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Es necesario que el gobierno nacional aborde el problema de la capacidad adquisitiva de la gente, de los y las trabajadores(as) y la familia venezolana.

La desprotección de las familias causada por el deterioro del salario real frente al conjunto de medidas económicas pragmáticas que se han tomado y que han permitido de alguna manera resistir el bloqueo, es hoy en día, en la actual situación de asedio y resistencia al bloqueo, una contradicción central sobre la que urge actuar.
Pero actuar con realismo revolucionario, entendiendo el marco actual y las condiciones que imponen distintos factores, principalmente el criminal bloqueo comercial y financiero.

Las medidas a tomar para una recuperación progresiva del ingreso familiar deben considerar que la pequeña y mediana empresa no está en capacidad de asumir un aumento de salario real, por lo que debe ser el Estado quien asuma por un tiempo determinado esta tarea.

Se debe abrir un debate frente a ello, un debate que conduzca a medidas concretas, a un plan o una política económica que, en medio de las serias restricciones por las que atraviesa el país, tenga como prioridad la recuperación progresiva de los ingresos de la familia, del salario real de las y los trabajadores(as).

Un ingreso universal familiar alrededor de los 50$ mensuales al menos durante un lapso de dos años, sería una propuesta a discutir y analizar. Sería un bono que se le asignaría a cada familia de los estratos más a afectados por el bloqueo comercial y financiero y una medida de gasto público que apalancaría la demanda efectiva, con lo que se impactará en la recuperación de la producción, buscando una senda de recuperación económica mediante la dinamización de la producción interna.

Un aumento del gasto público por la vía de la elevación del poder adquisitivo de la gente sería un elemento dinamizador importantísimo y necesario en el marco de un plan dirigido a la reactivación del aparato productivo. Sin demanda la oferta pierde sentido y su producción se hace insostenible. Ello, más allá del impacto positivo en términos sociales y de bienestar, con su consecuente efecto favorable sobre la estabilidad política.

El Estado en pleno ejercicio de sus atribuciones debe usar todas las herramientas de política económica de forma soberana y sin más contemplaciones que el bienestar de las mayorías y de los intereses de la nación. Son múltiples los desafíos económicos, muchas las limitaciones y restricciones, los frentes de batalla, pero para que una revolución sea revolución debe mostrar en todo momento que en el centro de su preocupación están las y los trabajadores(as), la familia, es decir, el ser humano, razón de ser de esa revolución.

Coordinación Nacional Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora

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