio de alimentación. Repudiamos estas acciones y exigimos sean respetados nuestros derechos. ¡No más violencia contra la mujer en el campo!

Las mujeres luchamos contra la violencia intrafamiliar, sexual, laboral, cultural, institucional, inflacionaria, que pone en peligro la vida. La lucha contra la violencia es también la lucha por nuestro derecho a la plena participación, a la elaboración y construcción política, a la autonomía y a la toma de decisión en las instancias del Estado, como lo establece la constitución vigente y el plan de la patria, pero también esta lucha es en los espacios de militancia.

Reconocemos y saludamos las luchas que en otras latitudes llevan nuestras compañeras y movimientos feministas. Estos han hecho aportes importantes  a la lucha por la liberación y la dignidad de las mujeres, expresado esto en múltiples corrientes de miradas feministas. Desde la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora y desde los espacios de articulación nacional e internacional en que participamos, seguimos defendiendo la igualdad de género, luchamos por la feminización de los espacios políticos y reclamamos justicia de género. Todo ello es parte de nuestro horizonte estratégico de transformación para una sociedad mucho más justa, mucho más humana.

¡Basta de violencia contra las mujeres!

JUNT@S-CRBZ,

CLOC VC VENEZUELA.

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