Seleccionar página

Por Gerónimo Paz

Lo más importante cada 5 de marzo no es solo rendir tributo al comandante Chávez, recordarlo y exaltarlo, cosa que es fundamental (los pueblos debemos recordar siempre a quienes dedicaron sus vidas a la lucha por una patria humana, justa y soberana), lo importante, lo que realmente importa es no perder su espíritu, no perder su ejemplo, no abandonar su ética, su pensamiento político, su pensamiento estratégico.
Chávez sintetiza en su acción y en su pensamiento una fuerza ética nuclear. Toda su vida política estuvo marcada por un compromiso ético, por el desprendimiento, por el altruismo, por el espíritu de sacrificio por los demás. La ética política de Chávez se sustenta en una fusión ecléctica entre la tradición cristina de “amar al próximo como a ti mismo” y las tradiciones libertarias patrióticas y altruistas de nuestro pueblo y de los y las revolucionarios(as) del mundo; su legado ético es una propuesta para la reconstrucción de la vida política, para una nueva forma de hacer política que esté a la altura del nuevo país y del nuevo mundo que queremos construir. La propuesta ética que ofrece como alternativa histórica es la del compromiso insoslayable, es la política como acción trasformadora, como testimonio o apostolado de entrega y desprendimiento sin aspiraciones banales.
La política en Chávez es altruismo, pero un altruismo superior, racional, desprendido del simple dar. Es el refuerzo mutuo entre el yo y los otros, en una simbiosis en que ambos se potencian. La meta del altruismo de Chávez no es solo dar de comer, no es solo multiplicar los panes, es una ventana para el empoderamiento, para la construcción colectiva, no termina en las misiones o en políticas sociales distributivas, va mucho más allá. El altruismo de Chávez que se hace política para que las mayorías salgan de la pobreza, pero no dándoles dádivas, sino construyendo con ellas poder, transfiriéndoles poder. Es por lo tanto un altruismo trasformador, es una apertura hacia un propósito universalmente realizador de lo humano, que es la verdadera utopía.
Chávez resuelve con su praxis y pensamiento un dilema ético central de la política: ¿la política para qué? En él, esta se deslastra de la perversión de usarla como mecanismo de ascenso social y la eleva a lo que debe ser. La perversión de la política es uno de los grandes males históricos del país. Desde la traición de Páez hasta Chávez la historia política de Venezuela es la historia de la corrupción, es la historia del pillaje de la cosa pública, tanto que no se puede entender el proceso de acumulación de riquezas sin estudiar el papel determinante que la corrupción ha tenido en este proceso. Los grandes capitales, con salvadas exenciones, son el resultado, como bien se sabe, del trasiego de la renta petrolera a manos privadas mediante múltiples mecanismos ilícitos e inmorales.
La ética chavista es una ética integral, es en defensa de la humanidad, de la naturaleza, es una opción clara y firme por los empobrecidos y desprotegidos de la sociedad, invita a luchar por la vida buena y  la felicidad de todos; critica el orden establecido excluyente de las mayorías; propone alternativas de vida inclusivas donde quepamos todas y todos; afirma una relación armoniosa entre los seres humanos y la naturaleza. Su pensamiento político se sustenta en estos principios, se proyecta y se traduce en un proyecto de país, en un pensamiento estratégico concreto para avanzar hacia ese objetivo transcendente, hacia esa utopía posible. La ética de Chávez es lo que nosotr@s llamamos una ética política radical. No se puede comprender a Chávez, no se puede ser chavista sin tener una práctica alineada a su propuesta ética, así como el cristianismo nos dice que la verdad nos hará libres, Chávez nos enseña que sólo la ética nos hará chavistas.
Que no se vuelva el recuerdo de sus ideas, de su legado, algo académico, dogmático, que no se vuelva algo así como una historia fría, petrificada y, peor aún, que no se vuelva retórica vacía. A Chávez honor y gloria, pero sobre todo a Chávez lealtad y coherencia siempre.

Pin It on Pinterest

Share This