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EEUU intensifica acciones para nuevo escenario desestabilizador. Análisis de La Corriente

EEUU intensifica acciones para nuevo escenario desestabilizador. Análisis de La Corriente

Días atrás, el 26 de junio, el ministro Jorge Rodríguez informó al país sobre la desarticulación de un nuevo plan de golpe de Estado y magnicidio. Con la información y pruebas presentadas por Rodríguez se confirmó, una vez más, que los planes de EEUU y la derecha venezolana para derrocar por la vía violenta el gobierno constitucional de Venezuela continúan en marcha, no se detienen. A casi dos meses de haberse derrotado el intento golpista del 30 de abril, esta nueva intentona desarticulada por los cuerpos de inteligencia y seguridad del Estado obligan a reiterar el llamado a no bajar las alertas, a no bajar la guardia.

Lo dijimos en su momento y ahora lo ratificamos: a pesar del agotamiento y desinfle de Juan Guaidó y de las derrotas políticas como la del 30-A, no debemos subestimar la capacidad de la derecha local de reagrupar sus fuerzas e inyectarle a su base, desde lo simbólico, nuevo entusiasmo y esperanza, planteando ahora expectativas menos inmediatistas, más de lucha a largo plazo. La dirigencia política opositora no es sino un grupo de fichas que dirige y organiza la élite conservadora que controla el poder en EEUU, allí se deciden los pasos a seguir. Eso no lo podemos perder de vista.

En ese sentido, vemos que Estados Unidos replanteó su estrategia. Abandonó por ahora la búsqueda de una resolución rápida y pasaron a esperar que la crisis económica y las tensiones internas continúen mellando la resistencia del país. Concentran su esfuerzo en seguir atacando la FANB en procura de su fractura, abandonan la retórica intervencionista porque alimenta los argumentos y la estrategia del gobierno, y potencian y buscan generar el caos, la desestabilización política. De allí la avanzada paramilitar en la frontera colombiana con Táchira, los intentos de levantamientos militares, las conspiraciones.

En lo político buscarán retomar la calle el 5 de julio. Procurarán ese día movilizar el máximo posible de su base social. Hay que estar alertas, puesto que esas movilizaciones podrían ir acompañadas de otras acciones.

Igualmente, como parte de la seguidilla de eventos que va prefigurando un escenario de reimpulso e intensificación del conflicto y la agresión al país, está el caso del capitán de Corbeta Acosta Arévalo y la agresión con perdigones en Táriba al joven Rufo Chacón. El caso Acosta Arévalo encaja en lo que se conoce como operaciones activas de inteligencia: uso de infiltración para generar un evento de alto impacto que potencialmente pueda desencadenar una situación determinada. Igualmente puede decirse eso del caso de Rufo Chacón. Que ambos hechos ocurran a tan pocos días de la visita de la alta comisionada de Naciones Unidas para los DDHH, Michel Bachelet, genera suspicacia, ya que en sus declaraciones hizo especial referencia a las prácticas irregulares de los cuerpos de seguridad venezolanos.

Esto, en el terreno del análisis y las hipótesis por las características de la guerra de IV generación que vive Venezuela. Sin embargo, sabemos que las prácticas represivas, a pesar de los enormes esfuerzos hechos por la revolución bolivariana, no han sido erradicadas por completo. Por ello, en este tema hay dos elementos claves: 1) el esclarecimiento de la verdad y castigo a los responsables, y 2) la información oportuna al país por parte del gobierno. Solo así se podrían neutralizarse los propósitos desestabilizadores. Además de esto, es necesario profundizar el debate sobre las prácticas irregulares de los cuerpos de seguridad del Estado y la atención a las distintas denuncias que existen al respecto, elaboradas además desde la perspectiva de profundización de la revolución y no de hacerle el juego a EEUU y la derecha local. Es necesario, de eso no hay dudas, fortalecer las  políticas de defensa de los DDHH: ésa es una tarea permanente de una revolución humanista como lo es la revolución bolivariana.

Es clave, además, en esta batalla y en el tipo de guerra que se libra contra Venezuela, el frente comunicacional. La lucha por el sentido, por la percepción y por la opinión es un escenario central hoy en día. De allí que sea determinante un política más sólida del gobierno para mantener al pueblo informado oportunamente sobre estos temas y sobre todos los grandes temas del país; y además, es un esfuerzo al que debemos sumarnos todos los venezolanos y las venezolanas, las organizaciones políticas, colectivos, partidos políticos. En muchas ocasiones no llevamos la ofensiva en este escenario y dejamos espacio a la acción de contrainformación, intoxicación y propaganda del enemigo.

Sigamos, pues, en batalla en todos los frentes, porque la agresión es multiforme y simultánea. Lo económico, lo político, lo comunicacional, lo militar, la preparación para la defensa, la activación de la solidaridad popular para favorecer los sectores más afectados por la crisis y el bloqueo, lo diplomático. En todos los escenarios debemos mantener la acción, trabajar intensamente. El enemigo no detiene sus esfuerzos. Nosotros debemos redoblar los nuestros. Es la vida de la patria la que está en juego. ¡Venceremos!

 

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

Declaración de los Derechos Campesinos surge de las luchas de La Vía Campesina

Declaración de los Derechos Campesinos surge de las luchas de La Vía Campesina

El último día del VII Congreso Continental de la CLOC contó con reflexiones y propuestas sobre la Declaración de los Derechos Campesinos, aprobada en la Organización de Naciones Unidas (ONU) en diciembre de 2018.

Diego Montón, integrante del Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI) de Argentina, recordó el 30 de junio en Expocuba que fueron más de 17 años de lucha para lograr esta Declaración que será el principal instrumento para que los movimientos campesinos del mundo defiendan sus derechos.

El documento reconoce el rol que tienen campesinas y campesinos en la producción de alimentos saludables como promotoras/es de un desarrollo sostenible y la importancia de la agroecología para hacer frente a la crisis alimentaria.

Además se incorporan derechos colectivos, como el derecho a la semilla, a la tierra y al uso comunitario de la tierra, a la gestión de bienes comunes. El texto también exhorta a garantizar una vida digna para el campesinado, a través de ingresos y comercio justos.

Tano Montón, que forma parte de la Comisión Política de la CLOC, como Ramona Duminicioiu, campesina rumana representante de La Vía Campesina Europa, propusieron que la Declaración sea una herramienta para trabajar con cada organización, con sectores jurídicos (como los abogados populares) y con partidos políticos y gobiernos, para pensar la adaptación y aplicación en cada país.

Duminicioiu dijo que entre los desafíos que plantea la implementación de la Declaración de los Derechos Campesinos en Europa están: empoderar al campesinado europeo, especialmente el de Europa del Este, donde el impacto de políticas agrícolas es enorme; utilizar la Declaración para promover la agroecología y promover la unidad con otras regiones de LVC.

Alianzas

La Declaración es el resultado de la política de construcción de alianzas de La Vía Campesina (LVC) incorporando asociaciones de pescadores artesanales, pueblos pastores, pueblos indígenas, entre otros colectivos y organizaciones, en pos de lograr una herramienta para defender los derechos campesinos ante el avance de los Tratados de Libre Comercio y otros avasallamientos del capital financiero internacional.

“Cada uno de los artículos que están plasmados en la Declaración surgen de nuestras luchas concretas y debe volver a nosotrxs para fertilizar nuestros procesos y profundizar la movilización”, dijo Montón.

De esta manera, la Declaración pone fin al intento de imponer la teoría del “fin del campesinado” (que se dio a comienzos de los años 90, de la mano del “fin de la Historia”).

A nivel de LVC Internacional se va a indagar cómo darle seguimiento a la implementación, de qué manera promover políticas públicas para el campesinado y cómo controlar a los Estados que violan los derechos campesinos.

TOMADO DE: http://www.cloc-viacampesina.net/articulos-vii-congreso/declaracion-de-los-derechos-campesinos-surge-de-las-luchas-de-la-campesina

El campesinado frente al Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar

El campesinado frente al Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar

La humanidad, durante miles de años ha sido capaz de adaptar y domesticar semillas que han ido dando origen al arte del ser agricultor y agricultora.  Pueblos enteros se han especializado en dicho arte para alimentar a sus habitantes y con el tiempo se han ido expandiendo tanto las semillas como el conocimiento para hacerlas más productivas.  Y junto a ese noble trabajo, también se han domesticado animales para labrar la tierra; así las técnicas para la agricultura han sido desarrolladas, mejoradas y adaptadas a cada lugar.  Todo esto se ha realizado en armonía con la naturaleza, teniendo en cuenta la orientación con el sol y la luna para la siembra, y también en complementariedad con seres vivos, como por ejemplo las abejas, un ser que era y es algo esencial para la polinización.  Así, los distintos pueblos celebraban el amor por la vida, agradeciendo a dioses y diosas por las buenas cosechas.

En la actualidad la relación con la vida se transforma, ya no hay mística, ahora todo es económico.

En los últimos 30 años, el avance tecnológico ha significado una cierta ventaja para la humanidad, porque se trata de mejorar y facilitar la producción agrícola; sin embargo, las nuevas tecnologías están en mano de grandes empresas transnacionales que han acumulado y concentrado la cadena de producción y distribución de alimentos en el mundo: una monopolización que se defiende bajo la publicidad de combatir el hambre en el mundo.  Una gran mentira, aunque los medios masivos de comunicación no lo muestren, el hambre ha aumentado.

Las corporaciones del agronegocio, en nombre del productivismo, han destruido millares de hectáreas de bosques, montes, montañas; han desplazado familias campesinas indígenas enteras, han desviado ríos, para así imponer sus monocultivos de organismos genéticamente modificados (OGM) a base de agrotóxicos.

Las abejas, las personas, animales, plantas se envenenan con los agrotóxicos que riegan a los árboles, a la soja, maíz, plantaciones de banana, etc.

Estas empresas, con su poder económico, no solo publicitaban sus falsas soluciones, sino que también han dominado espacios nacionales e internacionales para incidir en las decisiones de organismos multilaterales a favor de ellas mismas, invisibilizando y despreciando las formas de agricultura familiar, campesina, indígena.

Ha sido una gran batalla y victoria para nuestras organizaciones campesinas poder tener voz en ámbitos internacionales donde se toman decisiones que afectan nuestro día a día en los territorios de vida y producción.

La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo – La Vía Campesina , es un movimiento continental de coordinación y lucha de mujeres y hombres del campo, en defensa de los derechos humanos, económicos, culturales, sociales y políticos, de los pueblos en la defensa de la producción y vida campesina y la propiedad social y comunitaria de la tierra y los bienes naturales; así priorizamos la defensa de la agricultura campesina y el carácter estratégico de la lucha por la soberanía alimentaria, la reforma agraria integral, la igualdad de género, el cuidado de la madre tierra, la defensa de los bienes naturales, las semillas como patrimonio de los pueblos, la agroecología y biodiversidad, donde la agricultura sea con campesinas y campesinos en el campo.  Con esos principios en alto, es que trabajamos articuladamente con otras organizaciones aliadas para llevar otra campaña, la nuestra, a ámbitos internaciones como ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, ONUAA, o más conocida como FAO, organismo especializado de la ONU que dirige las actividades internacionales encaminadas a erradicar el hambre.

Inicia el decenio

Luego de transcurrir el Año Internacional de la Agricultura Familiar, campesina indígena, en el 2014, donde se ha pretendido visibilizar el importante papel socioeconómico, ambiental, cultural en la lucha por la erradicación del hambre y la pobreza, la FAO anuncia nuevas acciones.

El 20 de diciembre de 2017, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó un proyecto mediante el cual dicha Asamblea proclamó 2019-2028 como el Decenio de las Naciones Unidas para la Agricultura Familiar, e hizo un llamamiento a la FAO y al Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA) para liderar la implementación de la iniciativa.  El año 2019 marca el comienzo del Decenio de la Agricultura Familiar, que pretende atraer mayor atención sobre las personas que producen más del 80 por ciento de los alimentos del planeta, pero que ellas mismas, paradójicamente, son a menudo las más vulnerables frente al hambre.

Como CLOC – La Vía Campesina, consideramos que el decenio de la agricultura familiar se constituye como una valiosa oportunidad para poder discutir políticas para el campesinado a nivel internacional, conjuntamente con la declaración de Derechos Campesinos.  Contamos con dos herramientas a nivel internacional que tienen el potencial para fortalecer a las y los campesinos.

El documento del decenio de la Agricultura Familiar de las Naciones Unidas fue construido junto con otras organizaciones a nivel internacional, la FAO, el FIDA y los gobiernos que apoyan esta iniciativa, y consideramos desde el campesinado que tiene varios puntos importantes.

Dentro de estos puntos importantes está la valoración a la producción campesina y familiar, entendiendo que ésta produce el 80 por ciento del alimento mundial.  Está a la vista que los sistemas alimentarios de las multinacionales del agronegocio han dejado un sinnúmero de problemas en muchos aspectos: contaminación con agrotóxicos, pérdida de la biodiversidad, desertificación, degradación, acaparamiento de tierras; y todo esto ha conducido a un aumento significativo del hambre y la malnutrición a nivel internacional y del cambio climático.

Es por esto que se reconoce a nivel internacional a la agricultura familiar por su gran capacidad de revertir esta tendencia, de producir alimentos sanos, agroecológicamente y con biodiversidad.  Citando al director general de la FAO: “La agricultura familiar es fundamental para el desarrollo sostenible en muchos aspectos, incluyendo la erradicación de la pobreza, el hambre y todas las formas de malnutrición, además de la preservación de los recursos naturales y de la biodiversidad”, afirmó Graziano da Silva en la reunión ministerial sobre agricultura familiar de la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP).

Los puntos esenciales de las políticas públicas “diferenciadas, efectivas e intersectoriales”, señaló Graziano da Silva, incluyen garantizar el acceso de los agricultores familiares a los recursos naturales y a los medios de producción, en particular la tierra y el agua, y la promoción de mercados más inclusivos a través de instrumentos de compras públicas de productos de la agricultura familiar.  Destacó, además, que los países deben fortalecer los instrumentos de protección social y ofrecer incentivos públicos a las iniciativas de adaptación al cambio climático como, por ejemplo, las prácticas relacionadas con la agroecología.  También destacó la importancia de promover la independencia económica de las mujeres rurales y la inclusión de los jóvenes.  Señaló, asimismo, que es fundamental trabajar en la construcción de marcos legislativos e institucionales para consolidar la seguridad alimentaria y nutricional.

El documento de plan de acción del Decenio de la Agricultura Familiar contiene puntos de suma importancia para el campesinado.  Los pilares trasversales del mencionado documento son: apoyar a la juventud y garantizar la sostenibilidad generacional de la agricultura familiar (Pilar 1 transversal); fomentar la equidad de género en la agricultura familiar y el papel de liderazgo de las mujeres rurales (Pilar 2 transversal).

Nuevas relaciones sociales de producción y alimentación

Estamos en un momento en el mundo, en el que se juega entre las grandes empresas agropecuarias, las grandes economías del agro que quieren exclusivamente incidir en las políticas internacionales, para seguir beneficiándose económicamente y mercantilizar el alimento, acaparando las tierras y los bienes naturales; y, por otro lado, las organizaciones campesinas, de la pesca artesanal, indígenas, pastores, que creemos en la soberanía alimentaria de los pueblos, que generamos alimentos sanos y nutritivos, que generamos la mayor cantidad de trabajo en el campo y respetamos los ciclos de la madre tierra en nuestra producción.

En este contexto, y entendiendo que la década también discutirá con el sector privado y los productores del agro negocio y gobiernos, es nuestro desafío como CLOC – LVC generar las mejores condiciones para que puedan tener lugar las discusiones y que se enfaticen las políticas de soberanía alimentaria, agroecología y reforma agraria popular.

Desde la CLOC – LVC, mucho hemos podido construir en estos 25 años de organización continental.  No solo desarrollamos y promovimos la lucha contra las transnacionales y el modelo hidro-agro-minero exportador y de la agricultura industrial que atenta contra los derechos y la vida de las campesinas y campesinos, sino que hemos construido, formulado alternativas concretas en los territorios para fortalecer nuestro modelo de producción campesina indígena.

Las universidades campesinas, los institutos y escuelas de agroecología, las cátedras y otras instancias populares que han permitido fortalecer la formación política, deben seguir multiplicándose y expandiéndose en el campo y en la ciudad.

El decenio es una oportunidad para seguir profundizando nuestro trabajo colectivo, para incidir en la construcción de nuevas relaciones sociales de producción y alimentación desde la perspectiva campesina indígena, y nuevas relaciones sociales entre hombres y mujeres del campo y la ciudad.  Porque es necesario superar este modelo económico, político, social y cultural –que tiene sus antecedentes históricos en el colonialismo en América Latina, entrelazada con el patriarcado, el racismo y la discriminación–, rumbo a la construcción de una nueva sociedad.

– Deolinda Carrizo y Rodolfo Greco, de la Coordinación Nacional del Movimiento Nacional Campesino Indígena de Argentina, (MNCI/ CLOC – Vía Campesina)

Artículo publicado en la Revista América Latina en Movimiento – Por la tierra y derechos campesinos: CLOC 25 años 09/05/2019

 

TOMADO DE: https://viacampesina.org

Desde La Corriente decimos: ¡La Vieja se respeta! Comunicado de solidaridad

Desde La Corriente decimos: ¡La Vieja se respeta! Comunicado de solidaridad

Desde hace algunas semanas se viene difundiendo a través de distintos medios alternativos la denuncia de productores(as) y campesinos(as) organizados(as) del municipio Simón Planas del estado Lara con respecto a la amenaza que proyectos de explotación minera representan para la conservación y estabilidad ecológica del Cerro La Vieja, patrimonio natural del municipio, así como sobre las respectivas consecuencias que ello implica para la población de la zona, principalmente campesina.

Con un conjunto de acciones políticas, movilizaciones y una importante campaña comunicacional se ha dado a conocer no solo el avance de distintos proyectos mineros en el sitio, sino un conjunto de irregularidades y arbitrariedades que dicha explotación minera ha implicado en relación con la población que habita el entorno del cerro.

El Cerro “La Vieja” tiene una superficie de poco más de 524 hectáreas y un importante valor histórico, cultural, religioso, deportivo, ecoturístico y agrícola. Entre todas, la riqueza acuífera es central: las decenas de pozos que alimentan la producción agrícola de la zona forman parte de un sistema natural de aguas en el que el cerro cumple un rol fundamental: capta la humedad y la drena a través de sus cuevas.

De allí  que en el año 2007 fuera decretado por el Consejo Municipal de Simón Planas como «Parque Municipal y Patrimonio Ambiental y Ecológico del Municipio Simón Planas». En el decreto se prohíbe expresamente la explotación de la piedra caliza para evitar que se destruya el patrimonio natural y ambiental del municipio. El mencionado decreto se logró luego de un proceso de organización y movilización popular, ya que desde los años 90 se viene intentando en reiteradas ocasiones la explotación minera, en particular de piedra caliza.

Hoy, a pesar del decreto existente, viene dándose un nuevo intento de explotación, esta vez impulsado por la Gobernación del Estado Lara y la Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (CAVIM). Dicho proceso se ha llevado adelante sin que la población local haya sido informada ni consultada al respecto por la Gobernación, CAVIM o la Alcaldía, tal como lo exigen nuestras garantías constitucionales y los principios de la democracia participativa y protagónica que nos hemos dado como pueblo. La gente de la zona ha denunciado haber escuchado detonaciones propias de la explotación minera, la construcción de una carretera, la deforestación a las faldas del cerro y movimiento de maquinaria de CAVIM y Pedro Camejo hacia el cerro. Gracias a investigaciones realizadas por la misma gente se sabe que ha sido entregada una licencia a una empresa para dicha explotación, aunque esto no ha sido ratificado formalmente por ninguna institución. Además, no se sabe de la realización de los estudios previos que la ley exige en estos casos.

Sumado a estas irregularidades, los campesinos de la zona más cercana al cerro denuncian presiones y violencia en su contra para forzarlos a abandonar sus tierras. Dicha presión, según denuncian, ha sido realizada, indirectamente, por cuerpos de seguridad del Estado y el Instituto Nacional de Tierras (INTI), y directamente, por el señor Jorge Rodríguez, empresario presuntamente involucrado en el proyecto de explotación minera del Cerro.

Por lo aquí expuesto, La Corriente se solidariza con la lucha y exigencias del pueblo del municipio Simón Planas en la medida en que implican el legítimo derecho a la preservación ecológica de su entorno natural para el presente y para las generaciones futuras. En reiteradas ocasiones y por distintas vías desde La Corriente hemos expresado la necesidad de reafirmar y fortalecer la construcción de un modelo económico en cuyo centro esté el ser humano, un modelo económico que no excluye la participación de la empresa privada, ni la explotación de hidrocarburos o minerales, siempre que ésta se realice cumpliendo las premisas ineludibles de ese modelo económico humanista: participación y protagonismo de la gente, respeto al medio ambiente, distribución justa y equitativa de la riqueza, construcción del buen vivir de la gente.

En la medida en que, según lo que viene denunciando el pueblo organizado del municipio Simón Planas, estas premisas no están siendo garantizadas, respaldamos las exigencias que desde ese municipio de Lara se le hacen a la institucionalidad, las cuales están sintetizadas en el documento Declaración de los Derechos Humanos del pueblo chavista y comunero del municipio Simón Planas.

Coordinación Nacional de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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