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El Presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez afirmó que Cuba no renunciará a un socialismo próspero y sostenible, en la primera de las Mesas Redondas dedicadas a ofrecer detalles sobre las medidas adoptadas recientemente por el Consejo de Ministros

Autor: Nuria Barbosa León | internet@granma.cu

Autor: Yisel Martínez García | internet@granma.cu

Autor: Vivian Bustamante Molina | internet@granma.cu

Autor: Yudy Castro Morales | yudy@granma.cu

Autor: Yenia Silva Correa | internet@granma.cu

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; y los titulares de Economía y Planificación, Alejandro Gil Fernández; Finanzas y Precios, Meisi Bolaños Weiss; y de Trabajo y Seguridad Social, Margarita González Fernández, comparecieron en la primera de las Mesas Redondas dedicadas a brindar detalles sobre las medidas adoptadas recientemente por el Consejo de Ministros.

En el programa televisivo, al que asistieron miembros del Consejo de Ministros, y del Secretariado del Comité Central del Partido, Díaz-Canel valoró de significativas las decisiones económicas anunciadas, teniendo en cuenta las cada vez más numerosas dificultades a partir de las medidas impuestas por la administración estadounidense.

Estamos partiendo de la coyuntura actual en que estamos viviendo, de la situación actual, marcada por la perversidad y el cada vez más numeroso conjunto de dificultades que le impone cada día a nuestro pueblo la actual política de la administración del Gobierno de Estados Unidos, denunció el mandatario cubano.

Eso nos crea un grupo de problemas en el orden interno, como son la persecución financiera, la contracción de los créditos por las propias presiones que hace la administración estadounidense, el cierre prácticamente absoluto de los mercados más próximos a nuestro país, el ataque despiadado a las fuentes de ingreso con que contamos y las amenazas con sanciones o las propias sanciones que ya aplican a todo el que se atreva a comerciar con Cuba.

Pero nadie en Cuba ha perdido el sueño por estas amenazas, por esta política injerencista y por esta subida de la retórica de la administración del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba. Nosotros hemos ratificado que no hemos renunciado ni vamos a renunciar a hacer que nuestra economía –pequeña y asediada– en estos 60 años de Revolución sea próspera y sostenible. Esa es una voluntad. Ese es un anhelo y lo vamos a seguir defendiendo.

Está demostrado, puntualizó, que el pueblo cubano con convicción y decisión se enfrenta al genocida bloqueo y también nos esforzamos en identificar y destrabar los obstáculos, lo que algunos llaman el bloqueo interno, o sea, nuestras insuficiencias, las propias trabas que ponemos, la burocracia que tenemos y todos aquellos trebejos que nos impiden avanzar de una manera más coherente, con los propios preceptos y principios que hemos estado defendiendo en la actualización de nuestro modelo económico y social.

Pero también hemos planteado que ninguna amenaza nos va a distraer de nuestro deber de defender la invulnerabilidad de la Revolución en todos los ámbitos.

Las medidas que hemos planteado, que hoy van a ser compartidas con más amplitud por los compañeros presentes del Consejo de Ministros, no tienen nada que ver con el populismo, como han querido atacarlas algunos de los que nunca han estado interesados por el bienestar del pueblo cubano y que tratan de denigrar y mancillar cada paso que da la Revolución.

Esto tiene que ver mucho con lo vivido por el Consejo de Ministros en esta etapa de intercambio con nuestro pueblo y en los escenarios donde realizan su vida económica y social, tiene que ver mucho con cosas que estaban pospuestas y que ya necesitaban de una respuesta, tiene que ver con el reclamo de los trabajadores en el recién finalizado Congreso de la ctc, con el reclamo y los aportes de los economistas en el Congreso de la anec, tiene que ver también con ideas que se ratificaron este fin de semana en el Congreso de la Uneac y yo creo que tiene que ver con todo el sentido de debate popular con que nuestro pueblo se ha expresado en los últimos tiempos, como se demostró en el debate de la nueva Constitución de la República.

 

QUE NO HAYA INMOVILISMO, QUE NO HAYA NADA ESTÁTICO

Con esto comenzamos a romper una inercia y a dar otra dinámica a la problemática de los salarios, a la relación del trabajo con los ingresos de las personas, en un sector que merece esa atención. En ese sector se defienden las conquistas elementales de la Revolución. Ese sector da servicio público de mucha necesidad para la familia cubana y servicios públicos que las familias exigen y que también reconocen. De manera que no haya inmovilismo, que no haya nada estático es que vamos a avanzar en la aplicación de las medidas.

Estas medidas, después del análisis realizado por expertos, académicos y por miembros del Consejo de Ministros se presentaron al Buró Político en una sesión de trabajo que estuvo presidida por su Primer Secretario, el General de Ejército Raúl Castro Ruz. Después de contar con la valoración política de lo que proponíamos, entonces se aprobaron definitivamente en el Consejo de Ministros.

De inmediato, yo creo que a los dos días de esas valoraciones, mientras tomamos algunos ajustes a partir del propio aporte que hizo la discusión en el Buró Político, lo dimos a conocer en una nota de prensa que describía lo tratado en el Consejo de Ministros.

Una nota no puede abarcar los detalles, pero no queríamos que se prolongara el tiempo entre la toma de la decisión y el anuncio a la población cubana de estas medidas. Después, al día siguiente, cuando ocurrió la visita a Pinar del Río con la representación del Consejo de Ministros y había la posibilidad de explicar el tema, ahí expusimos con más amplitud el contenido fundamental de esta medida.

Decidimos que pasara el fin de semana, para recoger también las opiniones de la población, sus inquietudes, las principales incertidumbres y venir hoy aquí, a la Mesa Redonda.

PENSAR Y ACTUAR COMO PAÍS

Estamos convocando a que se piense como país, lo cual lleva un sentido de responsabilidad y de participación de toda la población. Deben conjugarse los intereses desde el punto de vista familiar con los sociales.

Estamos convocados con estas medidas para no regresar a las condiciones de periodo especial, porque estamos en otro momento histórico, con potencialidades para asumir esta etapa y avanzar hacia un desarrollo futuro.

Hay un anhelo de Estados Unidos de seguir presionando, pero nuestro proceso socialista va a continuar. Nos ordenamos para el futuro y con estas medidas económicas fortalecemos nuestra economía para que funcione de una manera correcta.

Pensar y actuar como país significa que hay que acompañar estas medidas con otros elementos como fortalecer la contabilidad, recalcó.

Hay que lograr con estas medidas, y para el futuro, que se registren adecuadamente los hechos económicos, a fin de hacer oportunos análisis que permitan adoptar decisiones también oportunas, para corregir, alertar, rectificar, solucionar, señaló Díaz-Canel.

Dijo que, como se plantea, ahora hay que montar mecanismos para observar cómo se mueven el mercado, el consumo, el índice de precios del consumidor y otros que impactan, si hay que corregir.

Subrayó que este momento nos prepara también para ir sustituyendo métodos administrativos por otros económico-financieros para dirigir la economía, que es la demanda actual.

También contribuye a seguir desarrollando un concepto que nos debe propiciar que en tiempos presentes y futuros tengamos más coherencia y es que, cada vez que apliquemos medidas, hay que buscar intencionalidad y elementos de motivación, de incentivo y de responsabilidad social que las apoyen.

Destacó que con estas medidas se persigue, entre otras cosas, que haya motivación para producir más, con calidad y más compromiso.

Reconoció que el pueblo apoya cuando se apela a su talento y lo observado y constatado, incluso los reportajes expuestos en la Mesa Redonda evidencian que la gente sabe en qué condiciones difíciles se realizan estos cambios, se siente partícipe de estas medidas y se compromete a actuar mejor.

 

 

LAS MEDIDAS DEMANDAN MÁS COMPROMISO DE TODOS

El mandatario llamó al mejor aprovechamiento de la jornada laboral, que cada quien en su puesto sea más eficiente, e instó a mantener la producción de alimentos para lograr la soberanía alimentaria y que toda la economía del país se encadene para salir adelante en estos propósitos.

Insistió en que el incremento salarial tiene que conllevar al mejoramiento en la calidad de los servicios de todo tipo en el sector presupuestado. Añadió que los salarios no solo aumentan en ese sector, sino también en el empresarial, dadas las facultades que se les siguen otorgando a las entidades, que ahora tienen la posibilidad de dar una respuesta de incremento productivo para responder a la demanda que va a existir.

Estas medidas demandarán más compromiso de todos, precisó. Asimismo, recalcó que debe insistirse en la preparación de los cuadros, funcionarios y administradores para evitar malas interpretaciones de estas medidas y que no se malogren sus efectos por el actuar inescrupuloso de quienes buscan cualquier nicho para enriquecerse a costa del pueblo. Por eso el control tendrá que ser parte importante, agregó.

No estamos estáticos, las propias circunstancias nos van a exigir que hagamos nuevas valoraciones y habrá que proponer y aplicar más acciones.

En el plano de los sentimientos revolucionarios y en el de las emociones, en momentos como estos, damos pasos arriesgados, pero necesarios y también alentadores. Eso lo vemos cuando escuchamos la reacción del pueblo ante las medidas económicas aprobadas. Debemos recordar una frase del Che cuando decía: «Déjeme decirle, a riesgo de parecer ridículo, que el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor».

Nosotros aprendimos con nuestros padres fundadores, con Fidel y con Raúl, los Comandantes de la Revolución y con todos los luchadores que han estado acompañando esta batalla por sostener, contra viento y marea, a la Revolución Cubana, con las fuerzas de ese amor, afirmó el Presidente cubano.

Esa fuerza de amor está precisamente en la unidad sólida, fuerte e indestructible que tiene la Revolución con su pueblo. Una Revolución como esta solo puede sostenerse por el amor del pueblo. Ese amor es la propia Revolución.

Esos elementos saltan en la emoción, en lo que uno razona, en lo que se argumenta cuando se dan pasos como este. Las medidas que tomamos y que tendremos que tomar en el futuro inmediato seguramente solo tendrán éxito si el pueblo las hace suyas, por eso las explicamos y nos detenemos en las argumentaciones.

El aporte de cada ciudadano de nuestro país y de cada trabajador será importante. Hacemos una convocatoria al trabajo, a la creación, a esa creación revolucionaria, con pasión, belleza, inteligencia y también con amor. A darle contenido a todo lo que nos hemos propuesto para hacer un país mejor, aportando cada uno desde la posibilidad de participación que tengamos con lo que pueda aportar.

La suma de todos esos esfuerzos hará el milagro de la prosperidad sostenible a la que no hemos renunciado y con la cual vamos a seguir combatiendo, aseveró Díaz-Canel.

El enemigo nos quería castigar con un duro verano lleno de incertidumbre y malas noticias. Hoy podemos decir a los señores imperialistas que solo tenemos una «mala noticia» que dar: Aquí está la Revolución Cubana victoriosa y que vamos por más, incluso, en medio de situaciones difíciles.

Contamos precisamente con esa Revolución imbatible que es el pueblo cubano, con su tremenda historia y con su esperanzador futuro.

«Mañana (hoy) nos vemos para contestar también las inquietudes de la población», concluyó.

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TOMADO DE: www.granma.cu

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